Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 12 Pandillas & desarrollo: Los retos para el desarrollo transformacional en comunidades controladas por las maras en El Salvador1 David Bueno La capacidad de las pandillas para ejercer control territorial en El Salvador está cambiando la dinámica social en las comunidades marginales, y las iglesias pentecostales son una de las pocas instituciones sociales que sobreviven en este contexto. En los últimos diez años, las pandillas han pasado de ser pequeñas bandas criminales locales a un fenómeno social influyente. La familiaridad y el acceso de los pentecostales a las pandillas tiene a muchos profesionales del desarrollo examinando si iniciativas de empoderamiento basadas en la fe pueden resolver amplios problemas sociales que influyen en la expansión de las pandillas. Al mismo tiempo, el embrollo de las pandillas plantea una clara amenaza para la seguridad y la estabilidad necesarias para lograr el desarrollo sostenible. Como practicante del desarrollo transformacional en El Salvador durante más de treinta años, recientemente he observado el creciente aislamiento que el control de las pandillas está teniendo en las comunidades marginales. Este artículo analiza más de cerca los efectos que el enredo de pandillas tiene en los enfoques de desarrollo transformacional sostenible en El Salvador, examinando específicamente tres programas en la comunidad de San Martín. El desafío es identificar políticas de desarrollo transformacionales, enfoques de promoción y recursos de apoyo que mejor se adapten a las comunidades controladas por pandillas. Para lograr esto, es fundamental una discusión más amplia sobre el desarrollo transformacional en comunidades enredadas por pandillas. Introducción Las comunidades marginales en El Salvador han experimentado el crecimiento de iglesias evangélicas (principalmente pentecostales), asociaciones comunitarias (incluidas organizaciones no gubernamentales / ONG) y pandillas. Como practicante del desarrollo transformacional en El Salvador en los últimos treinta años, recientemente he sido testigo de un cambio preocupante en la dinámica social en las comunidades marginales. Las pandillas han pasado de ser camarillas criminales locales a un fenómeno social influyente. Los esfuerzos anteriores para disminuir la influencia de las pandillas, ya sea Mano Dura (aplicación de la ley) o Mano Suave (reformas estructurales), han tenido un éxito limitado en la reducción del crecimiento de las pandillas y la disminución de la violencia. La capacidad de las 1 Este artículo es una traducción del inglés del artículo publicado en esta revista en febrero de 2022. Ver Bueno, D. (2022). “Gangs and Development: The Difficulties of Transformational Development in Gang-Controlled Communities in El Salvador.” Christian Relief, Development, and Advocacy 3(2):37-50. Traducido por Anita Araniva. pandillas para ejercer control territorial está dejando a muchas comunidades marginales aisladas de los sistemas de apoyo externos, y las iglesias pentecostales son una de las pocas instituciones sociales que sobreviven en este contexto. La esperanza es que el desarrollo transformacional pueda traer resultados sostenibles en las comunidades afectadas por las pandillas. Este artículo analiza de cerca los efectos del embrollo de las pandillas en el desarrollo transformacional, examinando específicamente tres programas paraeclesiasticos en la comunidad de San Martín. San Martín es una comunidad con una presencia sustancial de pandillas y una larga historia de participación de la iglesia y las ONGs cristianas en el desarrollo integral. Mi investigación es principalmente empírica y se basa en conversaciones a fondo con Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 13 miembros de la comunidad, profesionales del desarrollo y líderes de la iglesia que trabajan en el desarrollo transformacional. Los programas en cuestión están enfocados en lograr un desarrollo transformacional a nivel individual y/o comunitario. Por lo general estos programas han tenido éxito, en términos de afectar positivamente las vidas de muchos jóvenes y familias, pero han tenido poco impacto en los problemas estructurales que perpetúan la expansión de las pandillas. Sonja Wolf, después de investigar los programas de prevención de pandillas, concluye que el cambio social necesario será difícil sin la cooperación de los estratos más poderosos de la sociedad salvadoreña (Wolf 2017, 223). Por el momento, sin embargo, los profesionales del desarrollo transformacional que trabajan en comunidades afectadas por pandillas no pueden contar con tal cooperación. A la luz de estas limitaciones, el logro de un desarrollo transformacional sostenible se ve gravemente obstaculizado por la inseguridad y la inestabilidad creadas por las pandillas. El desafío es descubrir cómo se puede mejorar el desarrollo transformacional en comunidades afectadas por pandillas. Desarrollo transformacional en comunidades afectadas por pandillas en El Salvador. El desafío para muchas iniciativas comunitarias es que el control que ejerce las pandillas hace que el pronóstico de un futuro mejor sea insostenible. El desarrollo socioeconómico sostenible requiere un nivel básico de seguridad y estabilidad. Paul Collier sugiere crear un entorno normativo a nivel internacional que fomente el crecimiento económico y la buena gobernanza. Si estas medidas fallan, entonces el uso de la fuerza externa puede ser necesario para garantizar la estabilidad (Collier 2007, 124). Desafortunadamente, ambas medidas se han aplicado en vano en El Salvador. Tanto las tácticas policiales de mano dura como las posteriores estrategias de ajuste social estructural no han mitigado el crecimiento de las pandillas (Wolf 2017). Desesperados por resultados, muchos ahora están buscando respuestas en las iglesias locales. Las conexiones entre las pandillas y los pentecostales han sido bien documentadas en el libro de Brenneman, Homies + Hermanos. Por ejemplo, él explica cómo una de las únicas formas en que los pandilleros se les permite abandonar la pandilla es a través de la conversión religiosa. Brenneman explica cómo los expandilleros conversos encontraron que el evangelismo pentecostal era ventajoso y efectivo (Brenneman 2012, 16). A pesar del poder de estas conversiones, la perspectiva de aprovechar estas relaciones para lograr un mayor cambio social es improbable. La dinámica actual entre las pandillas y las comunidades religiosas expone las limitaciones prácticas para lograr un desarrollo transformacional sostenible. Los profesionales del desarrollo transformacional en estos entornos están experimentando una regresión hacia el abordaje de las necesidades básicas, y los objetivos comunitarios a largo plazo se ven amenazados por la inseguridad. En las comunidades controladas por las pandillas, las iniciativas de bien común requieren el consentimiento de las pandillas o, como mínimo, la indiferencia de las pandillas. Independientemente de lo que determinen los líderes comunitarios, la necesidad de control de las pandillas anula los objetivos de bien común. Por ejemplo, en la comunidad de San Martín el sistema comunitario de agua está a punto de colapsar. Los técnicos y los miembros del comité de agua no pueden acceder a ciertas comunidades controladas por las pandillas. Sin embargo, colaborar con las pandillas para mantener el sistema de agua de la aldea es problemático por muchas razones. Cualquier acuerdo con las pandillas viene sin garantías, y legitima aún más su autoridad. También plantea la pregunta de quién está transformando a quién. Los miembros de la iglesia y la comunidad enfrentan la difícil realidad de que el control de pandillas crea un ambiente inadecuado para su visión del futuro. La evolución de las pandillas El grado de influencia de las pandillas en las comunidades marginales de El Salvador ha sido un acontecimiento importante en los últimos diez años. Algo está cambiando en la forma en que operan las pandillas, y está alterando las estructuras de poder en las comunidades marginales. Las pandillas están evolucionando de camarillas vecinales al estilo de Los Ángeles a un fenómeno nacional más amplio. La narrativa común de que los pandilleros son jóvenes motivados por la empresa criminal ha sido desafiada por el criminólogo Steve Dudley. Los años de investigación de Dudley sobre las pandillas de la MS13 lo llevan a sugerir que el mayor motivador para la afiliación a pandillas en El Salvador no es la empresa criminal o el dinero, sino más bien la conectividad social y el sentido de pertenencia. Dudley argumenta que, como empresas criminales, las pandillas son relativamente poco sofisticadas (Dudley 2021). Sin embargo, a pesar de su presupuesto relativamente pequeño, han crecido en tamaño e influencia en todo el país. Dudley también señala que no importa cuánto hayan tratado los gobiernos anteriores de socavar los sistemas de apoyo financiero de las pandillas, las pandillas siguen multiplicándose. Dudley concluye que los problemas de las pandillas en El Salvador no se van a resolver con tácticas de aplicación de la ley; en cambio, deben abordarse a nivel social. Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 14 Los cambios en el comportamiento de las pandillas en los últimos años son un poco paradójicos. Por un lado, las pandillas se están convirtiendo en grupos más inclusivos que han reducido las barreras de entrada y ofrecen más niveles de afiliación. Por ejemplo, no todos los nuevos reclutas están obligados a someterse a una paliza de trece segundos para unirse a la pandilla (Insight Crime 2021). Estos requisitos originales aún pueden existir en niveles más altos de liderazgo de pandillas, pero los nuevos reclutas pueden optar por niveles de compromiso menos comprometidos. Los jóvenes pueden cumplir funciones de nivel de entrada, como ser centinelas de barrio, sin ser pandilleros de pleno derecho. Muchos nuevos reclutas también reciben instrucciones de evitar hacerse tatuajes u otras marcas de pandillas, para ser más discretos. Este enfoque más amplio parece contradecir el hecho de que el control de las pandillas de la comunidad local se ha vuelto más exclusivo. El acceso a sus comunidades es monitoreado de cerca. Su organización interna ha mejorado en la medida en que las pandillas ahora administran redes nacionales para investigar a los forasteros. A medida que las pandillas crecen en número, se organizan mejor y obtienen control territorial, su influencia aumenta. La guerra territorial entre las pandillas de la calle 18 y la Mara Salvatrucha (MS) no se trata simplemente del orgullo del vecindario, sino del control del territorio estratégico que garantiza su seguridad y crea oportunidades. Aún no está claro qué papel juegan el gobierno, la policía y el crimen organizado en esta batalla por el territorio. Hay indicios de que las pandillas aprovechan el control territorial para crear alianzas en los niveles más altos de la autoridad nacional. Por ejemplo, un artículo reciente en el periódico salvadoreño El Faro describe cómo las pandillas logran influir en las elecciones con su control sobre comunidades marginales densamente pobladas (Martínez y Valencia 2018). También hay señales de que las pandillas son aprovechadas por jugadores más sofisticados. Dudley señala el hecho de que durante la reciente pandemia de COVID-19 gran parte de la ayuda gubernamental en muchas comunidades marginales se entregó a través de las pandillas (Dudley 2021). Independientemente de quién esté aprovechando a quién, las pandillas ahora se jactan de determinar las elecciones, tener conexiones en todos los niveles de la sociedad y operar como una fuerza de seguridad paralela en comunidades marginales. En tal contexto, los esfuerzos de desarrollo transformacional no pueden ignorar la creciente influencia de las pandillas. Las iglesias locales pentecostales y las pandillas El papel de la iglesia local en la configuración de un futuro mejor es un aspecto fundamental del desarrollo transformacional, pero en las comunidades marginales de El Salvador, la relación de la iglesia con las pandillas es complicada. No es sorprendente que estos grupos sociales se superpongan en muchas áreas (The Economist 2018). Manuel Vásquez destaca cómo las mismas condiciones que hacen que unirse a una iglesia pentecostal sea atractivo para los pobres también hacen que unirse a una pandilla sea atractivo para los jóvenes privados de sus derechos (Vásquez 2003, 134). La aplicación de Stephen Offutt de las teorías de embrollo social revela el complicado entorno en el que los miembros de la iglesia y las pandillas están conectados por relaciones familiares, económicas y sociales (Offutt 2020). Tanto las iglesias como las pandillas crean comunidades patrimoniales que ayudan a abordar los sentimientos de aislamiento. Es importante destacar que hay diversos grados de relación con pandillas. Las iglesias en las comunidades marginadas más afectadas por el control de pandillas suelen ser iglesias de vecindario pequeñas (100 miembros o menos) que pertenecen a denominaciones tradicionales. El grado de entrelazamiento se correlaciona con la ubicación física y la historia extendida en la comunidad. Por ejemplo, las iglesias en vecindarios residenciales tienen que cumplir con estrictos protocolos de pandillas, como conducir con las ventanas abajo o pagar "renta" (tarifas de protección). Las iglesias independientes emergentes, sin embargo, generalmente se establecen en áreas zonificadas para uso comercial. Los pastores y miembros de la congregación entran y salen de estas iglesias más libremente. En comunidades estrictamente controladas, se requiere el consentimiento de las pandillas para que cualquier persona no local ingrese. Otra distinción importante es que la familiaridad entre las iglesias pentecostales y los pandilleros no implica que la relación sea de mutuo consentimiento. Las iglesias pentecostales también están limitadas por los controles territoriales de las pandillas. Luis Huezo Mixco ha señalado que el pentecostalismo salvadoreño contribuye al "dinamismo de lo especial", lo que crea una paradójica similitud con las pandillas, cuyos mundos se superponen y las ponen en tensión (Huezo Mixco 2020, 231). Los pentecostales están relacionados con las pandillas, pero de ninguna manera son co- conspiradores en un nuevo orden social. Comparten un ecosistema que facilita el crecimiento tanto de las iglesias pentecostales como de las pandillas, pero su capacidad para convivir es precaria. Los pastores deben decidir si acomodar la autoridad de las pandillas o arriesgarse a las consecuencias si lo ignoran. Esta es una desviación del pasado, cuando los márgenes de la Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 15 sociedad proporcionaban un espacio social menos disputado para las iglesias pentecostales. En un artículo anterior (Bueno 2001), identifiqué el margen como un lugar de refugio, un ambiente propicio para el desarrollo de estructuras de apoyo alternativas críticas para una expresión local de comunidad y fe. El liderazgo de estilo cacique del movimiento pentecostal, la estructura organizativa autónoma y la autoridad moral empoderada por el Espíritu Santo han sido parte integral de la construcción de la capacidad local. Hoy, sin embargo, las comunidades marginales no son propicias para construir y mantener sistemas de apoyo alternativos. Los evangélicos pentecostales que una vez buscaron la independencia de un sistema macro social restrictivo ahora están buscando apoyo externo para ayudar a abordar la inseguridad y la violencia que afectan a sus comunidades. Las iglesias y pandillas pentecostales comparten un margen cada vez más hostil, y sobrevivir ha requerido nuevos métodos de adaptación. R.R. Reno (2019) describe la crisis posmoderna que contribuye al surgimiento del nacionalismo, el populismo y otras fuertes afiliaciones basadas en la lealtad. Su trabajo se centra principalmente en el Norte Global, pero tiene relevancia en el surgimiento de pandillas y el pentecostalismo en El Salvador. Reno describe la crisis actual de la sociedad como una inquietud nacida de la falta de identidad. "Desconfiamos del sistema social como ineficaz, de las economías como volátiles y de las instituciones políticas como egoístas. Escalamos sin redes de seguridad, no hay estabilidad, no hay descanso, no hay un sentido de pertenencia" (Reno 2019, 103). 2 Reno propone que en una sociedad inestable el surgimiento de lo que él llama "dioses fuertes" es predecible. El desarraigo perenne de la condición humana, y la falta de pertenecer, intensificados por la modernidad, magnifican el deseo de lealtades fuertes y concepciones de la verdad (Reno 2019, 105). Las creencias y lealtades fuertes pueden ser útiles para restaurar la identidad, pero también pueden conducir a ideologías distorsionadas y destructivas. Las pandillas consideran que la privación de derechos surge de la falta de dinero, poder y respeto. Todos pueden contribuir, pero cuando la solución es la lealtad arraigada en el miedo y el control basado en la violencia, estos dioses fuertes se vuelven opresivos. Para los pentecostales, la crisis comienza con la condición del alma. "Expulsados del Edén, siempre estamos sin hogar" (Reno 2019, 105). 3 Los pentecostales buscan restaurar su identidad a través de un proceso de salvación y santificación. Bryant Myers 2 Traducido del inglés por el autor: “We distrust the social system as ineffective, economies as volatile, and political institutions as self-serving. We climb without safety nets, there is no stability, no rest – no home.” 3 Traducido del inglés por el autor: “Cast out of Eden, we are always homeless.” señala que una de las principales razones por las que los cristianos carismáticos y pentecostales son la expresión de más rápido crecimiento de la iglesia hoy en día es que tienen una respuesta para cual dios es más poderoso (Myers 2011, 10). Las pandillas y los pentecostales anhelan dioses fuertes que proporcionen un sentido de pertenencia, pero sus métodos de operación no podrían ser más diferentes. El uso de la violencia, las drogas y las imágenes satánicas por parte de las pandillas es sospechosamente contrario a las formas no violentas, austeras y llenas del Espíritu de los pentecostales. Sin embargo, la preferencia de las pandillas por los conversos "genuinos" no sugiere alguna forma simple de rebelión juvenil, sino más bien que la violencia que abrazan debe atribuirse a una oscuridad más profunda nacida del miedo, el abuso y la negligencia. Las iglesias pentecostales no pueden abordar y/o manejar individualmente todos los males sociales que fomentan la proliferación de pandillas, y coexistir con las pandillas es cada vez más difícil a medida que las pandillas obtienen un mayor control. La mayoría de los pastores y miembros de la iglesia se esfuerzan por mantener relaciones cordiales con los miembros de la pandilla y hacen todo lo posible para evitar confrontaciones directas. Si bien las iglesias basadas en la comunidad, compuestas por los pobres y marginados, tienen el potencial de influir en los pandilleros, también son las más afectadas por las pandillas. Las iglesias pentecostales en estas comunidades tienen el enorme desafío de ser un refugio de y para los pandilleros. El reciente asesinato de un pastor de la iglesia Elim por miembros de pandillas subraya la naturaleza volátil de estos entornos (Alfaro y Marroquín 2021). A pesar de una creciente comprensión de que la coexistencia con las pandillas es difícilmente sostenible, la mayoría de las iglesias todavía adoptan instintivamente un enfoque cauteloso para el compromiso social. Las iglesias pentecostales y el compromiso social A medida que las comunidades se vean más afectadas por las pandillas, ¿los pentecostales irán más allá de su enfoque tradicional en la salvación individual para comenzar a abordar los problemas sociales estructurales? La percepción general es que la influencia de las iglesias pentecostales en el discurso público todavía no es representativa. Algunas grandes iglesias independientes toman un papel algo activo en expresar preocupaciones sobre las condiciones Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 16 actuales, y muchos pentecostales participan individualmente dentro de instituciones sociales más amplias. Sin embargo, un enfoque colectivo de la acción social sigue siendo limitado. El compromiso social de las iglesias pentecostales es en su mayoría privado y local. Una tesis reciente de mi hermano, Ron Bueno, cofundador de ENLACE, plantea la cuestión de si la acción social entre las iglesias pentecostales en El Salvador es un "ritual disputado" (Bueno 2019). Su trabajo, principalmente entre las iglesias pentecostales rurales y semi-rurales, revela resistencia al compromiso social en muchos niveles. Señala una vacilación general cuando se trata de involucrarse con temas que parecen políticos o que abarcan a la comunidad en general. Por ejemplo, unirse a la ADESCO local (asociación comunitaria autorizada por el gobierno) es cuestionado por las iglesias pentecostales tradicionales. R. Bueno describe el proceso actual que los pastores utilizan para ritualizar, como agregar oración o evangelismo, para justificar la acción social. Este enfoque crea "rituales disputados" por miembros reticentes de la iglesia que están tratando de evitar el enredo secular. A principios de la década de 1930, las iglesias evangélicas (predominantemente rurales) tenían pocas opciones aparte de construir estructuras socio-religiosas adecuadas en los márgenes menos disputados de la sociedad. David Martin describe esta tendencia como un "refugio" de la sociedad (Martin 1990). Al crear estructuras sociales alternativas en la periferia, pudieron evitar la polémica plaza pública dominada en ese momento por una tríada de poder; un estado militar, la Iglesia Católica y los grandes terratenientes. El objetivo de ser un pueblo separado y santo con un estricto código de comportamiento no tenía la intención de tener un amplio atractivo. Los "verdaderos cristianos" eligieron el camino estrecho, lo que, por definición, hizo improbable el surgimiento de un movimiento popular. Los pentecostales, sin embargo, entendieron cuán poderosa es una experiencia directa con Dios para aquellos que se sienten abandonados. Lo que no estaba previsto, incluso por la mayoría de los pentecostales, era cuántas personas se sentían marginadas. Para los pentecostales en El Salvador, el aislamiento no sería una estrategia a largo plazo. En la década de 1950, los pentecostales habían comenzado a adoptar estrategias de alcance social más evangelísticas dirigidas al crecimiento de la iglesia. En la década de 1980, se hizo más evidente una división entre las perspectivas sociales urbanas y rurales. A medida que la economía pasó de ser agraria a industrial, las áreas urbanas comenzaron a crecer. En el contexto urbano, las iglesias pentecostales ganaron tracción con las clases medias trabajadoras y profesionales. Los pentecostales comenzaron a desarrollar escuelas, universidades y clínicas que proporcionaban alternativas para las comunidades desatendidas. Al mismo tiempo, la mayoría de las iglesias en las comunidades rurales y marginales de El Salvador seguían siendo relativamente pobres y pequeñas. Estimaciones recientes indican que el 33% de los salvadoreños vive en condiciones de pobreza extrema, y la mayoría se encuentra en zonas rurales (Grupo Banco Mundial 2021). En contextos con recursos limitados, las iglesias pentecostales tienden a favorecer los enfoques internos de los ministerios holísticos. Es lógico pensar que las comunidades directamente afectadas por el crimen, la pobreza y la marginación prioricen las necesidades de la congregación en lugar de los problemas sociales amplios. En la década de 1990, grandes iglesias neopentecostales independientes comenzaron a surgir y exhibir una mayor influencia económica y social. Al mismo tiempo, la ayuda internacional y las organizaciones paraeclesiásticas evangélicas también comenzaron a proliferar. Los programas sociales que enfatizaron la participación de la comunidad recibieron apoyo de organizaciones paraeclesiásticas externas. Muchas iglesias pentecostales establecieron de forma independiente asociaciones con organizaciones de ayuda para implementar programas sociales dirigidos a la comunidad en general. Muchas escuelas, clínicas e iniciativas de cuidado infantil se establecieron en comunidades marginales con el apoyo de organizaciones internacionales de ayuda. En la década de 2000, las pandillas comenzaron a aparecer en comunidades marginales densamente pobladas por iglesias pentecostales. Las pandillas fueron vistas inicialmente por los miembros de la iglesia como una molestia pública que podría mitigarse con una fuerte presencia policial, pero en 2010 se hizo evidente que había factores sociales más grandes influenciando la expansión de las pandillas. Cómo manejar los efectos sociales ocasionados por las pandillas es un desafío que la mayoría de los pastores y miembros de la iglesia no están equipados para enfrentar. En cambio, los pastores y los miembros de la iglesia en comunidades dominadas por pandillas aplican su teología en un formato similar al triaje moral, negociando principios de santidad y rectitud en condiciones de coacción extrema. Un pastor de jóvenes que entrevisté expresó lo conflictivo que está por la situación de las pandillas en su comunidad. "Es difícil no sentir compasión por los jóvenes pandilleros que rutinariamente han sido expuestos por sus familias, la sociedad e incluso sus propias pandillas. Sin embargo, el uso de la violencia y el miedo de las pandillas para controlar la comunidad es una amenaza directa Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 17 para la iglesia y sus miembros" (Pastor juvenil, 24 de septiembre de 2021). Al margen de la sociedad salvadoreña, la ley y el orden ya no son proporcionados por las autoridades públicas. En comunidades muy integradas, las pandillas y los miembros de la comunidad tienen que negociar sus propias reglas de enfrentamiento. La policía y el ejército son vistos con desconfianza, y las historias de infiltración de pandillas se vuelven más comunes. Sin una comprensión clara de quién tiene el control, especialmente en las comunidades marginales, las iglesias son aún más reacias a desarrollar estrategias que dependan del apoyo del gobierno. No saber en quién confiar hace que la colaboración social amplia sea problemática. En la actualidad, el imperativo moral para las iglesias es sobrevivir en lugar de prosperar. Las iglesias pentecostales como la solución para la dominación de las pandillas En escenarios típicos de la historia de David y Goliat de la Biblia, se pide a las iglesias pentecostales pequeñas, pobres y cada vez más aisladas que resuelvan los crecientes problemas sociales que perpetúan el crecimiento de las pandillas. Parece que estamos al final de un ciclo de desarrollo en el que las políticas de ajuste estructural a nivel macro vuelven su atención a las estrategias locales de empoderamiento. Esto no es un cambio ideológico, sino más bien un intento pragmático de encontrar formas más efectivas de abordar el creciente problema de las pandillas. Como se describió anteriormente, los enfoques de Mano Dura (aplicación de la ley) no han sido efectivos para reducir la expansión de las pandillas. A raíz de estos fracasos, el gobierno y las organizaciones internacionales comenzaron a centrar más recursos en políticas de cambio social estructural. Con base en datos del Banco Mundial, Stephen Offutt señala que de 2013 a 2021 El Salvador recibió más de $ 1 mil millones en ayuda extranjera (Offutt, De próxima aparición, 240). Si bien no todos los fondos se dirigieron específicamente a la reducción de las pandillas, el gobierno y las organizaciones internacionales de ayuda creían expresamente que cambiar las condiciones estructurales de la sociedad, mediante la creación de una economía próspera y una buena gobernanza, mitigaría la presencia de las pandillas. Offutt describe "un campo abarrotado de actores involucrados en los esfuerzos de prevención de pandillas en El Salvador. Organizaciones multilaterales, gobiernos nacionales y organizaciones humanitarias, todos buscando y dispuestos a financiar soluciones" 4 Traducido del inglés por el autor: “a crowded field of actors involved in gang prevention efforts in El Salvador. Multilateral organizations, national governments, and humanitarian organizations, all seeking, and willing to fund, solutions” (Offutt, De próxima aparición, 239). 4 Y, sin embargo, los esfuerzos macro-estructurales locales e internacionales para mejorar la economía política de El Salvador no han frenado el crecimiento de la influencia de las pandillas en El Salvador. Muchos cristianos no se sorprenden. Bryant Myers afirma que las cosmovisiones modernas, materialistas, tecnocráticas y dependientes de la tecnología, no incluyen elementos espirituales que puedan ayudar a los pobres (Myers 2011, 45). Este punto de vista parece ser cierto en El Salvador. La experiencia con las pandillas ha expuesto la limitación de los enfoques materialistas. Hay indicios de que las organizaciones internacionales de ayuda están cada vez más abiertas a soluciones basadas en la fe. Por ejemplo, la Fundación Moody recibió un brillante respaldo de Marcy Sánchez (directora de narcóticos y cumplimiento legal de la embajada de los Estados Unidos) en la inauguración de "Vida Libre", un programa de rehabilitación de pandillas basado en la fe. Kenton Moody (misionero pentecostal y fundador de la Fundación Moody) se hace eco del sentimiento de Myers de que el desafío es que los cristianos salgan de nuestro exilio autoimpuesto y contribuyan con nuestro material de fe a la conversación (Myers 2011, 45). La iglesia local como un jugador clave en el desarrollo transformacional se basa actualmente en su familiaridad y acceso a las comunidades influenciadas por pandillas. El desafío es determinar si las iglesias locales tienen la capacidad de liberar a sus comunidades del control de las pandillas. Definición del desarrollo transformacional Para muchos cristianos involucrados en el trabajo social, los enfoques de desarrollo transformacional han guiado nuestros esfuerzos. Sin embargo, en este momento no está claro cómo el desarrollo transformacional puede ayudar a las comunidades marginales a separarse de las pandillas, en parte porque no hay un camino definitivo hacia la transformación social. Wayne Bragg argumenta que la transformación es el mejor término bíblico para describir una visión cristiana del desarrollo. El artículo de Bragg no es una teoría del desarrollo en si, sino una lista de características de la transformación, cada una identifica una frontera transformacional (Myers 2011, 153). Con su libro pionero, Walking with the Poor (1999, 2011), Bryant Myers se basa en las ideas seminales de Bragg al consolidar y expandir los principios y las mejores prácticas de desarrollo transformacional que ahora guían a muchas ONGs cristianas desde el cambio de milenio. Esto incluye a las ONGs con las que he Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 18 trabajado en El Salvador. Myers utiliza el término "desarrollo transformacional" para distinguirlo de una connotación puramente material común al desarrollo. El desarrollo transformacional aborda toda la vida humana: material, social, psicológica y espiritual (Myers 2011, 3). Para Myers hay varias contribuciones críticas al desarrollo transformacional que solo la Iglesia puede proporcionar, especialmente la restauración de la integridad espiritual. El objetivo es lograr un proceso de cambio (transformación) que restaure nuestra identidad y vocación. Un proceso que se logra cuando establecemos relaciones correctas con Dios, la humanidad y la creación. Una gran pregunta que surge de las comunidades enredadas en pandillas, por lo tanto, es qué papel pueden desempeñar las iglesias locales y las organizaciones paraeclesiásticas para lograr un cambio sostenible. Myers define la sostenibilidad de dos maneras: Primero, el desarrollo transformacional debe terminar en una transición a la sostenibilidad, pasando de la dependencia a la independencia. En segundo lugar, la comunidad tiene que comprender que la sostenibilidad debe incluir las dimensiones físicas, mentales, sociales y espirituales (Myers 2011, 193). Este enfoque multidimensional para definir la sostenibilidad significa que debemos evaluar la efectividad del desarrollo transformacional tanto a nivel estructural como a nivel de proyecto / programa comunitario. El logro de resultados duraderos depende del desarrollo de sistemas de apoyo que permitan a las comunidades construir continuamente hacia un futuro mejor; y en el desarrollo de la capacidad de las iglesias locales para ser confiables, y constante fuentes de influencia moral que desafían los valores sociales de la comunidad hacia relaciones saludables y productivas. La iglesia local como socio para el desarrollo transformacional es tanto un principio como una decisión práctica. Leslie Newbigin afirma: "Es seguramente un hecho de significado inagotable que lo que nuestro Señor dejó atrás no fue un libro o un credo, ni un sistema de pensamiento, ni una regla de vida, sino una comunidad visible" (Citado por Myers 2011, 191). La investigación de Gerard Clarke también llama la atención sobre el hecho práctico de que las organizaciones de la sociedad civil basadas en la fe son los principales, si no los más grandes, contribuyentes al bienestar social en gran parte del Sur Global (Clarke 2006, 837). En realidad, en las comunidades enredadas por pandillas, la iglesia local es una de las pocas opciones restantes para resolver la crisis de pandillas. Desafortunadamente, no es una tarea pequeña, especialmente teniendo en cuenta que el gobierno local y las organizaciones internacionales de ayuda, con todos sus recursos y experiencia, no han podido resolverlo. La forma en que la iglesia local puede cumplir este papel es una preocupación para muchos practicantes involucrados en el desarrollo transformacional. El marco de Myers para el desarrollo transformacional no propone un enfoque de fórmula única para todos, sino que sugiere que si tomamos en serio cada frontera, podemos dar otro paso hacia una visión más integral y holística de la transformación. Basándose en el trabajo de Abhijit Banerjee y Esther Duflo, Myers sugiere que al evitar diagnósticos simplistas y escuchar más atentamente a las comunidades afectadas, podemos entender la lógica de sus elecciones y posiblemente desarrollar políticas más efectivas para apoyar sus esfuerzos de desarrollo (Myers 2011, 40). Al aplicar un enfoque de aprendizaje social adecuado a nuestros campos específicos de compromiso, podemos descubrir el mejor futuro humano, que para Myers es el Reino de Dios. Myers concluye que, en el nivel más fundamental, la causa de la pobreza son las relaciones que no funcionan para el bienestar humano, que no permiten que todos florezcan (Myers 2011, 295). Este marco ha guiado las iniciativas de la iglesia y las organizaciones paraeclesiásticas en El Salvador, sin embargo, el reciente aumento en la influencia de las pandillas ha dejado a muchos profesionales del desarrollo preguntándose si las estrategias actuales de desarrollo transformacional son suficientes para restaurar las relaciones saludables de la comunidad. Comprender cómo las iglesias pentecostales pueden abordar el actuar de las pandillas es más que una investigación académica. Es un intento de arrojar luz sobre una conversación crítica que actualmente tiene lugar entre los líderes de la iglesia, los trabajadores de desarrollo y los miembros de la comunidad comprometidos a ser agentes de transformación en sus comunidades. Reflexionar sobre cómo las pandillas han florecido en la sombra de la Iglesia es un ejercicio de examen de conciencia. En una de esas conversaciones, un pastor compartió con lágrimas cómo su hijo había sido reclutado por las pandillas y lo devastador que fue para él (Care Worker 2017). Es en tales entornos que debe materializarse una comprensión más completa y auténtica del desarrollo transformacional. Las comunidades controladas por pandillas en El Salvador plantean un desafío único para las iglesias pentecostales que implementan estrategias de desarrollo transformacional. Hay dos suposiciones comunes y contradictorias sobre el papel que las iglesias pentecostales pueden y deben desempeñar para abordar a las pandillas. La primera es la noción de que debido a que los pentecostales están presentes en comunidades enredadas en pandillas, son ideales para ser agentes de transformación. En segundo lugar, sin embargo, está la cuestión de si las iglesias pentecostales típicamente pequeñas, pobres y socialmente cautelosas Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 19 en comunidades enredadas en pandillas tienen la capacidad o el deseo de abordar problemas sociales amplios. Lo que se requiere es una comprensión profunda de cómo el control de pandillas está afectando el desarrollo transformacional y viceversa. En la comunidad de San Martín, tanto los pentecostales como las pandillas están activos y tienen una fuerte presencia. Como afirma Myers: "Es difícil hablar de cómo continuar el viaje hacia donde queremos ir si no sabemos dónde estamos" (Myers 2011, 290). En este momento, las comunidades en El Salvador están cada vez más controladas por las pandillas. Este es el contexto en que se encuentran las iglesias y las organizaciones paraeclesiásticas, y por eso comenzamos aquí. Desarrollo transformacional en comunidades enredadas en pandillas de San Martín Los siguientes tres ejemplos en las comunidades de San Martín, un municipio en la ciudad capital de San Salvador, resaltan el enigma de practicar el desarrollo transformacional en las comunidades controladas por las pandillas. San Martín tiene muchas características de contextos semiurbanos que están fuertemente influenciadas por las pandillas, como la pobreza, el rápido crecimiento y el crimen. Su administración se divide en ocho municipios y treinta y siete caseríos. Según las proyecciones del gobierno, la población en 2020 fue de 92.027 (DIGESTYC 2021), un poco menos del 30% de los cuales son adolescentes (de 10 a 24 años). Las pandillas ya son fuertes en San Martín, pero esto significa que unos 25.000 jóvenes están en edades óptimas de reclutamiento de pandillas. A menudo he escuchado decir: "¿No es gracioso cómo día a día nada cambia, pero cuando miras hacia atrás, todo es diferente?" Las conversaciones iniciales con las partes interesadas de la comunidad sobre la influencia de las pandillas hacen eco de esta observación. Mis conversaciones con personas que viven y trabajan en San Martín resaltan uno de los desafíos con los enfoques de aprendizaje social. Es difícil tomarse el tiempo y los recursos necesarios para evaluar los problemas generales cuando uno está luchando para ejecutar las tareas diarias. Por ejemplo, a la pregunta de "¿Cómo está afectando actualmente la situación de las pandillas a su comunidad?", la respuesta más común fue: "Más o menos lo mismo de siempre". Los residentes en San Martín describen la situación de las pandillas con un grado de normalidad y acomodación. Sin embargo, a medida que avanzan las conversaciones, la gente comienza a describir cómo las pandillas están ganando cada vez más control e influencia en sus comunidades. Describen un contexto en el que hay diversos grados de control de pandillas, lo que dicta cuánto acceso y libertad tienen en sus comunidades. En algunos vecindarios, las pandillas tienen autoridad completa, de modo que ni siquiera la policía puede entrar. En la mayoría de los casos, los movimientos de los habitantes locales están restringidos y las personas tienen que ajustar su comportamiento para coexistir con las pandillas. Lo que describen no es un problema de delincuencia estática, sino una comunidad que negocia diariamente arreglos sociales inestables. Las comunidades están despertando a la comprensión de que pertenecen a territorios controlados por pandillas. Las pandillas han dividido el país en territorios controlados por números o letras. Los números son áreas controladas por la pandilla de la calle 18 (18), y las letras pertenecen a la Mara Salvatrucha (MS). Cualquier persona desconocida que ingrese a un territorio controlado por pandillas puede ser detenida y se le puede exigir que muestre su identificación. Si la dirección en la identificación es de un territorio controlado por pandillas rivales, el portador es disuadido de entrar o fuertemente monitoreado. El nivel de control también afecta dónde se puede trabajar. Una maestra que solicitó un puesto en una escuela en una de estas comunidades fue persuadida de buscar en otro lado, porque vivía en un vecindario controlado por pandillas rivales. Los miembros de la comunidad instintivamente aprecian las realidades del enredo de las pandillas, pero luchan por articular una definición clara de su relación con las pandillas. Considere el ejemplo de una escuela cristiana local. La escuela cristiana La escuela cristiana en San Martín tiene aproximadamente cuatrocientos estudiantes y fue establecida en la década de 1980 por una denominación pentecostal tradicional. El director de la escuela es el hijo de un pastor local y un ex alumno de la escuela. Cuando se le preguntó sobre cómo las pandillas afectan a la escuela, explicó que en las etapas iniciales, la escuela pudo controlar la incursión de las pandillas al despedir a los niños involucrados en pandillas. Muchos padres optaron por enviar a sus hijos a la escuela porque los protegía del reclutamiento de pandillas común en las escuelas públicas. Ahora, a medida que las comunidades se enredan más, es cada vez más difícil mantener el elemento de pandillas fuera de sus escuelas. La influencia de las pandillas ya no se trata solo de los estudiantes, sino también de los padres y amigos del vecindario. Ahora hay una segunda generación de pandilleros. Un ambiente de miedo impregna toda la comunidad, porque nadie sabe en quién se puede confiar. "He tenido estudiantes que se han unido a pandillas que ahora están en prisión o han sido asesinados, y también he sido afectado personalmente por pandillas" (director de la escuela, 9 de septiembre Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 20 de 2021). Una vez, como profesor, fue acusado falsamente de acoso sexual por un estudiante que estaba saliendo con un pandillero. Le pidió a la niña que dejara de hablar por su teléfono celular durante la clase. En represalia, la pandilla instruyó a la estudiante sobre cómo presentar una denuncia de acoso sexual. Tres meses después, los cargos fueron retirados debido a la insuficiencia de pruebas, pero el mensaje había sido enviado: no desafiar a las pandillas. Sorprendentemente, testifica de la protección y fidelidad de Dios mientras espera la sentencia en prisión. Explica cómo fue protegido por ex alumnos que habían sido encarcelados por crímenes de pandillas. Su relación con los pandilleros de su comunidad es complicada. Dice que es una oportunidad para influir, pero también conlleva riesgos. El director de la escuela no puede articular protocolos claros que guíen su compromiso con los pandilleros, pero sí señala que ser conocido en el área es importante. Describe cómo en una ocasión el proveedor de leche de la escuela fue detenido a punta de pistola por pandilleros. Exigían una cuota de extorsión. El director fue informado de la situación y pudo negociar su libertad. Explica que "cuando hay un conflicto, a veces puedo acercarme a los mareros si los conozco o ellos me conocen a mí. Si trabajara en una comunidad diferente, no tendría el coraje de enfrentarme a los pandilleros" (director de la escuela, 23 de septiembre de 2021). Él explica que la credibilidad local y un comportamiento humilde puede proporcionar cierta influencia con los pandilleros, pero su respuesta no es predecible y uno debe acercarse a ellos con sabiduría. El director de la escuela procede a explicar cómo y cuándo se siente en libertad de acercarse a los pandilleros. "Puedes confrontarlos con buenos consejos, e incluso predicarles sobre los males de un estilo de vida de pandillas. Hasta cierto punto, esperan eso de un cristiano, pero debe hacerse con el espíritu correcto. Si eres prepotente o amenazante, es posible que no salgas con vida". Él cree que los jóvenes saben si estás a favor o en contra de ellos. Pero también señala que no hay reglas escritas de enfrentamiento, y cuando te acercas a un pandillero "te la tienes que jugar". En San Martín, los jóvenes con problemas han pasado de ser descuidados y/o intimidados, a ser temidos y priorizados. Los pandilleros han ganado ventaja mediante la intimidación, y el personal de la escuela tiene que ajustar su forma de tratar a los jóvenes, usando medidas de la persuasión relacional para resolver los conflictos que afectan a la escuela y sus estudiantes. El director de la escuela una vez reunió el coraje para pedirle un favor al líder de la pandilla local, que había sido un amigo de la infancia. Preguntó si podía pintar sobre el grafiti de la pandilla en las paredes de la escuela, pero el líder de la pandilla dijo: "No puedo darte permiso, porque los pandilleros más jóvenes están locos y no lo entenderían" (director de escuela, 29 de octubre de 2021). El liderazgo de las pandillas es una posición tenue que requiere que uno genere constantemente lealtad de los miembros. La relación personal que el director tiene con el líder de la pandilla le da un grado de accesibilidad, pero hay un sistema colectivo que se sobrepone a sus relaciones personales. La organización de las pandillas es local y fluida. Desde el exterior, la organización de pandillas parece caótica, pero las pandillas tienen reglas, códigos y procedimientos tácticos no escritos que preservan y guían al colectivo. Como colectivo, los pandilleros tienen poder, pero como individuos están muy expuestos. La capacidad de las pandillas para controlar el territorio es fundamental para su crecimiento y seguridad. Su capacidad para controlar quién puede acceder a la comunidad dificulta significativamente la capacidad de la escuela para operar de manera eficiente. El director afirma que la matrícula y la asistencia a la escuela han disminuido. "Un estudiante del barrio de AltaVista tuvo que abandonar porque estaba controlado por la pandilla rival". "También es difícil reclutar nuevos maestros si no son de la comunidad. Los proveedores externos dudan en proporcionar a la escuela servicios de entrega. Los proveedores de servicios consideran que nuestra comunidad está en la zona roja" (director de la escuela, 29 de octubre de 2021). Muchos servicios básicos, como internet, agua y electricidad pueden pasar semanas sin ser reparados, porque las reparaciones requieren medidas de seguridad. La escuela está cada vez más aislada de los sistemas de apoyo externos. La escuela todavía recibe subsidios externos para becas, uniformes y almuerzos escolares de socios caritativos, pero la capacidad de ser autosuficiente es cada vez más difícil en este entorno. La preocupación del director por los jóvenes de su comunidad se evidencia por los riesgos que asume para servir a sus estudiantes y a su comunidad. Como practicante del desarrollo transformacional, su corazón y capacidad son lo que le han permitido mantener las puertas de la escuela abiertas. A veces, ha podido aprovechar su buena reputación en la comunidad para negociar pequeñas concesiones. Su relación con pandilleros individuales tiene valor en San Martín, pero tiene sus limitaciones. La escuela, como institución, no puede negociar acuerdos generales con las pandillas. Hay ciertos principios de pandillas que no violarán para nadie, y la dinámica volátil de las organizaciones de pandillas hace que el establecimiento de negociaciones formales sea imposible. Por ejemplo, cuando la escuela intentó obtener el permiso de las pandillas para que el estudiante que vivía en AltaVista asistiera a la escuela, Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 21 ni siquiera pudieron determinar quién dentro de la pandilla tenía la autoridad para aprobarlo. Por lo tanto, tratar de establecer acuerdos de bien común con las pandillas es un desafío. A pesar de las crecientes limitaciones experimentadas por el enredo de pandillas, los efectos positivos que la escuela, y especialmente el director y el personal de la escuela, tienen en los jóvenes son evidentes. La situación de la comunidad seguramente se deterioraría si la escuela tuviera que cerrar. Sin la presencia positiva de la escuela en la comunidad y los beneficios reconocidos de la educación, la situación de las pandillas ciertamente sería peor. El verdadero reto surge cuando se mira al futuro. Es difícil para el director de la escuela cristiana y los líderes de la comunidad imaginar una salida al enredo de pandillas por su cuenta. El marco de desarrollo transformacional reconoce la importancia de los enfoques a nivel estructural, las condiciones macro son críticos para crear condiciones sostenibles. Lo que no está claro es cómo el director y la escuela pueden capitalizar su conocimiento local y su historia positiva para fortalecer una respuesta más colectiva al control de las pandillas. Lo que es concebible para ellos es una estrategia de desarrollo transformadora que continúe dando forma al futuro cambiando la perspectiva de los jóvenes, mientras que cambiar las condiciones sociales más amplias que afectan a su comunidad parece improbable. Proyecto comunitario de agua Otra área en el que los profesionales del desarrollo local experimentan los desafíos del enredo de pandillas en San Martín es el proyecto de agua comunitaria. Entrevisté al Coordinador del Programa de una ONG cristiana que supervisa el proyecto de agua. El sistema de agua sirve a tres municipios de San Martín. El proyecto originalmente servía a 1,200 residentes, pero actualmente atiende a 750. Por el momento, el proyecto está cojeando, y la sostenibilidad futura del proyecto está en peligro debido a la dinámica de las pandillas. Este proyecto de agua se inició en 2012 con la ayuda de una ONG cristiana. El proyecto se llama "El Milagro", porque durante muchos años la autoridad nacional del agua les había dicho a los miembros de la comunidad que el agua potable en el área no era factible. Después de años de buscar desesperadamente acceder al agua, la comunidad finalmente obtuvo el apoyo de una ONG cristiana y un alcalde local para patrocinar el proyecto de agua. El objetivo del proyecto era servir a once comunidades de la zona. Se completó en 2018, a un costo de $ 1.8 millones de dólares. La cuota para cada hogar es actualmente de $ 10 / mes, mucho menos de los$ 40 / mes que las personas solían pagar cuando el agua era suministrada por camiones. Una asociación de agua fue legalmente registrada y capacitada para operar y administrar el sistema de agua. El proyecto llevó agua potable a aproximadamente 250 familias. Desafortunadamente, la asociación del agua ahora tiene que lidiar con los efectos del aumento de la influencia de las pandillas. Tres de las once comunidades se niegan a pagar sus cuotas de agua. El coordinador del programa explica que "en El Rincón la mayoría de las familias están relacionadas con pandillas y no pagan sus cuotas de agua. El personal de la asociación de agua ya no entra ni visita la comunidad. La pandilla también exige agua gratis para su campo de fútbol. "Solo conocidos pueden llegar". Nosotros (los trabajadores de ayuda externa) no podemos ingresar a estas comunidades ni ejercer ninguna presión para el pago debido a las pandillas" (Coordinador del Programa, 18 de agosto de 2021). Las condiciones económicas en San Martín también se ven afectadas por las empresas y servicios locales que se ven obligados a pagar "renta" (dinero de protección) a las pandillas. Esto supone una carga financiera adicional para los miembros de la comunidad que ya luchan por llegar a fin de mes. Alrededor del 30% de las familias que utilizan el sistema de agua no están al día en sus pagos. "El proyecto de agua está colapsando porque no pueden pagar sus cuotas" (coordinador de programa, 24 de septiembre de 2021). Si esta tendencia continúa, la sostenibilidad del proyecto se verá comprometida. El coordinador del programa cree que deben aumentar las cuotas de agua a $ 15 / mes para mantener el sistema a flote. El presidente del comité expresó su preocupación de que el liderazgo actual no pueda hacer que la gente se ponga de acuerdo sobre el aumento de las tasas. El comité de agua tiene problemas financieros y no hay fondos suficientes para mantener y operar el sistema. Cuando la asociación del comité de agua se enfrentó a la creciente realidad de que el sistema estaba en bancarrota, trataron de solicitar asistencia externa del gobierno y las organizaciones internacionales de ayuda. Lamentablemente, no hay ayuda externa en el horizonte. El control territorial por parte de las pandillas y la incapacidad o falta de voluntad del gobierno para abordarlo, hacen muy difícil convencer a entidades externas para que inviertan en un proyecto que tiene una baja probabilidad de ser sostenible. Por lo tanto, cualquier solución inmediata a los desafíos hídricos de la comunidad tendrá que ser interna. El coordinador del programa habló recientemente con los miembros de la asociación de agua para explicarles que no había financiamiento externo inminente, y que si no pueden acordar aumentar las tarifas e idear métodos para reducir los pagos atrasados, el sistema colapsaría. A la luz de esta realidad, dos miembros de la junta reunieron el coraje para acercarse a las pandillas en una de las comunidades delincuentes. El resultado de este esfuerzo aún no se conoce, pero el Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 22 futuro del proyecto de agua pende de un hilo (Coordinador del Programa, 23 de diciembre de 2021). El coordinador del programa dice que la mayoría de las comunidades en San Martín ahora tienen una visión limitada del futuro debido a la inseguridad causada por las pandillas. Las comunidades se centran principalmente en las necesidades inmediatas, como casas y letrinas. No tienen visión del futuro para su comunidad (Coordinador del Programa, 29 de octubre de 2021). Su único sueño es escapar, preferiblemente a los Estados Unidos. Se han resignado a la realidad de que no mejorarán su bienestar económico en su entorno actual. A diferencia de la escuela cristiana que recibe algún apoyo externo, el proyecto de agua depende completamente del apoyo de la comunidad. Inicialmente, se invirtieron muchos recursos en el desarrollo de capacidades para garantizar el mantenimiento y la operación del sistema de agua. Nadie anticipó un contexto en el que las pandillas obtendrían tanto control que podrían estrangular las iniciativas comunitarias. Programa extraescolar de la iglesia y la para- iglesia El ejemplo final es un programa extraescolar conectado con la Iglesia Pentecostal del Buen Pastor. La iglesia está ubicada en la frontera de dos pandillas rivales. Esta iglesia tiene una larga historia de servir a la comunidad en general. En 2005, se inició un programa extraescolar (Centro Desarrollo Infantil - CDI) financiado por una ONG internacional. El programa de patrocinio infantil atiende a aproximadamente trescientos niños, de 0 a 18 años de edad. El enfoque se centra principalmente en la tutoría, pero también patrocinan talleres vocacionales y un programa de fútbol. El programa CDI también ha invertido en tres microempresas que tienen como objetivo crear empleo y generar ingresos internos. Cuando le pregunté al pastor qué resultados está teniendo el programa extraescolar en la comunidad, declaró: "El programa beneficia a muchos niños, y ha sido útil para evitar que los niños se unan a las pandillas. Por ejemplo, un niño en el programa comenzó a pasar tiempo con pandilleros, y al trabajar con sus padres pudimos rescatarlo de las pandillas" (Pastor, 3 de noviembre de 2021). También cree que los talleres para padres son beneficiosos para la prevención de pandillas. Se lamenta de que el programa no haya tenido los resultados espirituales deseados. A pesar de que el programa enfatiza la formación cristiana, calcula que menos del 3% de los niños que han pasado por el programa asisten activamente a una iglesia. Hice un seguimiento de por qué faltan los aspectos espirituales, si la organización paraeclesiástica alienta a la iglesia a participar en ello. Inicialmente atribuyó el déficit espiritual a la falta de oración (compromiso espiritual), pero también admitió que la iglesia no siempre apoyaba el programa como debería. Las actividades de la Iglesia y del programa CDI no están completamente integradas y operan de manera semiautónoma. Para ilustrar su punto, dio el siguiente ejemplo: "El CDI tiene un programa de capacitación vocacional para la música, sin embargo, la iglesia en sí no tiene un grupo de adoración". La Iglesia del Buen Pastor había sido una vez una "iglesia líder" en la comunidad de San Martín. Pero hoy en día la visión del pastor del papel de la iglesia en la comunidad es más cautelosa. En 2020, el director nacional de programas extracurriculares informó a la iglesia que ya no expandirían sus operaciones en El Salvador. Según un informe estadístico, ya no se consideraba que la comunidad se encontraba en condiciones de extrema pobreza. Después de más de quince años de operar en la comunidad, el programa está comenzando un proceso de transición hacia la autosuficiencia. Le pregunté al pastor si la iglesia y las microempresas establecidas podrían sostener el programa actual. "El programa tiene un presupuesto mensual de $6,000 USD", dijo, "y las microempresas están generando actualmente alrededor de $ 250 por mes. Con una iglesia de 50 miembros sería difícil sostener el programa sin apoyo externo" (Pastor, 22 de diciembre de 2021). La prioridad es lograr que los niños actualmente inscritos pasen por el programa. El programa extraescolar en San Martín es parte de una asociación directa entre la iglesia local y la organización internacional paraeclesiástica. No hay un acuerdo formal con la organización eclesiástica nacional. La estructura asociativa autónoma de las iglesias pentecostales se presta a estas alianzas directas con organizaciones paraeclesiásticas. Ya sea que las asociaciones directas se realicen por conveniencia o principio, el resultado neto es que los sistemas de apoyo eclesiástico de las iglesias nacionales son limitados y en muchos casos desconocen sus actividades o no pueden apoyarlas. Desde una perspectiva institucional, la iglesia nacional juega un papel limitado en el mantenimiento de estos programas. Además, el hecho de que la congregación local no pueda sostener el programa extraescolar de los niños sin el patrocinio externo es preocupante en una economía local controlada por pandillas. Una de las características distintivas de las estrategias de desarrollo transformacional es que conectan los proyectos con una iglesia local. Se convierte en un gran desafío cuando las iglesias locales (principalmente en comunidades de bajos ingresos) no tienen los sistemas de apoyo para sostener iniciativas. Al igual que la escuela cristiana, el beneficio de este programa para los más de trescientos niños es innegable, y es especialmente crítico para evitar que más niños se unan a las pandillas. El desafío es mantener los programas operativos cuando los Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 23 indicadores actuales utilizados para determinar la necesidad no tienen en cuenta los efectos de las pandillas. Este programa es de importancia crítica para la prevención de pandillas, pero debido a que este no es el enfoque principal del programa, puede perder su apoyo financiero. El tipo de pobreza infligida por las pandillas no siempre puede medirse por las métricas tradicionales del nivel de vida. En general, los proyectos y programas de desarrollo transformacional de las organizaciones eclesiásticas y paraeclesiásticas en San Martín han sido efectivos para abordar las necesidades individuales de los niños y las familias. Su presencia en la comunidad también proporciona un rayo de esperanza de que hay una manera de salir del problema de las pandillas. Desafortunadamente, sin un cambio macro/estructural importante, las pandillas continuarán privando a estas comunidades de la estabilidad que hace posible el desarrollo sostenible. Por lo tanto, la necesidad de una respuesta más colectiva es crítica. Las iglesias y las organizaciones paraeclesiásticas tienen un acceso único a las comunidades influenciadas por pandillas, pero no se puede esperar que las transformen solas. Análisis Los pentecostales y las pandillas en El Salvador comparten espacio, lazos familiares y cosmología, pero sus respuestas contrastantes a la marginación los ponen en tensión. No hay una visión común del futuro y sus métodos de influencia son diametralmente opuestos. Sin embargo, a pesar del ambiente volátil, las iglesias pentecostales locales y las organizaciones paraeclesiásticas han logrado sobrevivir adoptando un enfoque cauteloso del compromiso social. Como resultado, se encuentran entre las pocas organizaciones sociales que quedan en comunidades cada vez más aisladas y controladas por pandillas. Su presencia y los programas de empoderamiento local brindan asistencia valiosa a muchas familias vulnerables. Al mismo tiempo, el aumento de la influencia de las pandillas expone las limitaciones de estos enfoques. A medida que las pandillas expanden sus redes de influencia, las iniciativas de desarrollo transformacional sostenible se ven cada vez más aisladas. La necesidad de abordar los problemas de las pandillas es primordial para el bienestar de estas comunidades. Desafortunadamente, no existe un enfoque de desarrollo transformacional específico de las pandillas para guiar a las iglesias y organizaciones paraeclesiásticas a lograr un cambio sostenible. Antes de considerar estrategias de desarrollo transformacional para comunidades enredadas por pandillas, es importante situar el análisis dentro del entorno cotidiano. Los programas de rehabilitación y reintegración de pandilleros son claramente parte de una estrategia comprensiva, pero estos programas tienen poco efecto en el control y la violencia de las pandillas sobre las comunidades. Por esta razón, el enfoque de esta investigación está en los efectos que el enredo de pandillas tiene en la sostenibilidad de los esfuerzos de desarrollo transformacional en la comunidad. Como se vio en la comunidad de San Martín, la mayoría de los programas de desarrollo transformacional establecidos actualmente siguen estrategias y procedimientos de programas que se desarrollaron antes o independientemente del enredo de pandillas. Los criterios y métodos del programa no anticiparon cómo un mayor control de las pandillas afectaría sus objetivos a largo plazo. En la actualidad, las iglesias locales y las organizaciones paraeclesiásticas están en tensión con la influencia de las pandillas, y hay pocos, si es que hay alguno, enfoques de desarrollo transformacional sostenible que aborden el tema del enredo de las pandillas. Una revisión de las diferentes estrategias de mitigación de pandillas aplicadas hasta la fecha puede ser desalentadora. Las tácticas policiales agresivas, las políticas de ajuste estructural a nivel macro y las iniciativas de rehabilitación de pandillas han demostrado ser en gran medida ineficaces (Wolf 2017, 208). Las comunidades influenciadas por pandillas están en el limbo del desarrollo. No hay una solución inmediata a las preocupaciones estructurales que alimentan el crecimiento de las pandillas, y el aumento del control de las pandillas en las comunidades marginales afecta la estabilidad requerida para el desarrollo sostenible. Para los profesionales del desarrollo transformacional es difícil encontrar estrategias adecuadas. El proyecto de agua comunitaria en San Martín es un ejemplo de ONG que, ante la falta de una estrategia adecuada, simplemente mantiene el rumbo. El proyecto de agua continúa persiguiendo una progresión programática estándar de la dependencia a la independencia. Sin embargo, el aumento del control de las pandillas afecta la estabilidad requerida para lograr los objetivos de sostenibilidad. Ignorar estas dinámicas sociales puede crear objetivos y estrategias desalineados, y ejercer una presión adicional sobre las partes interesadas locales. Teniendo en cuenta las organizaciones que ajustan o inician nuevos programas en comunidades enredadas por pandillas, la gran mayoría se enfoca en abordar las necesidades inmediatas. En San Martín, la inestabilidad causada por el control de las pandillas hizo que la ONG cristiana enfocara instintivamente nuevos esfuerzos en atender las necesidades básicas, como las letrinas. Las organizaciones de desarrollo comúnmente ajustan sus programas cuando un desastre mayor golpea a una comunidad. En los casos en que estallan guerras o que ocurren desastres naturales, las políticas y los procedimientos cambian hacia el alivio de desastres y / o la asistencia a los refugiados. De manera similar con Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 24 el enredo de pandillas, en ausencia de estabilidad, muchos profesionales del desarrollo gravitan hacia la prestación de asistencia inmediata. Después de todo, las crisis sociales violentas causadas por el terrorismo o el crimen generalmente se clasifican como desastres (Wisner 2015). Desgraciadamente, en comunidades enredados por pandillas, la crisis social no tiene un fin definido. En muchas comunidades la presencia de las pandillas es un nuevo normal. También es importante reconocer, que el utilizar métodos de asistencia de emergencia puede aliviar necesidades básicas, pero no tiene efecto a largo plazo en las condiciones sociales que contribuyen a la desestabilidad creado por las pandillas. Iglesias y organizaciones paraecclesiasticas que abarcan métodos de asistencia de emergencia deben estar cocientes que la crisis probablemente no se va mejorar a corto plazo. Finalmente, consideremos los enfoques de la teoría del conflicto para abordar la violencia de las pandillas. Hay investigaciones etnográficas en otras partes de América Latina que revelan que los residentes en comunidades conflictivas pueden y de hecho se enfrentan a la violencia de actores estatales y no estatales. Pero en El Salvador, la confrontación abierta de las pandillas es rara (Wolf 2017, 229). Se desconoce qué hace posible algunas formas de resistencia civil en algunos contextos y no en El Salvador. Pero lo que está claro es que cualquier persona que se enfrente a pandillas sin el apoyo del gobierno es probablemente vulnerable tanto al enjuiciamiento legal como a las represalias de las pandillas. Del mismo modo, las estrategias estructurales no conflictivas también parecen destinadas al fracaso. Alex de Waal sugiere que "las personas necesitan desarrollar un sentido de que, como parte de una comunidad política más amplia, tienen derechos en los que deben insistir: al desarrollo, a un sustento sostenible, al respeto de los derechos civiles y políticos" (Citado en Myers 2011, 196). 5 Aún así, estos derechos son irrelevantes para las pandillas, porque los pandilleros no pertenecen a sistemas internacionales formales en los que puedan rendir cuentas. En la actualidad, los profesionales del desarrollo transformacional en San Martín y en otros lugares continúan aplicando iniciativas de empoderamiento de base sin una estrategia clara a largo plazo. Avanzando: Cómo la comunidad internacional de desarrollo puede apoyar a las comunidades influenciadas por las pandillas. 5 Traducido del inglés por el autor: “people need to develop a sense that, as part of a larger political community, they have rights on which they should insist – to development, to a sustainable livelihood, to respect for civil and political rights” En las comunidades marginales, la capacidad de las iglesias para influir en un cambio amplio se correlaciona con sus alianzas externas con organizaciones internacionales de desarrollo. Sin embargo, en las comunidades controladas por las pandillas, los modelos actuales de asociación se ven obstaculizados por condiciones hostiles, rituales disputados y capacidad limitada, todo lo cual hace que el empleo de estrategias de desarrollo formal sea poco práctico. Uno conjetura que lograr un desarrollo transformacional sostenible llevará tiempo, que el apoyo externo será esencial y que las partes interesadas, incluidas las pequeñas iglesias pentecostales, tendrán que trabajar juntas. En este sentido, creo que hay un camino a seguir si podemos comprometernos a encontrar mejores formas de apoyar las iniciativas locales cuando el acceso es limitado. Ignorar o aplicar los protocolos existentes no logrará los resultados deseados. El desafío es definir políticas de desarrollo transformacionales, promoción y recursos de apoyo que se adapten específicamente a las comunidades enredadas por pandillas. La primera decisión que enfrentan los profesionales del desarrollo transformacional cuando se enfrentan a comunidades enredadas por pandillas es si deben participar. La tendencia ha sido que a medida que aumenta el control de las pandillas y la violencia, las agencias de desarrollo externas se retiran. Por lo tanto, las comunidades enredadas por pandillas se vuelven progresivamente más aisladas de los sistemas de apoyo externos. Por ejemplo, Médicos Sin Fronteras (MSF) suspendió temporalmente sus operaciones en El Salvador después de que uno de sus equipos fuera atacado por bandas armadas (Rentería 2021). Como lo demuestra este incidente, cuando las organizaciones se ven afectadas por las pandillas, tienden a considerar sus políticas y procedimientos por su propia cuenta, sin el beneficio de ninguna estrategia específica de las pandillas. Las decisiones de las organizaciones internacionales de participar en El Salvador se están tomando en oficinas aisladas de las comunidades afectadas por las pandillas. Por el momento, cada organización debe negociar su propia estrategia de cómo mitigar el efecto de las pandillas. La magnitud del problema de las pandillas en muchas comunidades de El Salvador también afecta la forma en que operan las ONGs. Por ejemplo, Homies Unidos (una ONG basada en pares) tuvo su financiamiento suspendido porque las evaluaciones formales no pudieron ser realizadas por observadores independientes (Wolf 2017, 236). La sospecha de las pandillas hacia los forasteros obstaculiza muchos http://homiesunidos.org/ http://homiesunidos.org/ Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 25 protocolos formales. Ya sea que se trate de las pandillas que restringen el acceso, o del personal de las agencias donantes que se niegan a visitar las comunidades controladas por las pandillas, el efecto neto es el aumento del aislamiento. Cada vez más, solo las instituciones locales permanecen activas en estas comunidades, pero no parece razonable esperar que ellas solas aborden los problemas de las pandillas. El especialista en desarrollo Alan Fowler señala que los enfoques de empoderamiento del desarrollo a nivel micro deben combinarse con el apoyo institucional a nivel macro. Myers refuerza este punto al afirmar: "Cada comunidad es parte de una familia de sistemas sociales que son regionales, nacionales y finalmente globales" (Myers 2011, 189). Los líderes de la iglesia local, los miembros de la comunidad y los profesionales de la transformación necesitan el apoyo de la comunidad internacional de desarrollo. Identificar mejores formas de apoyar las iniciativas locales que son inaccesibles debido a las pandillas es un primer paso crítico. El siguiente paso para identificar una mejor manera de abordar las comunidades enredadas por pandillas es ajustar los lentes a través de las cuales evaluamos el problema. Al aplicar la teoría del entrelazamiento social de Offutt, podemos comprender mejor los desafíos de los que estamos apoyando. En el caso del programa extraescolar en San Martín, vemos cómo los profesionales del desarrollo utilizan un índice genérico de nivel de vida para determinar si el programa cumple con sus criterios. Sobre la base de estos criterios, el programa ha comenzado un proceso de culminación gradual, a pesar del hecho de que el programa es muy valioso para evitar que los jóvenes se unan a las pandillas. Las estrategias de desarrollo transformacional apropiadas en las comunidades marginales de El Salvador requieren que veamos a las pandillas como una forma de pobreza. Las comunidades enredadas por las pandillas no siempre parecen ser materialmente pobres, pero carecen de libertad, paz y perspectivas de empleo. Además, la economía de las comunidades marginales de El Salvador depende en gran medida de las remesas de los familiares que han migrado. Esto puede sesgar la percepción de la necesidad, porque esos recursos se generan externamente; Los padres migrantes pueden resolver sus necesidades financieras inmediatas, pero no crea perspectivas de empleo futuro. También, la misma necesidad de migrar puede exponer a sus hijos al reclutamiento de pandillas. Los efectos de la pobreza en las comunidades enredadas por las pandillas van más allá de lo financiero. Los criterios de evaluación del desarrollo transformacional deben integrar los efectos físicos, sociales, psicológicos y espirituales que influencia el fenómeno social de las pandillas. Finalmente, con un grado de optimismo, podemos dar fe de la importancia que la iglesia local juega en cualquier estrategia de transformación a largo plazo. Pero la forma en que las iglesias identifican los principios del reino en las comunidades enredadas por pandillas es fundamental. La cuestión moral de cuándo comprometerse o desvincularse de los pandilleros es compleja. Por ejemplo, Polígono (una agencia católica de desarrollo) terminó su programa de microempresas dirigido a pandilleros. El programa fue controvertido porque algunos creían que incentivaba unirse a las pandillas. Los jóvenes fueron testigos de cuánto apoyo y recursos se dirigían a los pandilleros. Construir relaciones saludables es un desafío en las mejores circunstancias. Determinar cuándo comprometerse o desvincularse de las demandas de las pandillas es una matriz ética que solo los verdaderamente investidos pueden descifrar. Me hace recordar las palabras del director de la escuela en San Martín: "Ellos saben cuándo estás de su lado". Esta declaración no se trata de ser pro-pandilla o anti-pandilla. Se trata de una conciencia de la persona y el contexto que uno aborda. Cualquier guía moral o ética para navegar el enredo de las pandillas debe surgir a través de la búsqueda diligente de la verdad, por parte de las partes interesadas que comparten una mentalidad del reino. Una mentalidad de reino para San Martín debe ser desarrollada por aquellos que viven y trabajan allí. La comunidad internacional de desarrollo puede ayudar a facilitar este proceso, pero los participantes locales deben participar centralmente. La situación de las pandillas en El Salvador presagia la visión profética de los niños que se vuelven contra sus padres. Muchos aspectos del trabajo de desarrollo transformacional son probados por la realidad social de las pandillas. Las experiencias en San Martín resaltan la importancia de las relaciones a largo plazo, los sistemas de apoyo y las estrategias adecuadas. Las estrategias de empoderamiento insular no son suficientes para mitigar la influencia de las pandillas. Es necesario un enfoque más sólido y colectivo. La comunidad de desarrollo en general tiene el desafío único de aumentar el apoyo en comunidades menos accesibles. Estos son solo algunos de los elementos importantes a considerar en las comunidades enredadas por pandillas. Muchas otras políticas y procedimientos de desarrollo transformacional a nivel macro deben examinarse a la luz de este fenómeno social. La esperanza es que al integrar a la amplia comunidad de desarrollo en la conversación de aquellos que viven y trabajan en comunidades enredadas por pandillas, encontraremos las mejores maneras de avanzar. Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 26 Referencias Alfaro, Xiomara and David Marroquín. 2021. “Supuestos pandilleros asesinan a pastor de la iglesia Elim en Apopa.” El Salvador.com. April 1. https://www.elsalvador.com/noticias/nacional/apop a-violencia-homicidios-pastor-ricardo-mejia-iglesia- elim/823047/2021/. Brenneman, Robert. 2012. Homies + Hermanos: God and Gangs in Central America. New York: Oxford University Press. Bueno, David. 2001. “The Struggle for Social Space: How Salvadoran Pentecostals build communities in the rural sector.” Transformation 18(3), 171-91. Bueno, Ronald Todd. 2019. Translating Pentecost into Transformed Communities in El Salvador: Pentecostal Churches, Social Engagement and Social Change in El Salvador. PhD Dissertation, University of Middlesex. Care Worker. 2017. Interviewed by Steve Offutt who shared this with the author on February 3, 2021. Clarke, Gerard. 2006. “Faith Matters: Faith-based Organizations, Civil Society, and International Development.” Journal of International Development 18(6), 835-48. Collier, Paul. 2007. The Bottom Billion: Why the Poorest Countries are Failing and What Can Be Done about It. New York: Oxford Press. Coordinador de Programa. 2021. Nombre se omite por seguridad. Entrevistado por el autor el 18 de agosto, 24 de septiembre, 29 de octubre, 3 de noviembre, y 23 de diciembre 23. Director de escuela. 2021. Nombre se omite por seguridad. Entrevistado por el autor el 9,17,23 de septiembre, 29 de octubre, 2,6 de noviembre y 2 de Diciembre. DIGESTYC - Dirección General de Estadística y Censos, Ministerio de Economía. 2021. 06_San_Salvador_Proyec_Grupos_de_edad_2020 -2025_Rev2021 en Excel. http://www.digestyc.gob.sv/index.php/novedades/av isos/1023-proyecciones-y-estimaciones-de- poblacion-municipal.html. Dudley, Steven. 2021. “MS-13: America's Most Notorious Gang. Modern Wisdom Podcast 316,” YouTube. https://youtu.be/Q94Ng1m1mzI Huezo Mixco, Luis R. 2020. “Empoderados en el Espíritu. Una Aproximación al pentecostalismo en El Salvador Moderno.” In Mansilla, Miguel Ángel and Mariela Mosqueira, Directors. Sociología del pentecostalismo en América Latina. Santiago: RIL Editores, 213-243. Insight Crime. 2021. “MS13: El Salvador.” Last updated September 22. https://insightcrime.org/el- salvador-organized-crime-news/mara-salvatrucha- ms-13-profile/. Martin, David. 1990. Tongues of Fire: The Explosion of Protestantism in Latin America. Oxford: Basil Blackwell. Martínez, Carlos y Roberto Valencia. 2018. “Mara Salvatrucha: ‘Fue un error haber aceptado dinero de los partidos político.’” Elfaro. April 15. https://elfaro.net/es/201804/salanegra/21718/Mara- Salvatrucha-%E2%80%9CFue-un-error-haber- aceptado-dinero-de-los-partidos- pol%C3%ADticos%E2%80%9D.htm. Myers, Bryant L. 2011. Walking with The Poor: Principles and Practices of Transformational Development. Maryknoll: Orbis Books. Offutt, Stephen. 2020. “Entangled: Evangelicals and Gangs in El Salvador.” Social Forces 99(1), 424-45. Offutt, Stephen. De próxima aparición. Evangelicals and Gangs in El Salvador. New York: Oxford University Press. Pastor. 2021. Nombre se omite por seguridad. Entrevistado por el autor el 3 de noviembre 2022. Pastor Juvenil. 2021. Nombre se omite por seguridad. Entrevistado por el autor el 24, 25 de septiembre 24, 25. Reno, R. R. 2019. Return of the Strong Gods: Nationalism, Populism, and the Future of the West. Washington, DC: Regnery Gateway. Rentería, Nelson, with editing by Diane Craft. 2021. “Doctors Without Borders suspends work in El Salvador after attack.” Reuters, January 31. https://www.reuters.com/world/americas/doctors- without-borders-suspends-work-el-salvador-after- attack-2021-02-01/. The Economist. 2018. “El Salvador's violent gang members are finding God in prison.” YouTube, May 22. https://youtu.be/7deancj6lzw. Vásquez, Manuel A., Marie Friedmann Marquardt, and Ileana Gómez. 2003. “Saving Souls Transnationally: Pentecostalism and Gangs in El Salvador and in The United States.” In Manuel A. Vásquez and Marie Friedmann Marquardt. Eds. Globalizing the Sacred, 119-44. New Brunswick: Rutgers University Press. Wisner, Ben. 2015. “Community Resilience to Disaster.” In James Write. Ed. Encyclopedia of the Social & Behavioral Sciences, 2nd. Ed, 354- 360. Elsevier. Wolf, Sonja. 2017. Mano Dura: The Politics of Gang Control in El Salvador. Austin: University of Texas Press. World Bank Group. 2021. “Poverty & Equity Brief, Latin America & the Caribbean: El Salvador.” April. https://databank.worldbank.org/data/download/po verty/987B9C90-CB9F-4D93-AE8C- 750588BF00QA/AM2020/Global_POVEQ_SLV. pdf. about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank Christian Relief, Development, and Advocacy 4(1), Summer 2022 Bueno, Pandillas y desarrollo 27 David Bueno es director ejecutivo de Water for the World, y sirve en la Junta Directiva de Fundación Esteban. Ha vivido y trabajado en El Salvador por más de 30 años. Su labor se enfoca en el desarrollo socio- económico sostenible. Email del autor: david@water4world.net about:blank about:blank about:blank about:blank about:blank