Página web: http://epaa.asu.edu/ojs/ Artículo recibido: 24-09-2017 Facebook: /EPAAA Revisiones recibidas: 24-1-2018 Twitter: @epaa_aape Aceptado: 25-1-2018 archivos analíticos de políticas educativas Revista académica evaluada por pares, independiente, de acceso abierto y multilingüe Universidad de San Andrés y Arizona State University Volumen 26 Número 94 30 de julio 2018 ISSN 1068-2341 Programas de Atracción de Académicos: Los Casos del Subprograma de Cátedras Patrimoniales en México y del Programa Prometeo en Ecuador Claudia Pedone Universidad de Buenos Aires Argentina & Isabel Izquierdo Universidad Autónoma del Estado de Morelos México Citación: Pedone, C., & Izquierdo, I. (2018). Programas de atracción de académicos: Los casos del Subprograma de Cátedras Patrimoniales en México y del Programa Prometeo en Ecuador. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 26(94). http://dx.doi.org/10.14507/epaa.26.3425 Resumen: El estudio se centra en las experiencias de académicos/as extranjeros/as que participaron en dos programas de atracción de personal calificado, uno en México, Subprograma de Cátedras Patrimoniales (1991-2002), y otro en Ecuador, el Programa Prometeo (2008-2014). Analizamos de manera general los contextos, la implementación y los canales institucionales de difusión de los programas en el marco de los gobiernos y políticas de ambos países. En el estudio se identificaron a dichos programas como políticas innovadoras, sin embargo también se advirtió que los intereses del grupo de académicos en acogerse a sus beneficios se debió a una salida laboral para paliar la crisis económica y la falta de inversión en ciencia y tecnología en sus lugares de origen, más que a una demanda de México y Ecuador en pos de la internacionalización de su Educación Superior. Palabras clave: programas de atracción; académicos; extranjeros; México; Ecuador http://epaa.asu.edu/ojs/ http://dx.doi.org/10.14507/epaa.26.3425 Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 2 Academic attraction programs: The cases of the Catedras Patrimoniales Subprogram in Mexico and the Prometeo Program in Ecuador Abstract: The study focuses on the experiences of foreign academics who participated in two programs for attracting qualified personnel, one in Mexico, “Subprograma de Cátedras Patrimoniales” (1991-2002), and another in Ecuador, the “Programa Prometeo” (2008-2014). We analyzed in a general way the context, the implementation and the institutional ways for diffusion of the programs within the framework of the governments, and policies of both countries. The study identified these programs as innovative policies; however it was also noted that the interest of the group of academics in benefiting from these programs was to alleviate their economic crisis and the lack of investment in science and technology in their countries of origin rather than the response to a demand from Mexico and Ecuador in pursuit of the internationalization of higher education. Key words: programs of attraction; academics; foreigners; Mexico; Ecuador Programas de atração acadêmica: Os casos do Subprograma de Cátedras Patrimoniales no México eo Programa Prometeo no Equador Resumo: O estudo analisa as experiências de acadêmicos estrangeiros que participaram de dois programas de atração de profissionais altamente qualificados na América Latina: no México, Subprograma de Cátedras Patrimoniales (1991-2002) e o outro no Equador, Programa Prometeo (2008-2014). De forma geral, analisamos os contextos, a implementação e os canais institucionais de difusão destes programas no âmbito dos governos e das políticas migratórias em ambos os países. No estudo, esses programas foram identificados como políticas inovadoras de atração de mão-de- obra qualificada. No entanto, também foi observado que os interesses dos acadêmicos nestes programas também respondia a uma saída para aliviar a crise econômica, a falta de emprego e a falta de investimento em ciência e tecnologia em seus locais de origem, mais que uma participação que atendesse estritamente a demanda do México e do Equador para a internacionalização do ensino superior. Palavras-chave: programas de atração; acadêmicos; estrangeiros; México; Equador Introducción La migración calificada en las direcciones Norte-Sur y Sur-Sur adquiere otras connotaciones en cuanto a profundización de desigualdades socioeconómicas con respecto a sus pares en los lugares de destino, estatus jurídicos y diferentes prácticas políticas y discursivas en relación a los desplazamientos Sur-Norte. Nuestro artículo aborda el estudio de dos casos de programas de atracción de personal calificado (académico), uno en México, Subprograma de Cátedras Patrimoniales (1991-2002), y otro en Ecuador, el Programa Prometeo (2008-2014), en especial nos centramos en las experiencias de quienes participaron en ellos. En las últimas décadas en América del Sur también se llevaron a cabo algunas acciones para la atracción de personal calificado. Por ejemplo, está el caso de Argentina y Colombia cuyas líneas de acción estuvieron íntimamente vinculadas a la repatriación de grupos de investigadores residentes en el exterior, con disímiles resultados; en Brasil se relacionó con atracción de profesionales del extranjero y en Chile y Venezuela, con fundaciones privadas y financiación estatal desde donde se promueve el contacto con empresarios e investigadores en el exterior con la finalidad de realizar intercambio científico (Izquierdo, 2011; 2014; Pedone & Alfaro, 2015; Vessuri, 2017). En nuestro caso, el estudio exploratorio tiene como objetivo analizar los contextos, implementación y desarrollo de programas de atracción de personal calificado en el marco de los gobiernos y políticas que se han generado. Por un lado, desde las políticas neoliberales en México y Programas de atracción de académicos 3 por otro, desde las políticas de corte “progresista” en Ecuador. En ambos “polos” se advierte una apertura hacia la internacionalización de la Educación Superior pública como un mecanismo de acceso a la sociedad del conocimiento. Sin embargo, los datos empíricos obtenidos en ambos programas hasta el momento, muestran una complejidad con consecuencias que no siempre estos programas tuvieron en cuenta en su diseño e implementación y pone en debate algunas consideraciones que no se han analizado cuando los contextos, los espacios y los sujetos no corresponden a la tradicional y binaria migración calificada “Sur-Norte”. En este artículo proponemos analizar las implicaciones de las políticas de personal calificado implementadas en México y en Ecuador, ambos impulsados desde el gobierno y desarrollados a través de los consejos nacionales de Ciencia y Tecnología y los ministerios o secretarías de Educación Superior, pero pocas veces las y los especialistas se han detenido en el estudio de estas políticas específicas, como es el estudio que nosotras presentamos. Las estrategias metodológicas puestas en marcha en el estudio de los dos programas son eminentemente cualitativas. En el caso de México, nos centramos en el estudio del subprograma de Cátedras Patrimoniales, centrándonos en un caso específico por ser los de mayor número de cátedras brindadas en el subprograma: a un grupo de científicos de la ex Unión Soviética. Se eligió tanto a mujeres como a hombres; que hubieran nacido en cualquier ex república y no sólo en Rusia; matrimonios entre científicos/as de la ex URSS; que trabajaran en el interior y en el centro de México; con diferentes categorías laborales y niveles en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI); ubicados en tres disciplinas (química, física y matemáticas); que hubieran llegado a principios o a finales de los noventa; como interesaron las instituciones educativas públicas, el estudio se centró en dos de ellas, una en el centro del país y otra en el interior del mismo. Para este trabajo en particular, se analizaron 15 entrevistas semi estructuradas (cinco mujeres y diez hombres), de cinco ex repúblicas soviéticas (Armenia, Azerbaiyán, Georgia, Ucrania y Rusia) y también se realizaron cinco entrevistas a científicos mexicanos que participaron en la comisión que se conformó para ir a la antigua Unión Soviética a invitarles a que vinieran a México a trabajar. En el caso del estudio sobre el Programa Prometeo, se llevaron a cabo 38 entrevistas en profundidad y un cuestionario a toda la base de investigadores (hombres y mujeres) prometeos como una herramienta de información complementaria. El cuestionario se envió a 504 que se beneficiaron con el Programa y lo respondieron 262 investigadores/as que equivale al 52% del total de la muestra. Las entrevistas tuvieron como criterios de selección: sexo, edad, nacionalidad, país de aplicación, área de conocimiento y la distribución territorial en diversas ciudades del país, tanto en universidades como en instituciones públicas de gobiernos provinciales y estatales. Es oportuno aclarar que los resultados de las investigaciones que aquí presentamos se realizaron en tiempos diferentes y no tuvieron como objetivos comparar, por ello, en esta contribución nos centraremos en cuatro ejes temáticos que nos permiten profundizar. En este sentido, nos detendremos en: a) los canales de difusión del subprograma y programa analizados y cuáles fueron los resultados; b) áreas de conocimientos, género y edad; c) relación con las instituciones de acogida y con los pares nacionales y d) regiones de procedencia del personal calificado y la configuración de México y Ecuador como un lugar de asentamiento definitivo o temporal. Así mismo, queremos mencionar que las preguntas de las entrevistas que se retomaron para la realización de este artículo, estuvieron referidas solamente a lo que indicamos en el cuerpo del texto. Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 4 Programas de Atracción de Personal Calificado en México y en Ecuador Los programas que se desarrollaron tanto en México como en Ecuador tuvieron una vigencia relativamente corta y se desarrollaron en años prácticamente sucesivos, primero se implementó el programa mexicano y cinco años después, el ecuatoriano. Es ese orden el que seguiremos para la presentación de los casos. En México, el subprograma se llamó Cátedras Patrimoniales y tuvo una vigencia de 1991 al 2002 para contratar por un año –renovable a dos– a científicos de diferentes partes del mundo para que trabajaran en alguna Institución de Educación Superior (IES) en la república mexicana. Desde que se creó el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACyT), en 1970, y hasta nuestros días, se ha desarrollado sólo este programa específico de atracción de científicos extranjeros (y mexicanos) para laborar en el país. Si bien ese subprograma ha sido único en su tipo –a diferencia de otros que también se desarrollaron pero para el trabajo temporal y de movilidad de científicos extranjeros en México–, no fue puesto en marcha en solitario. Esta acción formó parte de un conjunto de políticas gubernamentales que intentaron poner en el escenario mundial a México. Específicamente esto se llevó a cabo en la transición de los ochenta a los noventa, cuando llegó al poder Carlos Salinas de Gortari. El último gobierno del Partido Revolucionario Institucional (PRI) que reprodujo la ideología del nacionalismo fue su antecesor, encabezado por Miguel de la Madrid Hurtado (1982-1988), quien implementó los primeros cambios hacia la “modernización o reestructuración productiva e implicó cierta modificación en los patrones de producción, cambio en la política de subsidios y de precios, lo mismo que una relación diferente con el comercio internacional” (Canales, 2011, p. 82), todos estos ajustes estructurales, los profundizaría Carlos Salinas de Gortari, años después. Salinas (1988-1994) implementó el llamado liberalismo social, el cual continuó con una serie de reformas estructurales que se enfocaron en la “apertura de la economía, la desincorporación y privatización de empresas públicas” (Ibídem), en reformas laborales que brindaron mayor apertura al sector privado para su participación en la Educación Superior y en el desarrollo de uno de los proyectos que, según él y su equipo más cercano –todos economistas también– lanzaría a México hacia la “modernización”: el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y Canadá. Este tratado fue, para el gobierno salinista, el camino que le permitiría a México, su ingreso al “primer mundo” y el que hoy, por cierto, está en renegociación. En el sexenio salinista se desarrolló el Plan Nacional de Ciencia y Modernización Tecnológica de 1990 a 1994, en el cual no existió la participación de la comunidad científica para su elaboración, como en los anteriores planes. A través de este instrumento se intentó la “modernización” tecnológica del país porque permitiría “la competitividad internacional de la economía mexicana y mejorar la calidad de vida de la población” sin embargo, en ese plan no se mostraron datos estadísticos o metas cuantificadas así como tampoco se explicaron los recursos para financiar dichas acciones (Alcántara, 2005: 162). El discurso del gobierno en torno al desarrollo de la ciencia tuvo contradicciones que terminaron por evidenciar su desinterés, ya que fue incapaz de brindar financiamiento de manera sostenida y suficiente a la ciencia. Desde la década de los setenta, la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE) “recomendó” a los países en desarrollo que incrementaran su gasto en investigación al 1% del Producto Interno Bruto (PIB). Desde esa década y hasta el momento, los gobiernos mexicanos han ignorado completamente esa “recomendación”, el gobierno salinista no fue la excepción. Por ejemplo, en 1972 México destinaba a esa actividad el 0.13% del PIB; en 1982 el 0.42% y en 1992, justo en pleno gobierno salinista y en la entrada en vigor del subprograma de Cátedras Patrimoniales, bajó hasta el 0.35% (PCyT, 1995- 2000). Programas de atracción de académicos 5 En el caso de Ecuador, a partir de la promulgación de la Constitución del 2008, el gobierno comenzó a implementar las transformaciones a diferentes escalas y en diversas áreas de la producción, de la acción social y de los procesos institucionales que antes no existían. Entre esas transformaciones, la educación se convierte en un objetivo central de las estrategias de desarrollo orientadas hacia la transformación estructural de la matriz productiva. De manera que el Plan Nacional de Desarrollo para el Buen Vivir 2013-2017 definió que la base del cambio de la matriz productiva, será la inversión en investigación, Desarrollo e innovación (I+D+i), puesto que la generación de conocimiento, ciencia y tecnología constituirían el fundamento para superar las condiciones de dependencia que establece la actual estructura productiva al ser de tipo primario- exportadora (PNBV, 2013-2017, p. 19). De acuerdo con los lineamientos de planificación estratégica del desarrollo de Ecuador, a partir del 2014 el país estaría atravesando la segunda fase de la transformación de la matriz productiva, en la que se preveía incrementar recursos financieros y humanos para consolidar el Sistema de Educación Superior, Investigación e Innovación. Específicamente, en el PND-BV 2014-2017 se menciona que la planificación estructural e institucional del cambio de la matriz productiva debe tener como base la formación de talento humano calificado en una serie de ámbitos y áreas de conocimiento definidas como estratégicas, que permita dirigir y apuntalar la ruta de la transformación de la matriz productiva. No obstante, para que este discurso “contra-hegemónico” se tradujera en un conjunto de ideas e instrumentos de gestión pública era necesario que el actual gobierno asentara la transformación de la matriz productiva no solo en las políticas económicas e industriales, pues éstas no pueden, en sí mismas, impulsar todo el proceso y controlar todos los aspectos que se requieren para conseguir el cambio estructural prepuesto. De ahí que dicho discurso se haya contextualizado y articulado con las políticas de I+D+i, así como con las políticas de comercio exterior, las políticas de cooperación internacional, las políticas educativas y de manera particular con las políticas de Educación Superior, en la medida que a través de ellas fuese posible orientar la formación de talento humano hacia las estrategias de desarrollo planteadas (Alfaro, 2016). En este sentido, la Secretaria Nacional de Educación Superior de Ciencia y Tecnología (SENESCYT), definió políticas para impulsar la transformación de la matriz productiva, cuyo objetivo era incrementar las capacidades de investigación del país con equipamiento e infraestructura, institucionalidad y principalmente recursos humanos, por lo que se destinó el 0,66% del PIB en dos grandes campos de acción: i) investigación científica e innovación tecnológica y social y ii) formación de recursos humanos altamente calificados (SENECYT, 2012). En relación al segundo campo, se definieron planes programas y proyectos orientados a incorporar expertos de alto nivel a los institutos públicos de investigación, entidades públicas y sectores productivos priorizados. Específicamente, a partir de un diagnóstico que identifica como principales problemas nacionales en el área de ciencia y técnica se plantea el Programa Prometeo que apunta a promover la inmigración temporal y de retorno de personal calificado con el objetivo de afianzar y consolidar su capital social, tecnológico y cultural de las instituciones de Educación Superior. A partir del 2008, se puso en marcha el Programa Prometeo mediante becas en a las áreas prioritarias hacia la transformación de la matriz productiva definidas por el Estado ecuatoriano según el Plan Nacional del Buen Vivir. Canales de Difusión Institucionales de los Programas y el Rol de las Redes Académicas En ambos programas, como políticas públicas, se idearon varios canales de difusión para atraer personal calificado. No obstante, el conocimiento de los programas y la llegada de esos grupos Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 6 de investigadores no siempre se realizaron orientados por la demanda institucional. En el caso del subprograma de Cátedras Patrimoniales, a principios de los noventa, en el CONACyT se integraron dos comisiones de científicos mexicanos que fueron los directores de centros e institutos de investigación de las principales universidades e instituciones de Educación Superior en el país, estas comisiones, al inicio, fueron a promover el subprograma a países de Europa oriental (CONACyT, 1999), entre otros países. Un investigador mexicano que participó en la delegación que visitó varios centros de investigación en la ex URSS, comentó lo siguiente: Había toda una expectativa por aquellos científicos ¡Cómo no! Varios de aquí empezamos a platicar, había voces “tenemos que hacer algo” y esas voces llegaron a oídos del CONACyT. […]. Todos se los estaban agarrando, todos, México llegó en el momento justo, no es que sólo estuviera Estados Unidos. Otra cosa es que ellos se hayan querido ir para allá. No podíamos competir con las condiciones que los gringos les ofrecían, pero México estuvo ahí, luchando a la par de los gringos (Investigador mexicano, ciencias exactas). En ese relato, apareció una especie de exaltación cuando los científicos mexicanos recordaron ese evento. La cita hace pensar que México no quiso estar fuera de la ganancia de cerebros que provocó el derrumbe de la Unión Soviética. Esa idea se bifurcó en dos significados, como testigo de un evento histórico, el resquebrajamiento de la ex URSS: […], la intención de ellos, de ese lado [de la ex URSS], se la puedo describir simplemente con lo que nos dijo el Secretario de Ciencia y Tecnología a quien visitamos en ese momento, cuando hicimos el planteamiento de intercambio académico, nos contestó así: “tenemos cerca de 500 mil científicos e ingenieros, el país solamente puede conservar a 100 mil, de modo que si ustedes están interesados en llevarse científicos a sus países, adelante”. A mí me pareció horrible eso, en México estamos acostumbrados a que la ciencia es de boca para afuera, de dientes para afuera, la apreciación a la ciencia, todos los políticos nos dicen que la ciencia es maravillosa, que hay que apoyarla y que la necesitamos, pero cuando se trata de poner el dinero en la boca, es otra cosa. Entonces, a mí, en lo particular, me afectó cuando vi a colegas científicos de ese país ¡Pero del país que sea! Sujetos a ese tipo de situaciones, al mejor postor inclusive, tan radicales como las que tuvieron en la ex Unión Soviética en esos años (Investigador mexicano, ciencias exactas). Y como competidor internacional: Nosotros íbamos con la expectativa de capitalizar para el país una ventana que se había abierto y que puede sonar medio mezquino ¿No? En el sentido de que esta pobre gente que está flotando, quién sabe si mañana va a tener una chamba, […]. Por otro lado, realmente cuesta mucho más formar a una gente que traerse una gente formada, desde ese punto de vista, sí teníamos una oferta para conseguir gente que ha sido formada en campos que no han sido propiamente cultivados en México, yo creo que esa es una buena manera de darle la vuelta a la geodésica ¿No? (Investigador mexicano, ciencias exactas). México fue a ofrecer su subprograma, independientemente de sus alcances en comparación con los gringos, fue a “invitar” a que vinieran a trabajar en el país, pero la invitación, el “intercambio académico”, pareció concebirse como una pelea, como una competencia para intentar obtener a los mejores cerebros, es decir, las mejores ganancias. Más tarde, el subprograma de Cátedras Patrimoniales, al igual que el programa Prometeo, se difundiría por las redes internacionales que Programas de atracción de académicos 7 tenían las y los científicos/as y por las invitaciones que, una vez que se habían establecido, les hacían a sus colegas que se encontraban en el extranjero. En el caso del programa Prometeo, desde la gerencia se enfatizaba en que la difusión del Programa se hacía por medio de las embajadas y los mecanismos que brinda la cooperación internacional, nuestro trabajo de campo corroboró que estos mecanismos de difusión fueron los menos eficaces. Los canales de difusión más efectivos para el conocimiento y contacto con el programa lo constituyeron las relaciones personales, los medios de comunicación y la dinámica de las redes sociales. En relación con los vínculos previos con Ecuador, predominaban los de tipo académicos y de amistad, aunque es importante señalar que el 44% de los profesionales de la muestra no tenían ningún vínculo con Ecuador. El conocimiento del Programa se dio, principalmente, mediante la comunicación entre las y los participantes, que a su vez, propiciaban redes de profesionales calificados y organizaban las estancias en Ecuador procedentes de los mismos países e incluso de las mismas universidades: A Prometeo lo conocí por un compañero que también está aquí y es un compañero de Huelva, él me dijo “¿Por qué no vas a presentarte? Tienes todas las características, el curriculum valioso, se premia la experiencia, la investigación”. Entonces, como estamos haciendo muchas cosas con él, él vino primero. Pero vino como profesor aquí. No vino como Prometeo, él no es Prometeo, hizo un tiempo en Huelva y otro tiempo acá en Ecuador (Varón, 47 años, nacionalidad argentina, aplicó desde España, Ciencias Sociales). Por un lado me llegó una información por una página WEB que publicó la Universidad de Los Andes que es la que está en la ciudad de Mérida en la que hablaban de qué consistía el proyecto y ofreciendo a profesores de la universidad y más tarde un compañero de institución y fue seleccionado, entonces ahí, él me dijo que porque no veía la posibilidad de también de postularme, y fue cuando decidí postularme y pasé la selección (Mujer, 45 años, nacionalidad venezolana, aplicó desde Venezuela, Ciencias de la Vida). Por otro lado, existen perfiles de investigadores/as que llegaron a Ecuador por vínculos académicos previos, sobre todo de profesionales que provenían de Ecuador que han realizado posgrados y estancias de investigación en el exterior; y personal ecuatoriano con trayectorias calificadas en el exterior y que han mantenido contacto frecuente con su país de origen y ven en el Programa la oportunidad de planificar un retorno temporal o definitivo: A través de los compañeros de Loja, porque nosotros, en la Universidad de Pavia, trabajamos con la Universidad de Loja hace más de diez años. Entonces muchos químicos que están aquí, muchos investigadores que están aquí ya trabajaban conmigo en Pavia. Y ahora ellos están trabajando en el mismo campo en que trabajaron en Loja, entonces a través de ellos conocí la existencia del proyecto Prometeo (Mujer, 45 años, nacionalidad venezolana, aplicó desde Venezuela, Ciencias de la Vida). Soy ecuatoriana de origen, estoy radicada por el momento en Francia, y tengo costumbre de pasar los veranos aquí en Ecuador, entonces en el verano pasado pues me enteré de esta opción y postulé naturalmente y con respuesta positiva e inmediata y planteé un proyecto. O bueno, presenté, me llamaron algunas universidades, pero la que convenía por mi situación, por mi horario y mi programación y todo era esto de la Universidad Técnica Particular de Loja, entonces pude aceptar y entablar un proyecto que sea de interés común para la universidad (Mujer, 52 años, nacionalidad ecuatoriana, aplicó desde Francia, Ciencias de la Vida). Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 8 Cabe destacar que en el momento del trabajo de campo, las redes académicas más dinámicas eran las que se vinculaban entre Ecuador y España y paulatinamente se afianzaba también la llegada de profesionales procedentes de Venezuela. Ambos perfiles de profesionales calificados estaban íntimamente relacionados con el impacto de la crisis económica en sus países de origen, igual que en el caso de quienes llegaron a través del subprograma de Cátedras. Políticas Públicas de Atracción de Profesionales Calificados Atravesadas por las Áreas de Conocimiento, el Género y la Procedencia Regional En el subprograma de Cátedras Patrimoniales se encontró que de 1991 al 2001 tuvo un poco más de 1000 registros, los países de procedencia fueron 56. La ex URSS contó con el mayor número de registros (261), seguido de Estados Unidos (209), Cuba (77), Alemania (60), España (54), Canadá (54), Francia (53), India (48), entre otros. Con respecto a las áreas de conocimiento, el grueso de los registros totales se ubicó en el área de las ciencias exactas, seguida de las aplicadas. Al igual que el programa Prometeo, el subprograma de Cátedras tuvo un reducido grupo integrado por mujeres, representadas principalmente por científicas que provenían de la ex URSS, de Estados Unidos y de España; en el caso de América Latina, estuvo principalmente liderada por Cuba. Para el caso específico de quienes provenían de la ex URSS, en nuestro trabajo de campo se identificaron 261 registros (28 mujeres y 233 hombres) y de ese grupo, 144 (15 mujeres y 129 hombres) se quedaron a vivir en el país laborando en las siguientes áreas de conocimiento: exactas (79), aplicadas (45), ciencias de la tierra (9), ciencias naturales (10), salud (1), no se encontró a nadie en ciencias sociales y humanidades (Izquierdo, 2015). En relación con la variable género el Programa Prometeo, al igual que el subprograma de Cátedras Patrimoniales, tiene una abrumadora presencia masculina, sólo el 32% de las Prometeos son mujeres. Entre los 246 participantes en la investigación, el 71.5% fueron hombres y el 28.5% mujeres. La procedencia regional la encabeza la Europa Mediterránea, principalmente de España e Italia, con una participación del 44%, principalmente la llegada de profesionales de España y luego un perfil migratorio procedente de América Latina del 35%, donde predominan los/as científicos/as de Venezuela, seguido de la población ecuatoriana retornada, quienes sólo llegaba a un 9%. Teniendo en cuenta estos datos de procedencia regional, predomina el uso del idioma castellano en un 89,4% y el 10,6% para el inglés. La edad media de la muestra es de 48 años en un rango entre 29 y 76 años. En cuanto a las áreas de investigación, se encontró que 34% corresponde a las ciencias de la producción-innovación, 21% ciencias de recursos naturales, 20% ciencias de la vida, los menores porcentajes se encentraron en las ciencias sociales con 12%, arte y cultura 6% y ciencias de la educación 3%, caso contrario a lo que aconteció en México en donde no se registró ninguno en Ciencias Sociales y Humanidades para el caso del estudio reportado. Relación con las Instituciones de Acogida y sus Pares Nacionales Estas políticas de atracción no siempre se construyeron y se implementaron con el conocimiento y la participación de las instituciones que acogerían al personal calificado. Este hecho produjo numerosos desajustes y tensiones a la hora de poner en práctica los proyectos y desacuerdos entre el grupo de investigadores extranjeros/as y los pares nacionales en el momento de su incorporación laboral y en su desarrollo profesional y trabajo académico. Por ejemplo, en el caso de las llegadas a los nuevos espacios académicos en México, generalmente tuvieron el referente de la comparación con lo que éste grupo dejó de tener en su país al momento de emigrar, es decir, en el periodo de crisis económica en los noventa, pero también con Programas de atracción de académicos 9 lo que ellos y ellas no tuvieron durante su formación y trabajo en la URSS. Al narrar sus experiencias sobre sus estancias laborales, se referían a México como el país de las “oportunidades”. Pero México también fue el país de las diferencias porque los científicos encontraron que, por ejemplo, no había “técnicos especializados”, que no había financiamiento directo a sus proyectos, tenían que competir en el “mercado académico” para obtener recursos, pero ésas y otras diferencias fueron disminuyendo, al reflexionar sobre la valoración que se tiene por su trabajo científico en el país, un matemático entrevistado afirmó: “te valoran, eres especialista. Eso valora mucho la gente en México, no nada más, digamos, oficialmente, a nivel del CONACyT, cualquier persona sí te ve, estás aquí, pues sabe que eres científico, inmediatamente está la imagen de que estás aquí para contribuir”. En los relatos del grupo de participantes, se identificaron nuevas maneras de desarrollar su trabajo académico pero también, continuidades, es decir prácticas e ideas que se habían tratado de sostener a través del tiempo y que tuvieron sus orígenes en las maneras cómo este colectivo fue socializado y formado en la ex Unión Soviética. Este grupo de científicos se habían formado para trabajar en la investigación y cuando estaban en la ex URSS trabajaban en institutos de investigación pero a su llegada a México eso cambió, ya que en su contrato se les designó en la categoría de Profesores Investigadores de Tiempo Completo (PITC) en las universidades públicas, ahora debían también dedicarse a la docencia y a la gestión, no solo a la investigación. En los relatos se identificaron diferentes tensiones a las que se enfrentaron los/as académicos/as cuando desempeñaron su quehacer docente. Una de las primeras situaciones de conflicto fue cuando ellos debían dar clases en las licenciaturas, a grupos “con mucha gente” porque, a decir de las y los entrevistados, sus experiencias en la docencia en la URSS apelaron al proceso formativo directamente en la investigación, de trabajar de manera individual con cada uno de sus estudiantes de posgrado en el desarrollo de sus tesis, en un proyecto específico de investigación, en México eso cambió y este grupo adoptó diversas acciones para resolver ese tipo de tensiones. Por ejemplo, algunos resolvieron dar clases frente a un grupo grande de estudiantes en el nivel de licenciatura porque ahí pueden escoger al mejor estudiantado para que trabajen como sus tesistas en el futuro; otros sólo brindan seminarios en el nivel de posgrado porque en esos espacios es donde pueden trabajar mejor y en donde se sienten más cómodos. La puesta en marcha de las diferentes acciones hace pensar en los esfuerzos que el grupo de científicos realizaron para gestionar una tensión que tuvo que ver con la idea que tienen sobre sí mismos/as como investigadores, no como docentes: “yo era un científico, no un profesor de universidad” y que al mismo tiempo tuvo que ver con los requerimientos que las propias universidades mexicanas les exigen para la evaluación de la actividad docente y el otorgamiento del “estímulo económico” correspondiente. Al igual que en su quehacer docente, en sus prácticas de investigación científica se encontraron también continuidades y cambios. Los cambios estuvieron relacionados con las condiciones laborales que las instituciones mexicanas les ofrecían; se encontró que los científicos ya podían viajar para presentar sus investigaciones en congresos internacionales y que podían iniciar colaboraciones de trabajo en diferentes partes del mundo con la comunidad científica (experiencia que no habían tenido en la ex URSS). Otro de los cambios fue relativo al desarrollo de la investigación. Algunos de los científicos tuvieron que cambiar sus temas de investigación (más no la disciplina) porque fue una solicitud que les hicieron al llegar al país o porque ellas y ellos tomaron dicha decisión previendo que las condiciones en los centros de trabajo adonde habían llegado eran más favorables. Así ocurrió para varios investigadores senior, quienes, al llegar a México, cambiaron su tema de investigación para ser admitidos en la institución y en el departamento a donde llegaron. Si bien se registraron esos cambios, también se detectaron continuidades porque ellas y ellos aceptaron trabajar en un tema nuevo, pero al mismo tiempo también decidieron continuar con otros que ya desarrollaban antes de llegar al país. Esto último presentó una diferencia con algunas investigadoras Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 10 lecturer quienes no contaron con experiencia laboral antes de llegar a México, tal y como se puede observar en la siguiente narración: Allá yo trabajé como alumna, aquí ya trabajo como científica, tengo mis propios alumnos. Aquí tuve que preocuparme de cómo conseguir dinero y cuando eres alumno, eso no te importa. Algunas cosas sí cambiaron aquí, aprendí a tener mi propio grupo, administrarlo, a conseguir financiamiento, a conseguir becas. Es que tengo 10 alumnos que trabajan conmigo y que están en diferentes niveles, tuve que aprender cómo organizarlos. Por ejemplo, tengo nada más, digamos, un equipo de reacción, un cromatógrafo, un equipo de medición, tuve que ver de qué manera todos pueden avanzar, ver que nadie se atore y que no hagan el mismo trabajo y que cada uno tenga su tema de acuerdo a su nivel pero, digamos, tengo que ver que, con los trabajos que hacen los alumnos de licenciatura, nosotros hacemos publicaciones a nivel internacional, pero para llegar a eso tienes que proponerles temas interesantes, no cualquier cosa, tienes que pensar muy bien el tema, el tema debe ser importante, yo soy muy cuidadosa con eso […]. Yo cuando llegué no me dejaron trabajar con lo que yo estaba haciendo, me dijeron “ah, bueno, tú sabes trabajar sobre catálisis heterogénea y nosotros necesitamos que hagas sobre esto” y cambié de tema. Seguí en la química, en la catálisis, pero me dijeron “queremos que hagas esto, nos interesa esto”. Más o menos hice lo que ellos querían porque vi la forma para hacer lo que ellos querían y lo que yo quería. Y lo que estoy haciendo ahorita no es lo que hice en el doctorado, ya es otra cosa más pero, tiene algo de relación, todo eso es catálisis y como allá [ex URSS], ya había trabajado con sólidos en la maestría y luego, en el doctorado, con otros sólidos y luego con catálisis homogénea, ya tenía la experiencia para abordar otro tema […]. Ahora, trabajo independientemente de nadie entonces, para eso también necesitas saber, para eso necesitas aprender. Yo antes, por ejemplo, allá, pues como estaba de nivel de alumna de doctorado empecé a trabajar pero siempre tenía a quien preguntar, alguien que te decía cómo hacerle, que te ayude a cómo escribir, cómo redactar, todo eso. Aquí ya lo tuve que hacer sola, ya no tuve a nadie a quien preguntar, prácticamente a nadie (Investigadora rusa, química). El relato es de una científica que no tuvo experiencia laboral antes de llegar al país. La científica prácticamente terminó su doctorado y emigró a México, reconociendo que “allá yo trabajé como alumna, aquí ya trabajo como científica”. La diferencia que se hizo en el relato es importante no sólo porque marcó el fin y el principio de una etapa de formación –la cual coincidió, en su caso, con la interacción de dos procesos, uno estructural y otro que implicó al sujeto: la disolución de la URSS y la migración– sino porque brindó algunas formas y estrategias en que fue aprendiendo a ser “científica” en México. Esos nuevos aprendizajes permitieron un proceso de reconstrucción de su identidad profesional porque pasó de ser estudiante a ser “científica”. En ese sentido, se puede argumentar que la migración a México no sólo brindó la posibilidad de proseguir con el trabajo que ya no le fue posible desarrollar en la ex URSS sino que contribuyó también a la reconstrucción de su identidad profesional. Si como un científico armenio también explicó en entrevista, “la ciencia no empieza cuando te doctoras, sino hasta unos años después”, evidenciaría que el ejercicio de la práctica de investigación, para el caso de las y los científicos/as jóvenes como el ejemplo del relato anterior, se desarrolló y consolidó en México. Significaría que esos/as jóvenes tienen una identidad profesional más acentuada por la relación de repertorios entre la cultura científica soviética y la mexicana. En el programa Prometeo, se indagó sobre los ajustes y desarrollo del proyecto de investigación; la relación con los y las colegas ecuatorianos/as, la docencia, la participación en planes Programas de atracción de académicos 11 de posgrado y del trabajo de investigación. El porcentaje en cuanto a cambios en proyecto propuesto es alto, de un 40%. Existen diversas causas que responden a estos cambios: académicas, financieras, institucionales, acceso a la información, equipamiento e infraestructura y condiciones encontradas en el contexto local. En algunos casos, los cambios se deben a varias causas simultáneamente, que presentaban condiciones complejas para poner en marcha los proyectos de investigación propuestos y aprobados tanto por la gestión del programa como por la institución de acogida. Las principales causas aluden a condiciones encontradas en la institución de acogida y en el contexto local, según los testimonios del grupo de investigadores a quienes se entrevistó, el mayor escollo tiene que ver con la burocracia dentro de las instituciones para pedir autorizaciones de insumos, habilitar laboratorios, conseguir transporte para llevar a cabo las salidas de campo, además de la sobrecarga horaria en docencia de colegas ecuatorianos/as o la falta de personal que impide formar los equipos de investigación que llevarían a cabo estos estudios. Las causas varían según las áreas de conocimiento donde están insertos los proyectos, aunque si tenemos en cuenta que uno de los principales objetivos del Programa Prometeo es incidir en principalmente en el desarrollo y perfeccionamiento en las áreas de conocimiento de Ciencias de la Innovación y la Producción, Ciencias de la Vida y Ciencias de los Recursos Naturales, el porcentaje que sufrió cambios en sus primeros planteamientos es significativo un 44% y un 37% y 28%, respectivamente. En relación con la aceptación de los proyectos de investigación por parte de los colegas, el porcentaje de aceptación es alto, más del 60% sin embargo, en los testimonios se evidencia que esta aceptación muchas veces responde más a un actitud de indiferencia por parte de los/as pares ecuatorianos/as, otros relatos aluden a la actitud ambivalente que, en ocasiones, demuestran los y las colegas en las instituciones de acogida en cuanto al rechazo y admiración por la eficiencia en llevar a cabo las actividades de investigación propuestas: Porque claro, tenemos una forma de hacer muy diferente a la de ellos y eso ellos lo valoran, pero luego, por otra parte, les molesta. Igual que les puede gustar determinadas formas de hacer, también les molesta que seas como más exigente y más responsable con el trabajo. Entonces, las ideas que yo les daba les gustaban mucho. Pero luego, al final, no han hecho mucho. Pero claro, cuando llega el momento ya de plasmarlo y eso implica que ellos tengan que trabajar, ya no les gusta tanto, porque ven que contigo las cosas salen, que muchas veces, ellos las hablan y las cosas se quedan ahí (Mujer, 45 años, nacionalidad española, aplicó desde España, Ciencias de la Vida). A ver, yo te hablo con claridad porque he hablado directamente con ellos, al principio, lo ven como una competencia, les preocupa un poco. Incluso lo ven, que traen personas que tienen unas capacidades que tal vez ellos no tienen y que se las están exigiendo y que además de eso, son muy competitivas desde el punto de vista económico. Entonces, para ellos, eso es como un cierto resentimiento, pero luego me he dado cuenta de que sí hay personas que ven la posibilidad de aprovechar al máximo la llegada de nosotros y entonces se incorporan y tratan de aprovechar, que los ayudemos, por ejemplo, a mandar ponencias a congresos o a escribir en una pequeña publicación, incluso hasta en la parte de resultados. Entonces, yo creo, claro, todas las personalidades son distintas. Hay personas que directamente no hacen uso, porque al final, podrían hacer uso de nosotros, y otras que por el contrario, aprovechan muy bien las estancias de los Prometeos aquí (Mujer, 45 años, nacionalidad venezolana, aplicó desde Venezuela, Ciencias de la Vida). Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 12 Uno de los temas claves de la llegada de prometeos a las instituciones de acogida se refiere a la necesidad de generar publicaciones indexadas. Por un lado, falta un conocimiento y entrenamiento para comprender cómo se generan y cuánto tiempo conlleva el proceso de convertir los resultados de una investigación en un artículo de impacto, por lo cual las peticiones que se realizan a las y los prometeos sobre generar publicaciones en sus estancias entre 4 meses y un año, no responden a los cánones académicos internacionales de publicación. Por otro lado, persisten lógicas de resistencia al cambio por parte de colegas ecuatorianos/as y estrategias de trabajo muy diferentes de parte de los investigadores/as a quienes se les ha invitado, que dificultan la puesta en marcha de publicaciones conjuntas: Es que hay un problema, es que eso siempre me preocupa a mí, siempre que vienen las notificaciones, es publicaciones, publicaciones, frutos del trabajo... oiga, un trabajo científico, yo no puedo publicar en dos meses y si público en dos meses, voy a publicar en la hoja parroquial, es decir, un trabajo sólido con una revista de referí, necesita datos sólidos, necesita una elaboración, y eso es mínimo un año (Varón, 62 años, nacionalidad española, aplicó desde España, Ciencias de la Vida). Es oportuno destacar que ante estas situaciones variadas de rechazo, competencia, ambivalencia, admiración, aceptación, en opinión de algunos colegas del Programa Prometeo, llegan investigadores/as que se aprovechan de estas situaciones e imponen lógicas neocoloniales ya sea en cuanto a ofrecer productos de baja calidad o a creer que aquí es necesario educar y enseñar con un fundamento de resocialización, con marcadas diferencias jerárquicas y clasistas: En mi caso particular, bueno siempre tiendo yo a incluirme rápidamente en los medios de trabajo. Sí y bueno, tal vez el hecho de ser ecuatoriana, y de compartir ciertas cosas culturales me sea sencillo intercambiar, porque he visto a otra gente, otra gente de América Latina también, prometeos que vienen y se ponen a criticar el país. Viniendo de países que están en una situación lamentable. Deberían, a mi manera de ver, estar muy agradecidos, y no venir a criticar al Ecuador que les está dando trabajo y bien, entonces eso es un poco delicado. Yo lo he visto y en ciertas ocasiones he tenido que poner los puntos sobre las íes (Mujer, 52 años, nacionalidad ecuatoriana, aplicó desde Francia, Ciencias de la Vida). Las prácticas de investigación y los mecanismos y protocolos de difusión de los resultados predomina la participación y organización de seminarios, foros, congresos y la firma de convenios interinstitucionales a nivel internacional a partir de los vínculos que traen consigo los/as Prometeo. No obstante, es preciso hacer una evaluación a largo plazo sobre qué incidencia tienen estos convenios y redes científicas en las Instituciones de Acogida vinculados a proyectos de investigación concretos, becas, inserción programas de posgrado, inserción laboral. Existen numerosos ejemplos de convenios paraguas que quedan sólo en intenciones institucionales en el papel. Los testimonios aluden a que cuando el/a Prometeo abandona la institución de acogida se lleva los contactos interinstitucionales propiciados: Y en ese sentido, creo que estamos un pelín desaprovechados. Después hay otro aspecto que me preocupa porque no acabo de ver cómo va terminar: estamos poniendo en marcha un grupo de trabajo sobre un tema nuevo que no se había trabajado. Uno piensa, y cómo se va canalizar la cooperación posterior. Si son senior, pues a determinados niveles, ya tienes a tu colega, tu amigo, correo electrónico y vamos a pedir este proyecto vamos a hacer este trabajo, pero cuando la cosa es incipiente, la cosa es más difícil. Yo creo que sería bueno que SENESCYT, se planteara realizar esa cooperación posterior. Ya sé que los estudiantes pueden pedir Programas de atracción de académicos 13 becas. No lo sé, ojalá me equivoque, de alguna manera ya estamos intentando hacer esos convenios entre esas dos universidades que luego nos ayudarán, y creo que puesto que el país hace una inversión tan importante, debería de plantearse este tipo de cosas (Varón, 62 años, nacionalidad española, aplicó desde España, Ciencias de la Vida). Me parece que uno de los modos de mantener las vinculaciones dentro de las redes, es que se siga contando con los Prometeos para consultorías. Ahí donde se ha visto que hay trabajo y si hay espacios donde se han generado cosas y las personas que se han vinculado al proyecto dentro de las instituciones ven la necesidad y ven el valor de ese contacto con el Prometeo, yo creo que ese es uno de los espacios que hay que fortalecer (Varón, 45 años, nacionalidad ecuatoriana, aplicó desde Estados Unidos, Arte y Cultura) Uno de los temas que está íntimamente asociado a la divulgación de resultados es cuál será la continuidad de lo realizado por los/as Prometeos y de la relación estratégica propiciados por ellos/as cuando ya hayan concluido sus estancias. Una gran mayoría opina que teniendo en cuenta los rituales burocráticos en las instituciones de acogida y la escasa internacionalización de muchos/as colegas ecuatorianos/as, todos estos contactos interinstitucionales y posibles proyectos no proseguirán su curso. Por otra parte, si bien no todos los/as investigadores/as del Programa Prometeo ejercen la docencia en sus periodos de becas, era un tema clave para indagar, debido a que la labor docente y la valoración que hacen de sus estudiantes y colegas permite analizar diversas problemáticas, de la muestra considerada (246 respuestas), 207 personas respondieron en relación a la labor docente. Esta exploración nos ha permitido abordar las dificultades que se presentan en los siguientes temas: a) plantear los proyectos de tesis; b) la capacidad real que existe en las instituciones de acogida de pensar y diseñar proyectos de investigación competitivos a nivel nacional e internacional; c) la falta de personal para formar equipos de investigación; d) las capacidades para buscar financiamientos y e) la experticia existente para traducir resultados en publicaciones indexadas, como uno de los requerimientos indispensables de la SENESCYT para la categorización y re-categorización de las universidades y del personal docente y de investigación. Las preguntas sobre las capacidades del estudiantado, tanto a nivel cuantitativo como cualitativo, se enfocaron en cuatro aspectos: abstracción teórica, recursos metodológicos, capacidad de lectura y escritura crítica y actitudes de debate y reflexión. Un alto porcentaje afirma que existen dificultades estructurales en los y las estudiantes que provienen de la educación básica. En relación con la abstracción teórica y recursos metodológicos los niveles de regular y deficiente acaparan un 49%, porcentaje que sube en estos niveles al 59% cuando se pregunta por la capacidad de lectura y escritura crítica. Una de las principales dificultades encontradas entre quienes han impartido docencia es la comprensión crítica de textos y en redacción, citas, etc., lo cual dificulta la elaboración de proyectos de tesis y la llegada a buen término de los proyectos de investigación: En castellano es fuerte el problema que hay en redacción, en búsqueda de material bibliográfico, no tienen ni idea, aunque tienen bases de datos disponibles en la biblioteca, no saben cómo usar, ni cómo buscar. Plagio. Aquí la gente no tiene idea de lo que es plagio. Y no lo hacen por maldad sino que no saben. La parte de redacción, ha sido una pelea, corregir, corregir, corregir. Con algunos me siento y les digo, esto es así, esto es asá. Eso no se entiende, y bueno, eso va seguir. Tomé bastante tiempo leyendo varias versiones de sus propuestas y ahora vamos para la tesis poco a poco y ahorita quiero darles algunos talleres, o sea, estoy aprovechando Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 14 que estoy metido en un taller sobre cómo redactar proyectos de investigación, y de ahí bueno, voy a hablar con mis estudiantes (Varón, 54 años, nacionalidad colombiana, aplicó desde Venezuela, Ciencias de la Vida). Los testimonios extraídos de las entrevistas coinciden en que si bien hay deficiencias importantes en la formación académica del estudiantado, es más fácil incidir en este segmento de la población universitaria que entre sus colegas, donde encuentran una mayor resistencia al cambio y a incorporar nuevas formas de hacer en el ámbito científico-académico, estas opiniones también son generalizadas en todas las áreas del conocimiento. La participación en planes de posgrado, las indagaciones en esta actividad, que es uno de los requerimientos principales en los proyectos aprobados por el programa, apuntaron a tres aspectos que diferencian cualitativamente la aportación de los/as investigadores/as del Programa Prometeo en estas áreas: asesoramiento, diseño y construcción de la malla curricular o ninguna participación. El trabajo de campo revela que sólo el 25% participa activamente en el diseño y construcción de la malla curricular de los programas de posgrado que se están elaborando actualmente en las universidades, un 40% sólo realiza asesoramiento y un casi 35% no interviene en estas actividades. Aquí vuelven a aparecer desajustes institucionales entre la SENESCYT y el Programa Prometeo con las instituciones de acogida, donde no se logra trasmitir la conveniencia de la participación de investigadores/as con trayectoria internacional en la estandarización de los planes de posgrado que se pondrán en marcha en el Ecuador. La mayoría de investigadores/a Prometeo tienen una amplia trayectoria no sólo como docentes, sino también, como constructores y evaluadores de agencias internacionales de programas de posgrado. Esta escasa participación activa generó un despilfarro de potencialidades académicas y la posibilidad de crear en Ecuador programas de posgrado que tengan currículas y un equipo docente de alto nivel que coloque estas iniciativas en los estándares internacionales y competitivos, esto no sólo sería beneficioso para el estudiantado en Ecuador sino que atraería una matrícula regional y europea que elevaría el prestigio institucional y además, atraería mayores recursos económicos. México y Ecuador: Lugares de “Destino” Académico En los dos casos que presentamos, tanto el subprograma de Cátedras Patrimoniales como el Programa Prometeo, los gobiernos de México y Ecuador pusieron en marcha acciones innovadoras en la región para atraer a investigadores/as extranjeros/as a sus espacios de investigación y docencia. Esas políticas permitieron una salida a la crisis económica que las y los investigadores/as experimentaron en sus lugares de origen y que pusieron en marcha como una estrategia migratoria laboral para salir de esa situación. En ese sentido, los dos países en la región fueron lugares de “destino” académico que brindó a los participantes oportunidades laborales y de vida donde establecerse. Aunque se debe decir también que en ambos estudios se identificaron casos en que solo llegaron por periodos cortos (o no llegaron) y después se movieron a otros espacios académicos en diferentes partes del mundo, especialmente a Estados Unidos y Canadá, o bien, terminaron su periodo de contratación y regresaron a sus países de origen. Para el caso del grupo de científicos de la ex URSS que participaron en el subprograma de Cátedras Patrimoniales, el motivo principal de su migración también estuvo basada en la crisis económica. Cuestiones como la reducción del financiamiento a la ciencia, la caída de sus salarios, el desmantelamiento de la infraestructura de los laboratorios e instituciones en educación superior y científicas, la caída del prestigio de la labor intelectual, la falta de oportunidades para desarrollar el potencial científico, entre otros, fueron las causas que integraron la llamada migración interna y Programas de atracción de académicos 15 externa de este personal calificado (Ganguli, 2015; Genov, 2007; Simanovsky, Strepetova & Naido, 1996). La falta de financiamiento a la ciencia se hizo notar hasta llegar a la reducción de los salarios o a la falta de pago de estos en los noventa. En plena crisis financiera, se encontró a científicos que pusieron en marcha estrategias para poder “sobrevivir” o como uno de ellos lo refirió: “todos buscábamos caminitos” (Investigador ruso, físico). Uno de los caminitos fue diversificar su ejercicio laboral, tanto en la ex Unión Soviética como fuera de ella. En un reporte realizado a principios de los noventa, se encontró que científicos/as “iban a comerciar” sus servicios a empresas intermediarias que se dedicaban a la reventa de cualquier tipo de mercancía; otra manera fue participar en las “asociaciones científicas” haciendo alianzas con “hombres de negocios y empresarios, con fines prácticos. En el caso de los sujetos de estudio, y para quienes tuvieron esa posibilidad, otro de los caminitos fue salir al extranjero durante ese periodo, esa fue también una manera de obtener recursos económicos; para las y los que se quedaron, lo que hicieron fue trabajar en varios proyectitos en el área militar. Fue hasta que la crisis económica tocó directamente en la alimentación de su familia, cuando la situación se tornó “insostenible” y vivir en la ex URSS ya no era una opción para este grupo de científicos y sus familias. En sus relatos, se identificó varios intentos para migrar a Estados Unidos y/o a otros países de Europa, antes de que a México. Pero en estos casos resultó que, o no les aceptaron, o no les respondieron a sus cartas de solicitud, o bien, mientras estaban esperando la respuesta, les llegó primero la invitación de trabajar en México. La invitación a México venía acompañada del pago del boleto de avión y una vez que llegaban al país, algunos/as responsables de sus estancias aquí o quienes les habían invitado, les prestaron dinero mientras recibían su primer salario de las universidades adonde habían llegado a laborar. En ese sentido, México no sólo representó una “oportunidad” –en varios de los casos, la única “oportunidad” en esos momentos– para que los/as científicos/as pudieran salir de aquella región en crisis, sino que México también representó un puente académico para dar el brinco hacia su deseo de destino, dado que mantuvieron por varios años la idea de que podrían migrar hacia Estados Unidos, algunos lo hicieron, otros se instalaron de manera definitiva en el país. El Programa Prometeo y el subprograma de Cátedras Patrimoniales, se convirtieron en una estrategia laboral para mitigar la crisis socioeconómica en Europa, como en otros países de la región, por ejemplo, Venezuela y Cuba. En estos últimos años, la reconfiguración de los flujos migratorios en el sistema migratorio transatlántico frente a la crisis socioeconómica europea ha generado desplazamientos que incluyen el retorno de población latinoamericana que había migrado a Europa y Estados Unidos y la llegada de inmigrantes europeos a nuestro continente (Pedone, 2014; Pellegrino, 2003). Países como Ecuador y México con políticas públicas de atracción en las áreas de ciencia y tecnología intervienen en esta reconfiguración. En el trabajo de campo, ambos programas se valoran como política pública muy importante. En el caso del Programa Prometeo identificamos algunos perfiles migratorios detrás de la categoría de “migración calificada”. Al igual que en el caso mexicano, la opción de postular a Prometeo fue una estrategia migratoria laboral para enfrentar la crisis económica. Encontramos un perfil migratorio producto de la crisis europea, específicamente España e Italia, en edades comprendidas entre 29 a 50 años que buscan en el Programa Prometeo una opción laboral frente a la crisis socioeconómica y a las escasas posibilidades de inserción académica en los países de origen. Otro perfil migratorio es producto de la reconfiguración de los desplazamientos de migración calificada latinoamericana, investigadores e investigadoras que estudiaron sus carreras de posgrado en el exterior: EE.UU, Canadá y Europa. La inserción laboral, mediante estas políticas científicas está vinculada a las estrategias de retorno. Dentro de este perfil, es oportuno destacar, que dentro del Programa Prometeo, sobresalía población procedente de la crisis sociopolítica de Venezuela, en cuanto a la composición de edad, era más variable en edad comparado con el perfil Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 16 europeo-mediterráneo, profesionales con curriculum consolidados con condiciones socioeconómicas deterioradas en sus lugares de origen. Por último, aparece en un porcentaje mínimo, el perfil migratorio de investigadores/as de Ecuador que retornaron, donde la mayoría se ha vinculado como una estrategia de retorno definitivo y/o temporal, pero con un alto compromiso político debido a procesos de cambio que vivió nuestra región a partir de mediados del 2000, en América del Sur y, en particular, en Ecuador. Sin embargo, el Programa no tuvo como objetivo prioritario en sus canales de difusión y en la selección de perfiles de investigadores/as captar a la población ecuatoriana calificada radicada en el exterior, por lo cual, no ha funcionado como política de repatriación de personal calificado. A diferencia de lo que pasó con el Programa PACIME en México, el cual no sólo integró el subprograma de Cátedras Patrimoniales, también un subprograma de Repatriación de investigadores/as mexicanos/as del exterior. Discusión y Consideraciones Finales El análisis cualitativo de estos programas reveló que en ambos casos, los intereses del personal calificado en acogerse a sus beneficios se debe a una salida laboral para paliar la crisis económica y la falta de inversión en ciencia y tecnología en los lugares de origen que a una llegada manejada por la demanda de los países de América Latina en pos de internacionalizar su Educación Superior. El hallazgo anterior contrasta con el discurso que se gesta y reproduce en cada uno de los gobiernos, cuando se impulsan acciones y políticas hacia dicha tendencia global desde espacios locales, como México y Ecuador. En este sentido, el análisis de estos programas nos permitió mostrar la heterogeneidad que hay detrás de los estudios que abordan la migración calificada como una categoría monolítica y homogénea y/o desde la utilización de la categoría teórica de movilidad científica como sinónimo de migración calificada desde marcos interpretativos que avalan procesos de globalización aparentemente “simétricos” en el mundo. Estos desplazamientos de población calificada atraídos por esas políticas públicas ponen en tela de juicio los discursos y prácticas de los gobiernos de la región sobre la llegada de “mano de obra calificada” y la “circulación de talentos” que invisibilizan desigualdades entre trabajadores/as de la ciencia y de la investigación y sus pares de origen –y entre otras categorías de migrantes– y de las asimetrías de conocimiento en el desarrollo de la Educación Superior pública desde el Sur global. Por otro lado, estas movilidades dan cuenta de estrategias migratorias individuales y familiares similares a aquellas seguidas por inmigrantes con una inserción laboral en sectores no calificados y que no son reconocidas por las políticas que gestionan la noción de “circulación de talentos”, la “circulación de conocimiento”, la “movilidad científica” y la “Diáspora de las Redes de Conocimiento”, y muchas veces tampoco por los propios “migrantes calificados”. Este hecho además, pone en evidencia que dentro de la denominada migración calificada existe precariedad laboral con un deterioro de la calidad en el empleo y de las condiciones en las que se desarrollan, esa condición se agudiza en relación al género, a la disciplina desde donde se forman y se insertan en la academia y a la región/país de origen de las y los inmigrantes. Dichos programas tuvieron una marcada presencia masculina, las disciplinas de formación y de incorporación fueron las ciencias exactas, naturales y las ingenierías, relegando a las ciencias sociales y humanidades o bien sin presencia alguna, como en el caso de México. Nosotras pensamos que el sentido y el valor que los esquemas interpretativos sobre migración calificada sostienen, están atravesados por una lectura de la realidad social parcial que impacta en la construcción de conocimiento sobre la migración calificada en donde el Sur global está relegado. Con el reflector puesto en los espacios de gestión y aplicación de políticas de atracción de Programas de atracción de académicos 17 migrantes calificados en Latinoamérica que, sostenemos, fueron innovadoras, en el caso de México y de Ecuador, nuestro objetivo fue poner en el escenario otros orígenes, destinos, condiciones, experiencias y procesos que usualmente han sido invisibilizados en la geografía global de la migración calificada. Actualmente, ante la reconfiguración de los flujos migratorios en América Latina debido al endurecimiento de los controles migratorios en EE UU y Europa y la profundización de la crisis económica global, se han impulsado ciertas modificaciones en la composición y dirección de las corrientes migratorias internacionales, donde la denominada migración calificada debe ser analizada desde una perspectiva crítica en los desplazamientos Sur-Sur y Norte- Sur. Las desigualdades socioeconómicas, la precarización laboral, agudizadas en el caso de las mujeres y en ciertas áreas de conocimiento, la migración familiar del personal calificado y las incidencias de las políticas de Educación Superior pero también, de las políticas migratorias en los países de inmigración de estos desplazamientos, son temáticas que hacen necesaria una nueva agenda de investigación. Referencias Alcántara, A. (2005). Entre Prometeo y Sísifo. Ciencia, tecnología y universidad en México y Argentina. Barcelona: Ediciones Pomares. Alfaro, Y. (2016). La ruta del Buen Vivir a través del espejo de las Políticas Gubernamentales de Desarrollo e Innovación. Tesis doctoral (inédita). Universidad Autónoma de Zacatecas. Canales, A. (2011). La política científica y tecnológica en México. El impulso contingente en el periodo 1982-2006. México: Porrúa/UNAM. CONACyT. (1999). Resultados de la evaluación del Programa de apoyo de estancias para académicos residentes en el extranjero. 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Investigadora, CONICET-Instituto Interdisciplinario de Estudios de Género (IIEGE), Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires. Miembro Fundadora de Grupo Interdisciplinario de Investigadoras Migrantes (GIIM). Actualmente co-coordina el GT CLACSO Migración Sur-Sur. Investiga las migraciones internacionales latinoamericanas desde una perspectiva transnacional, los temas de cadenas y redes migratorias, relaciones de género y generacionales, familias transnacionales, pautas de crianza transnacionales, los contextos educativos en origen y destino y la incidencia de las políticas migratorias en las estrategias de las familias migrantes y migración calificada en América del Sur. Isabel Izquierdo Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) izcam@hotmail.com http://orcid.org/0000-0002-3682-6862 Doctora en Pedagogía por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Profesora investigadora, Facultad de Estudios Superiores de Cuautla (FESC), Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM). Pertenece al Sistema Nacional de Investigadores (SNI). Tuvo una estancia de un año académico en la University of British Columbia (UBC), Canadá; varias estancias cortas en el Instituto de Latinoamérica en Rusia y realizó estancias de investigación en la Universidade de São Paulo, Brasil. Es fundadora de la Red Académica en Migración y Educación (Posgrado en Pedagogía, UNAM) y miembro fundadora de la Red Movilidad y Migración Calificada de América Latina. Sus publicaciones se centran en las siguientes temáticas: identidad académica; inmigración calificada en México; socialización, formación y redes de colaboración en las ciencias; interacciones en educación y ciencia entre la ex URSS y Latinoamérica. http://www.senescyt.gob.ec/ https://www.amazon.com/s/ref=dp_byline_sr_book_1?ie=UTF8&text=David+Tyfield&search-alias=books&field-author=David+Tyfield&sort=relevancerank https://www.amazon.com/s/ref=dp_byline_sr_book_2?ie=UTF8&text=Rebecca+Lave&search-alias=books&field-author=Rebecca+Lave&sort=relevancerank https://www.amazon.com/s/ref=dp_byline_sr_book_3?ie=UTF8&text=Samuel+Randalls&search-alias=books&field-author=Samuel+Randalls&sort=relevancerank https://www.amazon.com/s/ref=dp_byline_sr_book_4?ie=UTF8&text=Charles+Thorpe&search-alias=books&field-author=Charles+Thorpe&sort=relevancerank mailto:claudiapedone@yahoo.es http://orcid.org/0000-0001-7990-0981 mailto:izcam@hotmail.com http://orcid.org/0000-0002-3682-6862 Programas de atracción de académicos 19 archivos analíticos de políticas educativas ISSN 1068-2341 Volumen 26 Número 94 30 de julio 2018 ISSN 1068-2341 Los/as lectores/as pueden copiar, mostrar, y distribuir este articulo, siempre y cuando se de crédito y atribución al autor/es y a Archivos Analíticos de Políticas Educativas, se distribuya con propósitos no-comerciales, no se altere o transforme el trabajo original. Más detalles de la licencia de Creative Commons se encuentran en http://creativecommons.org/licenses/by-nc- sa/3.0 Cualquier otro uso debe ser aprobado en conjunto por el aut or/es, o AAPE/EPAA. La sección en español para Sud América de AAPE/EPAA es publicada por el Mary Lou Fulton Teachers College, Arizona State University y la Universidad de San Andrés de Argentina. Los artículos que aparecen en AAPE son indexados en CIRC (Clasificación Integrada de Revistas Científicas, España) DIALNET (España), Directory of Open Access Journals, EBSCO Education Research Complete, , ERIC, Education Full Text (H.W. Wilson), QUALIS A1 (Brasil), SCImago Journal Rank; SCOPUS, SOCOLAR (China) Por errores y sugerencias contacte a Fischman@asu.edu Síganos en EPAA’s Facebook comunidad at https://www.facebook.com/EPAAAAPE y en Twitter feed @epaa_aape. http://www.doaj.org/ https://www.facebook.com/EPAAAAPE Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 20 archivos analíticos de políticas educativas consejo editorial Editor Consultor: Gustavo E. Fischman (Arizona State University) Editores Asociados: Armando Alcántara Santuario (Universidad Nacional Autónoma de México), Jason Beech, (Universidad de San Andrés), Angelica Buendia, (Metropolitan Autonomous University), Ezequiel Gomez Caride, (Pontificia Universidad Católica Argentina), Antonio Luzon, (Universidad de Granada), José Luis Ramírez, Universidad de Sonora) Claudio Almonacid Universidad Metropolitana de Ciencias de la Educación, Chile Ana María García de Fanelli Centro de Estudios de Estado y Sociedad (CEDES) CONICET, Argentina Miriam Rodríguez Vargas Universidad Autónoma de Tamaulipas, México Miguel Ángel Arias Ortega Universidad Autónoma de la Ciudad de México Juan Carlos González Faraco Universidad de Huelva, España José Gregorio Rodríguez Universidad Nacional de Colombia, Colombia Xavier Besalú Costa Universitat de Girona, España María Clemente Linuesa Universidad de Salamanca, España Mario Rueda Beltrán Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, UNAM, México Xavier Bonal Sarro Universidad Autónoma de Barcelona, España Jaume Martínez Bonafé Universitat de València, España José Luis San Fabián Maroto Universidad de Oviedo, España Antonio Bolívar Boitia Universidad de Granada, España Alejandro Márquez Jiménez Instituto de Investigaciones sobre la Universidad y la Educación, UNAM, México Jurjo Torres Santomé, Universidad de la Coruña, España José Joaquín Brunner Universidad Diego Portales, Chile María Guadalupe Olivier Tellez, Universidad Pedagógica Nacional, México Yengny Marisol Silva Laya Universidad Iberoamericana, México Damián Canales Sánchez Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación, México Miguel Pereyra Universidad de Granada, España Ernesto Treviño Ronzón Universidad Veracruzana, México Gabriela de la Cruz Flores Universidad Nacional Autónoma de México Mónica Pini Universidad Nacional de San Martín, Argentina Ernesto Treviño Villarreal Universidad Diego Portales Santiago, Chile Marco Antonio Delgado Fuentes Universidad Iberoamericana, México Omar Orlando Pulido Chaves Instituto para la Investigación Educativa y el Desarrollo Pedagógico (IDEP) Antoni Verger Planells Universidad Autónoma de Barcelona, España Inés Dussel, DIE-CINVESTAV, México José Ignacio Rivas Flores Universidad de Málaga, España Catalina Wainerman Universidad de San Andrés, Argentina Pedro Flores Crespo Universidad Iberoamericana, México Juan Carlos Yáñez Velazco Universidad de Colima, México javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/819') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/820') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/4276') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/1609') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/825') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/797') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/823') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/798') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/555') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/814') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/2703') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/801') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/826') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/802') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/3264') javascript:openRTWindow('http://epaa.asu.edu/ojs/about/editorialTeamBio/804') Programas de atracción de académicos 21 education policy analysis archives editorial board Lead Editor: Audrey Amrein-Beardsley (Arizona State University) Editor Consultor: Gustavo E. Fischman (Arizona State University) Associate Editors: David Carlson, Lauren Harris, Eugene Judson, Mirka Koro-Ljungberg, Scott Marley, Molly Ott, Iveta Silova (Arizona State University) Cristina Alfaro San Diego State University Amy Garrett Dikkers University of North Carolina, Wilmington Susan L. Robertson Bristol University, UK Gary Anderson New York University Gene V Glass Arizona State University Gloria M. Rodriguez University of California, Davis Michael W. Apple University of Wisconsin, Madison Ronald Glass University of California, Santa Cruz R. Anthony Rolle University of Houston Jeff Bale OISE, University of Toronto, Canada Jacob P. K. Gross University of Louisville A. G. Rud Washington State University Aaron Bevanot SUNY Albany Eric M. Haas WestEd Patricia Sánchez University of University of Texas, San Antonio David C. Berliner Arizona State University Julian Vasquez Heilig California State University, Sacramento Janelle Scott University of California, Berkeley Henry Braun Boston College Kimberly Kappler Hewitt University of North Carolina Greensboro Jack Schneider University of Massachusetts Lowell Casey Cobb University of Connecticut Aimee Howley Ohio University Noah Sobe Loyola University Arnold Danzig San Jose State University Steve Klees University of Maryland Jaekyung Lee SUNY Buffalo Nelly P. Stromquist University of Maryland Linda Darling-Hammond Stanford University Jessica Nina Lester Indiana University Benjamin Superfine University of Illinois, Chicago Elizabeth H. DeBray University of Georgia Amanda E. Lewis University of Illinois, Chicago Adai Tefera Virginia Commonwealth University Chad d'Entremont Rennie Center for Education Research & Policy Chad R. Lochmiller Indiana University Tina Trujillo University of California, Berkeley John Diamond University of Wisconsin, Madison Christopher Lubienski Indiana University Federico R. Waitoller University of Illinois, Chicago Matthew Di Carlo Albert Shanker Institute Sarah Lubienski Indiana University Larisa Warhol University of Connecticut Sherman Dorn Arizona State University William J. Mathis University of Colorado, Boulder John Weathers University of Colorado, Colorado Springs Michael J. Dumas University of California, Berkeley Michele S. Moses University of Colorado, Boulder Kevin Welner University of Colorado, Boulder Kathy Escamilla University of Colorado, Boulder Julianne Moss Deakin University, Australia Terrence G. Wiley Center for Applied Linguistics Yariv Feniger, Ben-Gurion University of the Negev, Israel Sharon Nichols University of Texas, San Antonio John Willinsky Stanford University Melissa Lynn Freeman Adams State College Eric Parsons University of Missouri-Columbia Jennifer R. Wolgemuth University of South Florida Rachael Gabriel University of Connecticut Amanda U. Potterton University of Kentucky Kyo Yamashiro Claremont Graduate University Archivos Analíticos de Políticas Educativas Vol. 26, No. 94 22 arquivos analíticos de políticas educativas conselho editorial Editor Consultor: Gustavo E. Fischman (Arizona State University) Editoras Associadas: Kaizo Iwakami Beltrao, (Brazilian School of Public and Private Management - EBAPE/FGV, Brazil), Geovana Mendonça Lunardi Mendes (Universidade do Estado de Santa Catarina), Gilberto José Miranda, (Universidade Federal de Uberlândia, Brazil), Marcia Pletsch, Sandra Regina Sales (Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro) Almerindo Afonso Universidade do Minho Portugal Alexandre Fernandez Vaz Universidade Federal de Santa Catarina, Brasil José Augusto Pacheco Universidade do Minho, Portugal Rosanna Maria Barros Sá Universidade do Algarve Portugal Regina Célia Linhares Hostins Universidade do Vale do Itajaí, Brasil Jane Paiva Universidade do Estado do Rio de Janeiro, Brasil Maria Helena Bonilla Universidade Federal da Bahia Brasil Alfredo Macedo Gomes Universidade Federal de Pernambuco Brasil Paulo Alberto Santos Vieira Universidade do Estado de Mato Grosso, Brasil Rosa Maria Bueno Fischer Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Brasil Jefferson Mainardes Universidade Estadual de Ponta Grossa, Brasil Fabiany de Cássia Tavares Silva Universidade Federal do Mato Grosso do Sul, Brasil Alice Casimiro Lopes Universidade do Estado do Rio de Janeiro, Brasil Jader Janer Moreira Lopes Universidade Federal Fluminense e Universidade Federal de Juiz de Fora, Brasil António Teodoro Universidade Lusófona Portugal Suzana Feldens Schwertner Centro Universitário Univates Brasil Debora Nunes Universidade Federal do Rio Grande do Norte, Brasil Lílian do Valle Universidade do Estado do Rio de Janeiro, Brasil Flávia Miller Naethe Motta Universidade Federal Rural do Rio de Janeiro, Brasil Alda Junqueira Marin Pontifícia Universidade Católica de São Paulo, Brasil Alfredo Veiga-Neto Universidade Federal do Rio Grande do Sul, Brasil Dalila Andrade Oliveira Universidade Federal de Minas Gerais, Brasil