El sentido de la tutorización en el desarrollo del practicum: Acompañar y facilitar en el proceso de adquisición de competencias profesionales Página web: http://epaa.asu.edu/ojs/ Artículo recibido: 25-6-2021 Facebook: /EPAAA Revisiones recibidas: 14-11-2021 Twitter: @epaa_aape Aceptado: 21-11-2021 archivos analíticos de políticas educativas Revista académica evaluada por pares, independiente, de acceso abierto y multilingüe Arizona State University Volumen 30 Número 20 15 de febrero 2022 ISSN 1068-2341 El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum: Acompañar y Facilitar en el Proceso de Adquisición de Competencias Profesionales Elena García-Vila & María Pilar Sepúlveda-Ruiz Universidad de Málaga España Citación: García-Vila, E., & Sepúlveda-Ruiz, Mª P. (2022). El sentido de la tutorización en el desarrollo del practicum: Acompañar y facilitar en el proceso de adquisición de competencias profesionales. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 30(20). https://doi.org/10.14507/epaa.30.5826 Resumen: Este artículo analiza el papel del profesorado como guía del alumnado durante el desarrollo del Practicum, una compleja labor de formación, asesoramiento y facilitación para conseguir el desarrollo de las competencias profesionales requeridas en la titulación y responder a las necesidades que la realidad educativa demanda. El objetivo principal de esta investigación es conocer, comprender y valorar la influencia de la tutora o el tutor académico en la construcción del pensamiento práctico del/a estudiante. El trabajo se ha enfocado desde una perspectiva cualitativa y se ha optado por un estudio de caso, ya que, posibilita comprender en profundidad el proceso de acompañamiento desarrollado por un grupo de tutores/as académicos con sus estudiantes de Prácticas Externas II en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga. Los instrumentos utilizados han sido: entrevistas, observaciones y análisis de documentos de relevancia para la investigación. Los resultados muestran el sentido e importancia de la tutorización durante el período de formación práctica, en el que el alumnado http://epaa.asu.edu/ojs/ https://doi.org/10.14507/epaa.30.5826 Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 2 comienza su andadura profesional y se inicia en la investigación/acción, lo cual favorece el contraste entre sus teorías implícitas y la realidad que está viviendo y adquiere unas competencias y refuerza otras, a la vez que se muestra la necesidad de coordinación entre tutores/as académicos y profesionales para generar un mayor impacto en el desarrollo profesional del/a estudiante. Palabras clave: practicum; tutoría; conocimiento; pensamiento crítico; formación de docentes The meaning of tutoring during the practicum: The role of accompaniment and facilitation in the acquisition of professional competences Abstract: This article analyses the role of the teaching staff in guiding students during the course of their practicum: a complex set of tasks involving training, advice, and facilitation designed to help students acquire the professional competences required in their degree and in their educational careers. The main objective of this research is to know, understand, and assess the influence of the academic tutor in shaping the student's practical thinking. This qualitative case study provides an in-depth understanding of the process of accompaniment developed by a group of academic tutors with their students of External Placement II in the Faculty of Education Sciences at the University of Malaga. Methodological tools used in this study include interviews, observations and document analyses. The results show the importance of tutoring during the practical training period, a time in which students begin their professional careers and are introduced to research and actions that contrast theory and real-life practice. The practicum is also a time when students acquire some competences and reinforce others, demonstrating the need for coordination between academic and practice center tutors to further advance students’ professional development. Key words: practicum; tutoring; knowledge; critical thinking; teacher education O sentido da tutoria no desenvolvimento do practicum: Acompanhar e facilitar no processo de aquisição de competências profissionais Resumo: Este artigo discute o papel dos professores como guia dos alunos durante o desenvolvimento do Practicum, uma tarefa complexa de formação, assessoria e facilitação para alcançar o desenvolvimento das competências profissionais requeridas na titulação e responder às necessidades que a realidade educativa exige. O objetivo principal desta investigação consiste em conhecer, compreender e valorizar a influência da tutoria acadêmica na construção do pensamento prático do(a) estudante. O trabalho foi abordado numa perspectiva qualitativa e optou-se por um estudo de caso, uma vez que permite compreender em profundidade o processo de acompanhamento desenvolvido por um grupo de tutores(as) acadêmicos com os seus estudantes de Práticas Externas II na Faculdade de Ciências da Educação da Universidade de Málaga. Os instrumentos utilizados foram: entrevistas, observações e análise de documentos relevantes para a investigação. Os resultados mostram o significado e a importância da tutoria durante o período de formação prática, em que os alunos começam sua andadura profissional e iniciam-se na investigação-ação, o que favorece o contraste entre as suas teorias implícitas e a realidade que vivem e adquirem algumas competências e reforçam outras, ao mesmo tempo que mostra a necessidade de coordenação entre tutores(as) acadêmicos e profissionais para gerar um maior impacto no desenvolvimento profissional do(a) estudante. Palavras-chave: practicum; tutorias; conhecimento; pensamento critico; formação de docentes El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 3 El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum: Acompañar y Facilitar en el Proceso de Adquisición de Competencias Profesionales La Educación Superior promueve una formación basada en competencias en la que el alumnado tenga conocimientos, capacidades, estrategias y habilidades que les permita afrontar los retos propios de su ámbito profesional. En esta línea la formación práctica constituye un eje clave para avanzar en la adquisición y desarrollo de las competencias propuestas en los diferentes Grados Universitarios, enfrentando al estudiante a la realidad profesional existente fuera de la Universidad, como se pone de manifiesto en la Normativa de Prácticas Externas de la Universidad de Málaga, título 1, artículo 1, además de vertebrar toda la formación inicial en los diferentes Grados. Los espacios de colaboración creados entre las instituciones educativas Universitarias y las entidades que colaboran en la formación práctica del/a estudiante favorecen, por un lado, la construcción del pensamiento práctico del alumnado y por otro, enriquece el conocimiento del docente (profesional) que realiza la labor tutorial durante dicho periodo (Gairín-Sallán et al., 2019). En la legislación española se pone de manifiesto la importancia del periodo de prácticas externas universitarias, lo cual queda reflejado en los diferentes decretos publicados desde el año 1981 hasta la actualidad, como se muestra a continuación. En el Real Decreto 1497/1981, de 19 de junio, sobre Programas de Cooperación Educativa indica por primera vez la importancia del periodo de prácticas externas con el fin de “conseguir una formación integral del alumnado universitario” (p. 16734). Con posterioridad, el Real Decreto 1497/1987, de 27 de noviembre, incorpora a los planes de estudio el cómputo del haber académico por créditos, dotando al periodo de prácticas valor de asignatura. En el Real Decreto 1845/1994, de 9 de septiembre, por el que se establecen programas de cooperación educativa, se implanta un periodo para la realización de dichas prácticas durante los dos últimos años de los estudios universitarios y para el alumnado que haya superado el 50 por ciento de los créditos necesarios para la obtención del título universitario. En el año 2001 se pone mayor énfasis en dicho periodo con la publicación de la Ley Orgánica 6/2001, de 21 de diciembre, de Universidades, tal y como se muestra en el preámbulo de dicha ley con el fin de “mejorar la calidad en todas las áreas de la actividad universitaria para formar a los profesionales que la sociedad necesita” (p. 10). En el año 2007, la Ley Orgánica 4/2007, de 12 de abril, se adapta a los cambios producidos en política de educación superior en la Unión Europea atendiendo a los retos y desafíos que esto supone y dotando a cada Universidad, dentro del territorio español, de una mayor autonomía en la realización de los planes educativos, indicando que “si se programan prácticas externas están tendrán una extensión máxima de 60 créditos y deberán ofrecerse preferentemente en la segunda mitad del plan de estudios” (artículo 12.6). No obstante, en función de los grados se han ido tomando una serie de decisiones sobre el número de créditos que se daría a este periodo. Por ejemplo, en el análisis realizado sobre la formación inicial del Profesorado diez años después de su implementación (Manso, 2019) se observa que se ha tendido a un módulo de 50 créditos ETCS en el que se incluye el Trabajo Final de Grado, y que este período de formación tiende a iniciarse en tercero y cuarto curso en el caso del Grado en Educación Primaria en el 86% de las Universidades que lo imparten en España, mientras que en segundo curso solo lo tienen implantado un 10% de las Universidades. Dando un paso más en la mejora de la calidad formativa del/a estudiante universitario, en el Real Decreto 1791/2010, de 30 de diciembre, en el artículo 8, apartado “g” se garantiza la tutela académica y profesional durante el periodo de Prácticas Externas. En el año 2014 el Real Decreto 592/2014, de 11 de julio, define la regulación de las prácticas académicas externas universitarias como una actividad que contribuye a la formación integral del alumnado, que permite “completar los conocimientos adquiridos en su formación académica, favoreciendo la adquisición de competencias que les preparen para el ejercicio Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 4 de actividades profesionales, faciliten su empleabilidad y fomenten su capacidad de emprendimiento” (artículo 2.1). Por otro lado, en este Real Decreto también se contempla en el artículo 11 las responsabilidades que asume el/la tutor/a profesional en esta formación práctica, entre ellas la de “facilitar y estimular la aportación de propuestas de innovación, mejora y emprendimiento por parte del estudiante” (artículo 11.2.h), así mismo en este Real Decreto se regulan las funciones por parte del/a tutor/a académico/a destacando como una de sus responsabilidades es hacer un seguimiento de todo el proceso y coordinarse con el/la tutor/a profesional (artículo 12.2.b). Como se puede apreciar a lo largo de todos estos años la legislación ha ido adaptando las leyes educativas a los cambios acontecidos en la sociedad, mejorando visiblemente el Prácticum, y para que este período formativo constituya una oportunidad para adquirir las competencias profesionales necesarias y responder a los distintos escenarios de trabajo en los que se encuentre, es necesario enfocar el Practicum desde una perspectiva reflexiva. Desde este enfoque el alumnado tiene una ocasión idónea para analizar, comprender, experimentar, reflexionar e investigar la realidad en la que está trabajando, es por ello, que esta etapa formativa debe apoyarse en un adecuado diseño y planificación y en un sólido proceso de coordinación, tutorización, guía y apoyo por parte del tutor/a académico/a y profesional. El Real Decreto 592/2014, de 11 de julio, antes mencionado, en el artículo 9, apartado “a”, indica el derecho del/a estudiante a ser tutelado durante este periodo por un/a docente universitario/a y un/a profesional de la entidad colaboradora. Este último juega un papel fundamental al desarrollar su labor tutorial en el momento de la acción, en el contexto real, conduciendo al alumnado hacia la investigación activa, mientras que el académico centra su labor en el momento de la reflexión y del autoperfeccionamiento como revelan diversas investigaciones al respecto (Guerrero-Ramírez et al., 2019; Hernández & Vallejo, 2017; Martín et al., 2020). ¿Cómo favorecer la formación del pensamiento práctico y poner en relación los contenidos teóricos con la comprensión de la realidad para poder intervenir en ella? El profesorado que tutoriza juega un papel fundamental al facilitar al alumnado las herramientas y condiciones necesarias, al orientarlo, al acogerlo y al hacer un seguimiento de la evolución de la toma de decisiones del/a estudiante, tal y como se indica en el Real Decreto 592/2014, de 11 de julio, en el artículo 11.2, encaminándolo a desarrollar su capacidad reflexiva, indagar en su estilo de enseñanza y teorizar sobre la práctica (Korthagen, 2010). A continuación, se identifican elementos claves para una mayor comprensión de la función tutorial del docente y su incidencia durante el desarrollo del Practicum. Fomentar la Reconstrucción de Saberes del Alumnado a través del Proceso de Tutorización Acompañante, consejero, supervisor, preceptor, guía, mentor, tutor, etc., son términos utilizados a lo largo de la historia de la educación que hacen referencia a la figura del docente y a su labor de acompañamiento al estudiante adaptándose a las necesidades individuales, con el objeto de fomentar la reconstrucción de saberes y la construcción del pensamiento crítico (Álvarez, 2017; Pérez et al., 2017; Thomas & Mocker, 2018; Torres & Werner, 2018). Tal como recoge el Real Decreto 592/2014, de 11 de julio, articulo12, apartado “b” durante el desarrollo del el Practicum, y la normativa sobre prácticas de la Universidad de Málaga, son dos los profesionales que deben realizar esta tarea de tutorización conjunta lo cual exige coordinarse para unificar y consensuar el plan de actuación, tanto en el ámbito universitario como en el contexto de prácticas. Un trabajo de colaboración conjunta que requiere establecer un proyecto compartido, así El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 5 como, criterios de evaluación y seguimiento que posibiliten un adecuado acompañamiento y orientación al alumnado durante su proceso formativo y favorezca la adquisición de competencias para la resolución de problemas en el ámbito profesional (Gairín-Sallán et al., 2019). En este trabajo, nos centraremos en la tutorización académica, es decir, en la realizada por parte del tutor universitario. ¿Qué funciones deben desarrollar estos profesionales durante la tutorización para fomentar la reconstrucción de saberes? • Acompañar al estudiante y realizar un seguimiento de sus prácticas, promover el cuestionamiento de sus concepciones, así como, “provocar la reflexión, la interacción teoría-práctica y comprender el sentido de los fundamentos teóricos” (Mayorga et al., 2017, p. 143). • Potenciar la capacidad de reflexión de este/a sobre su propia práctica, permitir que sea el/la protagonista de su propia formación (tutorización indirecta), reconocer la influencia del contexto (tutorización horizontal) y enfatizar el trabajo en equipo y cooperativo (tutorización clínica) (Hernández et al., 2013; Mayoral & Castelló, 2015). • Facilitar el desarrollo integral del/a estudiante en prácticas, la personalización de los procesos de enseñanza-aprendizaje y fomentar la participación del alumno/a en la realidad educativa que está viviendo con el objeto de que investigue sobre la misma, se interrogue y diseñe propuestas de intervención autónoma (Rodríguez- Hoyos et al., 2015; Sarceda-Gorgoso & Rodicio-García, 2018). Como se puede apreciar en las funciones anteriormente destacadas esta labor tutorial exige el empleo de estrategias que promuevan en el alumnado una disonancia crítica (Cochran-Smith, 1999), una mayor comprensión, análisis y reflexión de las situaciones educativas que se encuentra durante el desarrollo de las prácticas, para establecer nuevos códigos y aprendizajes que le posibiliten mejorar en un entorno educativo en continuo cambio (Hargreaves, 1996; Sierra et al., 2017). Desde la Facultad de Educación de la Universidad de Málaga tal y como se recoge en el modelo marco del Practicum, elaborado por una comisión creada para este cometido, se promueve esta acción tutorial, como nos indican algunas de las estrategias que se muestran a continuación: • Alentar al alumnado a pensar y examinar qué se está realizando, qué estrategias pueden llevar a cabo, en qué planteamiento se sustentan, etc., con el objeto de iniciarlos en la autoreflexión. • Fomentar el cuestionamiento de cada situación educativa y la toma de decisiones. • Propiciar planteamientos que contribuyan a la reflexión de las prácticas. • Profundizar en los conocimientos teóricos y buscar alternativas que provoquen el perfeccionamiento del/a estudiante. • Desarrollar en el/la estudiante la necesidad de comenzar su propio proceso de investigación sobre sus prácticas educativas. • Retroalimentar el diario de campo y el portafolios que realiza el/la estudiante durante sus prácticas, con el objeto de ayudarle a plantearse diferentes interrogantes sobre la realidad educativa, los agentes que intervienen en ella, las razones que mueven a los profesionales a actuar de un modo concreto, los dilemas a los que se enfrentan, las estrategias que utilizan, etc. Pérez (2004) nos muestra diferentes modos de afrontar la labor tutorial dependiendo del enfoque en el que se sustente el profesorado que desarrolla dicha función: Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 6 • Perspectiva académica. El tutor o la tutora tiene la llave que abre la puerta del conocimiento, y las prácticas vienen marcadas por las teorías educativas que permiten al estudiante formarse en su campo y limitarse a las situaciones ya establecidas. Una de las labores es asegurarse que el futuro profesional de la educación asimile las herramientas teóricas que le permitan resolver las situaciones que se encontrará. En este caso la evaluación se produce a través de la entrega de tareas por parte del alumnado, las cuales le proporcionan al docente que tutoriza la información necesaria. • Perspectiva técnica. La tutorización vista desde esta perspectiva sirve de herramienta técnica para comprobar los conocimientos adquiridos durante el periodo de prácticas, las cuales se llevan a cabo en contextos establecidos institucionalmente, que preparan al estudiante para incorporarse a una cultura ya consolidada y ajustada a las reglas imperantes. La evaluación, al igual que en la perspectiva académica, permite constatar las teorías ya establecidas. • Perspectiva práctica: la reflexión sobre la práctica. Los objetivos principales del profesorado que tutoriza, en este caso, es: guiar al estudiante hacia el cuestionamiento, fomentar el proceso de investigación en la acción e iniciar al estudiante en la autorreflexión que le permita profundizar en su práctica. De este modo, el Practicum es el marco complejo que permite el análisis de situaciones educativas que dan paso a la incorporación de las teorías aprendidas para ser utilizadas como herramientas de trabajo para las próximas reflexiones y la reflexión continua. Desde esta perspectiva el seguimiento, la evaluación y el feedback proporcionado por el tutor académico constituyen herramientas claves en el proceso de análisis, investigación y reelaboración de los saberes profesionales por parte del alumnado en prácticas. De igual modo, es fundamental en el acompañamiento y facilitación por parte del tutor (Sepúlveda et al., 2017). La evaluación se produce valorando el proceso de trabajo del/a estudiante, realizando un seguimiento individualizado de las tareas que este desarrolla durante todo el periodo de prácticas Desde nuestro punto de vista la orientación más adecuada para afrontar este acompañamiento y asesoramiento durante el Practicum es la perspectiva práctica reflexiva, la cual promueve a través de sus orientaciones la formación de profesionales reflexivos y críticos que contribuyan a la transformación de sus contextos profesionales. Desde las orientaciones que se dan en el documento marco del Practicum se contempla esta perspectiva reflexiva. Podemos hablar de dos enfoques dentro de esta perspectiva: la tutorización reflexiva y la tutorización crítica (Schön, 1992). ¿Por qué consideramos dicha perspectiva y los enfoques de tutorización reflexiva y crítica como los más adecuados para fomentar la capacidad crítica y la reconstrucción de saberes del/a estudiante durante su periodo de prácticas? Desde nuestro punto de vista entendemos que a través de la tutorización reflexiva: • Se promueve un diálogo basado en un análisis profundo y serio de la realidad entre tutor/a y estudiante. • El profesorado que tutoriza crea un espacio de trabajo en el que los conocimientos adquiridos sirven para comprender la realidad y reconstruir el conocimiento vulgar, a la vez que orientar la práctica. • El alumnado en prácticas aprende haciendo, experimentando la práctica y reflexionando sobre dicha experimentación. El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 7 Si se enfoca la tutorización desde la perspectiva crítica el tutor no solo se tiene en cuenta la dimensión reflexiva, sino que con su retroalimentación y guía trata de: • Fomentar la construcción del conocimiento desde el análisis y la reflexión (Sepúlveda, 1996). • Guiar al estudiante en su proceso de investigación en sus prácticas profesionales. Para ayudar en la construcción del pensamiento práctico del/a estudiante, que este sea consciente de sus propias teorías implícitas y explicitas, que analice las prácticas y comprenda mejor las situaciones que han ido surgiendo para así continuar avanzando en sus procesos de análisis y reflexión de los procesos educativos, la tutora o tutor académico tiene a su alcance diferentes recursos. A continuación, nos centraremos en los dos que consideramos más relevantes: los seminarios de trabajo y el portafolio, además de ser los más utilizados en la labor de tutorización (Canelo & Liesa, 2020; Fernández, 2020; Sánchez et al., 2011). Los seminarios de trabajo, planificados, son espacios flexibles donde el debate, la investigación, el análisis, la observación, etc., juegan un papel crucial en el desarrollo del proceso de enseñanza aprendizaje, donde el/la docente que ejerce como tutor/a actúa de guía para que el alumnado continúe aprendiendo desde la reflexión en la práctica, establezca conexiones entre los planteamientos teóricos y prácticos (Sepúlveda, 2005) y reconstruya el conocimiento en la acción, desarrollando competencias específicas que sobrepasen la práctica realizada. Un espacio de trabajo en el que la principal labor del tutor/a es ayudar al estudiante a ampliar su enfoque educativo y considerar posibles alternativas a las vividas durante el Practicum (Cochran- Smith, 1999), creando un ambiente distendido, en los seminarios para que el alumnado hable con libertad y cuestione la realidad a la que se está enfrentando en sus prácticas educativas, proporcionando el tiempo necesario para dialogar sobre la práctica y crear “habilidades mentales que conduzcan a la acción reflexiva” (Blanco, 1999, p. 385). El segundo recurso mencionado anteriormente es el portafolios, el cual permite al estudiante recoger, de manera particular, lo sucedido durante el Practicum, profundizar en las reflexiones que lleva a cabo, comprender las situaciones en las que se ha encontrado, así como tomar conciencia de la distancia existente entre las teorías proclamadas y las teorías declaradas. La recopilación de evidencias muestra el proceso de aprendizaje y junto con el análisis y la reflexión sobre lo vivido, son una herramienta imprescindible en el proceso de formación práctica. El portafolios pone de manifiesto la particularidad de cada estudiante y su práctica, y permite al docente realizar el feed-back necesario para profundizar en el aprendizaje que se desarrolla durante las prácticas profesionales. Como conclusión a esta revisión teórica queremos destacar que el Practicum constituye un periodo clave en la adquisición de competencias profesionales, en el cual formarse como profesionales reflexivos y críticos con la realidad en la que se desarrolla la educación y reconstruir el pensamiento práctico del alumnado. Indicar a su vez la relevancia del tutor/a, tanto académico/a como profesional en este proceso, y las herramientas utilizadas para favorecer el desarrollo de las competencias personales y profesionales del/a estudiante. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 8 Metodología Nuestro trabajo se centra en reflexionar sobre la compleja labor educativa que supone tutorizar una asignatura que se desarrolla en un entorno externo al ámbito universitario, como es el Practicum, y conocer, comprender y valorar la influencia de la tutorización académica en la construcción del pensamiento práctico del/a estudiante. Los propósitos que a continuación se muestran, nos han aproximado y guiado en la comprensión de la labor realizada por un tutor académico (a partir de ahora utilizaremos el género masculino para referirnos al tutor, por ser este nuestro sujeto de investigación) en la tutorización del alumnado: • ¿Qué se entiende por tutorizar? • ¿Cómo influye la tutorización en el proceso de la construcción del pensamiento práctico durante el Practicum? • ¿De qué manera repercuten las estrategias metodológicas en la construcción del pensamiento práctico del/a estudiante? • ¿Qué beneficios se obtienen de la tutorización llevada a cabo en un entorno de colaboración? La investigación, enmarcada en las Ciencias Sociales y Educativas en el paradigma cualitativo, se ha llevado a cabo a través de un estudio de caso único y específico pero a la vez complejo (Stake, 1999), lo que hace posible el estudio de la realidad y permite comprender cómo afectan los acontecimientos analizados a las personas y a nosotros mismos, de manera detallada, sistemática y profunda; a la vez que “estudiar de forma exhaustiva la experiencia y la complejidad de los programas y las políticas, e interpretarlos en los precisos contextos socioculturales en que se aplican” (Simons, 2011, p. 45). Así mismo nos aproxima al cómo y por qué de los sucesos que estamos investigando. El estudio de caso por el que hemos optado es de tipo instrumental, el cual nos ha posibilitado analizar y entender cómo un tutor académico desarrolla con un grupo de estudiantes de la asignatura de Prácticas Externas 2 del Grado de Pedagogía el proceso de tutorización, y valorar su incidencia en la construcción de su pensamiento práctico. La investigación se ha llevado a cabo en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga. Dicha asignatura se desarrolla en el segundo cuatrimestre del año, desde febrero hasta mayo (esta información se encuentra en la Guía Docente de la Asignatura, en la web www.uma.es/facultad-de-ciencias-de-la-educacion/ ). Durante este periodo el alumnado debe asistir al centro de prácticas de lunes a viernes, cinco horas cada día, además de participar en los seminarios que organiza el profesorado que tutoriza desde la universidad y la posibilidad de solicitar tutorías individuales. La presentación de la investigación al informante principal se realizó durante el mes de diciembre, de diciembre a enero se recopiló la documentación relacionada con el foco principal de la investigación: conocer, comprender y valorar la influencia de la tutorización académica desarrollada durante el Practicum, para provocar la construcción del pensamiento práctico en el estudiante (Simons, 2011; Thomas & Mocker, 2018; Torres & Werner, 2018). La recogida de información se realiza a través de cuatro instrumentos: observación no participante, realización de entrevistas abiertas, análisis de documentos y diario de campo de la investigadora. Durante los meses de febrero, marzo y abril se realizaron las observaciones y las entrevistas a los participantes de la investigación, dedicando los meses posteriores al análisis, categorización y triangulación de datos para la realización del informe. http://www.uma.es/facultad-de-ciencias-de-la-educacion/ El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 9 Las entrevistas realizadas parten de un guión previo tanto para el alumnado como el profesorado, derivado del foco principal de la investigación. A continuación, se precisan algunos de estos temas. Tópicos para el Profesorado • ¿Ha recibido alguna formación en relación a cómo efectuar la tutorización durante el Practicum? • ¿Considera enriquecedor el trabajo en colaboración para realizar la tutorización? • ¿Han establecido las pautas de evaluación en consenso con el alumnado? • ¿Conoce los contextos particulares de las prácticas del alumnado? • Los seminarios grupales, ¿favorecen la mejora de las competencias profesionales del alumnado? Tópicos para el Alumnado • ¿Qué implica en su proceso de formación el desarrollo del Practicum? • ¿Fomenta una mayor participación el trabajar en seminarios grupales con otros y otras estudiantes y docentes/tutores/as? • ¿Le resulta enriquecedor conocer las experiencias durante el Practicum de otros compañeros y compañeras? • El número de tutorías, ¿lo considera suficiente? • ¿Qué le aportan los seminarios de tutorización para el desarrollo de su práctica? El análisis de datos se desarrolla a través de la técnica de codificación abierta (Corbin & Strauss, 2008) con el apoyo del software para el análisis cualitativo ATLAS.ti, lo cual ha permitido identificar 4 categorías emergentes: sentido del Practicum, proceso de tutorización durante el Practicum, repercusión de las estrategias metodológicas utilizadas durante el Practicum en la formación del pensamiento práctico del/a estudiante. El análisis y la categorización de la información ha permitido elaborar categorías emergentes de los propios relatos, obtenidos de los distintos instrumentos de recogida de información, realizando un rastreo inicial de información que nos permite dar sentido y profundizar en nuestro caso concreto: la tutorización como elemento principal para fomentar la capacidad crítica del/a estudiante en prácticas. Participantes de la Investigación Participaron en la investigación un docente que desarrolla su labor tutorial en la asignatura de Prácticas Externas 2 desde hace años, tres tutores y tutoras que participaron en diferentes seminarios grupales de dicha asignatura y el alumnado que participó en dichos seminarios y que realizaban su último año de prácticas en distintos centros educativos. La nomenclatura que hemos utilizado para la representación de los resultados es la siguiente: • DI – Diario de la investigadora • E – Entrevista • A – Alumno/a • T – Tutor/a Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 10 Resultados Después de revisar toda la información adquirida, analizar con precisión las entrevistas realizadas y las observaciones, la presentación de los resultados va a estar organizada en tres líneas a partir de las cuales discutir: • Sentido del Practicum • Proceso de tutorización durante el Practicum • Repercusión de las estrategias metodológicas utilizadas durante el Practicum en la formación del pensamiento práctica del/a estudiante. Sentido del Practicum El Practicum es una oportunidad para que el/la estudiante contraste la formación recibida desde la facultad con las experiencias que vive de manera personal en el centro educativo donde realiza sus prácticas, En este sentido, uno de los tutores participantes en la investigación sugirió que: El Practicum es esa vivencia personal, ese contacto directo de lo que he aprendido en la facultad con lo que me encuentro de forma práctica en la realidad. Esa dualidad es la que hay que manejar y pulirla muy bien en un trabajo y acercarla al profesor. (E2- T1) Además, es un espacio de formación teórico-práctica que contribuye a la construcción de profesionales reflexivos y a la adquisición de competencias profesionales, tal y como se puede evidenciar en las palabras del tutor: Es una forma de verificar si el componente teórico, a través de la reflexión personal, les ayuda a los alumnos a comprender todas las situaciones problemáticas y no problemáticas que acaecen en los centros educativos y en las aulas. (E1-T1) La consideración del Practicum como una pieza clave de los estudios universitarios, lleva al docente a trabajar arduamente con los/as estudiantes que tutoriza y poner de manifiesto que este periodo es un momento decisivo para conectar los planteamientos teóricos y los prácticos, iniciar al alumnado en la investigación y confrontar sus teorías implícitas con la realidad que está viviendo: Es el momento propicio para revalidar su opción tomada, donde se llevan a cabo los procesos de investigación estudiados en las facultades con el fin de contrastar su posibilidad en los espacios educativos. (E1-T1) El tutor concibe el Practicum como una ocasión para investigar, reflexionar y analizar situaciones problemáticas que llevan al estudiante a la activación de procesos de aprendizaje apoyados en la realidad educativa, bajo la supervisión del tutor, el cual es un facilitador de la práctica como proceso de investigación. Proceso de Tutorización durante el Practicum La tutorización se concibe como un proceso complejo, supone realizar un seguimiento exhaustivo de las tareas que el/la estudiante realiza y plantear cuestiones que le ayude a profundizar en su labor práctica y en las herramientas teóricas en las que se sustenta. La intervención del tutor está orientada a provocar procesos educativos en el alumnado con el objeto de comprender la realidad educativa en la que se encuentra inmerso en ese momento, a la vez que les inicia en procesos de investigación en la práctica y sobre la práctica. En este aspecto el tutor sugiere: El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 11 Plantear al alumno cómo realizar un proceso de intervención en el aula, qué tipo de mecanismo, qué tipo de estrategias. En las primeras intervenciones, los alumnos se van con cierta información, pero no con información totalmente relevante, es necesario un proceso continuo de guía. (E1-T1) En estas palabras vemos reflejado que tutorizar es un proceso que implica asesorar, ayudar, acompañar, provocar el cuestionamiento, etc., a través de un seguimiento continuo, que favorezca la construcción del conocimiento profesional. ¿Cómo concibe la tutorización?, la comprende como una tarea compleja en la cual el alumnado aprende a reflexionar en la acción y sobre la acción. Schön (1992) mostró la necesidad de formar profesionales que supieran enfrentarse a situaciones reales. No se trata solamente de solucionar problemas, sino de indicar al estudiante la necesidad de comprender una realidad cambiante que exige la adaptación a los contextos, en los cuales los y las profesionales de la educación tendrán que llevar a cabo su labor. El tutor debe tener en cuenta a la hora de realizar su labor el entorno educativo en el cual el alumnado realiza sus prácticas y favorecer procesos de reflexión en y sobre la práctica. Algo que el tutor participante en la investigación tiene en consideración en sus tutorías, al indicar que: Los entornos educativos son cambiantes, inciertos, provisionales, llenos de diferentes dimensiones, si el alumnado no está formado no puede entender los procesos y subprocesos que acaecen y que le van a servir para construir un perfil acorde con las nuevas competencias demandadas desde los Espacios Europeos de Educación Superior. (E2-T1) La práctica educativa es incierta, compleja y cambiante, para analizar y comprender las claves que ayuden al estudiante en su proceso de enseñanza-aprendizaje sobre la práctica, es necesario disponer de un conocimiento lo más real posible del contexto. Cuando el tutor realiza visitas a los centros educativos donde su alumnado realiza las prácticas, está mostrando su preocupación por realizar una tutorización fundamentada en la realidad que viven sus estudiantes. Una de las alumnas de O. le muestra el horario y las actividades del centro en el que realiza las prácticas y entre los dos deciden que el mejor día para que O. haga una visita al centro es el miércoles, pues ese día la tutora profesional suele estar en su despacho y podría atenderlo mejor. (Diario de la investigadora) Esta muestra de interés es percibida por el alumnado como una ayuda para su aprendizaje, como se puede evidenciar en las palabras del/a estudiante participante en la investigación: Cuando vino mi tutor a mi centro pude preguntarle algunas dudas que tenía y vio lo que yo hacía, me ha ayudado mucho. El día que vino yo estaba con un grupo de niños ayudándoles con las máscaras para un teatro y no creía que eso tuviera que anotarlo en mi diario, pero O. me hizo ver que todas las tareas que hago en el centro son importantes y me pueden servir para aprender. (E-A2) En ocasiones el/la estudiante no es consciente o no ve la trascendencia de las tareas que están llevando a cabo, mostrar la importancia de todas las experiencias vividas en el centro educativo durante las prácticas es vital para profundizar en la práctica vivenciada. Conocer de primera mano los entornos educativos, contextualizar la tutorización en la realidad, facilita la coordinación entre el tutor académico y profesional, además permite al tutor Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 12 académico proporcionar al estudiante las herramientas necesarias para que el aprendizaje y la inserción profesional sea relevante, útil y enriquecedora. En esta realidad educativa surgen situaciones problemáticas, novedosas para la mayoría del alumnado cuya tendencia es buscar soluciones rápidas y concretas. Sin embargo, forma parte del proceso de tutorización: mostrar al estudiante la importancia de pararse a pensar en lo sucedido, proporcionar claves que le ayuden a reflexionar, analizar y organizar sus pensamientos, para que así logre comprender la situación y continúe profundizando en el conocimiento teórico-práctico que se adquiere durante el Practicum, tal y como nos evidencian las palabras del tutor participante en la investigación: El proceso de tutorización implica que el profesor tutor pueda intervenir en la formación del alumnado a través de la mediación de sus acciones. Sin una tutorización efectiva es imposible que los alumnos alcancen las competencias que le permitan un desarrollo integral, y puedan ser competentes en su ámbito profesional. Una tutorización centrada en abrir nuevos caminos y posibilidades encontrando las fortalezas y debilidades como futuros egresados. (E2-T1) Se establece entre el docente que tutoriza y su estudiante una relación de escucha, reflexión y acción, que invita a profundizar en las situaciones problemáticas encontradas y aprender de la incertidumbre. Generar una retroalimentación que posibilite comprender una realidad compleja y favorecer la apertura a nuevas concepciones educativas y nuevos conocimientos, forma parte de una tutorización efectiva. El/la estudiante se siente acompañado, a la vez que vive y observa la realidad que le espera en su futuro profesional, como nos indica un/a alumno/a: Las prácticas te van enriqueciendo, te salen cosas totalmente diferentes a lo que uno está pensando, es la realidad que estás viviendo en ese momento. Mi tutor me ayuda, me despeja todas las dudas que tenga, para mí es un apoyo. (E-A2) El acompañamiento del tutor reduce el sentimiento de aislamiento, incrementa la confianza y la autoestima, mejora la autoreflexión y la capacidad de comprensión de las situaciones que se encuentra el/la estudiante durante su proceso de prácticas. Las funciones del tutor académico son proporcionar al estudiante claves que le ayuden a reflexionar de modo continuo en y sobre sus prácticas, analizar las situaciones vividas, mediar en sus acciones para posibilitar una mejor comprensión de estas, realizar una retroalimentación que lleve a un diálogo continuo entre ambos, promover y evaluar tareas que orienten al alumnado a una mayor comprensión de sus prácticas profesionales. El tutor guía hacia la construcción del conocimiento práctico del/a estudiante, apoyándose en la promoción y evaluación de tareas como: el diario, la asistencia a seminarios, el portafolio, etc. El alumnado debe ser consciente que este periodo de formación es algo más que asistir al centro de prácticas y entregar un trabajo al final del periodo. Es necesario llevar a cabo un proceso de reflexión compartida que facilite una mayor comprensión de las prácticas realizadas, una elaboración y reconstrucción de sus planteamientos iniciales a través de la reflexión sobre lo vivido, revisión de sus herramientas y reconducción a partir de la interacción entre ambas, y para ello la retroalimentación es la clave. Una de las cosas importantes en la formación […], es el seguimiento de las tareas con la finalidad de que los alumnos consigan los objetivos pretendidos. No podemos centrar nuestras acciones en los productos y resultados desatendiendo algo tan importante como son los procedimientos que los alumnos utilizan para realizar los trabajos. Los resultados son óptimos si los procesos de revisión son guiados y El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 13 mediados por el docente, de manera que fluya un diálogo compartido entre ambos donde se encuentren o desencuentren las reflexiones, pensamientos y juicios de ambos. Los medios y los tiempos son muy significativos en la consecución de las metas, ya que esto permite que los trabajos que se entregan sean relevantes y de calidad. No podemos únicamente ajustarnos a los tiempos establecidos, sino que tenemos que buscar momentos para el seguimiento que redunden en la formación de los alumnos y en la mejora de las producciones que realizan. (E2-T1) Como se muestra en sus palabras, el tutor utiliza todos los elementos que tiene a su alcance para mejorar los aprendizajes y que el/la estudiante sea consciente de las tareas que está realizando. Orientar, compartir, cuestionar, retroalimentar, etc., construir un espacio único donde fomentar la capacidad crítica del/a estudiante. Para realizar este seguimiento del proceso de aprendizaje del alumnado, el tutor dispone, tal y como muestra la guía docente de la asignatura, cuatro horas de tutorías por estudiante, lo cual es claramente insuficiente si tenemos en cuenta que la mayoría de los/as estudiantes solicitan más de una tutoría individual y los seminarios realizados durante las Prácticas Externas 2 fueron cuatro. Con lo cual, se superan las horas destinadas para seminarios, tutorías individuales u otras actividades presenciales. A continuación, se muestra cómo las estrategias metodológicas utilizadas durante el Practicum, por el tutor objeto de esta investigación, han repercutido en la formación del pensamiento práctico de sus estudiantes. Repercusión de las Estrategias Metodológicas Utilizadas durante el Practicum para la Formación del Pensamiento Práctico del/a Estudiante Las estrategias metodológicas utilizadas sirven al tutor para ayudar al estudiante a cuestionarse, reinterpretar, replantear y sistematizar sus propias experiencias y aprendizajes. Plantearle a la alumna o al alumno qué, cómo y por qué quiere aprender le ayuda a conseguir unos propósitos de aprendizaje que incluyen aspectos prácticos de su formación, pero también cognitivos y emocionales. Las observaciones y entrevistas realizadas durante la investigación han puesto en evidencia tres recursos relevantes para el tutor: las tutorías individuales, los seminarios grupales y el portafolio. Las tutorías individuales permiten al alumnado disponer de un espacio personal donde encontrar el apoyo necesario, en el cual compartir experiencias, plantear cuestiones particulares, etc., y al tutor/a ayudarle de manera personalizada a reelaborar los conocimientos teórico-prácticos, tal como se puede apreciar en la siguiente evidencia: Mi tutor me hace sentir más segura, se me aclaran dudas, hay confianza, me sirven sus explicaciones para comprender mejor lo que estoy haciendo en el centro, además me sirve de apoyo, va tirando de mi cuando no sé qué hacer. (E-A3) En estas declaraciones podemos ver cómo el tutor acompaña al estudiante en su proceso de reflexión sobre la propia práctica, le orienta y le ayuda a replantearse lo que está haciendo, es decir, a conseguir averiguar qué, por qué y cómo quiere aprender. El seguimiento continuo e individualizado en el proceso de aprendizaje, y la disponibilidad del tutor, facilitan el establecer una relación más personal. En este aspecto las palabras del/a estudiante evidencian que: Mi tutor, luego del seminario se queda con nosotros, y hablamos, y le comentamos nuestras dudas particulares y es como tener doble seminario. (E-A3) Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 14 El/la estudiante sabe que no se encuentra solo en el proceso de realización del Practicum. El tutor durante estos tiempos compartidos propicia la reflexión de las situaciones vividas durante las prácticas y ayuda a comprender la importancia del trabajo realizado, para ello: La mediación por parte del tutor es importante, que el alumno se dé cuenta de la trascendencia del trabajo y dónde debe poner la importancia. A veces no saben extraer la información que están viendo en la realidad, en ese contexto educativo. Al venir a mi despacho puedo profundizar con ellos, enfocando más el trabajo a lo que ellos necesitan, a sus prácticas concretas. (E2-T1) Las tutorías individualizadas se adaptan a las necesidades del alumnado, favorecen la retroalimentación, el aprendizaje, el planteamiento de experiencias, etc. ¿Qué sucede cuando un/a estudiante no puede acudir a una tutoría presencial?, en este caso se ha visto cómo el tutor se apoya en las TIC, utilizando el correo electrónico o el Campus Virtual (plataforma informática que la Universidad pone a disposición tanto del alumnado como del profesorado) para facilitar la comunicación entre el tutor y sus estudiantes. Realizar foros de discusión, proponer documentación relevante para la realización de las tareas, resolver cuestiones de tecnicismos de redacción, intercambio de opiniones con respecto a una situación concreta, etc., son algunas de las tareas que se pueden llevar a cabo con relativa facilidad a través de las TIC. El segundo recurso metodológico observado fueron los seminarios de trabajo grupal. El modelo marco del Practicum de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga destaca las siguientes funciones de dichos seminarios: examinar distintas situaciones educativas que facilitan la discusión y debate de temas, profundizar y analizar el conocimiento que surge durante la práctica y promover la investigación por parte del alumnado. Dichos seminarios promueven valores como el respecto y la tolerancia, facilitan la participación y aumentan la motivación del/a estudiante a través del esfuerzo coordinado de todo el grupo tal como se puede observar en las siguientes aportaciones: A veces los alumnos son reacios a expresar en grupo su propia experiencia. Y, sin embargo, cuando ven que otros alumnos participan les ayuda, hemos podido comprobar que en este tipo de seminarios hablan con total libertad, con total espontaneidad. (E2-T1) Cuando te contaminas de cosas de tus compañeros, y hablas, y discutes, y propones ideas, todo el grupo se enriquece. (E1-T2) Completar el estilo de cada profesor y su experiencia, compartir ideas. (E-T4) Practicas la escucha activa. Estás escuchando a otras personas que te está sirviendo para reflexionar y animarte a participar. Valoras las opiniones ajenas, no que sólo la tuya es válida. (E-A1) La participación en seminarios fomenta la cultura de colaboración, crea una comunidad profesional que sirve como ejemplo de buenas prácticas al futuro profesional de la educación, muestra una visión más holística del trabajo realizado que permite al estudiante visualizar alternativas, posibilita compartir experiencias, contrastar opiniones, etc. El tercer recurso metodológico utilizado por el tutor ha sido el portafolio, herramienta fundamental de evaluación y aprendizaje, donde el/la estudiante plasma por escrito su proceso de El Sentido de la Tutorización en el Desarrollo del Practicum 15 construcción de su identidad profesional, muestra sus aprendizajes, reflexiones, experiencias, etc. En este sentido, el tutor comprende que: Hay alumnos que les cuesta mucho percibir la realidad de un centro, cómo hacer una intervención, utilizar su portafolio para ayudarles en el proceso de investigación, contrastar lo estudiado en la Universidad con lo que viven en los espacios educativos. Es una forma de verificar si el componente teórico, a través de la reflexión personal, les ayuda a los alumnos a comprender todas las situaciones problemáticas y no problemáticas que acaecen en los centros educativos. (E1-T1) El tutor va guiando el trabajo que realiza el/la estudiante, mostrando cómo investigar a partir del análisis y reflexión en y sobre las prácticas y las teorías. Conclusiones Dedicarse a la educación no es una profesión fácil, cada día nos enfrentamos a situaciones únicas, más veces de las deseadas hay que luchar contra un entorno poco favorable y casi siempre contra uno mismo. El Practicum ha de ser un espacio que permita al estudiante crecer como persona y profesional, un lugar donde aprender que educar no se realiza en soledad, una ocasión para incorporar saberes que le ayuden a comprender las situaciones cambiantes en las que está sumergida la educación, en definitiva, un espacio de formación teórico-práctica que contribuya a la construcción de profesionales reflexivos y críticos (Alliaud, 2014; Silva et al., 2017; Zabalza, 2016). El Practicum constituye un periodo decisivo y una pieza clave de los estudios universitarios (Barquín, 2002; Cid & Ocampo, 2006; Latorre, 2007, Wasburn-Moses, 2010) al vertebrar toda la formación del/a estudiante, donde el alumnado aprende a partir de la práctica (contexto real) y reflexiona en ella y sobre ella (Hargreaves, 1996; Korthagen, 2010; Saiz & Susinos, 2017; Schön, 1992), además de iniciarse en la investigación y confrontar sus teorías implícitas con la realidad que está viviendo. El profesorado que ejerce como tutor/a durante el Practicum, tanto en el ámbito universitario como en el profesional, actúa como facilitador, proporcionando a sus estudiantes las herramientas necesarias para, en un futuro, ejercer su labor profesional. Asimismo, fomentan la construcción del conocimiento profesional, conjugando las teorías y planteamientos teóricos, es decir, enriqueciendo los procesos de interacción teoría-práctica, donde el/la estudiante debe ir de la teoría a la práctica y de la práctica a la teoría (Schön, 1992). Esta investigación ha permitido constatar que la tutorización está sustentada en una concepción de Practicum como espacio de formación del pensamiento práctico del alumnado, donde existen diferentes formas de enfocar la tutorización. En el caso que nos ocupa, el tutor ha llevado a cabo una tutorización práctica, al escuchar las preocupaciones e intereses del alumnado, promover el cuestionamiento, plantear interrogantes, facilitar la interacción teoría-práctica, etc. Ha conocido de primera mano los entornos educativos en los que el alumnado desarrolla sus prácticas y así proporcionar al estudiante las herramientas necesarias para un aprendizaje relevante, útil y enriquecedor (Dopico, 2013; Zabalza, 2011;). Todo ello para que el alumnado tome conciencia de sus conocimientos prácticos y los reelabore, aprenda de la incertidumbre, ayudarle a desarrollar actividades o propuestas de intervención que posteriormente podrá analizar y compartir. El tutor ha sido un acompañante que ha utilizado recursos metodológicos como el portafolio y los seminarios, para provocar la reflexión, el debate y la autonomía del/a estudiante, para que este pueda valorar y comprender las situaciones vividas que le servirán de referente en un futuro y ha generado una retroalimentación que posibilita al estudiante comprender la realidad educativa en la Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 16 que se desarrolla el Practicum (Allialud, 2014; León & Lugo, 2015; Portelance, 2010; Paredes et al., 2014). Hemos podido comprobar que la función tutorial se concreta en asesorar, orientar, construir un espacio único de acompañamiento, reducir el sentimiento de aislamiento e incrementar la confianza y la autoestima (Cid et al., 2011), utilizar diferentes instrumentos, responder a las necesidades y reflexiones del alumnado, para formar “profesionales que sean capaces de construir, modificar o refutar conocimientos y competencias utilizando los contenidos disciplinares” (Mayorga et al., 2017, p. 156), fomentar la capacidad crítica y que el/la estudiante sea consciente de las tareas que está realizando (León & Lugo, 2015). En definitiva, plantear al estudiante qué, cómo y por qué quiere aprender, para ayudarle a conseguir sus propósitos de aprendizaje que incluyen aspectos prácticos de su formación, pero también cognitivos y emocionales (Pérez, 2012; Sepúlveda, 2005). Al mismo tiempo se han observado los problemas a los que se enfrentan los docentes que ejercen como tutores/as en el Practicum, al no disponer de todo el tiempo que desearían para dedicar a dicha asignatura, aunque se ha podido constatar que el número de horas dedicadas es bastante superior a las horas propuestas en la guía de la asignatura. Otro de los problemas que se ha podido observar es la falta de coordinación entre el tutor académico y el tutor profesional, aunque se están realizando esfuerzos al respecto que podrán ser objeto de otro estudio. Hay que tener en cuenta la importancia de dicha coordinación para abrir vías de comunicación que permitan dialogar sobre las tareas que realiza el alumnado en prácticas, la evaluación que se va a llevar a cabo, la solución de problemas que puedan surgir, etc. El Practicum es una materia que abre las puertas al estudiante a la realidad educativa que van a vivir en un futuro no tan lejano, de ahí la probada importancia de dicha asignatura en la formación inicial de los profesionales educativos. Para continuar profundizando en este tema sería necesario completar la información con más estudios de caso, entrevistar a más estudiantes y comprender otras claves que estén influyendo en el proceso de tutorización. Por este motivo esta investigación no es un punto final a un tema de gran relevancia en educación, puesto que existen cuestiones que podrán ser analizadas en próximas investigaciones: • ¿Cómo facilitar la comunicación entre tutores académicos y profesionales? • ¿Es necesaria una formación específica para facilitar la labor de tutorización? • ¿Qué papel juega el tutor o tutora profesional en el pensamiento práctico del/a estudiante? Referencias Alliadud, A. (2014). Formación de profesores para la calidad de la enseñanza. Archivos Analíticos de Políticas Educativas, 22(109). https://doi.org/10.14507/epaa.v22.1886 (Artículo publicado originalmente en Revista de Política Educativa, Año 4, Número 4, UdeSA-Prometero, Buenos Aires, 2013). Álvarez, M. (2017). Hacia un modelo integrador de la tutoría en los diferentes niveles educativos. Educatio Siglo XXI, 35(2), 21-41. https://doi.org/10.6018/j/298501 Barquín, J. (2002). 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ORCID: https://orcid.org/0000-0001-5866-5062 María Pilar Sepúlveda-Ruiz Universidad de Málaga mdsepulveda@uma.es María Pilar Sepúlveda-Ruiz es profesora titular del Departamento de Didáctic a y Organización Escolar de la Facultad de Educación de la Universidad de Málaga desde el año 2001 y Vicedecana de Prácticum de dicha Facultad desde el año 2011 hasta 31 de agosto de 2020. Su principal interés de investigación se centra en la formación inicial del profesorado y las buenas https://doi.org/10.18239/ensayos.v32i1.1368 https://dx.doi.org/10.5209/RCED http://dx.doi.org/10.14507/epaa.26.3015 http://dx.doi.org/10.14507/epaa.26.3049 https://bit.ly/30xPaGI https://doi.org/10.14507/epaa.v18n32.2010 http://revistapracticum.com/ https://orcid.org/0000-0001-5866-5062 Archivos Analíticos de Políticas Educativas, Vol. 30 No. 20 20 prácticas docentes. Es autora de diversos artículos en revistas científicas de impacto y participa en diferentes proyectos de investigación de reconocido prestigio. ORCID: https://orcid.org/0000-0002-6829-7790 archivos analíticos de políticas educativas Volumen 30 Número 20 15 de febrero 2022 ISSN 1068-2341 Los/as lectores/as pueden copiar, mostrar, distribuir, y adaptar este articulo, siempre y cuando se de crédito y atribución al autor/es y a Archivos Analíticos de Políticas Educativas, los cambios se identifican y la misma licencia se aplica al trabajo derivada. Más detalles de la licencia de Creative Commons se encuentran en https://creativecommons.org/licenses/by- sa/4.0/. Cualquier otro uso debe ser aprobado en conjunto por el autor/es, o AAPE/EPAA. La sección en español para Sud América de AAPE/EPAA es publicada por el Mary Lou Fulton Teachers College, Arizona State University y la Universidad de San Andrés de Argentina. Los artículos que aparecen en AAPE son indexados en CIRC (Clasificación Integrada de Revistas Científicas, España) DIALNET (España), Directory of Open Access Journals, EBSCO Education Research Complete, ERIC, Education Full Text (H.W. Wilson), PubMed, QUALIS A1 (Brazil), Redalyc, SCImago Journal Rank, SCOPUS, SOCOLAR (China). Por errores y sugerencias contacte a Fischman@asu.edu Síganos en EPAA’s Facebook comunidad at https://www.facebook.com/EPAAAAPE y en Twitter feed @epaa_aape. https://orcid.org/0000-0002-6829-7790 https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/ https://creativecommons.org/licenses/by-sa/4.0/ http://www.doaj.org/ https://www.facebook.com/EPAAAAPE