revs285 Citación: Quintanilla Coro, H. (10/09/2011) Reseña de Paz Soldán, A.M. Rocha Velasco, O., Gonzáles, G. y Alvéstegui, M. E. (2011). Cómo leen y escriben los bachilleres al ingresar a la universidad. Diagnóstico de competencias comunicativas de lectura y escritura. La Paz: PIEB. Reseñas Educativas 14. Recuperado [fecha] de http://www.edrev.info/reviews/revs285.pdf 28 de setiembre de 2011 ISSN 1094-5296 Reseñas Educativas es un proyecto del National Education Policy Center http://nepc.colorado.edu Síganos en Paz Soldán, A.M., Rocha Velasco, O., Gonzáles, G. y Alvéstegui, M.E. (2011). Cómo leen y es cr iben los bachi l l eres a l ingresar a la univers idad. Diagnóst i co de competenc ias comunicat ivas de l e c tura y es cr i tura. La Paz: PIEB. 74 páginas ISBN: 978-99954-32-98-0 Reseñado por Víctor Hugo Quintanilla Coro Universidad Mayor De San Andrés (Bolivia) Enseñanza de lenguaje y descolonización: apuntes a una impostura colonial En lo que sigue -y esperando que tarde o temprano los interesados se animen a dialogar públicamente en el marco de principios propiamente educativos y no ya meramente disciplinarios- deseo referirme a una tesis que hiciera su aparición en el libro Cómo leen y escriben los bachilleres al ingresar a la universidad. Diagnóstico de competencias comunicativas de lectura y escritura. Antes de ello, sin embargo, deseo hacer un par de precisiones sobre el título tan excesivamente general. Primero: los autores se refieren a los bachilleres, pero es necesario precisar que el diagnóstico se refiere básicamente a los bachilleres que provienen de los colegios privados, en su mayoría, sean estos los de la zona sur, de la zona central o de otras de la ciudad de La Paz (Bolivia). Segundo: “la” universidad a la que se refieren es la Universidad Católica San Pablo, la misma a la que no pueden ingresar la mayor parte de los bachilleres paceños, debido a limitaciones económicas (y al parecer también lingüísticas). ¿Por qué son importantes estas precisiones? Una investigación sobre cómo leen y escriben los bachilleres de todo el país, sin lugar a dudas, daría lugar a resultados muy diferentes a los que arriban Alba María Paz Soldán, Omar Rocha Velasco, Gilmar Gonzáles y Martha Elena Alvéstegui, ya que en el libro el estudio se restringe a cierta muestra de bachilleres, de una población obviamente mucho menos significativa, en términos  reseñas  educativas  //education  review                                                                            editores:  gustavo  e.  fischman      gene  v.  glass      melissa  cast-­‐brede                                                                                                          revista  de  reseñas  de  libros,  de  acceso  libre  y  multi-­‐lingüe       http://www.edrev.info/ 2 cuantitativos y cualitativos. Los resultados serían mucho más peculiares aún, si como parte de las variables, determinantes en la enseñanza de lenguaje, se hubiera considerado que no existen bachilleres sin una ascendencia cultural que condiciona la enseñanza de lectura y escritura, incluso si consideráramos que los bachilleres deberían leer y producir textos con alguna pertinencia cultural, aunque sabemos que ésa no es la realidad de la enseñanza de lenguaje en todo Bolivia, mucho menos en el caso de los bachilleres que egresan de colegios privados y para quienes están diseñadas ciertas carreras universitarias. ¿A qué se debe esta puntualización? Es simple: no es lo mismo diagnosticar la competencia para leer y para escribir de estudiantes (de un contexto tan plurimulti como la boliviana) desde una perspectiva monocultural (léase occidental y quizás colonial), que tomarse la molestia de realizar ese mismo trabajo desde un perspectiva cuando menos intercultural, si bien todavía no pluricultural. Es así que cabe plantear una primera pregunta al libro que nos ocupa: ¿desde qué punto de vista cultural y lingüístico (pedagógico, didáctico y curricular) son sustentables y válidos los resultados a los que arribó el diagnóstico de la lecto-escritura de los bachilleres de colegios privados (recalco: [en su mayoría]), que ingresan a la Universidad Católica San Pablo de la ciudad de La Paz? Cómo leen y escriben los bachilleres al ingresar a la universidad contiene una presentación en la que se plantea la siguiente tesis: “Dedicados durante más de diez años a la enseñanza del lenguaje en la universidad, especialmente a los bachilleres que inician estudios superiores, estamos convencidos de que una formación sólida en el lenguaje es la base de una educación descolonizadora e integradora. Nos referimos, entonces, a una formación que haga posible que el estudiante se apropie de sus posibilidades con el lenguaje, no precisamente a partir de una gramática normativa, sino del desarrollo de sus habilidades de lectura comprensiva y crítica, de análisis, de síntesis y de estructurar su propio pensamiento.” (p. VI). Más de diez años de experiencia en la enseñanza de lenguaje en cualquier universidad privada, si realmente se cree en la descolonización, servirían para llegar a la convicción de que ha llegado la hora de enseñar también lenguas indígenas, después de décadas y décadas -unas más discriminatorias que otras- de enseñanza monolingüe. Más de diez años de experiencia en la enseñanza de lenguaje servirían también para escribir una variedad de libros sobre cómo enseñar y aprender cada vez mejor, en este caso, la lengua castellana o española. Pero más de diez años de experiencia en la enseñanza de lenguaje, en una universidad privada que sólo cree en la verdad del evangelio, no pueden llevar al convencimiento de que “una formación sólida en el lenguaje es la base de una educación descolonizadora e integradora.” ¿Por qué no? Por el momento, sólo dos razones: primero, porque esos más de diez años de experiencia fueron coloniales (léase monolingües) y, segundo, porque dicha experiencia jamás se orientó hacia el horizonte de la descolonización (ni creo que lo haga). Es más, tengo la certeza de que no es posible encontrar el concepto en ninguno de los documentos administrativos, curriculares, institucionales o académicos que enmarcaron la docencia en la Universidad Católica. En ese tipo de contexto no se podría ser efectivamente descolonizador, más que en términos muy folklóricos y naturalmente católicos. De esta convicción, que es efecto de mi experiencia de más de diez minutos de reflexión, derivo una segunda pregunta al libro de Paz, Rocha, Gonzáles y Alvéstegui: ¿cuáles son los antecedentes histórico-sociales que fundamentan su posición, es decir, su deseo de seguir el proyecto de la descolonización, a base de leer y escribir con pulcritud textos en castellano o español, pero no en aymara, quechua o guaraní? Nuestra predisposición al diálogo público, comprende muy básicamente que la colonización se refiere a todos aquellos procesos educativos sin pertinencia cultural, y que su orientación no tiene nada que ver con el fortalecimiento de las identidades culturales indígenas, diferentes a aquella modernidad que ha producido y produce aún, junto a la mayor pobreza del mundo, también la mayor mediocridad educativa. Por descolonización: los procesos educativos orientados a fortalecer y Cómo leen y escriben los bachilleres al ingresar a la universidad 3 desarrollar las identidades culturales originarias, sin dejar de aprender lo que es trascendentalmente positivo para cualquier proceso histórico-social, distinto al del mundo occidental-moderno. ¿En qué sentido “una formación sólida en el lenguaje” podría ser, por lo tanto, “la base de una educación descolonizadora e integradora?” (léase nacionalista) es mi tercera interrogante a la impostura colonial de los autores que cometieron la investigación de diagnóstico sobre la competencia comunicativa de los bachilleres que ingresan a la Universidad Católica. Hay que decirlo y aceptarlo de una vez por todas: ni la enseñanza de lenguaje, en lo que actualmente se denomina sistema educativo plurinacional, ni la “excelente” enseñanza de lenguaje en algunas unidades académicas de la universidad pública o privada, es descolonizadora. De hecho, la descolonización no constituye el horizonte, ni el proyecto, ni de la pésima ni excelente enseñanza de lenguaje, ni en la educación secundaria privada (o pública), ni en la educación universitaria pública (o privada). ¿A qué se debe esto? A que la educación boliviana, en general, tiene raíces inevitablemente coloniales, lo cual es equivalente a afirmar que los actores vinculados a la educación actúan -como en los otros campos de conocimiento- desde una racionalidad que no es la del indígena quechua o guaraní, sino la del intelectual, profesional o académico que cuestiona las insuficiencias de la competencia comunicativa de quienes, por ese motivo, obstaculizan una educación con arreglo a referentes neoliberales, referentes que sólo pueden ser posibles de manera individual y que fueron muy escasamente atendidos por la educación. Me refiero al asombro, la curiosidad y la imaginación que, a juicio de los autores del libro -me permito deducir- la educación debe urgentemente atender a través de la enseñanza de lenguaje. Siendo éste el caso, considero que “una formación sólida en el lenguaje” podría ser “la base de una educación descolonizadora”, si en la educación se enseñaran y aprendieran los diferentes mundos que traen consigo las diferentes lenguas de las diferentes culturas indígena-originarias, en igualdad de condiciones con la lengua castellana y el mundo que se vino imponiendo desde el siglo XV. En ese marco, sería mucho más pertinente, y ciertamente justo, que un quechua-hablante evalúe la competencia comunicativa de quienes se están educando en y con esa lengua, pero no caer en el sesgo de afirmar que los bachilleres de la secundaria no saben leer y escribir como nosotros, ignorando determinaciones culturales que, si fueran consideradas, llevarían a conclusiones más suficientes para explicar y comprender por qué alguien es o debe ser (quizás) necesariamente incompetente en una lengua que no es en la que ha nacido su familia. El ideal para resolver este problema, y es algo que se sabe ya desde hace varias décadas, es la educación bilingüe: desarrollar, fortalecer y evaluar el desarrollo de la competencia comunicativa desde la perspectiva intercultural. Lo contrario sólo reitera la conducta colonial del “yo” de erigir su poder a costa de la negación y crítica a las particularidades lingüísticas y culturales de los “otros”, y eso no tiene ya nada que ver con la descolonización. La colonialidad que se vista de descolonización seguirá siendo para siempre colonial. Acerca de los autores del libro: Alba María Paz Soldán, Omar Rocha Velasco, Gilmar Gonzáles Salinas, Martha Elena Alvéstegui trabajan en la Universidad Católica San Pablo (Bolivia) Acerca del autor de la reseña: Víctor Hugo Quintanilla Coro trabaja en la Universidad Mayor de San Andrés (Bolivia) El copyright es retenido por el/la autor/a quien otorga el derecho de primera publicación a Reseñas Educativas/Education Review http://edrev.info http://www.edrev.info/ 4 Editores Gustavo E. Fischman fischman@edrev.info Gene V Glass glass@edrev.info Melissa Cast-Brede cast-brede@edrev.info