revs280Mortola Citación: Núñez, C. reseña de Mórtola, G. (2010). Enseñar es un trabajo. Construcción y cambio de la identidad laboral docente. Buenos Aires: Noveduc. Reseñas Educativas, 14. Recuperado [fecha] de http://www.edrev.info/reviews/revs280.pdf Reseñas Educativas es un proyecto del National Education Policy Center http://nepc.colorado.edu Síganos en 13 de Junio de 2011 ISSN 1094-5296 Mórtola, Gustavo (2010). Enseñar es un trabajo. Construcción y cambio de la identidad laboral docente. Buenos Aires: Noveduc. 222 páginas ISBN: 978-987-538-283-1 Reseñado por Claudio Núñez Universidad Nacional del Nordeste (Argentina) Enseñar es un trabajo, de Gustavo Mórtola, es una obra que se inscribe en nuevas perspectivas de investigación en el campo educativo, como en actuales preocupaciones pedagógicas y educativas que han vuelto su mirada sobre la docencia y el profesorado. Las sucesivas propuestas de reforma educativa de los sistemas escolares y los fracasos de estas produjeron un viraje en las preocupaciones de los administradores y políticos de la educación, pero también en las investigadoras e investigadores en educación. Cambios que se tradujeron no sólo en la necesidad de revisar los paradigmas de investigación que prevalecían en este campo, sino fundamentalmente, que para que estas propuestas tuvieran éxito, en poner en el centro del análisis a los maestras y maestras, su formación, su trabajo, sus prácticas, sus intereses y necesidades, sus perspectivas y modos de estar en la escuela, sus identidades profesionales; en definitiva, había que hacer que la escuela y sus docentes se transformaran en el foco de las preocupaciones científicas y de las políticas de reforma. Esta obra forma parte de los estudios e investigaciones que podemos incluir en estas nuevas perspectivas y preocupaciones. Sin embargo, y como lo señalo más adelante, no puede romper con la separación entre el mundo académico y los maestras y maestras de a pie, no porque no escuche sus preocupaciones e intereses, sus visiones acerca de la escuela y de la docencia como un trabajo, sino fundamentalmente porque esta escucha y  reseñas  educativas  //education  review                                                                            editores:  gustavo  e.  fischman      gene  v.  glass      melissa  cast-­‐brede                                                                                                                                                                                                                                                                          revista  de  reseñas  de  libros,  de  acceso  libre  y  multi-­‐lingüe       http://www.edrev.info/ 2 la palabra siguen estando puestas en un lugar: el de los investigadores e investigadoras que se arrogan el derecho de hablar por otros y por otras. Una práctica lamentablemente generaliza en las actuales condiciones en las que se hace investigación educativa en Argentina. El autor inicia el libro poniéndose en primera persona, recuperando su trayectoria laboral y profesional como forma de introducir a los lectores y a las lectoras a lo que se encontrarán en la misma, esto es: la construcción de la identidad laboral docente y los cambios que esta sufre a lo largo del trayecto profesional y laboral de los y las docentes. Así dice que si bien sus inicios profesionales fueron en el ámbito de la educación primaria, como maestro en escuelas primarias, Ya no se identifica profesionalmente como maestro, aunque esa identidad todavía lo conforma como sujeto…; como tampoco se identifica con otro ámbito de sus formación profesional: las Ciencias de la Educación, sino que lo hace con lo que denomina como un difuso “docente”, que es la que sigue siendo su identidad laboral. La identidad laboral define lo que un sujeto es para sí mismo, la noción que porta de sí mismo en relación con su saber enseñar -que no es la misma en sus inicios profesionales que en las etapas finales del trayecto-, y para los demás a partir del campo laboral en el que trabaja, es decir, que refiere a cómo cada uno o cada una se ve en el transcurrir profesional, así como también la imagen que las otras y los otros tienen sobre uno mismo y una misma. La identidad laboral no constituye algo fijo e inmutable sino cambiante en el trayecto laboral de los y las docentes. Los maestros y maestras no son los mismos y las mismas que ingresaron al primer puesto laboral, su identidad irá cambiando con el paso del tiempo, a partir del contacto con ámbitos y experiencias diversas, nunca se percibirán como en los inicios profesionales, tampoco los otros y las otras los y las verán de la misma manera. Las preocupaciones, las prioridades, los conocimientos, los saberes, las expectativas, las necesidades, las metodologías que utilizan, las herramientas, las estrategias, los vínculos y relaciones con las alumnas y los alumnos, los vínculos y relaciones con los pares y con las familias, ni los sentidos y significados acerca de la escuela y el modo de estar en ella serán los mismos a lo largo del trayecto profesional. Pero ¿cómo se construyen estas identidades a lo largo del trayecto profesional?, ¿cuáles son las características que asume la identidad laboral en los distintos momentos de la vida profesional de los y las docentes?, y ¿cuáles son los cambios que la misma experimenta?. Por tanto constituye una preocupación central, en esta obra, dar cuenta de quiénes y cómo son los maestros y las maestras y cuáles son los cambios que viven en el transcurso de sus vidas profesionales y laborales; todo esto a partir de sus propias definiciones, o como Mórtola dice: a partir de la noción de sí mismos que portan. Un sí mismo que implica dimensiones diversas con las que coincido y reconozco junto a otros y a otras. Así la identidad profesional tiene una doble raíz: individual y personal, social y colectiva, y se desarrolla o estructura en el entrecruzamiento de dos ámbitos: privado y público. O cómo señala Rivas (2009), al marco de pertenencia con una doble raíz: individual y social en el que los individuos se reconocen en tanto sujetos, que los define y desde el cual interpretan el mundo, la realidad, la cultura y la sociedad, su historia, la experiencia vivida, la historia compartida. Mórtola entiende que la comprensión de la identidad profesional de los y las docentes requiere la necesaria incorporación de la dimensión personal de los mismos, lo que implica comprender que los y las docentes cambian en el plano profesional en tanto cambia su vida personal. Por lo que trabajar en la enseñanza no es simplemente ejercer una tarea o función, sino que implica además un trabajo con uno y con una misma, así como con los otros y las otras. Para acceder a la comprensión de la construcción y cambios en la identidad profesional docente, Mórtola acude a la narrativa a partir de recuperar relatos de 12 docentes mayores de 40 años de edad y con más de 20 años de experiencia en el ejercicio de la profesión, que transitan distintas etapas profesionales y en escuelas públicas de la Ciudad de Buenos Aires, en Argentina. La Enseñar es un trabajo 3 narrativa, a la vez que reivindica al sujeto en tanto lo pone en primera persona, hace que este pueda reflexionar sobre sus propias experiencias y los sentidos que estas tuvieron y tienen para su vida, sobre sí mismo y sobre otros y otras en situaciones contextualizadas. Pero también contribuyen a la comprensión de lo colectivo a través de las narraciones individuales. La delimitación del concepto de identidad es central en el planteamiento que realiza el autor, caracterizando los distintos tipos, fundamentalmente la personal y la laboral. Con respecto a la primera dice que enuncia el sentido de sí mismo en el marco del nosotros, es decir, la doble dimensión de la identidad: lo personal y lo colectivo. Con respecto a la identidad laboral reconoce que entre las interacciones que pueden mantener las personas se encuentra el ámbito laboral como uno de los principales contextos de referencia, de esta manera …se plasma como el espacio simbólico común compartido entre los sujetos, sus entornos laborales y sociales y las instituciones donde trabajan (33). El espacio simbólico común hace referencia a un núcleo central o básico compartido por todos los maestros y todas las maestras, constituido por la memoria colectiva, las reglas y normas del trabajo de enseñar. Al núcleo básico de la identidad docente lo denomina “tarea de enseñar”. En el mismo sentido, Amelia Lópes (2007), una pedagoga portuguesa, reconoce en la identidad un núcleo y una periferia. El primero refiere a la dimensión generadora del sentido de la identidad y organizadora de las dimensiones periféricas; en la periferia se encuentran dos dimensiones: lo pedagógico y la dimensión social de la actividad. Según Bolivar (2004 en Mórtola) en la periferia se encuentran los subgrupos laborales o contextos diferenciales de trabajo a los que pertenecen los y las docentes, como el nivel de enseñanza en el que se desarrolla el trabajo. En el segundo capítulo presenta algunas marcas identitarias de la trayectoria escolar previa a la formación inicial de las maestras y de los maestros. Marcas identitarias que incidieron en el ejercicio profesional futuro y que vinieron dadas por momentos como las experiencias de la niñez en la escuela y los personajes significativos como los familiares docentes que van imprimiendo de cierto sentido a la tarea de enseñar y al ser maestro y maestra; otro elemento importante que deja huellas lo constituyen los maestros y las maestras, los profesores y las profesores que formaron parte de la escolaridad y que de alguna manera transmiten ciertos modelos, positivos o negativos, ligados a los vínculos con los alumnos y alumnas como a las situaciones de enseñanza y aprendizajes que resultaron significativos en esos maestros y esas maestras. Otro elemento importante lo constituyen las experiencias de enseñanza previas –como la autorización a compañeros y compañeras- a la formación inicial. En la construcción de la identidad laboral docente, los maestros y maestras atraviesan distintas etapas. El autor reconoce 4 grandes etapas a las que denomina: Aprender a Enseñar, Estabilización, Experticia y Etapa Prejubilatoria. El Aprender a Enseñar incluye a la Formación Inicial en tanto etapa preparatoria para el ejercicio de la tarea, es esta en la que muchas y muchos estudiantes de magisterio tienen sus primeras experiencias de contacto con la práctica y ejercicio de la tarea, a partir de incorporar elementos tanto teóricos como prácticos provenientes de fuentes diversas (las lecturas, las clases, los modelos de profesores y profesoras, las prácticas de enseñanza, las observaciones de clases en los centros, el contacto con los compañeros y compañeras de clase, etc.). Con las primeras experiencias laborales, la preocupación del cómo enseñar es central, y ocurre al mismo tiempo que se está enseñando, es decir, que la principal preocupación de los maestros y las maestras, en sus inicios laborales, está focalizada en aprender a enseñar mientras están enseñando en contextos y situaciones concretas y particulares. Durante la segunda etapa, de Estabilidad, los maestros y maestras cambian la imagen que tienen de sí mismos y de sí mismas en tanto las estrategias que implementan tienen éxito y surgen nuevas habilidades y saberes profesionales para enfrentarse y comprender el propio trabajo. El http://www.edrev.info/ 4 devenir temporal y la experiencia adquirida hará que se apropien de ciertos guiones curriculares, como los denomina Mórtola; guiones que contribuyen a la emergencia de imágenes de sí mimos y de sí mismas caracterizadas esencialmente por la seguridad y la confianza. El centro y el aula, en los que desarrollan su trabajo, ocupan un lugar de importancia como espacios y lugares que pueden resultar seguros, lugares donde poder estar y desarrollar su propia identidad profesional. La Experticia –tercera etapa- está ligada a ciertas seguridades que los y las docentes van adquiriendo no sólo en el campo profesional sino también en el personal. En el campo profesional las preocupaciones que los y las aquejan ya no tienen que ver tanto con las preocupaciones presentes en sus inicios laborales, como por ejemplo la necesidad de dominar el contenido y manejar una serie de estrategias y habilidades para enseñar; en esta etapa la preocupación central está focalizada en los alumnos y las alumnas, en los aprendizajes a los que contribuyen con su tarea. En el plano personal se perciben siguiendo algunas prioridades personales, imprimiendo sus ritmos o desarrollando búsquedas de acuerdo a intereses que consideran propios (94). Es así que se permiten introducir modificaciones en la propuesta didáctica, en las áreas disciplinares, en la planificación de clases, o se permiten asumir nuevos retos profesionales. Por último, la larga despedida, en las que los maestros y las maestras siguen dando clases en el contexto del aula en la que esperan jubilarse y cerrar de esta manera su trayectoria laboral y profesional. No presenta cambios significativos con respecto a la etapa previa, aunque los “años” comiencen a pesar en la tarea. Y mientras tanto el arriba (la administración educativa, las autoridades escolares, el equipo de dirección del centro) y el abajo (los maestros y maestros de aula), el adentro (el aula y el centro) y el afuera (las políticas educativas, los planes y programas de mejora escolar), los otros y otras (colegas, alumnos y alumnas, familias, actores educativos, actores sociales y comunitarios); algunas de las coordenadas en las que se construye la identidad laboral. Me interesaría plantear algunas cuestiones para seguir pensando. Entiendo que pueden resultar muy discutidas en el campo de quienes hacemos investigación educativa, pero que nos las debemos para seguir pensando juntos y juntas la especificidad del mismo y del oficio que desarrollamos En primer lugar, destacar la relevancia del estudio en tanto es una línea de investigación ampliamente desarrollada en las últimas décadas, que intenta poner en el centro cómo los y las docentes se perciben a sí mismos y a sí mismas en el devenir de su vida profesional. Sin embargo, la tipología que establece, en la construcción de las identidades profesionales, no permite superar las generalizaciones descuidando las particularidades. Por otra parte es un estudio que si bien intenta recuperar las voces de los maestros y de las maestras se queda en el plano de la voz académica como aquella que se permite hablar acerca de los demás, entonces las voces son usadas para la reflexión académica y no para la mejora de las prácticas escolares de estos maestros y de estas maestras. El libro no logra despegarse de las construcciones históricamente construidas por la academia en torno a la formación, la identidad y trabajo, y por eso mismo no representa las voces de los maestros y de las maestras, simplemente las trae a colación para ejemplificar categorías conceptuales que circulan en el ámbito académico pero que quedan anquilosadas en este mismo ámbito y sin llegar a penetrar en los significados y sentidos que los y las docentes construyen acerca de su tarea. Como dice Gortari (2004), Quienes estamos en lugares destinados a la investigación en la Universidad, tenemos la necesidad vital de una confrontación con quienes están comprometidas –y comprometidos- en prácticas que constituyen los espacios de conformación de los saberes experienciales. Sin embargo, esa confrontación no es suficiente, es preciso dar medida al pensamiento de quienes se enfrentan cotidianamente a problemas reales (161). Y dar medida no es simplemente dar la palabra o hacer que esa palabra pueda circular por los espacios socialmente Enseñar es un trabajo 5 válidos, tampoco se trata solamente de representar o traducir la palabra a la luz de nuestras percepciones intelectuales acerca de la escuela, sino que la misma palabra pueda entrar en diálogo y gozar de la misma autoridad de la que goza la palabra de los investigadores e investigadoras; que esa palabra pueda decirse, narrarse y comprenderse según los sentidos y significados que el profesorado construye. Pero esta no es una tarea exclusiva de un investigador o de una investigadora, es una lucha colectiva que debemos emprenderla y sostenerla quienes transitamos parte de nuestras vidas por la escuela. Referencias bibliográficas: Alliaud, A. (2004). La experiencia escolar de maestros “inexpertos”. Biografías, trayectorias y práctica profesional. Revista Iberoamericana de Educación, 34 (3). Contreras, J. y Pérez de Lara Ferré, N. (Comps.) (2010). Investigar la experiencia educativa. Madrid: Morata. Delgado, P.; Ojeda, M. y Nuñez, C. (2008). La identidad profesional interpelada. De la presencia de otros, de trayectorias, experiencias y ‘huellas’ en profesores de Escuela Media. Artículo aceptado para su publicación en la Revista del Instituto de Investigaciones en Educación, Facultad de Humanidades, Universidad Nacional del Nordeste. Aceptación: octubre de 2008. Diótima (2004). El perfume de la maestra. En los laboratorios de la vida cotidiana. Barcelona: Icaria- Antrazyt. Dubar, C. (2002). La crisis de las identidades. La interpretación de una mutación. Barcelona: Bellaterra. Dubet, F. (2006). El declive de la institución. Profesiones, sujetos e individuos en la modernidad. Barcelona: Gedisa. Lopes, A. y cols. (2007, febrero-abril). Currículos de formación inicial, identidades profesionales de base y trayectoria profesional. Revista Española de Pedagogía, 236 (LXV), 139-156. Mortari, L. (2004). Tras las huelas de un saber. En: DIÓTIMA. El perfume de la maestra. En los laboratorios de la vida cotidiana. Capítulo VII: Pensar haciendo. Barcelona: Icaria-Antrazyt. Pp. 153-162. Rivas Flores, J.I. (2009). Narración, conocimiento y realidad. Un cambio de argumento en la investigación educativa. En J.I. Rivas Flores y D. Herrera Pastor (Coordinadores). Voz y educación. La narrativa como enfoque de interpretación de la realidad (pp. 17-36). Barcelona, España: Octaedro. Acerca del autor del libro: Gustavo Mórtola es profesor para la enseñanza primaria. Licenciado en Ciencias de la Educación. Magíster en Política y Administración de la Educación por la Universidad Nacional de Tres de Febrero (UNTREF, Argentina). Docente de la Carrera de Ciencias de la Comunicación de la Universidad de Buenos Aires (Argentina) y en el área de desarrollo curricular del Instituto Nacional de Formación Docente. Es autor del libro Estrategias para explorar los medios de comunicación. Hacia la formación de ciudadanos críticos, de la editorial Novedades Educativas. Acerca del autor de la reseña: Claudio Núñez es Licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad Nacional del Nordeste (Argentina), Especialista en Investigación Educativa por la Universidad Nacional del Comahue (Argentina), Máster en Políticas y Prácticas de Innovación Educativa por la Universidad de Málaga (España). Actualmente cursa estudios de Doctorado del Programa de Políticas Educativas del Departamento de Didáctica y Organización Escolar de la http://www.edrev.info/ 6 Universidad de Málaga. Docente e Investigador del Instituto de Investigaciones en Educación de la Facultad de Humanidades de la Universidad Nacional del Nordeste e integra el equipo de Investigación Profesorado, Cultura e Institución Educativa (ProCIE) de la Universidad de Málaga. El copyright es retenido por el/la autor/a quien otorga el derecho de primera publicación a Reseñas Educativas/Education Review http://edrev.info Editores Gustavo E. Fischman fischman@edrev.info Gene V Glass glass@edrev.info Melissa Cast-Brede cast-brede@edrev.info