Citación:. Grinberg, S. y Levy, E. (2009) Pedagogía, currículo y subjetividad: entre pasado y futuro. Bernal (Buenos Aires): Universidad Nacional de Quilmes. Reseñado por Sánchez Blanco, C.. Reseñas Educativas, 13. Recuperado [fecha] de http://www.edrev.info/reviews/revs264.pdf 7 de octubre de 2010 ISSN 1094-5296 Grinberg, Silvia y Levy, Esther. (2009) Pedagogía, currículo y subjetividad: entre pasado y futuro. Bernal (Buenos Aires): Universidad Nacional de Quilmes. 166 páginas ISBN: 978-987-558-195 Reseñado por Concepción Sánchez Blanco Universidad de A Coruña, España Esta obra da cuenta en sus primeros capítulos de cómo las escuelas y los sistemas educativos nacionales son proceso y producto de determinadas relaciones sociales que dieron forma a la educación tal como hoy la conocemos. Sin embargo no hemos de ignorar que no hay una historia única, que hay diferentes enfoques e incluso concepciones acerca del porqué de los hechos y las causas y consecuencias de los mismos. De esta forma, si bien es meritorio que las autoras traten de comprender los procesos educativos en su historicidad, persiguiendo entender aquello que ocurrió con el fin de comprender e interrogarse acerca del presente de la escuela, sin embargo estamos convencidas de que se puede ir más allá discutiendo porqué determinadas corrientes pedagógicas occidentales fueron y son exportadas y reproducidas en diferentes partes del mundo, convirtiéndose en hegemónicas, incluso a consta de ignorar y/o rechazar sus propias tradiciones pedagógicas, el propio pensamiento autóctono al respecto. Se trata de cuestiones que quedan en esta obra sin responder pero que seguramente las autoras hayan discutido en otros contextos, pues nuestras indagaciones acerca de su trayectoria investigadora así parecen mostrarlo. No obstante, dado que se trata de un libro en jaque contra la reseñas educativas //education review editores: gustavo e. fischman gene v. glass melissa cast-brede revista de reseñas de libros, de acceso libre y multi-lingüe http://www.edrev.info/ 2 desigualdad social, hemos de señalar que esperábamos encontrar en el texto algunas discusiones en torno a los procesos de colonización de determinadas ideas y/o corrientes pedagógicas. Por ejemplo, acerca del cómo llegó Comenio, Rousseau, Kant, Condorcet y otros autores de la tradición pedagógica occidental, e incluso autores posteriores, a convertirse en parte de las ideas pedagógicas que sustentarían las prácticas escolares y la escuela, en general, en Latinoamérica, así como los aspectos positivos y/o negativos de procesos de este tipo. De hecho las mismas autoras Grinberg y Levy apuntan que existen otras imágenes acerca de la infancia que nos alejan de las que nos evocan las lecturas de aquellos autores y que deben ser conocidas y difundidas en el pensamiento pedagógico. Refiriéndose a Hanna Arendt (1996), señala como idea central que el nacimiento constituye un inicio, un comenzar algo nuevo, diferente, y en este sentido la libertad entendida más que como mayoría de edad, se expresa en cada acción en tanto que ella es acontecimiento. Estamos, en definitiva, condenados a la libertad, afirman retomando a Arendt, por el hecho mismo de nuestro nacimiento. Siguiendo esta imagen, las autoras concluyen que la infancia ya no consistiría en seres maleables, tontos, tablas rasas a quienes hay que llenar con cosas, sino en sujetos que ya son libres al nacer y que al llegar al mundo la reinventan. Reinvención que supone necesariamente el encuentro con ese mundo, con los que ya estamos en él. Por lo tanto, habría que romper tanto en las prácticas escolares como en los escritos al respecto con esas categorías compartimentos estancos que condenan a los docentes, a la infancia, a la juventud, a la escuela en general, a prototipos que producen generalidades peligrosas por su capacidad para esconder y/o ignorar la desigualdad social, la injusticia, allá donde se produce. Grinberg y Levy se preguntan así, ¿de qué hablamos cuando nos referimos a la crisis de la escuela?, ¿qué infancia es la que ha cambiado? ¿qué es ser niño y qué es ser joven en el siglo XXI? Sabemos que no existe una infancia única, por más que sea bien útil que así lo creamos para el funcionamiento de los mecanismos de la desigualdad; y que en estos términos nos expresemos, mayormente aquéllos a los cuales se les reconoce un conocimiento académico al respecto. Los escolares de Haití, de Perú, de Brasil, de China, de la India, de España, de Gran Bretaña o de Estados Unidos, por señalar algunas partes del mundo, presentan abundantes divergencias, comenzando porque desgraciadamente no faltan los niños y niñas en estos contextos que no han adquirido ni tan siquiera la condición de escolares. Todo ello sin olvidar que la misma temporalidad marca diferencias, de manera que en el mismo libro se apuntan estas diferencias de la infancia del siglo XXI en comparación con el siglo pasado. Incluso dentro de una misma época, según el colectivo de que se trate, la infancia era percibida de diferente forma. Lo cierto es que los cambios políticos, sociales, económicos a lo largo de la historia van dejando su huella en la infancia, ya sean cambios locales y/o globales. En ese futuro al cual se refieren Grinberg y Levy acerca del currículum y la formación de subjetividades, no podemos olvidar el peso innegable de las tecnologías de la información y la comunicación. De hecho ellas mismas afirman que referirse a la categoría de infancia y juventud supone necesariamente modos en que las nuevas tecnologías de información y la comunicación actúan en la configuración de nuestras vidas. De ahí que entendamos la necesidad de construir contextos educativos capaces de generar reflexiones que nos ayuden a potenciar desde los inicios de la escolaridad que el ser humano desde las edades más tempranas se apropie de estas tecnologías de la información y la comunicación para que la brecha digital no se convierta en un poderoso instrumento de desigualdad social. Por otra parte, en los entramados pedagógicos de las escuelas las multinacionales del ocio y el entretenimiento se empeñan en dar forma a los currícula, buscando perfilar una infancia consumidora de la cuna a la tumba de todos sus productos, capaz de reproducir entre sus vástagos todo ese mundo con los valores que representan, convencidos de su deber ser. El peso de las Pedagogía, currículo y subjetividad: entre pasado y futuro. 3 multinacionales del ocio y el entretenimiento resulta cada vez mayor en el desarrollo de los currículos de los países, hecho éste que estudios como el presentado no deben olvidar. Sabemos, por ejemplo, que no faltan las multinacionales que han creado sus propias cadenas televisivas y materiales supuestamente pedagógicos, que se están preparando para intervenir abiertamente en la escuela con el consentimiento de sus miembros; y otras que lo vienen haciendo ya en algunos países. Disney Chanel y sus películas ya es utilizado por no pocas escuelas en el mundo para entretener a los niños y niñas en sus ratos de descanso como escolares, por supuesto, sin ningún trabajo de crítica al respecto. No faltan multinacionales como Nickelodeon que tienen sus propias cadenas introducidas ya en países como Estados Unidos que dicen ofrecer herramientas pedagógicas útiles para la docencia (Schor, 2004). Hasta las multinacionales de poderosas marcas de bebidas y comidas crean su departamentos pedagógicos para el marketing promoviendo no sé cuantos concursos escolares con el fin de hacer adeptos nuevos y/o fieles a la marca. Ni que decir tiene, que se trata de prácticas curriculares que lejos de formar identidades infantiles que sean partícipes del compromiso universal de la igualdad social (McLaren y Farahmandpur, 2006: 114), por el contrario contribuyen a sumergirlos en mundos artificiales, azucarados, lúdicos, depredadores, capaces de ocultarles la injusticia en el mundo. El papel de los Estados en las reformas económicas y sociales, entre ellas la educación, son objeto de esencial preocupación en esta obra, pues se entiende que originaron no pocos cambios en los sistemas educativos, difundiendo principios unificadores que se preocupaban por la unidad de lo diverso a través de un relato único y totalizador, donde la institución escolar ocupaba el lugar de la autoridad gracias al poder delegado por el Estado para lograr ese cometido. El contrapunto sin embargo no se hará esperar. De hecho el presente que tenemos vendrá a enfatizar la flexibilidad y la heterogeneidad de la formación. Así esta obra da cuenta de una especie de nuevo mandato que desgraciadamente bien a menudo viene a vaciar de contenido ese neoliberalismo feroz que nos invade. Es el mandato de la diversidad cultural, de la libertad/obligación, de la elección de la identidad. Ahora, se apunta en este libro, dirigimos nuestra mirada hacia la promoción de la diversidad como valor de la identidad, quedando para la homogeneidad el lugar de la crítica hacia el proyecto de la modernidad. La fragmentación social ya no es entendida como elemento negativo, sino que ha cobrado valor en términos de la formación de la subjetividad, eso sí, siempre que no atente contra los ideales de mercado, todo hay que decirlo. Es decir, se comparten estas ideas siempre que se trate de una diversidad convertida en mercancía que se compra y se vende. Es en ese sentido que decimos que afirmaciones como aquéllas quedan reducidas a humo, a mera palabrería vacía. Grinberg y Levy afirman que el crecimiento de la desigualdad que atraviesa la sociedad en general y la infancia en particular nos obliga a tener cuidado para no confundir desigualdad con diversidad. Afortunadamente no faltan los movimientos sociales, algunos de los cuales recoge este libro, en capítulo III, que dotan de praxis real las consideraciones de este tipo, relacionadas con el valor de la diversidad y la búsqueda de la igualdad, de la equidad social. Con un mero cambio de discurso en la línea de una diversidad mercantilizada, la formación también mutaría influyendo poderosamente en la construcción de currículos y subjetividades. Tengamos en cuenta que esa individualidad, esa particularidad que se supone nos pone en disposición de elegir el propio camino y la manera de transitarlo no es posible para todos y todas. Aquí es donde trabaja la desigualdad y la injusticia social. Grimberg, Levy y Rodrigo se refieren en el capítulo II a cómo en la sociedad del conocimiento y en la muerte de los metarrelatos, la pedagogía se ve desbordada de nuevos principios constructivistas que abogan por la producción de un sujeto que asume como único relato que el camino es el camino del sí mismo. Sin embargo, lo cierto es que esto sólo es un hecho para unos pocos. Es por ello que entendemos que debemos hacer un alto en http://www.edrev.info/ 4 nuestras reflexiones para darnos cuenta de que injustamente no todos y todas tienen las mismas posibilidades o/y oportunidades en este camino. Cuán peligroso resulta en todo este entramando el discurso formal de las competencias como pensamiento único de la formación, tan en boga en los últimos tiempos y en el que entra a discutir esta obra en el capítulo III. Sabemos que se trata de un discurso ligado al mundo de la producción del trabajo que ha invadido los escenarios de la formación, que deja de ser educación para rendir cuentas a las necesidades de los escenarios laborales como bien denuncian los autores. De esta forma a la escuela se le exige más en función del perfil del trabajador que es requerido como adecuado en el sistema económico. Dado que las personas cambiarán de empleo ni se sabe cuántas veces a lo largo de su vida, y/o que tendrán la condición de desempleado otras tantas, es lógico que la razón mercantilista se agarre, no tanto al valor del conocimiento mismo, sino al valor de la reflexión, de aprender a aprender, retorciendo y vaciando peligrosamente de contenido los discursos emancipadores presentes en sus orígenes. Dice Grinberg en esta obra, que este llamamiento a aprender a aprender y a la formación continua, no sólo afecta al joven en formación, sino que en la lógica del relato de la autoayuda nos llama a todos a ser gestores del yo. Sin embargo sabemos que no faltan aquellos y aquellas que, injustamente, no disponen ni de los medios ni de los recursos necesarios para ello. Finalmente, en el marco de esta injusticia, nos vemos solos en este camino en franca rivalidad con los otros. Es aquí donde los artífices de esta obra sitúan los nuevos movimientos sociales y las luchas que ellos llevan adelante para contraatacar todo este entramado neoliberal que invade la educación (capítulo III). El libro se escribe pues desde la esperanza, pues entiende que estos movimientos se han convertido en importantes agentes de transformación social y portadores de una nueva visión acerca de cómo hacer política y cómo incidir en procesos de transformación social. Por lo tanto aquí es donde debemos poner nuestras esperanzas y nuestro trabajo colectivo, pues no sólo se trata de movimientos protesta, sino también de colectivos, de sujetos, que procuran construir alternativas y nuevas lógicas de hacer lo social para que mayores cuotas de justicia social vengan a ser una realidad. En este marco se crean espacios educativos más o menos formalizados, que muchas veces discuten el discurso hegemónico y plantean alternativas pedagógico-políticas capaces de contribuir a impulsar la justicia social. El último capítulo del libro (capítulo IV) aterriza de lleno en los dilemas y contradicciones de la escuela en nuestro siglo. Los problemas de la escuela son en el fondo problemas sociales de gran calado que no hemos resuelto. No hay nada más peligroso para anular nuestras esperanzas de justicia social el acabar convirtiendo esa sensación de crisis generalizada, producto de los descalabros económicos, y que por lo tanto no es privativa en la escuela, en un modus vivendi que anule y/o tiña nuestras acciones. A ello se le une, diría nosotros, esa creencia en el cambio más como un elemento de consumo que de transformación social. Hemos, por el contrario, trabajar para que esas transformaciones que atraviesa la escuela sirvan de palanca para un verdadero cambio social. Y Grinberg y Levy nos dan pistas para ello. Las autoras verdaderamente se hacen preguntas, en el capítulo IV, de gran calado que tienen la virtualidad de hacernos repensar esta transformación social que deseamos y los caminos para trabajar a favor de ella: ¿son los jóvenes quienes carecen de ideales o los adultos quienes quedamos desanimados y atemorizados?, ¿son los jóvenes quienes no quieren aprender?, ¿no forma parte del discurso neurálgico de las reformas educativas de los noventa la idea de que ya no es importante el aprendizaje de conceptos, que aprender aquello que llamábamos cultura general ya no tiene importancia?, ¿en qué medida no somos también los adultos, dentro y fuera de las escuelas, quienes estamos desanimados y muchas veces desengañados?, ¿en qué medida podemos decir que los jóvenes no tienen proyectos, o más bien que se trata de proyectos diferentes a los que nosotros Pedagogía, currículo y subjetividad: entre pasado y futuro. 5 teníamos? Dado el presente escenario de desigualdad que atraviesa la sociedad, ¿qué significa hablar hoy de diversidad?, ¿cuáles son las pautas de inclusión y exclusión en la escuela?, ¿cómo se expresan las continuidades y rupturas entre la escuela y la vida social?, ¿qué voces tienen presencia en la escuela?, ¿qué voces son las privilegiadas en la escuela y cuáles no penetran sus muros?, ¿cuáles se privilegian en las propuestas oficiales? Si hablamos de tolerancia, ¿de qué hablamos cuando hablamos de diversidad cultural?, ¿quién tolera a quién?, ¿por qué ese tiene que ser tolerado?. Si hasta hace unos años la escuela era lugar de encuentro de grupos sociales diferentes, en el presente esto está ocurriendo cada vez menos, dicen las autoras. El efecto de la segregación y guetificación urbana han generado que cada vez menos la escuela se vuelva espacio de encuentro, todo ello, unido a la crisis de autoridad que a diario viven los adultos, exige urgentemente repensar la función de los docentes. El desafío está, en parte, en construir modos de enseñanza que no confundan autoridad con autoritarismo. Debatir hoy acerca de la crisis de la educación en términos de crisis de racionalidad, señalan Grinberg y Levy, implica entender que la cuestión no radica simplemente, en cambiar los métodos de la enseñanza, sino en preguntarnos por el sentido, por los principios en torno de los que redefinir una nueva promesa pedagógica. No podemos finalizar nuestros comentarios sin referirnos a la propia bibliografía utilizada por los autores y autoras en sus obras pues bien merecería una reflexión acerca de los procesos de colonización derivados del imperialismo ejercido por occidente en continentes como Latinoamérica y del mismo contexto anglosajón en todo el mundo. Sin lugar a dudas, la bibliografía recogida por las autoras a lo largo de los capítulos tiene como valor indiscutible la abundancia de títulos en castellano, algunos traducidos y otros sin embargo producto de autores y autoras del mundo latinoamericano y español. De hecho esta obra tiene como mérito el permitir acceder a través de ella a trabajos sobre desigualdad e injusticia social fraguados en Latinoamérica históricamente sometida a procesos intensos de colonización potencialmente capaces de silenciarla. Afortunadamente, esta obra permite dar voz a este contexto tan rico e importante de pensamiento que, sin embargo, ha vivido relevantes olvidos desde el mundo occidental y que afortunadamente hemos reconocido y vamos remontando. Asimismo, la obra nos da cuenta de la importancia de trabajos realizados, más allá de Latinoamérica, comprometidos con la justicia social, que hacen autocrítica de sus acciones y denuncian este tipo de situaciones en las cuales se colonizan conciencias y se difunde un pensamiento único reproductor de la desigualdad. Es por ello, entre otras razones, algunas de las cuales ya apuntamos, se trata de una obra que pone en jaque la desigualdad, como ya señalábamos al principio, no sólo en relación a la pedagogía, a los currículos, sino también en lo relativo a las prácticas relacionadas con la construcción de conocimiento académico, su acceso y difusión. Bibliografía Arendt, H. (1996): La condición humana. Buenos Aires: Paidós. Mclaren, P. Y FARAHMANDPUR, R. (2006): La enseñanza contra el capitalismo global y el nuevo imperialismo. Una Pedagogía Crítica. Madrid: Popular. Sánchez Blanco, C. (2009) “En contra del fracaso escolar: nuevos discursos nuevos retos para la Educación Infantil”. En: Revista Iberoamericana de Educación, núm. 51, pp. 33-66 Schor, J.B. (2004) Nacidos para comprar. Los nuevos consumidores infantiles. Barcelona: Paidós. Acerca de los autores del libro: Silvia Grinberg es doctora en Educación por la Universidad de Buenos Aires, Magíster en Ciencias Sociales por la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales por esta Universidad. Es además miembro de la Carrera de Investigación del Consejo Nacional de http://www.edrev.info/ 6 Investigaciones Científicas y Técnicas de Argentina, formando parte de la Comisión de Educación. Dirige dos proyectos de investigación con financiamiento de la Agencia Nacional de Ciencia y Técnica, sobre las transformaciones en los dispositivos pedagógicos acontecidos desde fines del siglo XX. Es profesora regular en la Universidad Nacional de San Martín, donde dirige el Centro de Estudios en Pedagogías Contemporáneas y en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral. Esther Levy es licenciada en Ciencias de la Educación por la Universidad de Buenos Aires, especialista en Gestión y Planificación en Políticas Sociales y Magíster en Políticas Sociales por esta Universidad. Es además Investigadora del Instituto de Investigaciones de Ciencias de la Educación y del Instituto de Investigaciones Jurídicas y Sociales “Ambrosio Lucas Gioja”, ambos de la Universidad de Buenos Aires. Trabaja como docente de grado en la Universidad de Buenos Aires y en la Universidad Nacional de la Patagonia Austral, siendo consultara en organismos estatales de gestión educativa. Ismael Rodrigo (coautor) es licenciado en Ciencias de la Educación por la Universidad de Buenos Aires y Profesor en esta Universidad. Es asimismo investigador de la Dirección de Investigación del Ministerio de Educación de la Ciudad de Buenos Aires. Acerca de la autora de la reseña: Concepción Sánchez Blanco. Doctora en Ciencias de la Educación por la Universidad Complutense de Madrid, siendo desde 1995 Profesora Titular en el Departamento de Pedagogía y Didáctica (Área de Didáctica) de la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de A Coruña en España. Ha participado en el desarrollo de proyectos de investigación referidos a la exclusión social, la violencia y la educación en la infancia desde diversas instituciones como la Universidad Complutense, la Universidad de East Anglia y la Universidad de A Coruña. Dirección: Facultad de Ciencias de la Educación. Campus de Elviña s/n 15071 A Coruña (España). concha@udc.es El copyright es retenido por el/la autor/a quien otorga el derecho de primera publicación a Reseñas Educativas/Education Review http://edrev.info Editores Gustavo E. Fischman fischman@edrev.info Gene V Glass glass@edrev.info Melissa Cast-Brede cast-brede@edrev.info mailto:concha@udc.es