revs241Vals Valls Montés, Rafael. (2009) Histor ia y memoria es co lar . Segunda Repúbl i ca , Guerra Civi l y d i c tadura franquis ta en las aulas . Valencia: Publications de la Universitat de València. ISBN: 978-84-370-7406-1 170 págs Reseñado por Raimundo Cuesta IES Fray Luis de León Fedicaria-Salamanca 23 de noviembre de 2009 En la última década ha proliferado en España un género historiográfico vinculado y muy atento a la historia del tiempo presente y a la memoria como categoría y objeto de investigación. Y este fenómeno hunde sus inocultables raíces en el intento de interpretar con una nueva mirada y un instrumental metodológico renovado los momentos más conflictivos de nuestra historia. Esos que Julio Aróstegui, uno de los más veteranos y reputados representantes de este impulso, llama los momentos matriciales generadores de la conciencia histórica de los ciudadanos de un país, y que en el caso de España son la II República, la Guerra Civil, la Dictadura de Franco y la Transición. Por lo tanto, el trabajo que comentamos, situado entre la historiografía y la didáctica, se enmarca en ese doble latido presente-pasado que ha movido la pluma de los historiadores hacia los problemas del presente y la historia vivida, y que se ha visto acompañado de un extenso movimiento por la recuperación de la memoria histórica. Se diría, parafraseando a Nietzsche (Sobre la utilidad y los inconvenientes de la historia para la vida), que una suerte de historia que ajusta cuentas con el pasado (que juzga y condena) ha abierto un espacio de reflexión a propósito de cómo “superar” los tiempos más conflictivos del pretérito. Precisamente este texto de Rafael Valls, uno de los máximos estudiosos de la historia de la Historia y memoria escolar 2 enseñanza de la historia a través de los manuales, se inscribe en sus orígenes dentro de su colaboración con el proyecto Historia y política de reconciliación, patrocinado por la Fundación Carnegie. Rafael Valls ha colaborado con las instituciones internacionales más prestigiosas que atienden a la historia del libro de texto. En España, dentro del Proyecto MANES, publicó su obra de síntesis más ambiciosa (Historiografía escolar española: siglos XIX-XXI, UNED, 2007), donde se compendian las distintas vetas temáticas de muchos años de trabajo (que se remontan a los principios de los ochenta) sobre la historia de la enseñanza de la historia, especialmente por lo que hace a la dimensión ideológica del discurso histórico escolar. De modo que la constante preocupación de este catedrático de Didáctica de las Ciencias Sociales de la Universidad de Valencia por cultivar la historia de las disciplinas escolares, la sociogénesis de su código disciplinar, se empareja con el objetivo de ofrecer un sustento histórico riguroso a una didáctica debidamente fundamentada, haciendo verdad el célebre aserto de E. Durkheim según el cual la mejor pedagogía es la historia de la pedagogía. Sin embargo, el libro que reseñamos ahora exhibe una pretensión temática y teórica más modesta y limitada. Circunscrito a dos de los momentos matriciales (República-Guerra Civil y franquismo), explora la presencia y el tratamiento de esas dos épocas en las aulas, recurriendo para ello al análisis de manuales escolares y a la realización de encuestas/entrevistas a antiguos alumnos y profesores en activo. La obra se compone de introducción, seis capítulos (de muy desigual y desequilibrada extensión) y una bibliografía final. Ya en la introducción el autor nos propone y describe los objetivos de su investigación, la hipótesis que trata de defender, y las fuentes y los criterios metodológicos de aproximación a su objeto de estudio. El objetivo de la pesquisa consiste en dar cuenta de los variaciones ocurridas en la enseñanza de la historia en la educación secundaria, desde el primer franquismo hasta la actualidad, tomando como base el tratamiento concedido a esos momentos claves seleccionados y apoyando sus conclusiones principalmente en el análisis de programas y libros de texto, pero también en encuestas y entrevistas. Además, se parte de una caracterización previa de tres modelos de enseñanza de la historia (el tradicional, el que llama “disciplinar” basado en el método del historiador y el inspirado en el giro cultural postmoderno). La hipótesis inicial trata de demostrar la pervivencia del modo tradicional, la creciente presencia del modelo “disciplinar” y la escasa relevancia del tercer modelo” (págs. 17-18). Ciertamente, la tesis de la pervivencia en el código disciplinar de una enseñanza de historia de corte muy convencional está acreditada por quienes hemos estudiado la enseñanza de la historia dentro del modo de educación tecnocrático de masas en España (por ejemplo, mi libro Clío en las aulas, Akal, 1998) y en otros países. No obstante, pensamos que la pervivencia de las formas de enseñar y aprender no puede sólo ni principalmente deducirse de los textos visibles de la educación histórica (cuestionarios y libros de texto), y sí, más bien, de los componentes menos ostensibles del código disciplinar, cuales son los contextos y las prácticas de la enseñanza. La prospección en las capas profundas de esa gramática de la escuela requiere, sin duda, fuentes y métodos de aproximación de distinta naturaleza. Esta realidad más oculta, incrustada en las culturas escolares, el profesor Valls trata de hacerla emerger a través de encuestas y entrevistas (la percepción de los agentes constituye una parte de ese cruce de culturas y prácticas), aunque comparativamente hablando el peso del espacio dedicado a los manuales, contabilizado en número de páginas, resulta abrumador. En el análisis de esos textos visibles no apreciamos gran innovación sobre otros excelentes trabajos del mismo autor. No hay ninguna novedad metodológica ni tampoco sorpresas interpretativas de relieve, pues los libro de texto son transparentes y hablan el http://edrev.asu.edu/reviews/revs240 3 lenguaje su tiempo, son un artefacto cultural inconfundible. A no ser que les hagamos hablar sobre lo que callan y esconden. Dentro de la lógica interna de la investigación, quizás nos hubiera gustado encontrar alguna mayor sistematización en cómo se plasman las tres memorias interpretativas de la guerra (la de la victoria, la de la reconciliación y la de la reparación). También nos ha sorprendido que le criterio de selección textos no haya sido siempre igual de sistemático (los manuales son representativos en la medida que conocemos su nivel, al menos, cuantitativo de uso). Tampoco podemos compartir la tesis de que la generación de los manuales de la Transición en Bachillerato (los que se inician en 1975, poco antes de la muerte de Franco) fuera, en su conjunto, por detrás del cambio político. Tanto en los manuales como en los movimientos de renovación pedagógica, el segundo quinquenio de los años setenta (y eso bien los sabe alguien como Rafael Valls componente del Grupo Germanía) se produjo un verdadero boom de ideas nuevas (o quizás sería mejor decir pretendidamente nuevas), a menudo inspiradas en una mezcla de materialismo histórico y aditamentos psicopedagógicos. Nuestra propia experiencia investigadora en este terreno nos lleva a sostener que a partir del año 1975 se ocasionó un cambio en los libros de historia del bachillerato que, por su rapidez e intensidad, no tiene precedentes en nuestra historia anterior. Esta consideración discrepante se une a otra: en la enseñanza de la historia es indudable que los manuales han mejorado sus calidades y abundancia de ilustraciones y fuentes, pero, en la realidad, la enseñanza de la historia estimamos que, a pesar de ello, se ha hecho más convencional y rutinaria, perdiendo el impulso crítico tomado durante la transición a la democracia. Por lo tanto, habría que matizar mucho la conclusión acerca de una progresiva mejora en las enseñanzas y los manuales, sostenida en la página 152 (por cierto, una tanto discordante con la hipótesis formulada en las páginas 17-18 de la introducción). Por lo demás, las encuestas realizadas a una muestra, sintomática pero no demasiado representativa, de alumnos universitarios y de profesores (el criterio de selección aquí ni se indica), tampoco creemos que apuntale suficientemente la tesis de un perfeccionamiento progresivo. Probablemente estos métodos de recogida de información, que hemos utilizado muchos investigadores de estos asuntos, estén ya superando su umbral de potencial interés y requieran ser replanteados mediante aproximaciones de otra clase. En verdad, el trabajo de campo con estudiantes y profesores arroja resultados en buena medida concordantes con otros estudios. Como ya sabíamos por los estudios de J. Merchán (Enseñanza, examen y control. Profesores y alumnos en la clase de historia, Octaedro, Barcelona, 2005), es profunda la discrepancia entre la percepción del alumnado y profesorado respecto a la enseñanza recibida o impartida. Quienes reciben clases de historia aportan una visión crítica de la experiencia y aprecian haber sufrido una enseñanza tradicional; por su parte, quienes imparten la docencia suponen que sus métodos son mucho más innovadores de lo que imaginan los alumnos. Estas disímiles versiones de la realidad tienen relación con las reglas, a menudo implícitas y ocultas, que rigen la vida escolar. Desde luego, creemos que el trabajo de Rafael Valls podría enriquecerse si, utilizando la tradición fedicariana de crítica de la escuela y del conocimiento que en ella se alberga, hubiera ampliado la problemática estudiada a un horizonte teórico distinto y más enjundioso. Por que, se mire como se mire, no parece motivo grave el elaborar una investigación de este tipo para reivindicar que la asignatura del Historias de España de segundo de bachillerato deba estar más centrada en lo contemporáneo; o para reclamar las virtudes de alguno de los tres modelos de enseñanza (el autor es enemigo del tradicional y partidario del “disciplinar” y el “posmoderno”). Eso es cosa leve y nos parece muy estrecho el propósito y poco sustancioso el colofón. En fin, este libro al que no hemos escatimado algunas críticas, merece, no obstante, ser leído y utilizado tanto por estudiosos de historia de la educación como de didáctica de la Historia y memoria escolar 4 Historia. Ofrece, entre otras un elenco de ideas interesantes y de textos muy aprovechables para las su uso en las aulas de bachillerato y universidad. Se suma a la extensa e interesante obra de un autor, siempre clave y expresiva para entender los límites y alcances metodológicos de la investigación centrada en la manualística escolar, que, después de su importante despegue en las últimas décadas, demanda ya una necesaria renovación . Acerca de el autors del libro: Rafael Valls Montés es catedrático de Didáctica de la historia en la Universidad de Valencia (España). Sus investigaciones didácticas siempre se han visto acompañadas de su interés por los aspectos históricos de la enseñanza de la Historia, especialmente mediante la codificación y análisis del contenido de los manuales. En la actualidad es uno de los más sobresalientes especialistas españoles en manualística escolar. Ha participado en múltiples proyectos de investigación españoles, europeos e hispanoamericanos. Es miembro del Proyecto MANES (Manuales Escolares), que investiga sistemáticamente los libros d texto de España y América Latina. Su obra más expresiva, Historiografía escolar española: siglo XIX-XXI (Madrid: UNED, 2007), compendia en gran medida sus objetivos y métodos de investigación en relación con el estudio de la historia como disciplina escolar. Acerca del reseñador: Raimundo Cuesta Fernández es catedrático de Historia en el Instituto de Educación Secundaria Fray Luis de León de Salamanca (España). Habitual colaborador de la Universidad de Salamanca e invitado en otras muchas universidades españolas e iberoamericanas, es especialista en historia de las disciplinas escolares y en didáctica de las ciencias sociales. Cofundador de grupos y plataformas de renovación pedagógica en España, tales como Cronos o Fedicaria. En la actualidad coordina el Proyecto Nebraska de Fedicaria que pretende utilizar una concepción crítica y genealógica de la historia y su enseñanza para abrir nuevas perspetivas teóricas y prácticas dentro de la educación formal. Su aportación más relevante en el campo de la historia del currículo fue Sociogénesis de una disciplina escolar: la historia (Barcelona: Pomares, 1997) y su más reciente libro sobre las relaciones entre memoria y didáctica es Los deberes de la memoria en la educación (Barcelona: Octaedro, 2007). Véase página web de Fedicaria (www.fedicaria.org). **** Reseñas Educativas/ Education Review publica reseñas de libros sobre educación de publicación reciente, cubriendo tanto trabajos académicos como practicas educativas. Todas las informaciones son evaluadas por los editores: Editor para Español y Portugués Gustavo E. Fischman Arizona State University Editor General (inglés) Gene V Glass Arizona State University Editora de Reseñas Breves (inglés) Melissa Cast-Brede University of Nebraska at Omaha Las reseñas son archivadas y su publicación es divulgada por medio de una listserv (EDREV). Reseñas Educativas es firmante de la Budapest Open Access Initiative. http://edrev.asu.edu/reviews/revs240 5