revs224Cabal Cabal, Graciela (1998) Mujerc i tas ¿eran las de antes? y o tros es cr i tos (El sexismo en los l ibros para chi cos) . Buenos Aires: Editorial Sudamericana. ISBN 950-07-1389-6. 107 páginas. Reseñado por Gabriela Cruder Universidad Nacional de Luján 4 de junio de 2009 La obra de Graciela Cabal muestra a una escritora comprometida con la palabra. Así queda expuesto en este libro que recoge textos de la versión anterior (1992), e incorpora en la presente edición los que corresponden a trabajos publicados en diarios y revistas, como otros presentados en congresos dedicados a la literatura infantil, mesas redondas y seminarios relacionados con la temática de la mujer. La fecha de edición del libro, 1998, si bien pone en evidencia el tiempo transcurrido, en este caso no hace otra cosa que volver imprescindible su lectura, ratificando su actualidad. En este sentido, motivan la realización de la reseña tres cuestiones: por un lado, se vuelve un valioso material de consulta para profesores, maestros, etc., interesados por temáticas vinculadas con los estudios de género y sus relaciones con lo escolar; por otro lado, es un texto que también muestra, enseña, cuestiones ligadas con la discriminación, la violencia, etc., valiéndose de la propia experiencia –nos encontramos frecuentemente con la niña Cabal-, transmitiéndolas con un lenguaje sencillo, un fluido modo de decir que enriquece a los lectores poniéndonos en contacto con la literatura para hablarnos, entre otros temas, también de literatura. Una tercera cuestión, que no por ubicarse en último término es menos importante que las señaladas, tiene que ver con el recuerdo, a modo de homenaje, de la obra de una escritora. El libro de Graciela Cabal se deja leer rápidamente y despierta en el lector la sonrisa y hasta la risa (lo que no es poco tratándose de textos académicos), pero no por ello deja de tener Mujercitas ¿eran las de antes? 2 profundidad el análisis, dejando en evidencia gran conocimiento del tema. Consignamos a continuación algunas palabras de la autora con la intención que comiencen a percibir su modo de escribir, su tono desplegado sobre las materias que trata, las orientaciones que brinda al lector sobre los tópicos que aborda en “Mujercitas…”. Graciela Cabal nos dice: “El libro consta de tres partes. En la primera, “La imagen de la mujer” –donde dejo registro de una investigación de varios años-, procuré ensamblar dos exposiciones que, leídas en diferentes circunstancias de tiempo, de ámbito, de audiencia, están en una misma línea y se ciñen al tema específico del sexismo en los libros para chicos. La segunda parte comprende artículos que son, como su nombre lo indica, “Variaciones sobre el mismo tema”: el prejuicio, la violencia, el autoritarismo, la discriminación. La tercera parte habla sobre las brujas. Que todas la mujeres (y las nenas y las viejitas amorosas, ja) lo son, en mayor o menor medida; cuánto más las que no escarmientan y quieren tomar la palabra para decir: ‘Aquí estoy yo, y vine para quedarme’.” (p.8) La primera parte recorre, a partir del relato de la experiencia de la propia autora en su paso por la escuela primaria, los temas de las lecturas escolares como así también las prácticas áulicas que se ponían en juego disciplinando el cuerpo infantil desde las más tempranas edades. No falta en el relato la descripción de las más variadas estrategias de enseñanza desplegadas por las diferentes maestras, lo que involucra la selección de textos escolares, como los modos de adhesión y/o resistencia por parte de las pequeñas. “A la Señorita Enriqueta, que era muy recta, los cuentos de todo tipo, y muy en especial los cuentos de hadas, le parecían lisa y llanamente una paparruchada que no contribuía a prepararnos a nosotras, futuras madres y esposas de la patria… (perdón: futuras esposas y madres de la patria, en ese orden), para un futuro de esfuerzo y sacrificio.” (p.19) Así la presencia de las maestras – desfilan en el recuerdo las Señoritas Porota, Lupe, Alcira…-, constituyen también la encarnadura que cobran los modelos pedagógicos que se suceden en la vida escolar de la pequeña Graciela, quien devendría, además de esposa y madre, en escritora e investigadora. Se suceden los relatos edificantes, las poesías sobre temas útiles, los mensajes y las máximas, según pasan los años y las maestras. Todos los ejemplos son motivo de análisis y reflexión, lo que desemboca en la síntesis, exposición pública y constatación de aquello que a fuerza de insistencia instalaban en el imaginario infantil, “… textos misóginos y discriminatorios respecto de la mujer. (…) Y el sexismo, ya lo sabemos, es una de las peores y más toleradas formas del autoritarismo.” (p.52) Como ya quedó expuesto, en “Variaciones sobre el mismo tema”, los tópicos abordados no son otros que los que acabamos de referir, sin embargo, Graciela Cabal da un nuevo paseo por ellos. Aunque los ejemplos escapan a los ya referidos, que en la parte precedente tuvieron como eje a los libros de texto y las prácticas docentes, para exponer la misma opresión, paradójicamente, los espacios se dilatan más allá del libro de texto y las prácticas del aula, y llegan hasta la biblioteca y los medios de comunicación, analizando especialmente la publicidad destinada a la mujer y su largo recorrido. Sintetiza: “los medios de comunicación no sólo se dirigen a la mujer consumidora de electrodomésticos sino también a las posibles compradoras de gotas para adelgazar, ceras para depilar, cosméticos para cubrir las imperfecciones, píldoras para ver el mundo color de rosa, perfumes para ocultar los propios olores… (…) Curiosamente, gusta abalanzarse sobre las montañas de papel higiénico, se adorna el pelo con moños de papel metalizado, disfruta sacando manchas de tuco, fregando inodoros con limpiadores que no rayan, eliminando cucarachas, ratones, polillas.” (p.67) http://edrev.asu.edu/reviews/revs224 3 No quedan fuera los comentarios sobre las telenovelas o los frecuentes artículos que más allá de los tests se preocupan por la mujer en las revistas femeninas: “Con tapitas de gaseosa y envoltorios de chocolate, fabrique su bijouterie.” (p.68) No en vano, frente a todo el cúmulo de dispositivos desplegados en la tarea de reproducir los sentidos que colaboren en educar una mujercita, para que haga lo que haga, termine fregando en el hogar y cuidando de los niños, en tanto responsabilidad esencial, inherente a la mujer; Graciela Cabal interroga el papel que le cabe a la literatura infantil y contando la historia de Rosa Guerra, como parte de la respuesta, colabora en desnaturalizar ciertos esencialismos que imbrican a la mujer, más allá del hogar, con la escritura de la literatura en minúscula, también llamada infantil. Así la asociación natural -por naturalizada- entre lo menor, lo menos lucido y lúcido, con la mujer, se vuelve una constante que la autora devela en cada uno de los temas que aborda, para concluir, en todos ellos, denunciando la violencia de género, el prejuicio, etc., es decir, la desvalorización. Sin embargo, el tono que elige no es admonitorio, por el contrario y como decíamos al iniciar esta reseña, hace de la palabra que fluye y se expresa en anécdotas, versos y hasta slogans publicitarios, la materia prima que le permite dar cuenta de la batería de dispositivos dedicados a la educación de la mujer, y la restricción de sentidos, los que mayoritariamente van en una sola dirección. Las ilustraciones de distintas épocas recorren todo el libro: mujeres y mujercitas, niñas, brujas… plantean a los lectores también un camino, que alguna vez fuera de identificación y que ahora, ya adultos, se torna en imagen para el recuerdo y la reflexión. Sus mojones son, entre otras, la representación de la escena fundante del jardín del Edén, una inocente Caperucita compartiendo la cama con el lobo vestido de abuelita, o la publicidad que ofrece corsés que –mágicamente, aunque no tanto si consideramos el disciplinamiento de la forma del cuerpo hasta volver la cintura inexistente-, moldeaban la figura… Como pruebas que dan cuenta de los peligros, los miedos, los trabajos y algunos placeres, las imágenes se exponen a la mirada acompañando al texto escrito, en el camino emprendido por develar los misterios que forman parte de la educación de las mujeres de las que nos habla “Mujercitas…”. La tercera parte del libro, la “Palabra de bruja” que la feminista confesa dedica a los lectores, retoma su preocupación por la literatura infantil y ¿de mujeres?, (como si el sólo hecho de ser mujer la destinara a un rincón menos iluminado que el reservado a los hombres, y lo infantil residiera en un lugar apartado, ciertamente lejano de la literatura con mayúscula), preguntándose acerca de su especificidad pero también sobre sus alcances y los silencios. “Y no olvidemos que el hablar en exceso –así como el reír- fue considerado signo de brujería. La brujería, el lugar de las mujeres disconformes, de las que no se resignaron a su destino de silencio, de las que hablaron sin permiso, de las que se animaron a tomar la palabra.” (p.90) Así como Graciela Cabal, así como otras mujeres que fueron silenciadas y que por estos días se nos revelan en la publicación que hace la Universidad Nacional de Córdoba de las Actas del Primer Congreso Femenino de 1910… Pero eso es parte de otra reseña. Acerca de la autora del libro: Graciela Cabal Nació en Barracas, Buenos Aires, en 1939. Fue titiritera y trabajó en teatro para chicos y en guiones televisivos. Graduada en letras por la UBA, ejerció la docencia, el periodismo y el trabajo editorial.. Presidenta de ALIJA (Asociación de Literatura Infantil y Juvenil de la Argentina) entre 1983 y 1995, en diversas ocasiones se desempeñó como jurado nacional e internacional. Autora de más de 50 libros, obtuvo numerosos premios y reconocimientos por su labor. Falleció en Buenos Aires, en 2004. Mujercitas ¿eran las de antes? 4 Acerca de la reseñadora del libro: Gabriela Cruder, Doctora en Ciencias de la Educación (UBA). Docente del ISFD Nº 113 de Gral. San Martín, Provincia de Buenos Aires y de la División de Educación a Distancia, Departamento de Educación, Universidad Nacional de Luján. Cuenta con publicaciones en el área de educación, manualística, medios e imagen. **** Reseñas Educativas/ Education Review publica reseñas de libros sobre educación de publicación reciente, cubriendo tanto trabajos académicos como practicas educativas. Todas las informaciones son evaluadas por los editores: Editor para Español y Portugués Gustavo E. Fischman Arizona State University Editor General (inglés) Gene V Glass Arizona State University Editora de Reseñas Breves (inglés) Melissa Cast-Brede University of Nebraska at Omaha Las reseñas son archivadas y su publicación es divulgada por medio de una listserv (EDREV). Reseñas Educativas es firmante de la Budapest Open Access Initiative.