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Feldenkrais Research Journal - volume 7 (2025) 
 
Investigación original 
 
 

Clases grupales para la mejoría de la incontinencia urinaria mediante 
el aprendizaje motor y la toma de conciencia sensorial basados en el 
Método Feldenkrais® de educación somática. 

 
Deborah Bowes 
Doctora en Fisioterapia (DPT), Profesora y Entrenadora del Método Feldenkrais 
Feldenkrais Movement and Awareness, San Francisco; Universidad Saybrook 
 
Contacto: deborahjbowes@gmail.com 

Traducción: Lucía Porta 
 

Resumen 
Antecedentes: Objetivo y justificación 
El suelo pélvico funciona como un sistema neuromuscular integrado. La disfunción y los problemas de 
control motor en el sistema del suelo pélvico causan diversos tipos de malestar pélvico, incluidas la 
incontinencia urinaria (IU) y la descoordinación. Muchas mujeres tienen disfunción del suelo pélvico y no 
lo saben, o tienen IU y no acuden a fisioterapia. Se necesitan programas de tratamiento en grupo 
eficaces para reducir y prevenir la incontinencia y promover la salud pélvica. El objetivo de este informe 
es presentar un modelo de clases grupales que utiliza un método de aprendizaje sensoriomotor basado 
en el Método Feldenkrais® de educación somática, educación para la salud y acompañamiento en grupo. 
El Método Feldenkrais es un proceso educativo de aprendizaje sensoriomotor. El objetivo del programa 
fue mejorar la coordinación sensoriomotriz para reducir los síntomas de IU y las molestias pélvicas. 

Descripción del caso 
Este informe de caso de método mixto describe un programa de tratamiento en grupo de cinco semanas 
para 12 mujeres con IU que se acercaron sin derivación médica. Se impartieron cinco clases semanales 
de dos horas, con un total de 10 horas. El programa incluyó: (1) lecciones de Autoconciencia a través del 
Movimiento® del  Método Feldenkrais, (2) información relevante sobre la anatomía ósea, muscular y 
orgánica de la pelvis, (3) entrenamiento de la vejiga, incluida la relación refleja entre la vejiga y el suelo 
pélvico, y hábitos miccionales saludables, (4) el papel de los sistemas nerviosos parasimpático y 
simpático, y (5) el funcionamiento del suelo pélvico como sistema integrado. Cada clase incluyó una 
ronda de conversación. La práctica en casa se realizó con lecciones de audio grabadas en CD de 
Autoconciencia a través del Movimiento.  

Resultados 
Las herramientas de medición utilizadas fueron el Urogenital Distress Inventory 6  (UDI-6) e Incontinence 1

1En castellano, Inventario de Malestar Urogenital 6. Se ha elegido mantener el nombre en inglés ya que 
así se encuentra en la literatura sobre dicha temática. Se mantiene esta modalidad a lo largo de todo el 
texto.  

 
Published by the International Feldenkrais® Federation (IFF) https://feldenkrais-method.org 
Available online at https://feldenkraisresearchjournal.org 
 

 
 

mailto:deborahjbowes@gmail.com
https://feldenkrais-method.org/
https://feldenkraisresearchjournal.org


 

Impact Questionnaire 7- short form  (IIQ-7). Los resultados de estas escalas demostraron la eficacia del 2

programa para reducir la IU de leve a moderada y los síntomas de malestar pélvico, como el dolor 
pélvico en las mujeres. Según el UDI-6, el 66% de las mujeres experimentó una reducción del malestar.   

Conclusión 
Este programa de suelo pélvico, que utiliza lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento del 
Método Feldenkrais, educación para la salud que incluye entrenamiento de la vejiga y acompañamiento 
en grupo, es una opción eficaz para reducir la incontinencia urinaria leve-moderada y mejorar la calidad 
de vida. Sería valioso realizar más investigaciones para ampliar este enfoque. 

Palabras clave 
Incontinencia urinaria, suelo pélvico, Método Feldenkrais, control motor, conciencia sensorial, clases 
grupales, salud de la mujer 

Biografía 
Deborah Bowes, Doctora en Fisioterapia (DPT), Profesora y Entrenadora del Método Feldenkrais 
Feldenkrais Movement and Awareness, San Francisco; Saybrook University 
Deborah es Fisioterapeuta graduada en la Universidad de Columbia, NYC, y posteriormente obtuvo un 
Doctorado en Fisioterapia por la Universidad de Shenandoah. Es entrenadora certificada del Método 
Feldenkrais y ha impartido clases en más de 35 programas de formación del Método Feldenkrais en todo 
el mundo. Es profesora adjunta del Departamento de Medicina Mente-Cuerpo de la Universidad 
Saybrook. Sus prácticas de mente y cuerpo incluyen Tai Chi Chuan, Qigong, yoga, meditación Vipassana 
y varias formas de danza. Es la creadora del programa de audio Pelvic Health and Awareness y ofrece 
cursos en línea en movementandcreativity.com. 

Copyright ©: Los derechos de autor de este artículo pertenecen a su(s) autor(es). 

Cita: (Publicado por primera vez en el) Feldenkrais Research Journal, volume 7; 2025. 

Marcas registradas: Los términos Feldenkrais® , Método Feldenkrais® , Autoconciencia a través del 
Movimiento®, ATM® , Integración Funcional® , e IF®  son términos con marca registrada de la International 
Feldenkrais Federation® (IFF) y de gremios y asociaciones profesionales de Feldenkrais en muchos 
países. En consonancia con las convenciones académicas, no se marcarán en todo el texto, como puede 
ser necesario en el uso no académico, sino sólo en el primer y más destacado uso de los términos. En 
reconocimiento de que estas frases son términos formales que se refieren a prácticas específicas dentro 
del Método, y al Método en su conjunto, se ha mantenido el uso de mayúsculas en todas las palabras de 
cada término.  

2 Cuestionario del Impacto de la Incontinencia 7-versión corta. 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 2 
 



 

Investigación original 
 
 

Clases grupales para la mejoría de la incontinencia urinaria mediante 
el aprendizaje motor y la toma de conciencia sensorial basados en el 
Método Feldenkrais® de Educación Somática 

 
Deborah Bowes 
Doctora en Fisioterapia (DPT), Profesora y Entrenadora del Método Feldenkrais 
Feldenkrais Movement and Awareness, San Francisco; Saybrook University 

 
Impacto de la incontinencia urinaria 

La incontinencia urinaria afecta negativamente a la calidad de vida de la mujer (Shumaker et al. 
1994). La incontinencia urinaria (IU) afecta al estado de salud de la persona, a su calidad de 
vida, incluida la productividad, y a los gastos de atención en salud (Tang et al. 2014). Además, 
Ge et al. (2017) informaron de una interrupción significativa del sueño y un aumento de la fatiga 
con la IU. Pereira et al. (2019) estudiaron a 80 mujeres que estaban en tratamiento de 
fisioterapia y tenían una comorbilidad de IU, encontraron que la satisfacción sexual, la 
expresión y la autoimagen habían sufrido un impacto negativo, y esto significaba una reducción 
en su calidad de vida.  

También se ha estudiado el impacto en los cuidadores. Talley et al. (2021) describieron un 
aumento de la carga para los cuidadores y un aumento de la institucionalización de las 
personas mayores con IU. Estos impactos tienen consecuencias sociales: informaron de 
"consecuencias físicas, económicas y sociales, cambios en las funciones y el apoyo de la 
familia, y una necesidad de formación sobre estrategias de gestión de la incontinencia" (2021: 
2).  

En 2008, Nygaard et al. informaron que el 15,7% de las mujeres no embarazadas mayores de 
20 años padecían incontinencia urinaria moderada-grave. Este porcentaje aumenta con la edad 
(Nygard et al. 2008). Dependiendo de cómo se defina la IU, el método de medición, la edad de 
las mujeres, si viven en un domicilio particular o en una institución, el porcentaje puede oscilar 
entre el 5% y el 66% (Choi et al. 2007). Esta cifra puede ser incluso mayor, ya que muchas 
mujeres no hablan de la IU con ningún profesional de la salud. La IU afecta al bienestar físico, 
social y psicológico de las mujeres, tanto si viven en su domicilio particular como en una 
institución. También supone un elevado costo económico, que oscila entre los 16.000 y los 
26.000 millones de dólares anuales, de los cuales el 37% se gasta en productos absorbentes y 
lavandería (Choi et al. 2007; Koch 2006). Basta con echar un vistazo al volumen de productos 
para la incontinencia a la venta en la farmacia local para darse cuenta de que tratar la IU cuesta 

 
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dinero al consumidor y parece enormemente rentable para las empresas que fabrican los 
productos. 

El impacto medioambiental del aumento de la utilización de pañales para adultos es un 
problema importante y cada vez mayor. Los pañales para adultos superan ya la cantidad de 
pañales para bebés en el flujo de residuos, como demuestra un reciente estudio australiano de 
Brewster et al. (2022). En un hospital de rehabilitación de Japón, ocho de cada 10 residentes 
llevan pañales y 200 residentes producen diariamente 400 libras de residuos de pañales (Rich 
e Inoue 2021). 

Justificación de la elección de un programa de clases grupales 

Muchos pacientes buscan un mayor control de su salud y opciones de autocuidado accesibles. 
Las clases de educación para la salud ofrecen un modelo de autocuidado que atrae a muchos 
consumidores y su asequibilidad las convierte en una opción atractiva. La disfunción del suelo 
pélvico que provoca IU de leve a moderada puede tratarse en clases con grupos reducidos 
mediante lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento®. La bibliografía avala la 
inclusión de ejercicios del suelo pélvico en un programa general de ejercicios para mujeres con 
el fin de mejorar su funcionamiento (Kim et al. 2011). 

Según los informes de investigación,  el promedio de consultas para el tratamiento de la IU 
informado en un estudio observacional multicéntrico realizado en Australia (Neumann et al. 
2005) es 5. Para el entrenamiento y el tratamiento del suelo pélvico en clases grupales se 
notificaron grupos de 8 a 10 alumnas en los Países Bajos (Janssen et al. 2001). 

El entrenamiento de los músculos del suelo pélvico suele denominarse ejercicios de Kegel. El 
Dr. Arnold Kegel promovió la idea de que la IU por estrés era el resultado de una falta de 
conciencia del funcionamiento y coordinación de los músculos del suelo pélvico (Kegel 1948; y 
también Cho y Kim 2021). El Dr. Kegel se basó en los métodos tradicionales de las 
comadronas para restaurar la función de la vejiga y el suelo pélvico de la madre después del 
parto. Estos métodos tradicionales incluían instrucciones para que la mujer utilizara su propio 
dedo para sentir la contracción de la musculatura del suelo pélvico. El Dr. Kegel inventó un 
dispositivo, denominado perineómetro, que se utilizaba internamente en la vagina y registraba 
la fuerza de las contracciones de la musculatura del suelo pélvico (Kegel 1948).  El uso del 
perineómetro es considerado un ejercicio de Kegel y, al mismo tiempo,  un tipo de dispositivo 
de biofeedback.  Actualmente, cualquier ejercicio del suelo pélvico se denomina comúnmente 3

Kegel, pero sin el uso del dispositivo de biofeedback del perineómetro, es un ejercicio diferente. 
Una mujer puede no tener la conciencia o la retroalimentación sensorial para ejercitar estos 
músculos correctamente. Esto puede llevar a una falta de confianza respecto a si está o no 
ejercitando los músculos del suelo pélvico correctamente. También puede provocar que no 
haya reducción de los síntomas. Esto puede hacer que las mujeres no realicen el 

3 Biorretroalimentación 

 
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entrenamiento de los músculos del suelo pélvico (EMSP ). Además, muchas mujeres no se 4

sienten cómodas física o psicológicamente utilizando un dispositivo interno. Es posible que no 
puedan o no quieran comprar un dispositivo o utilizarlo con un terapeuta. Probablemente 
algunas mujeres prefieran un programa autodirigido basado en la toma de conciencia que 
pueda realizarse de forma independiente y no invasiva, o que (algunas mujeres) no tengan 
acceso a un terapeuta especializado en suelo pélvico.  

Un estudio realizado en 2013 por Fan et al. utilizó las medidas UDI-6 e IIQ-7 y halló una 
mejoría significativa en la calidad de vida de las mujeres con IU gracias a los ejercicios de los 
músculos del suelo pélvico. El EMSP puede tener una progresión de fases. Gödel-Purrer 
sugiere que la fase 1 es "el desarrollo de la capacidad de tomar conciencia de la región" (2006: 
253). 

Este informe de caso describe un enfoque de tratamiento único en la literatura. Se trata de un 
programa de clases grupales, ofrecido como un programa de salud para público en general sin 
derivación médica, con un protocolo semi-estandarizado, utilizando el Método Feldenkrais, un 
proceso de aprendizaje sensoriomotor (Feldenkrais 1991; Hillier y Worley 2015; Stephens y 
Hillier 2020). Un programa exitoso para mejorar la continencia debería desarrollar la conciencia 
del sistema muscular del suelo pélvico. Como el suelo pélvico está integrado funcionalmente 
con otros músculos profundos del cuerpo, se puede hacer uso de una retroalimentación 
concreta y observable en la forma de los propios movimientos de todo el cuerpo, incluyendo la 
columna vertebral, la pelvis, la cintura escapular, las caderas y la respiración. Se ha propuesto 
que este proceso de dirigir la atención y notar cambios en muchos aspectos del aprendizaje 
sensoriomotor provoca un cambio en la manera en que el sistema nervioso gestiona y organiza 
todo el ser para realizar la acción. La teoría de la neuroplasticidad puede explicar cómo pueden 
producirse con relativa rapidez cambios en la eficacia, la coordinación, la configuración 
musculoesquelética, la sincronización y la facilidad. En las lecciones de Autoconciencia a 
través del Movimiento se hace hincapié en la clarificación de la imagen del movimiento como 
algo conectado a la propia sensación (Doidge 2007; Stephens y Hillier 2020). 

Se ha demostrado que el entrenamiento del suelo pélvico mejora o incluso cura los síntomas 
de IU (Bø y Sherburn 2005; Liebergall-Wischnitzer et al. 2009). Además, el entrenamiento 
específico de la vejiga también es una parte importante de un programa de tratamiento de la 
incontinencia urinaria (Choi et al. 2007, UCSF 2022-2024). Las mujeres con IU se benefician de 
un programa que explique la relación recíproca entre la vejiga y el suelo pélvico. Las 
contracciones completas efectivas del suelo pélvico pueden inhibir la contracción de la vejiga y 
detener la micción, las ganas de orinar y las pérdidas involuntarias de orina. El entrenamiento 
de la vejiga requiere ser consciente de las sensaciones de la micción, las ganas de orinar y la 
habilidad de utilizar los músculos del suelo pélvico para controlar la micción. Los médicos y 
fisioterapeutas recomiendan los ejercicios del suelo pélvico como intervención inicial para la 

4 Se usa la sigla EMSP para ejercicios/entrenamiento de los Músculos del Suelo Pélvico. En ingles PFME 
(pelvic floor muscles exercises) 

 
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incontinencia (Koch 2006).  

Una revisión sistemática de 2018 de 31 ensayos de investigación, concluyó  

Según los datos disponibles, podemos estar seguros de que el entrenamiento muscular 
del suelo pélvico puede curar o mejorar los sistemas de IUE [incontinencia urinaria de 
esfuerzo] y todos los demás tipos de IU [incontinencia urinaria]. Puede reducir el número 
de episodios de pérdidas, la cantidad de pérdidas..., y los síntomas en cuestionarios 
específicos de IU....Los hallazgos de la revisión sugieren que el EMSP podría incluirse 
en los programas de tratamiento conservador de primera línea para mujeres con IU. 
(Dumoulin et al. 2018) 

El reentrenamiento de la vejiga es un elemento valioso que debe incluirse en los programas 
para mejorar los síntomas de incontinencia urinaria. Una revisión sistemática de 15 ensayos 
publicada en 2023 (Funada et al.) mostró pruebas de leves a moderadas de su eficacia en el 
tratamiento de la IU. El entrenamiento de la vejiga se incluyó como parte de la educación para 
la salud de este estudio. 

La mayoría de las veces, el tratamiento de IU se proporciona de forma individual y en un 
entorno médico por parte de un fisioterapeuta o una enfermera con formación especial (Choi et 
al. 2007). Este modelo tiene limitaciones en Estados Unidos, ya que el costo del tratamiento 
individual es caro y prohibitivo para muchas mujeres. Sin cobertura de seguro médico, muchas 
mujeres pagan de su bolsillo el tratamiento individual. Además, es posible que el seguro 
médico no cubra la fisioterapia, que se necesite una derivación médica del médico de cabecera 
para recibir los servicios y que haya que hacer copagos elevados. Incluso en el mejor de los 
casos, la mujer debe pedir primero ayuda para esta afección. Sin embargo, menos del 38% de 
las mujeres han hablado alguna vez de la incontinencia urinaria con su médico (Koch 2006). 

Las razones para no buscar tratamiento para la incontinencia urinaria incluyen la creencia de 
que la IU es un proceso normal del envejecimiento, o que se sienten avergonzadas o 
apenadas. Algunas mujeres pensaban que el problema no tenía solución o que su médico lo 
trataría a la ligera, o tenían miedo de que el médico les sugiriera una intervención quirúrgica. 
Las mujeres que no consideraban la cirugía una solución aceptable eran menos propensas a 
buscar ayuda (Koch 2006). 

Un programa de entrenamiento del suelo pélvico ofrecido como plan de bienestar o salud 
pélvica puede sortear alguno de los obstáculos mencionados. Las clases grupales son 
rentables. El componente educativo puede abordar ideas erróneas sobre la IU. Los debates en 
grupo pueden proporcionar apoyo y motivación. Los anuncios de clases grupales sacan el tema 
a la luz y pueden ayudar a educar al público sobre la prevalencia del problema y sobre la 
existencia de soluciones. En un estudio (Koch 2006), el 16% de las mujeres afirmó haber 
buscado ayuda para la IU gracias a una campaña de salud pública. Si la clase tiene un 
componente de bienestar, las mujeres que sientan vergüenza podrían animarse a asistir. Cada 

 
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educador en salud pélvica podría influir positivamente en la vida de más mujeres. El tratamiento 
en grupo con ejercicios del suelo pélvico y entrenamiento vesical es tan eficaz como el 
tratamiento individual (Janssen et al. 2001). 

Las investigaciones describen programas eficaces de entrenamiento de la musculatura del 
suelo pélvico. Sin embargo, existen diversos parámetros en cuanto al tipo de EMSP que debe 
realizarse, las repeticiones necesarias para disminuir los síntomas y la duración del programa 
de ejercicios (Koch 2006). Se han demostrado diferencias en los programas eficaces en cuanto 
al tipo de (1) ejercicio, (2) duración, (3) repeticiones, (4) intensidad y (5) tiempo necesario para 
mostrar mejoría. Según Cho y Kim (2021), "Los regímenes específicos de ejercicio varían 
considerablemente en frecuencia e intensidad, y aún no se ha determinado el régimen de 
ejercicio ideal" (2021: 383). 

Las mujeres con IU tienen dificultades con el control motor del suelo pélvico y también con la 
coordinación del sistema del suelo pélvico (Madill et al. 2009; Sapsford 2004). Borello-France et 
al. 2006 descubrieron que el pronóstico de mejora de los síntomas de IU de esfuerzo es muy 
bueno, con una mejoría de al menos el 65% de las mujeres y una curación completa del 16%. 
Se observan resultados similares en los programas de entrenamiento del suelo pélvico con 
ejercicios individuales y en grupo que prescriben un número determinado de ejercicios y 
repeticiones (Choi et al. 2007; Janssen et al. 2001). 

La bibliografía identificada en el momento del estudio de investigación hacía hincapié en que 
los ejercicios del suelo pélvico debían realizarse durante un número determinado de 
repeticiones. Este número variaba y oscilaba entre una y docenas de contracciones al día. Este 
estudio se diseñó para explorar si un enfoque de aprendizaje sensoriomotor que no hiciera 
hincapié en el número de repeticiones podría ser eficaz. En lugar de un número preestablecido, 
en este estudio, las repeticiones de los ejercicios se determinaron en función de la comodidad 
del individuo al moverse y de su capacidad para moverse con atención dirigida. Otra 
característica importante fue el uso del movimiento exploratorio. Stephens y Hillier (2020), 
citando a Corbetta et al. (2018) señalan que "confirmaron la eficacia del proceso de aprendizaje 
exploratorio en su estudio sobre la adquisición de habilidades infantiles" (2018: 230). 

Un enfoque sensoriomotor del ejercicio, como el que se encuentra en la teoría y la práctica del 
Método Feldenkrais, sugiere que la capacidad de sentir el movimiento es esencial para 
aprender nuevos patrones, como las contracciones del suelo pélvico y la activación del sistema 
del suelo pélvico. La capacidad de mantener la atención en la sensación de las contracciones 
es una parte importante del aprendizaje. Además, un movimiento cómodo refuerza el 
compromiso con el proceso de aprendizaje y aumenta la motivación y la sensación de logro. En 
este contexto, un número determinado de repeticiones es menos importante, y puede resultar 
menos eficaz que un enfoque sensoriomotor. 

La bibliografía indicaba que existía una amplia gama de variables de tratamiento posibles y que 
este programa coincidía con otros programas de suelo pélvico en (1) tamaño del grupo, (2) 

 
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historial de síntomas de las participantes, (3) número de sesiones ofrecidas y (4) educación 
para la salud proporcionada (Choi et al. 2007; Janssen et al. 2001). La autora preveía que el 
programa sería eficaz para mejorar la IU, pero era importante descubrir si el programa (1) era 
eficaz para  mujeres con IU leve o moderada, (2) con qué tipo de factores de riesgo, (3) 
identificar cualquier beneficio o barrera no previstos para la participación en el programa y (4) 
que el mismo contara con tarea para el hogar.  

Las alumnas participaron en novedosas exploraciones de movimiento, denominadas clases de 
Autoconciencia a través del Movimiento. En lugar de hacer hincapié en el número de 
repeticiones, se hace hincapié en que los alumnos desarrollen una mayor capacidad 
cinestésica para percibir y sentir el suelo pélvico funcionando como un sistema coordinado. En 
este programa, las lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento se combinaron con la 
educación pertinente para reducir la incontinencia urinaria.  

El aprendizaje sensoriomotor puede ser el proceso fundamental para las mujeres con 
incontinencia urinaria y otras afecciones del suelo pélvico. Las mujeres con IU tienen 
dificultades con el control motor del suelo pélvico y también con la coordinación del sistema del 
suelo pélvico (Madill et al. 2009; Sapsford 2004). Borello-France et al. 2006 descubrieron que el 
pronóstico de mejoría de los síntomas de incontinencia urinaria de esfuerzo (IUE) es muy 
bueno, con al menos un 65% de mujeres que mejoran y un 16% que se curan por completo. Se 
observan resultados similares en los programas de entrenamiento del suelo pélvico con 
ejercicios individuales y en grupo que prescriben un número determinado de ejercicios y 
repeticiones (Choi et al. 2006; Janssen et al. 2001). 

Cho y Kim (2021) han observado que "las pacientes obtienen mejores resultados con EMSP 
[entrenamiento / ejercicios para los músculos del suelo pélvico] regulares y una técnica 
adecuada. El primer paso del EMSP es enseñar a la paciente a identificar los músculos del 
suelo pélvico, a contraerlos y relajarlos" (2021: 381). 

Uno de los problemas para aprender a utilizar el suelo pélvico es que el componente sensorial 
y cinestésico no se percibe con facilidad. No hay un movimiento articular claro que percibir y, a 
diferencia de cuando se mueve una extremidad y se siguen señales externas de 
retroalimentación, como cambios de presión en superficies de apoyo o la trayectoria de la 
extremidad en el espacio, la persona debe percibir el trabajo muscular por sí misma. En casos 
de trauma y abuso, puede haber una disminución de la sensibilidad u otros aspectos 
psicosociales que pueden reducir la capacidad de percibir las sensaciones musculares de la 
zona del suelo pélvico.  

Si no se puede sentir o ver lo que ocurre como resultado de la contracción muscular, es difícil 
saber qué está ocurriendo realmente. Las mujeres que reciben instrucciones escritas o 
verbales para hacer "Kegels" pueden no estar haciendo lo que creen que están haciendo y 
pueden estar utilizando una técnica que podría favorecer la incontinencia, como empujar el 

 
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abdomen hacia fuera y empujar hacia abajo (Bump et al. 1991).  

Por qué se utilizó el método Feldenkrais 

Un concepto clave del Método Feldenkrais es la propuesta de "que si una persona puede llevar 
la atención a los procesos cinestésicos y a la organización corporal subyacente a cualquier 
movimiento, estaría proporcionando la retroalimentación biológica que regula la coordinación 
óptima del movimiento en el umbral perceptivo" (Russell 2020: 223) En su debate sobre los 
posibles mecanismos de acción del Método Feldenkrais, Stephens y Hillier (2020) se basan en 
el trabajo de Vereijken y Whiting (1990), sugiriendo que "el uso de la retroalimentación 
intrínseca ha demostrado ser especialmente valioso para el aprendizaje" (1990: 230). 

Dado que la función de los músculos del suelo pélvico está integrada con otros músculos como 
una unidad funcional neuro-músculo-esquelética (Sapsford 2004), el aprendizaje sensoriomotor 
mediante patrones de movimiento de todo el cuerpo puede ofrecer una solución para mejorar la 
función del sistema del suelo pélvico. Así lo sugiere el trabajo de Sapsford (2004) que describe 
las sinergias musculares entre los músculos del suelo pélvico, el diafragma y los músculos 
abdominales. El suelo pélvico es sinérgico con los abdominales, que responden conjuntamente 
para gestionar cualquier cambio en la presión intra abdominal (Madill et al. 2009; Sapsford 
2004). Para abordar todos los componentes del sistema del suelo pélvico, tanto en sus 
funciones de sostén como de movimiento, es necesario utilizar movimientos que integren el uso 
de las piernas, el abdomen, los brazos y la columna vertebral. En el movimiento, el sistema 
nervioso utiliza sinergias y patrones para organizar la función (Berthoz 2000). Otros 
componentes funcionales del sistema investigados son los músculos profundos de la espalda y 
el diafragma respiratorio (Richardson et al. 2004). 

El Método Feldenkrais es congruente con los principios del reentrenamiento del control postural 
motor (Connors et al. 2010). Las clases grupales de Autoconciencia a través del Movimiento del 
Método Feldenkrais utilizan componentes del aprendizaje motor para mejorar la acción. La 
capacidad de realizar tareas funcionales requiere el uso de una acción muscular coordinada, de 
modo que la estabilidad y el movimiento estén en equilibrio óptimo, con una sincronización 
adecuada, la organización de la respiración, la evocación de imágenes y la secuenciación 
específica de la activación muscular (Lee 2004; Sapsford et al. 2013). Las mujeres con IUE 
presentan patrones de control motor alterados, concretamente en la sincronización de los 
músculos del suelo pélvico con los abdominales (Madill et al. 2009). Las lecciones de 
Autoconciencia a través del Movimiento hacen hincapié en la toma de conciencia de la 
sincronización para mejorar la función. 

Medición de resultados en relación a la incontinencia urinaria 

En el momento de realizar este estudio existían varias escalas para medir la mejoría de los 
síntomas de IU y para evaluar la calidad de vida relacionada con dichos síntomas. Se utilizaron 
el Urogenital Distress Inventory -UDI-6- Short form y el Incontinence Impact Questionnaire 

 
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-IIQ-7 para mediciones previas y posteriores. (Shumaker et al. 1994; Ubersax et al. 1995). 
Estudios posteriores también han confirmado el valor de estas herramientas de medición (Fan 
et al. 2013). Las mediciones, validadas por la investigación, son sencillas de administrar y 
puntuar y se han utilizado en otros estudios de investigación para el tratamiento de la IU. Estas 
herramientas de medición no diferencian el tipo de IU de cada persona. Las medidas han sido 
validadas y son fiables (Uebersax et al. 1995). La Segunda Cumbre Internacional sobre 
Incontinencia  de la Organización Mundial de la Salud clasificó el UDI y el IDI-6 entre los cinco 5

cuestionarios altamente recomendados para evaluar los síntomas de la incontinencia, y el IIQ y 
el IIQ-7 entre los cinco cuestionarios altamente recomendados para evaluar el impacto de la 
incontinencia en (Shumaker et al. 1994; Uebersax et al. 1995). 

La escala del Urogenital Distress Inventory-UDI-6 Short from y el Incontinence Impact 
Questionnaire-IIQ-7 tiene un puntaje de 0-100. Skorupska et al. (2021) clasificaron las 
puntuaciones inferiores a 33 en el UDI-6 como de impacto leve y las puntuaciones superiores a 
33 como de mayor molestia (Shumaker et al. 1994; Uebersax et al. 1995). Skorupska et al. 
(2021) descubrieron: "El mayor impacto de la IU en la calidad de vida (CdV) relacionada con la 
salud se observa en las mujeres que obtuvieron una puntuación de 9 o más en el cuestionario 
IIQ-7, y dichas mujeres sintieron una calidad de vida deteriorada" (Resumen). 

Los objetivos del programa fueron (a) reducir los síntomas de estrés, urgencia e IU mixta; (b) 
mejorar el control motor del movimiento que incluía los músculos del suelo pélvico, (c) mejorar 
la coordinación de la respiración con el ejercicio, (d) mejorar la conciencia sensorial de los 
músculos del suelo pélvico, (e) incluir el sistema del suelo pélvico en movimientos funcionales 
como pasar de estar sentado a estar de pie, y (f) proporcionar educación para la salud 
relevante para una función saludable de la pelvis y la vejiga.  

Métodos 

Selección de estudiantes 

Se seleccionó una muestra por conveniencia de doce mujeres para las clases grupales a partir 
de un conjunto de aproximadamente treinta mujeres que respondieron al boletín informativo 
Practice de la investigadora en el que se anunciaba el programa y se pedían participantes 
voluntarias. Muchas mujeres recibieron el boletín directamente de la autora, otras oyeron hablar 
del programa a una amiga o a un profesional de la salud. 

Cada encuestada fue examinada por teléfono para determinar su idoneidad para las clases 
grupales y si cumplía los requisitos de participación. Los requisitos incluían (1) tener síntomas 
de IU, estrés, urgencia o mixtos, (2) dominio del inglés, (3) capacidad para acostarse en 
decúbito supino sobre una colchoneta en el suelo, (4) capacidad para permanecer sentada 

5 The World Health Organization’s Second International Consultation on Incontinence, World Health 
Organization (WHO). 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 10 
 



 

durante treinta minutos, (5) acceso a un reproductor de CD para poder realizar las lecciones 
grabadas en CD del programa para el hogar de Autoconciencia a través del Movimiento, y (6) 
capacidad para asistir a las cinco clases. Los motivos de exclusión de la participación fueron (1) 
antecedentes recientes de lesión, enfermedad grave o intervención quirúrgica, (2) dolor intenso, 
o (3) ser certificada como Profesora del Método Feldenkrais. No se requería prescripción 
médica, ya que el programa de ejercicios se consideraba un programa de tipo autoeducación y 
bienestar ofrecido sin la necesidad de una derivación médica. 

Se recopiló un historial más largo de síntomas de incontinencia urinaria de las mujeres que 
pasaron por el cribado inicial. En éste se identificaron diversos factores de riesgo de IU 
(Seshan et al. 2016). 

Se admitió en el estudio a mujeres que presentaban síntomas compatibles con incontinencia 
urinaria de esfuerzo, de urgencia y/o mixta.  

Tamaño del grupo y duración 

Las clases, de dos horas de duración, se impartieron los sábados por la mañana durante cinco 
semanas consecutivas en el estudio de movimiento privado de la autora. El número de 
semanas se fijó en 5. Esta decisión se basó en la necesidad de semanas consecutivas de 
tratamiento y en que la bibliografía informaba de que 5 era el número medio de visitas de 
tratamiento (Neumann et al. 2005). El tamaño de la clase se limitó a 12 (participantes) por 
varios factores: el tamaño de grupo recomendado en la bibliografía (Janssen et al. 2001), así 
como la disponibilidad de espacio en el estudio privado de la autora, la necesidad de que la 
profesora observara la calidad del movimiento de cada alumna, especialmente el movimiento 
del abdomen, y de permitir el debate en grupo. La autora también esperaba que entre 1 y 3 
alumnas abandonaran, sin embargo, el 100% de las participantes se mantuvo a lo largo de todo 
el programa.  

La guía Guide for Physical Therapist Practice  (APTA 2003), recomienda que las personas con 6

disfunción del suelo pélvico se clasifiquen en el patrón 4C Impaired Muscle Performance.  El 7

plan de intervención recomendado para el patrón 4C incluye ejercicio terapéutico, respiración y 
relajación, educación para la salud, acompañamiento en grupo y un programa domiciliario de 
ejercicios y escritura de un diario. La revisión del historial de cada mujer, así como los 
resultados de las mediciones iniciales UD-6 e IIQ-7 de las participantes, sugirieron que estas 
mujeres probablemente tenían disfunción muscular del suelo pélvico. Las mujeres con IU tienen 
dificultades con el control motor del suelo pélvico y también con la coordinación del sistema del 
suelo pélvico (Madill et al. 2009; Sapsford 2004). La consideración de todos estos factores 
condujo al diseño de la intervención.  

7 Deterioro del Rendimiento Muscular 
6 Guía para la Terapia Física Práctica 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 11 
 



 

Intervención 

La intervención incluyó procesos semanales de aprendizaje sensoriomotor denominados 
lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento del Método Feldenkrais, así como 
educación para la salud sobre la función del suelo pélvico, entrenamiento de la vejiga, 
acompañamiento en grupo y escritura de un diario. El contenido de educación para la salud 
incluyó información sobre, por ejemplo, hábitos miccionales, anatomía y fisiología relevantes, 
aspectos emocionales de la IU y debates en grupo. En la primera reunión, se entregó a las 
participantes (1) diarios para anotar observaciones, ideas, preguntas y actividades de práctica 
en casa, (2) un programa de CD de audio con seis lecciones de Autoconciencia a través del 
Movimiento para realizar en casa (Bowes 2006), (3) un folleto con información de educación 
para la salud sobre el sistema del suelo pélvico y hábitos miccionales saludables, y (4) se 
entregó y recogió el UDI-6 y el IIQ-7. Las participantes firmaron un consentimiento informado. 
De la segunda a la quinta semana, las participantes recibieron material escrito adicional 
diseñado para desarrollar sus conocimientos sobre el suelo pélvico, las sensaciones corporales 
asociadas a la micción y la higiene miccional. Se dedicaron 30 minutos, cada semana, a 
compartir experiencias, debatir y formular preguntas y respuestas.  

El reentrenamiento de la vejiga incluyó información sobre la relación refleja entre los músculos 
del suelo pélvico y la vejiga, cómo orinar de forma que se redujera la tensión en el suelo 
pélvico, la frecuencia de la micción, la posición del cuerpo para orinar, la ingesta de líquidos y el 
uso de los músculos del suelo pélvico para inhibir adecuadamente la micción. A muchas 
mujeres se les ha dicho que detengan el flujo de orina durante cada micción y es importante 
comunicarles que se trata de información errónea, ya que altera los patrones de micción 
saludables. 

Autoconciencia a través de las lecciones de movimiento: Educación somática 

Las lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento son la modalidad de clase grupal del 
Método Feldenkrais, en las que el profesor guía verbalmente, sin demostrar los movimientos. 
Los alumnos son dirigidos por el profesor para explorar secuencias de movimiento, 
autoorganizarse para realizar la tarea y atender a señales sensoriales como la respuesta de 
presión en el suelo o el patrón de la respiración.  

Las lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento comienzan con una exploración 
corporal. En dicha exploración corporal, el profesor dirige la atención del alumno al contacto 
con el suelo, la sensación de longitud de la columna vertebral y las relaciones de las partes del 
cuerpo, la calidad de la respiración y otras diversas sensaciones físicas relacionadas con la 
intención de la lección. En las lecciones para mejorar el suelo pélvico, se presta atención a (1) 
la sensación de la columna vertebral, la pelvis, las articulaciones de la cadera y las piernas, (2) 
la respiración en la parte baja del abdomen y la espalda baja, (3) el movimiento de la caja 
torácica con la respiración y (4) la sensación general de relajación que se consigue en dicho 
momento. Tras la exploración, el profesor da una indicación verbal para un movimiento. 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 12 
 



 

Mientras el estudiante explora este movimiento, se dan otras indicaciones para centrar su 
atención en diversos aspectos del mismo. Se fomenta una actitud sin prejuicios hacia la 
experiencia corporal y exploración de movimiento del estudiante. Los movimientos se 
encadenan gradualmente, fomentando la participación de todo el cuerpo de forma fácil y 
coordinada. Las variaciones del movimiento se introducen de forma estructurada y congruente 
con la intención de las posibilidades de aprendizaje de la lección. Los cambios percibidos en la 
presión contra el suelo proporcionan información sobre el uso de las fuerzas del suelo y sobre 
cómo se mueve todo el cuerpo. La orientación verbal llama la atención sobre el cambio entre el 
enfoque interno y externo. Notar la relación del ciclo respiratorio con el movimiento, es decir, si 
se está inhalando o exhalando, garantiza que el estudiante no retenga la respiración, y también 
puede utilizarse para calibrar la intensidad y la calidad del movimiento. En las clases de 
Autoconciencia a través del Movimiento, se pide al estudiante que se mueva de forma fácil y 
relajada sin dejar de respirar. Se presta atención a la calidad del movimiento, es decir, si es 
suave en todo el recorrido o entrecortado; si el movimiento es reversible, es decir, si se puede 
parar y empezar en cualquier punto de la trayectoria; y cuál es la sincronización de los 
movimientos de las distintas partes del cuerpo con la respiración. Se pide al estudiante que 
desarrolle un sentido coherente del patrón de movimiento (Berthoz 2000). Los estudiantes 
describen este estado como una agradable sensación en todo el cuerpo de un patrón de 
movimiento armonioso, integrado y coordinado (Berthoz 2000; Feldenkrais 1991; Smyth 2018; 
Stephens y Hillier 2020). 

En una lección de Autoconciencia a través del Movimiento pueden incluirse otros aspectos a 
los cuales prestarle atención y variaciones de movimiento en función de las necesidades que el 
profesor perciba en el estudiante.  

El control motor puede mejorarse observando la propia velocidad, el inicio del movimiento, los 
planos de acción, la orientación, el esfuerzo empleado o la secuencia del movimiento de las 
partes del cuerpo, y la sincronización. El profesor de Autoconciencia a través del Movimiento no 
muestra los movimientos, sino que sigue dando indicaciones verbales basadas en la cinestesia 
(preguntas, sugerencias, instrucciones) o imágenes para promover el aprendizaje motor 
independiente y la toma de conciencia. A lo largo de la clase, se pide a los estudiantes que se 
muevan en un rango cómodo y sin dolor. Al final de la clase, se repite la exploración corporal 
para fomentar el aprendizaje del estudiante mediante la observación de cambios en elementos 
como las diferencias en la organización corporal, la respiración y el estado de ánimo en 
comparación con el inicio de la clase. 

Lecciones de sensibilización y salud pélvica. Breve descripción 

Las clases se realizan en diferentes posiciones tanto por la novedad que genera esto, como 
para activar toda la musculatura del sistema del suelo pélvico. Las posiciones corporales 
utilizadas fueron decúbito supino con las piernas largas o las rodillas flexionadas, sentada en el 

 
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suelo y de pie. Resulta interesante que un estudio de Borello-France et al. (2006) demostrara 
que la posición para realizar los ejercicios no afectaba los resultados. 

En el Apéndice B se encuentra una breve descripción de cada lección de Autoconciencia a 
través del Movimiento. Estas descripciones de las seis lecciones básicas no transmiten la 
riqueza sensoriomotora de cada lección, ya que la atención dirigida a diferentes partes del 
cuerpo hace que los movimientos sean progresivamente más complejos. Todas las lecciones 
hacen hincapié en la respiración y en la percepción del movimiento a través de toda la columna 
vertebral. Las instrucciones de movimiento incluyen el descanso y la relajación entre las 
contracciones del suelo pélvico. La lentitud y la facilidad son cualidades que se enfatizan en las 
lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento. Se impartieron dos lecciones por 
semana, similares a las clases grabadas en CD para realizar en casa. 

Educación para la salud 

El contenido de educación para la salud incluyó aspectos anatómicos: (1) huesos de la pelvis, 
caderas y columna vertebral, considerando su forma, músculos y articulaciones; (2) diafragma 
respiratorio; (3) sistema vesical; (4) útero y recto, específicamente su posición y relación entre 
sí y con el suelo pélvico. El temario de fisiología incluyó el reflejo miccional-suelo pélvico, la 
fisiología de la eliminación y la relación de la respiración con el sistema nervioso simpático y 
parasimpático. El de salud incluyó (1) definiciones de los tipos de IU, (2) hábitos miccionales 
saludables, (3) aproximación a la realidad de las imágenes que las alumnas tenían de las 
partes de su cuerpo. Por ejemplo, una mujer pensaba que la oscilación del diafragma 
respiratorio era mucho mayor de lo que era, otra no sabía que las costillas se movían. Se 
mostró un modelo anatómico musculoesquelético del suelo pélvico y se utilizaron ilustraciones 
de The Female Pelvis  de Blandine Calais-Germain (2003). 8

Acompañamiento en grupo 

Se pidió confidencialidad para el programa a todas las participantes. Durante la conversación 
grupal, las estudiantes hicieron preguntas o compartieron sus experiencias. El tiempo asignado 
al debate podría haber sido más largo, ya que las participantes así lo solicitaron. La mayoría de 
las participantes afirmó que nunca habían hablado de estos temas con otras personas que 
compartieran experiencias similares. Las lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento 
parecieron estimular una reflexión y respuestas profundas en muchas de las participantes. 
Muchas estudiantes afirmaron haber aumentado su conciencia sobre el suelo pélvico y haber 
comprendido mejor su vida, sus hábitos miccionales y cómo su autoimagen estaba cambiando 
con la mejora de la sensación y el control del suelo pélvico. 

 

8 Pelvis femenina.  

 
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Cuadro 1: Intervenciones semanales  

Semana  Lecciones de 
movimiento 

Educación para la salud Acompañamiento en 
grupo 

    
1 Respiración, inclinación 

de piernas (lecciones 
ATM 1, 2) 

Hábitos miccionales 
saludables, sistema del 
suelo pélvico, 
ilustraciones del suelo 
pélvico 

Presentaciones, uso 
de diario personal 

2 Respiración, inclinación 
de piernas con 
elevación de cabeza 
(lecciones ATM 1, 3) 

Definiciones de 
incontinencia, 
demostración con 
modelo de suelo pélvico, 
Estrategias para la 
incontinencia de 
urgencia. 

Preguntas y 
respuestas de la 
primera semana, 
deberes, imágenes 
que surgieron en las 
lecciones, confusión 
sobre la respiración 

3 Toma de conciencia de 
los glúteos (lección 7 de 
ATM. Esta lección no 
está en el programa 
grabado para realizar 
casa), Inclinación 
pélvica 
(ATM lección 4, folleto 
nº 3) 

Estreñimiento, 
estrategias de micción 
nocturna, "jic" , 9

respiración, papel del 
sistema nervioso 
simpático y 
parasimpático 

Charla sobre la 
digestión, el sueño, 
la autoimagen, la 
conciencia y cómo 
se cambia 

4 Respiración, en posición 
sentada levantando los 
lados derecho e 
izquierdo de la pelvis 
(lección ATM 1, 5) 
Automovilización de la 
pelvis (folleto nº 2) 

Sistema esquelético: 
relaciones entre la pelvis, 
el sacro, las caderas y la 
columna vertebral, 
preguntas y respuestas 

Papel de la práctica 
en la mejoría, 
informes de mejoría 
de los síntomas, 
cambios en la 
respuesta sexual 

5 Respiración, sentarse 
inclinando la pelvis 
(ATM lección 6) 
Revisión de todos los 
movimientos. 
Cómo cambiar los 
patrones de movimiento 
y seguir respirando 

Preguntas y respuestas, 
repaso de todo el 
material del curso 

Cómo continuar en 
el futuro, cambios 
personales notados, 
toma de conciencia 

9 «JIC» se refiere a «Joint-In-Contact» (articulación en contacto), un término utilizado para describir la 
forma en que el Método Feldenkrais propone explorar y tomar mayor conciencia de las articulaciones y 
de cómo se mueven, en lugar de centrarse en posturas o movimientos específicos. 

 
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Programa de ejercicios en casa 

Los ejercicios en casa proporcionaban opciones a cada alumna. Los recursos eran (1) seis 
lecciones grabadas de Autoconciencia a través del Movimiento en CD (Bowes 2006), (2) 
instrucciones escritas para una lección adicional en la que se exploraba el uso de los glúteos, 
(3) instrucciones escritas para la automovilización del sacro y la pelvis. Se orientó a las 
estudiantes sobre estas exploraciones durante el programa. Se pidió a las estudiantes que 
seleccionaran una práctica diaria, ya fuera utilizando los CDs, los folletos o haciendo lo que 
recordaban de la clase. Se las alentó a hacer algo que les resultara interesante. Las 
instrucciones incluyeron una rutina sugerida: (1) lección inicial de respiración consciente a 
través del movimiento, (2) cualquier otra lección, rotando lo que eligieran cada día, y (3) utilizar 
hábitos miccionales saludables. La novedad es una característica importante a emplear en el 
aprendizaje motor (Berthoz 2000; Doidge 2007). El número de repeticiones de cada variación 
viene determinado por el nivel de comodidad de cada estudiante y su capacidad para mantener 
la atención en cómo se está moviendo. Por lo general, el número de repeticiones será inferior a 
15. 

Resultados 

Características y demografía de las estudiantes 

Las edades de las participantes oscilaban entre los 46 y los 68 años, con una media de 52 
años, y todos eran blancas no hispanas con diversos historiales laborales y ocupaciones. Todas 
declararon que hacían ejercicio entre 2 y 3 horas a la semana, combinando caminar con otras 
formas de ejercicio, como artes marciales, ballet, yoga y pesas en el gimnasio. 

La mitad de las participantes (n=6) había hablado de incontinencia urinaria y había pedido 
ayuda a un médico. Una persona había recibido tratamiento quirúrgico para la suspensión de la 
vejiga, cinco habían recibido instrucciones verbales o un folleto escrito sobre los ejercicios de 
Kegel. Once participantes (91%) no habían recibido terapia o tratamiento para la IU, pero el 
83% (n=10) habían utilizado los ejercicios de Kegel de forma independiente, aunque los habían 
interrumpido cuando sus síntomas no mejoraron. Las participantes presentaban síntomas de IU 
desde hacía 2-32 años. El 25% (n=3) informó de antecedentes de trauma sexual. Del grupo, el 
58% (n=7) había tenido 1-2 hijos, y el 42% (n=5) no tenía antecedentes de parto. Una mujer 
informó de dos partos por cesárea; 6 tuvieron partos vaginales.  

Las características de las participantes en el grupo de estudio se resumen en las Tablas 2 y 3.  

Tabla 2. Duración de los síntomas de IU 

Duración de los síntomas 
de IU  

2, 4, 5, 5, 10, 10, 11, 20, 20, 
25, 30, 32 años 

Media 14,5 años 

 

 
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Tabla 3: Otras características 

¿Habló alguna vez la 
estudiante de la IU con su 
médico? 

6 sí 6 no 

Historial de parto 7 sí 5 no 
Tipo de nacimiento  6 vaginal 1 cesárea 
Tratamiento previo de la IU 1 sí (suspensión de la 

vejiga) 
11 no 

Experiencia con los 
ejercicios de Kegel 

10 sí 2 no 

Historial de traumas 
sexuales 

3 sí 9 no 

Cirugías abdominales 7 sí 5 no 
Prótesis total de cadera 1 bilateral 11 no 
Otras condiciones médicas 
como IMC >26, 10

hipertensión, antecedentes 
de cáncer, dolor crónico 

11 sí 1 no 

 

El 91% (n=11) de las mujeres presentaban otros trastornos médicos. Entre ellas, hipertensión 
(n=2), hipotensión (n=1), hipercolesterolemia (n=2), lumbalgia crónica (n=3), migraña (n=2), 
escoliosis (n=2), reflujo gástrico (n=3), trastorno bipolar (n=1), depresión (n=1), diabetes (n=1), 
artritis (n=1), hipoglucemia (n=1) y tratamiento del linfoma no Hodgkin - LNH (n=1).  

En cuanto a los antecedentes quirúrgicos, el 58% (n=7) tenían antecedentes de cirugía 
abdominal, incluida histerectomía, apendicectomía, ooforectomía, reparación de prolapso 
vesical, exploración tubárica laparoscópica, colecistectomía y reparación de obstrucción del 
cuello vesical con escisión de endometrioma y exploración tubárica laparoscópica. Una mujer 
se sometió a una prótesis total de cadera bilateral por abordaje posterior.  

Las 10 participantes que se acercaron sin referencia médica presentaban pérdidas de orina, 
síntomas compatibles con incontinencia de esfuerzo, de urgencia o mixta, o ambas. La 
información sobre otras condiciones de salud mostró que cada mujer tenía uno o más factores 
de riesgo para desarrollar IU (Seshan et al. 2016). 

Recolección de datos 

Los cuestionarios UDI-6 y IIQ-7 se administraron al principio de la primera clase y al final de la 
última. Los diarios fueron para referencia personal de las participantes y no fueron revisados 

10 Índice de masa corporal 

 
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por la investigadora. Las preguntas de evaluación cualitativa posteriores a la intervención 
(Apéndice A) se administraron al final de la última sesión.  

Resultados 

Las puntuaciones de las estudiantes en el UDI-6 oscilaban inicialmente entre 54 y 16,6 y, tras la 
intervención, entre 33 y 8,3. Las puntuaciones de 1-33 se consideraban leves, de 34 a 66 
moderadas y de 67 a 100 graves. Inicialmente, siete estudiantes tenían IU moderada y cinco 
leve. Después del programa, 11 tenían síntomas leves y 1 moderados. Las puntuaciones de las 
estudiantes mejoraron en un 66% (n=8), no mejoraron en un 16% (n=2) y empeoraron en un 
16% (n=2). El mayor cambio en la puntuación se produjo en el grupo con síntomas moderados. 

Puntuaciones pre y post UDI-6 e IIQ-7 

Las puntuaciones previas a la intervención en el UDI-6 oscilaban entre 16,6 y 54 y en el IIQ-7 
entre 4,7 y 54. En el UDI-6, esto se traduce en un 42% (n=5) con incontinencia urinaria leve y 
un 58% (n=7) con IU de gravedad moderada. El impacto en la calidad de vida (CdV), el IIQ-7 
mostró que el 92% (n=11) de las mujeres tenían un impacto leve y el 8% (n=1) un impacto 
moderado. 

Tabla 4: Puntuaciones iniciales en el UDI-6 y el IIQ-7  

Estudiante UDI-6 
pre 

Gravedad de 
la IU 
síntomas 

IIQ-7 pre Impacto en 
la calidad 
de vida 

     
A 54 moderado 42.8 moderado 
L 54 moderado 19 suave 
H 54 moderado 19 suave 
G  54 moderado 9.5 suave 
C 45.8 moderado 28.5 suave 
B 37.5 moderado 4.7 suave 
I 37.5 moderado 9.5 suave 
J 33 suave 19 suave 
F 29 suave 33.3 suave 
D 25 suave 4.7 suave 
E  25 suave 9.5 suave 
K 16.6 suave 14.2 suave 
 

El hecho de que el 66% de las mujeres mostrara una mejoría a través de una puntuación más 
baja en el UDI-6, se encuentra dentro del rango de mejoría registrado en otros programas de 
entrenamiento del suelo pélvico (Choi et al. 2007; Koch 2006). 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 18 
 



 

Las puntuaciones iniciales del IIQ-7 fueron de 42,8-14,2 y, tras la intervención, de 28,5-0. 
Inicialmente, la calidad de vida de 11 mujeres estaba ligeramente afectada y la de 1 era 
moderada. Tras la intervención, 10 sufrieron un impacto leve, el 75% (n=9) mostró una mejora y 
un menor impacto, y 2 mostraron que su calidad de vida (CdV) ya no se veía afectada por la 
incontinencia urinaria.  

Las puntuaciones del IIQ-7 muestran que el 16% (n=2) empeoró y el 0,8% (n=1) no mostró 
mejoría. Las mayores mejoras se observaron en las mujeres cuya CdV se vio más afectada por 
la IU, con puntuaciones iniciales del IIQ-7 superiores a 19.  

Tabla 5: Puntuaciones antes y después de la intervención en el UDI-6 y el IIQ-7 correlacionadas 
con la asistencia y al registro en su diario de tareas. 

Estudiante UDI-6 
pre 

UDI-6  
email 

 Cambio: 
(-) = 
mejora 

IIQ-7 
 pre 

IIQ-7  
email: 

 Cambio: 
(-) = 
mejora 

Asistencia Diario de 
tareas 

A 54 33  - 21 42.8 23  - 19.8 100% Sí 
L 54 33  - 21 19 0  - 19 100% Sí 
H 54 12.5  - 41.5 19 14.2  - 4.8 100% Sí 
G * 54 54  Sin 

cambios 
9.5 23  +13.5 80% No 

C 45.8 16.6  - 29.2 28.5 4.7  - 23.8 100% Sí 
B 37.5 33  - 4.5 4.7 4.7  Sin 

cambios 
100% Sí 

I 37.5 20.8  - 16.7 9.5 4.7  - 4.8 100% Sí 
J 33 33  Sin 

cambios 
19 4.7  -14.3 100% Sí 

F 29 20.8  - 8.2 33.3 28.5  - 4.8 100% Sí 
D 25 33  + 8 4.7 0  - 4.7 100% Sí 
E * 25 33  + 8 9.5 14.2  + 4.7 80% No 
K 16.6 8.3  - 8.3 14.2 4.7  - 9.5 100% Sí 
 

*(La estudiante E faltó a la 5ª clase y envió por email su cuestionario posterior a la intervención. 
La estudiante G faltó a la 3ª clase) 

Resultados cualitativos 

El UDI-6 y el IIQ-7 no midieron algunos de los beneficios y experiencias relatados por las 
estudiantes durante el curso. Se utilizó un cuestionario cualitativo posterior a la intervención 
para intentar extraer los beneficios no medibles (Mehling et al. 2005). Por ejemplo, una 
estudiante afirmó que su problema de estreñimiento había desaparecido. El estreñimiento es 
otro problema del suelo pélvico que se ha tratado con ejercicios del suelo pélvico; sin embargo, 
ninguna de las herramientas era sensible a la medición del estreñimiento (Harrington et al. 
2006). Dos estudiantes afirmaron poder mantener relaciones sexuales sin dolor por primera vez 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 19 
 



 

en varios años. Una estudiante informó que la fascitis plantar que padecía desde hacía tiempo 
desapareció durante el curso. Esto apunta al uso de diferentes herramientas de evaluación 
para este tipo de programa, que serían sensibles a otras mejoras de todo el cuerpo o del suelo 
pélvico (Barber et al. 2005), o a cambios en la calidad de vida. 

Respondiendo a la pregunta: "¿Ha habido alguna experiencia de la que se sienta realmente 
satisfecha?", nueve estudiantes citaron el acompañamiento y la conversación en grupo. Por 
ejemplo: 

Escuchar a las demás. 

Conocer y estar con las otras mujeres. 

Compartir experiencias verbalmente y escuchar las de las demás. 

Aprendí muchísimo de las experiencias de otras mujeres. Fue una parte importante de la 
experiencia. 

El programa era diferente de otras clases grupales a las que he asistido porque todas 
disponíamos de tiempo durante y después de las sesiones para escuchar los comentarios y 
observaciones de las demás, lo cual era útil porque generaba más comentarios e información 
por parte de la profesora. 

Formar parte de un grupo de mujeres elocuentes y solidarias. 

Es estupendo poder hablar y escuchar las experiencias y mejoras de otras mujeres.  

Me gusta contar con el apoyo de otras mujeres del grupo. 

Esta selección de declaraciones cualitativas de las estudiantes representa otros resultados no 
mensurables del programa. Estas declaraciones se hicieron en el cuestionario cualitativo 
administrado después de la última clase.  

Soy más consciente del suelo pélvico. Siento la interconexión del esqueleto y los músculos y 
cómo interactúan y se afectan mutuamente. 

Mis sensaciones sexuales se sienten ahora física y emocionalmente. 

La mejor parte fue aprender que puedo controlar mi cuerpo una vez que tengo la conciencia 
corporal. 

Tenía miedo de debilitarme aún más. Ahora este miedo ha disminuido. 

Siento una mayor autoeficacia, siendo proactiva y cuidando de mí misma.  

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 20 
 



 

Fue importante estar en grupo y escuchar las experiencias de las demás. 

El programa me ayudó a resolver mis dolores de espalda. 

Me hizo más receptiva al sexo, que ha sido ausente y doloroso y poco atractivo durante años. 

Me alegra saber que sigo teniendo sensibilidad y sensaciones en la zona genital, por dentro y 
por fuera. 

Aprendí muchísimo de las experiencias de otras mujeres. La verdad es que es asombroso. 

El resultado más espectacular es no tener que levantarse tantas veces durante la noche.  

El mayor impacto fue en mis pies. El dolor en los talones disminuyó notablemente. 

Siento que está abriendo mi curiosidad y tengo más esperanzas. 

Debate 

El 66% de las mujeres mostró mejoría en ambas medidas, es decir, una disminución de los 
síntomas de incontinencia urinaria y un menor impacto en su calidad de vida. El porcentaje de 
mejora es coherente con otros estudios que midieron la mejora de la CdV tras el tratamiento 
individual con ejercicios de los músculos del suelo pélvico (EMSP) y un programa de ejercicios 
en grupo, en los que el 60% de las mujeres informaron de una mejora (Janssen et al. 2001). 

Las dos estudiantes cuyas puntuaciones empeoraron en ambas medidas habían faltado a una 
clase y no completaron el diario de tareas. Esto podría significar que la asistencia a todas las 
clases era importante para el trabajo, la información o la motivación, o quizás que no utilizaron 
el programa para realizar en casa. En futuros programas, tener una sesión individual privada 
con la profesora para revisar las exploraciones, discutir cualquier barrera para comprometerse 
con el contenido y responder a cualquier pregunta individual podría mejorar los resultados. 

Hubo un 100% de permanencia en el programa, lo que difiere de otros estudios de 
investigación. Por ejemplo, en Australia, el 25% de las mujeres abandonó un programa de 
tratamiento ambulatorio de IU de 4-6 visitas (Neumann et al. 2005). En los Países Bajos, un 
programa de clases grupales registró una tasa de abandono o no inicio del 7,9% (Janssen et al. 
2001). El programa australiano implicaba tratamiento individual y no incluía la dinámica de 
apoyo grupal. El marco temporal de los Países Bajos era más largo y, aunque se trataba de un 
programa grupal, la duración era de 3 meses de clases y un seguimiento 9 meses después. Tal 
vez un tiempo más corto para la intervención fue importante para la permanencia, así como el 
componente de acompañamiento en grupo. Sería pertinente una mayor investigación sobre la 
permanencia de participantes en programas de trabajo grupal.  

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 21 
 



 

Este estilo de enseñanza y aprendizaje en este informe de caso fue muy diferente de todos los 
demás métodos para el entrenamiento de la musculatura del suelo pélvico (Choi et al. 2007). 
Las instrucciones dadas a los estudiantes en una lección de Autoconciencia a través del 
Movimiento enfatizan un enfoque no lineal que utiliza múltiples estrategias como la variabilidad 
y las restricciones para realizar cualquier tarea (Harbourne y Stergiou 2009; Lafe y Pacheco 
2019). La variabilidad del movimiento humano incluye variaciones para la habilidad motora y el 
rendimiento (Harbourne y Stergiou 2009). En lugar de entrenar al estudiante para "hacerlo de 
determinada manera", el alumno explora las variaciones de movimiento en diferentes 
posiciones que conducen a un estado dinámico saludable. La variabilidad es una propiedad 
inherente a la regulación del movimiento (Corbetta 2009). Las estudiantes fueron entrenadas 
para utilizar su sentido cinestésico para moverse y sentir en diferentes posiciones y explorar 
cada acción con diferentes variaciones de movimiento. El número de repeticiones fue 
determinado por cada una en función de su sensación de facilidad, comodidad y la capacidad 
de mantener una respiración fácil mientras se movían, así como de prestar atención al modo en 
que realizaban cada acción. Se invitaba a las estudiantes a percibir las sensaciones internas y 
también al entorno, y se les pedía que detuvieran un movimiento cuando estuvieran cansadas y 
no pudieran seguir estando atentas. Un breve descanso refrescaba la capacidad de atención 
cuando la estudiante reanudaba el movimiento. 

La duración del curso de sólo 5 semanas fue una limitación, a pesar de que algunas 
intervenciones exitosas informan de un número medio de 5 sesiones de tratamiento individual 
(Neumann et al. 2005). Existen publicaciones que sugieren que la duración óptima de los 
programas de entrenamiento grupal de los músculos del suelo pélvico es de 9-12 semanas 
(Borello-France et al. 2006; Janssen et al. 2001; Koch 2006). 

Una limitación de este informe de casos fue que las estudiantes se acercaron al programa sin 
derivación médica. Es posible que haya habido un factor contextual y que las expectativas de 
mejora fueran altas.  

Las estudiantes completaron diarios con entradas abiertas, escribiendo sus pensamientos, 
sensaciones y experiencias. Parece que a las estudiantes les gustaron los diarios y todas los 
trajeron a cada clase. Un comentario escrito en el cuestionario cualitativo: 

Creo que el cuaderno es una parte crucial del programa. El mero hecho de tener esa cosa 
brillante sobre la mesa como recordatorio, y luego pensar en lo que he hecho.  

Se incluyó la escritura de un diario para alentar a las mujeres a tomar notas durante el 
componente educativo de la clase. Tras años impartiendo clases del Método Feldenkrais, he 
aprendido que las personas pueden tener respuestas, percepciones y experiencias personales 
profundas a partir de las lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento. De mi 
experiencia clínica, he aprendido que el trabajo del suelo pélvico va más allá de lo físico y 
puede estimular experiencias profundamente personales para la reflexión. El diario también era 
un lugar práctico para llevar un registro de las tareas realizadas. Volvería a utilizar el diario, 

 
Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 22 
 



 

pero separaría los registros de los tareas para facilitar la recopilación y el análisis de datos y 
fomentar el cumplimiento. 

Se suponía que completar el diario de tareas demostraba que la estudiante cumplía con los 
ejercicios en casa. Las tareas no se registraban de forma organizada. Esta fue una limitante 
para el informe de caso. Sería útil disponer de datos sobre qué se hacía para el programa en 
casa, con qué frecuencia y en qué cantidad. Al analizar los datos, las dos estudiantes cuyas 
puntuaciones no mejoraron tampoco completaron los diarios de tareas. En un programa futuro, 
sería mejor disponer de formularios estandarizados para anotar las tareas y la respuesta a las 
mismas. Así sería más fácil saber lo que es útil y tal vez delinear criterios de selección de 
estudiantes para un mayor éxito. 

Otra limitación del estudio fue que las estudiantes sólo presentaban síntomas de leves a 
moderados. Es posible que el formulario corto del UDI-6 y el IIQ-7 no fueran lo suficientemente 
sensibles para este grupo. Además, varias estudiantes tuvieron problemas para responder a los 
cuestionarios en la última clase. Algunas estudiantes parecían apresuradas o incapaces de 
concentrarse en las preguntas. En el futuro, otras medidas que formulen más preguntas 
pueden ser útiles para detectar cambios en otras funciones del suelo pélvico o en la calidad de 
vida, como la mejora de la respuesta sexual, el estreñimiento o el sueño. El Pelvic Floor 
Distress Inventory PFDI-20  completo (de Arruda et al. 2022) podría ser útil para ello. En la 11

estructura del programa debe tenerse en cuenta la posibilidad de reservar tiempo suficiente en 
la última clase para completar las preguntas.  

El UDI-6 y el IIQ-7 no midieron todos los beneficios cualitativos y las experiencias del programa, 
tal y como las relataron verbalmente las estudiantes durante el curso. La autora elaboró un 
cuestionario cualitativo que se utilizaría después de la intervención para intentar extraer los 
beneficios no medibles (Mehling et al. 2005). En el futuro, puede ser útil el uso de un proceso 
sistemático de recolección de datos. Sería interesante medir los cambios en la conciencia 
corporal y los efectos que pueden tener en la disfunción del suelo pélvico. Es posible que 
existan diferentes herramientas para este tipo de programas que sean sensibles a otras 
mejoras de todo el cuerpo o del suelo pélvico (Barber et al. 2005). 

La intervención de este informe de caso se basó en un programa original desarrollado por la 
autora llamado Pelvic Health and Awareness.  Éste era multifacético e incluía respiración y 12

relajación, lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento, educación para la salud, 
entrenamiento de la vejiga, escritura de un diario y apoyo grupal. Las conversaciones y el 
acompañamiento en grupo sacaron a la luz algunas de las afirmaciones cualitativas que no sólo 
se referían a la incontinencia urinaria, sino también a la sexualidad, el empoderamiento, la 
esperanza y la autoimagen.  

12 Salud pélvica y autoconciencia 

11 Inventario de malestar del suelo pélvico  

 
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Este programa atrajo a mujeres proactivas en su atención de la salud, que disfrutaban de la 
camaradería de estar en un grupo con otras mujeres y que podían reflexionar sobre su 
experiencia. Sería útil saber para quién no funciona este programa. Esa podría ser una 
pregunta para futuras investigaciones. 

Otras cuestiones que se sugieren para futuros estudios son: ¿Cuáles son las mejores medidas 
a utilizar para un programa de entrenamiento de los músculos del suelo pélvico basado en la 
sensoriomotricidad? ¿Cómo contribuye un incremento de la conciencia del suelo pélvico y/o 
corporal a la mejora de la calidad de vida? ¿Qué cambios en la autoimagen son útiles para 
mejorar la IU? ¿Pueden las clases de Autoconciencia a través del Movimiento influir en la 
mejoría a largo plazo de los síntomas de IU? ¿Puede un enfoque sensoriomotor ayudar a las 
mujeres con IU moderada-grave? 

Conclusión 

La incontinencia urinaria puede tratarse en clases grupales para mujeres con síntomas de leves 
a moderados utilizando lecciones de Autoconciencia a través del Movimiento del Método 
Feldenkrais, combinadas con educación para la salud, acompañamiento en grupo y escritura 
de un diario. Este programa grupal tuvo otros beneficios además de la mejoría de la IU. Por 
ejemplo, las declaraciones cualitativas revelaron una mejora de la función sexual y de la 
sensibilidad a las sensaciones sexuales, menos dolor en las relaciones sexuales, menos miedo 
a perder la función en el futuro, conciencia de las conexiones corporales sentidas, reducción 
del dolor de espalda y la apreciación del valor de compartir experiencias específicas de la 
identidad y la vida de una mujer. El tiempo de conversación para que las mujeres aprendieran 
de las experiencias de las demás demostró ser un complemento valioso para un programa de 
entrenamiento del suelo pélvico en grupo. 

Este programa consiguió mitigar el sufrimiento de la incontinencia urinaria de leve a moderada. 
En este estudio, el 66% de las mujeres mejoró sus síntomas de IU. La mayoría de las 
participantes mejoró las puntuaciones de calidad de vida relacionadas con la IU, con una mayor 
mejoría en las más afectadas por la incontinencia urinaria.  

Ellas sintieron un mayor control sobre este aspecto de su función y valoraron la sensación de 
acompañamiento de otras mujeres para hablar de lo que suele ser un aspecto vergonzante de 
la vida de muchas mujeres. Se podría incluir el uso del cuestionario abarcativo Pelvic Floor 
Distress Inventory PFDI-20 (de Arruda et al. 2022), útil para futuros estudios, junto con una 
recopilación sistemática de datos cualitativos en primera persona. Este estudio señala el valor 
de la investigación futura de este enfoque para aliviar la carga de la IU.  

 
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Gracias 

Gracias a Karol Connors, coeditora de este volumen del Feldenkrais Research Journal  y a los 13

revisores ciegos por su valiosa ayuda y sugerencias que han contribuido a hacer realidad este 
trabajo.  

Biografía 

Deborah Bowes, Doctora en Fisioterapia (DPT), Profesora y Entrenadora del Método 
Feldenkrais Movement and Awareness, San Francisco; Universidad Saybrook 

Deborah se graduó en Fisioterapia en la Universidad de Columbia, NYC, y posteriormente 
obtuvo un Doctorado en Fisioterapia en la Universidad de Shenandoah. Es Entrenadora 
certificada del Método Feldenkrais y ha enseñado en más de 35 programas de formación del 
Método Feldenkrais en todo el mundo. Es profesora adjunta del Departamento de Medicina 
Mente-Cuerpo de la Universidad Saybrook. Sus prácticas de mente y cuerpo incluyen Tai Chi 
Chuan, Qigong, yoga, meditación Vipassana y varias formas de danza. Es la creadora del 
programa de audio Pelvic Health and Awareness y ofrece cursos en línea a través de 
movementandcreativity.com. 

 

 

13 Revista de Investigación Feldenkrais 

 
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Bowes es • Feldenkrais Research Journal, volume 7 (2025) 30 
 

https://doi.org/10.1007/BF00451721
https://doi.org/10.1186/s12955-021-01721-z
https://www.proquest.com/docview/2269043436
https://doi.org/10.1123/kr.2020-0022
https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S0020748921002091
https://bjui-journals.onlinelibrary.wiley.com/doi/abs/10.1111/bju.12505
https://www.ucsfhealth.org/education/bladder-training
https://doi.org/10.1002/nau.1930140206


 

Apéndices 

 
Apéndice A: Preguntas cualitativas para después de la intervención 

Preguntas de evaluación cualitativa tras la intervención 
(Mehling, et al., 2005) 

1. ¿Qué fue importante para tí? Por favor, siéntete libre de compartir con tus propias palabras y 
comentarios acerca de tu experiencia. Me gustaría conocer algunos de tus pensamientos, 
sentimientos y respuestas al programa. Si piensas o sientes algo diferente sobre tu cuerpo, tu 
suelo pélvico, tus molestias o dificultades, o la vida en general. 
2. ¿Hubo alguna información que te resultara especialmente útil? 
3. ¿Hubo alguna experiencia de la que te alegras de haber vivido? 
4. ¿Tienes alguna sugerencia para mejorar algún aspecto de las clases o del programa? 

 
Apéndice B: Breves descripciones de las lecciones de Feldenkrais 
Autoconciencia a través del Movimiento utilizadas en el programa 

1. Respiración para relajar y equilibrar el sistema nervioso. Esta lección se realiza en decúbito 
supino con las rodillas flexionadas. La lección explora la emisión de tres sonidos diferentes: 
sss, shh, haa, sonido con la exhalación mientras se siente el movimiento de las costillas y el 
abdomen. Está diseñada para relajar y calmar el sistema nervioso simpático. Se realiza antes 
de cualquiera de los otros ejercicios como un tipo de calentamiento, no de los músculos, sino 
del sistema nervioso. 

2. Activación de los lados derecho e izquierdo del suelo pélvico. Esta lección se realiza en 
decúbito supino con las rodillas flexionadas. Se pide a la estudiante que mueva las rodillas de 
un lado a otro y que permita que el movimiento recorra toda la columna hasta la cabeza, 
percibiendo la columna como una cadena cinética. Después de sentir el movimiento 
esquelético completo, la lección avanza utilizando el suelo pélvico para ayudar a mover las 
piernas individualmente o al mismo tiempo. Se pide a la estudiante que coordine la respiración 
con el patrón de movimiento. Esta lección está diseñada para ayudar a equilibrar la fuerza y el 
control de cada lado del suelo pélvico. La principal estrategia de movimiento es el uso de los 
músculos auxiliares, los aductores de las piernas y los oblicuos abdominales. 

3. Involucrando los abdominales. Esta lección se realiza en decúbito supino con las rodillas 
flexionadas. Utiliza el patrón de movimiento aprendido en la lección nº 2 con el añadido de 
levantar la cabeza con ayuda de las manos mientras se mueven las rodillas. La respiración se 
coordina con las piernas. Una vez que el movimiento se percibe como un patrón corporal 
coherente, se añade el uso del suelo pélvico al levantar y bajar la cabeza. Esta lección está 

 
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diseñada para trabajar todos los músculos abdominales y mejorar la coordinación del suelo 
pélvico con el diafragma respiratorio. 

4. Activación de la parte anterior y posterior del suelo pélvico. Esta lección se realiza en 
decúbito supino con las rodillas flexionadas. Se pide a la estudiante que incline suavemente la 
pelvis hacia adelante y hacia atrás y que perciba la respuesta o la conexión con la columna 
vertebral y la cabeza. Tras el movimiento esquelético completo de flexión y extensión suaves, la 
estudiante explora los hábitos de uso de la parte anterior y posterior del suelo pélvico. Mediante 
el uso de imágenes sencillas con diferentes combinaciones de inclinación de la pelvis e 
inclusión del suelo pélvico, esta lección está diseñada para mejorar la capacidad de sentir y 
coordinar el suelo pélvico con el movimiento funcional. La estudiante puede percibir su hábito 
de uso del triángulo anterior o posterior del suelo pélvico. La lección incluye la diferenciación de 
una contracción del suelo pélvico, con movimiento de la pelvis y sin él. 

5. Posición sentada dinámica con los lados derecho e izquierdo del suelo pélvico. Esta lección 
se realiza sentada en una silla de base plana. Se utiliza una pequeña toalla doblada colocada 
bajo una tuberosidad isquiática. Se pide a la estudiante que levante y baje la tuberosidad 
isquiática que no está sobre la toalla. La atención se centra en cómo el desplazamiento del 
peso de un lado a otro afecta a toda la columna vertebral. Una vez realizado el movimiento 
esquelético completo, se pide a la estudiante que active los lados derecho e izquierdo del suelo 
pélvico con movimientos más lentos y más rápidos. Esta lección está diseñada para aprender a 
utilizar el suelo pélvico de forma dinámica al sentarse. 

6. Posición sentada dinámica con la parte anterior y posterior del suelo pélvico. Esta lección se 
realiza sentada en una silla de base plana. Se pide a la estudiante que incline lentamente la 
pelvis hacia delante y hacia atrás y que observe cómo cambia la postura. La flexión y extensión 
completas y suaves de la columna se combinan con la inclinación de la pelvis hacia adelante y 
hacia atrás. Las estudiantes exploran el uso de la parte delantera o trasera del suelo pélvico 
con diferentes direcciones de inclinación de la pelvis. Al final de la lección, se presta atención a 
la bipedestación para percibir cómo el suelo pélvico participa en el apoyo de las caderas, las 
piernas y la columna vertebral. Esta lección está diseñada para aprender a utilizar el suelo 
pélvico de forma dinámica al sentarse. 

7. Toma de conciencia de los glúteos. Esta lección se realiza en decúbito supino, decúbito 
prono, decúbito lateral, sentada en el suelo y de pie. Se pide a la estudiante que contraiga los 
glúteos de diferentes maneras y que perciba la relación con la respiración, la rotación externa 
de las piernas, la disminución de la extensión lumbar y la elevación de los arcos de los pies. 
Esta lección permite a la estudiante sentir la relajación de los glúteos y del suelo pélvico. La 
lección está diseñada para mejorar el uso de los glúteos y disminuir el trabajo extra (parasitario) 
en esta zona. 

 
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	​Investigación original 
	​ 
	Clases grupales para la mejoría de la incontinencia urinaria mediante el aprendizaje motor y la toma de conciencia sensorial basados en el Método Feldenkrais® de educación somática. 
	Resumen 
	Palabras clave 
	Biografía 

	Investigación original 
	​ 
	Clases grupales para la mejoría de la incontinencia urinaria mediante el aprendizaje motor y la toma de conciencia sensorial basados en el Método Feldenkrais® de Educación Somática 
	​Impacto de la incontinencia urinaria 
	Justificación de la elección de un programa de clases grupales 
	Por qué se utilizó el método Feldenkrais 
	Medición de resultados en relación a la incontinencia urinaria 
	Métodos 
	Selección de estudiantes 
	Tamaño del grupo y duración 
	Intervención 
	Autoconciencia a través de las lecciones de movimiento: Educación somática 
	Lecciones de sensibilización y salud pélvica. Breve descripción 
	Educación para la salud 
	Acompañamiento en grupo 
	Programa de ejercicios en casa 

	Resultados 
	Características y demografía de las estudiantes 
	Recolección de datos 
	Resultados 
	Puntuaciones pre y post UDI-6 e IIQ-7 
	Resultados cualitativos 

	Debate 
	Conclusión 
	Gracias 
	Biografía 
	 
	References 
	Apéndices 
	​Apéndice A: Preguntas cualitativas para después de la intervención 
	​Apéndice B: Breves descripciones de las lecciones de Feldenkrais Autoconciencia a través del Movimiento utilizadas en el programa 


