[247] Taoke Endoh, en su trabajo Ex- porting Japan: Politics of Emigra- ton to Latin America, aborda los orígenes de la política migratoria japonesa hacia América Latina. La obra se divide en seis capítu­ los y una parte de conclusiones. Taoke sustenta que, enfrentados a una fuerte oposición a la emigra­ ción latinoameri cana por razones mercantilistas, imperialistas y de seguridad na cio nales, los partida­ rios de la emigración expresaron sus virtudes desde una perspecti­ va eco nómica, haciendo hincapié en que los flujos migratorios de Japón aportarían nuevas ideas y cambios en el resto del mundo (p. 62). Así mismo, con el objetivo de promover la migración japonesa al exterior, las au toridades de Ja­ pón desarrollaron estrategias de promoción y marketing en diarios, revistas y programas radiofónicos, dando a conocer los beneficios de salir al exterior en hospitales, co­ mercios y parques. De esta mane­ ra, la población con poco acceso a la información también se podía enterar de las virtudes de la emi­ gración. Algunos esló ganes que se usaron para promover la mi­ gración a América Latina fueron: “La naturaleza en América Lati­ na es tan rica que nadie necesita trabajar”; y “La gente es cálida y hospitalaria con los migrantes japoneses” (p. 70). An te esto, la comunidad em presarial en Japón apoyó la política de promoción de la emigración a América Latina. Los grandes em presarios japone­ ses sostuvieron juntas privadas para dialogar sobre la oportuni­ dad de emigrar al “nuevo mundo”, contando con la participación de banqueros, in dustriales y políticos (p. 75). Mientras tanto, surgió un Exporting Japan: Politics of Emigration to Latin America Toake Endoh, 2009, Estados Unidos de América, University of Illinois, 266 pp. Adolfo Alberto Laborde Carranco Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey egade Business School and egap reseña bibliográfica / book review '11-03-18 Migraciones internacionales 20.indd 247 3/18/2011 4:36:35 PM MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 6, NúM. 1, ENERO-JUNIO DE 2011248 nuevo concepto de política sobre “la superación del pueblo japonés en el exterior”, que buscaba pro­ mover la idea de que los ja poneses estaban contribuyendo al creci­ miento mundial, de tal suerte que la emigración hacia Latinoameri­ ca co menzó a ser vista como un proceso que llevaba al progreso nacional y a la construcción de la nación (p. 77). Sin embargo, es aún incierto si la política de emigración latinoamerica na cum­ plió sus objetivos de control de población y estabilización de re­ cursos al interior de Japón (p. 79). Aunque se trataba de una políti­ ca un tanto anticuada, és ta logró sobrevivir porque cumplía otros objetivos políticos. ¿Qué tipo de papeles adicionales asumía esta po lítica? ¿Qué problemas específi­ cos identificaron los funcionarios de gobierno e intentaron resolver a través de la emigración? Estas pre­ guntas se abordaron en el centro del análisis expuesto por Taoke (p. 98). En términos de la conexión entre la emigración latinoameri­ cana y el suroeste de Japón, algu­ nos expertos opinan que el patrón de la preeminencia del suroeste ya se había establecido hace mucho tiempo en las migraciones ante­ riores a Hawai y Norteamérica. Antes de la emigración japonesa a América Latina, la población del suroeste ya estaba acostumbra­ da a la migración a través de sus propias experiencias con las olas migratorias transpacíficas. Por lo tanto, se puede decir que la mi­ gración a América Latina fue una arteria nueva que emanó de los pa­ trones migratorios ya es tablecidos (pp. 107­108). Por otro lado, el autor argu­ menta que la idea de utilizar el programa de emigración estatal para apaciguar tensiones sociales prevaleció en los discursos de los políticos y administradores du­ rante la turbulenta década de los años veinte. La doble naturaleza de esta política –aliviar la sobre­ población y reducir la inestabili­ dad política– subraya el enfoque realista que tenía el Estado sobre la trayectoria de Japón a futuro, en donde una sobrepoblación en una economía rural causaría po­ breza y desempleo, lo que deterio­ raría la moral y la mentalidad del pueblo (p. 140). De esta manera, la inicia tiva de emigración latinoamericana fue institucionalizada en la déca­ da de los años veinte y después en los años cincuenta, junto con una serie de programas sociales dise­ ñados para lidiar con la situación económica y la decadencia cívi­ ca (pp. 155­156). En este mismo sentido, cabe men cionar que con '11-03-18 Migraciones internacionales 20.indd 248 3/18/2011 4:36:36 PM R ESEñA BIBLIOGR ÁFICA /BOOK R EVIEW 249 el mismo espíritu de bienestar so­ cial y rehabilitación individual, el Buró Social promovió y fomentó la emi gración a través de las insti­ tuciones. La emigración estaba di­ señada para “matar dos pájaros de un tiro: al mejorar las condiciones económicas, la emigración logra­ ba la emancipación de la agonía de la discriminación social” (p. 156). Por este motivo, la políti ca de emigración latinoamericana, que emergió de una atmósfera de crisis en los periodos de la pre­ guerra y posguerra, perdió fuerza con la llegada de nuevas condicio­ nes domésticas e internacionales. Antes de la guerra, el número de emigrantes disminuyó considera­ blemente en la década de los trein­ ta, mientras que en la posguerra los valores y los intereses del pue­ blo cambiaron de ser políticos a económicos, de acuerdo con el crecimiento de la economía y la industrialización de la década de los sesenta (pp. 159­160). En el contexto del im passe polí­ tico entre el coloni zado y el colo­ nizador, la política de emi gración fue diseñada e implementada para abordar y neu tralizar la presente tensión política y frenar posibles crisis similares en el futuro. Por ejemplo, en Washington, los le­ gisladores del Comité de Asuntos Militares discutieron la reubica­ ción de los campesinos en la isla de Okinawa (pp. 165­166). Otro factor que rea nudó la migración después de la Segunda Guerra Mundial fue la escasez de recur­ sos. A pesar de la ayuda generosa proporcionada por Estados Uni­ dos y el trato preferencial en los mercados internacionales, Japón se vio inmerso en un predicamen­ to al intentar reconstruir su red internacional de suministro de recursos. De esa manera, su re­ cuperación económica y posterior crecimiento dependía de fuentes externas para el suministro de energía y alimentación. En este sentido, América Latina contaba con todo lo que Japón carecía: amplias reservas de mi nerales, tie­ rra fértil con buen cli ma y un ex­ celente ambiente natural (p. 171). En el caso de Brasil, tanto los exportadores brasileños co mo los consumidores japoneses estaban interesados en la diversificación de sus socios comerciales. Respec­ to de estos últimos, el asunto era inminente. Con el surgimiento del proteccionismo econó mico después de la Primera Guerra Mun dial y la conformación de bloques colonialistas a escala glo­ bal, Japón se enfrentó a un dile­ ma internacional y tensiones con Estados Unidos y Gran Bretaña por su protagonismo en Asia. Por '11-03-18 Migraciones internacionales 20.indd 249 3/18/2011 4:36:36 PM MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 6, NúM. 1, ENERO-JUNIO DE 2011250 lo tanto, Japón decidió romper su dependencia de la hegemonía oc cidental, importando más pro­ ductos de Brasil que de Estados Unidos (pp. 172­173). Sin em­ bargo, Japón no implementaría ninguna medida proteccionista en contra de los productos bra­ sileños; al contrario, le otorgó a Brasil un estatus incondicional de nación más favorecida y continuó importando cada vez más algo­ dón brasileño. La esencia de estas transacciones internacionales fue considerada crítica y crucial para contrarrestar la falta de balance en el comercio internacional. En par­ ticular, la fuerza de trabajo de Ja­ pón y la propiedad privada fueron indispensables para lograr que el comercio y la operación de capital fueran esencialmente japoneses (p. 174). En este mismo orden de ideas, cabe destacar que en el Japón de la posguerra también se imple­ mentó una estrategia transnacio­ nal de recursos en conjunto con la emigración latinoameri cana, par­ ticularmente para la pro ducción de frijol de soya. Este producto, utilizado anteriormente en Brasil como alimento para animales, se convirtió en la principal cosecha de exportación (pp. 177­178). Por este motivo, al darse cuenta del valor del frijol de soya brasileño para posicionarse más en el te­ rreno del comercio internacional de commodities, Japón comenzó a proporcionar considerables apoyos financieros y técnicos a Brasil (pp. 178­179). Así mismo, el outsour- cing de algodón, frijol de soya y otros commodities manifestaron la intención de Japón de ampliar el efecto de su política de emigra­ ción en la economía internacional para reforzar la se guridad del su­ ministro de alimentos en América Latina. Para impulsar esta ini­ ciativa trans na cional, se lograron diver sos acuerdos institucionales, financieros y diplomáticos, en los cuales Brasil figuró como terreno de prueba para la orientación de las políticas japonesas (p. 179). El proyecto de emigración a América Latina bajo la tutela ja­ ponesa fue una parte integral de la estrategia global de Japón para expandir su esfera de influencia en la política mundial. A pesar del aparente tono etnocentrista e imperialista, Japón insistió en que sus operaciones de “colonización a través de la migración” no cons­ tituían un acto de agresión, sino un proyecto pacífico conducido siempre con la aprobación del otro país, respetando siempre su sobe­ ranía. Sin embargo, Occidente no creía en los argumentos pacifistas y cosmopolitas de Japón, cuyas '11-03-18 Migraciones internacionales 20.indd 250 3/18/2011 4:36:36 PM R ESEñA BIBLIOGR ÁFICA /BOOK R EVIEW 251 operaciones militares en el nores­ te de Asia sugerían lo opuesto: un intento de penetrar a la fuerza en el hemisferio oeste (p. 191). Lo que cambió de manera evi­ dente el discurso japonés sobre la emigración y la colonización en América Latina fue su conciencia nacional hacia sus an ti guos riva­ les: Estados Unidos y Europa. Los partidarios de la emigración ya no hablaban abiertamente y de ma­ nera antagónica sobre ellos, como lo habían hecho (p. 193). Al mis­ mo tiempo que veían para abajo y con racismo a América Latina, los partidarios de la emigración en Japón ofrecían razones similar­ mente racistas para sugerir que los mejores candidatos de migrantes eran la población rural y los mine­ ros (p. 194). Taoke Endoh concluye su tra­ bajo sobre las políticas de la mi­ gración japonesa a América Latina diciendo que el Estado japonés, tanto en el ámbito federal como en el local, fue el principal arquitecto del esquema migratorio tanto en la preguerra como en la posguerra de la Segunda Guerra Mundial. Do­ méstica e internacional mente, Japón promovió e incluso coordi­ nó la emigración a través de di­ versos acuerdos institucionales y en colaboración con organizacio­ nes e individuos. La migración sin precedentes a América Latina en las décadas de los años veinte y treinta, y posteriormente en los cincuenta y sesenta, fue una crea­ ción del Estado. Mientras que la participación del gobierno japonés en la emigración a América Latina fue constante, la implementación de la política y el discurso oficial sobre la migración colonial sufrió cambios. Este estudio ha propor­ cionado evidencia de que la emi­ gración latinoamericana fue un descompresor político utilizado por el Estado de la preguerra y posguerra para disminuir fuentes de inestabilidad y restaurar el or­ den público y la unidad nacional (pp. 197­203). '11-03-18 Migraciones internacionales 20.indd 251 3/18/2011 4:36:36 PM '11-03-18 Migraciones internacionales 20.indd 252 3/18/2011 4:36:36 PM