NOTA CRÍTICA 199 nota crítica El Programa de Naciones Uni­ das para el Desarrollo (pnud) difundió en el ámbito mundial seis recomendaciones básicas que resultan del Informe sobre desarrollo humano 2009: Supe- rando barreras: Movilidad y de- sarrollo humanos (pnud, 2009), presentado en octubre de ese año. El documento, como es habitual, mantiene un estilo de collage, del que destaca un ca­ rácter normativo que busca la promoción de políticas que den lugar a una migración interna­ cional ordenada. Está elabo­ rado con base en 57 estudios realizados por especialistas de distintas regiones del mundo, para reiterar, en 153 páginas y cinco capítulos (sin contar los anexos estadísticos), la promo­ ción de un conjunto de reformas que facilitarían que las personas, comunidades y países se benefi­ ciasen de la movilidad humana. Las cifras1 Una de las principales constata­ ciones del Informe sobre desarro- llo humano (idh) 2009 es que la mayor parte de los despla­ zamientos humanos se llevan a cabo al interior de los países. Las estimaciones conservado­ ras del pnud calculan que 740 millones de personas migran en el interior de los países, cuatro veces más que las que migran internacionalmente. Sin em­ bargo, el enfoque del documen­ to está dado en la migración internacional. 1Este apartado pretende ser un re­ sumen del capítulo 2 del Informe sobre desarrollo humano 2009, de donde se tomaron todas las cifras mencionadas, a menos que se asiente lo contrario. Acerca del Informe sobre desarrollo humano 2009, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo On the United Nations Development Program Human Development Report 2009 Ana Vila Freyer Instituto Tecnológico Autónomo de México [199] Migraciones internacionales 19.indd 199 14/07/2010 05:40:02 p.m. MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 5, NÚM. 4, JULIO-DICIEMBRE DE 2010200 Un dato interesante para ini ciar el análisis es que el por­ centaje de migrantes interna­ cionales se ha mantenido estable y ha representado alrededor de tres por ciento de la población mundial en los últimos 50 años. En el año 2008, la gran mayoría de los 214 millones de migran­ tes internacionales se traslada­ ron de una nación en desarrollo a otra, o entre países desarro­ llados. De ahí que las cifras su­ gieran que “el desarrollo y la migración van de la mano: en un país con desarrollo huma­ no bajo, la tasa media de emi­ gración es inferior al 4%, en comparación con el 8% en los países con un nivel de desarro­ llo más alto” (pnud, 2009:13). En términos de beneficios, el idh 2009 constata algunas de las ventajas obtenidas por los migrantes internacionales, comparando el desarrollo hu­ mano potencial que tendrían en su lugar de origen con lo que han ganado al trasladarse a países con índices de desarrollo mayores. Así, el idh 2009 des­ taca lo siguiente: Los migrantes de los países con bajo idh [índice de desarrollo humano] son quienes más pue­ den ganar y, en efecto, en pro­ medio vieron multiplicarse sus ingresos por 15 (a US$15,000 por año), duplicaron sus tasas de matrícula en educación (de 47% a 95%) y redujeron la mortali­ dad infantil en 16 veces (de 112 muertes por cada 1,000 nacidos vivos a siete) […] el estudio tam­ bién reveló que la autoselección –la tendencia de que quienes se trasladan son más acomodados y mejor educados– explica sólo una fracción de estas ganancias” (pnud, 2009:37). En buena medida, se reiteran algunos de los beneficios que mantienen las personas que mi­ gran, por lo general más educa­ das y con mayores ingresos que las personas promedio de sus comunidades de origen. Esto crea en sí mismo un problema, al dejar en las comunidades a las personas que por su pobreza original no tienen la opción de salir a buscar mejores oportuni­ dades de desarrollo. Las propuestas2 El informe parte del supuesto de que el aporte económico de 2Estas propuestas generales fueron to­ ma das del capítulo 1. Es de destacar que un conjunto detallado de propuestas de política específicas a cada uno de los seis puntos básicos forma parte del capítulo 5. Migraciones internacionales 19.indd 200 14/07/2010 05:40:02 p.m. NOTA CRÍTICA 201 los migrantes en la comuni­ dad de destino afecta poco, o casi nada, a los trabajadores lo­ cales. A esto hay que sumar las desventajas que enfrentan los migrantes para acceder a los ser­ vicios (salud, educación, segu­ ridad social, laboral, familiar, movilidad, entre otros) en las mismas condiciones en que lo hace la población local, acceso que se vuelve particularmen­ te difícil para los trabajadores irregulares. Esto, además, sin tomar en cuenta los costos per­ sonales (distanciamiento de las familias, inseguridad, estrés, et cétera) que implica la movili­ dad internacional. De ahí se empieza a cons­ truir el aspecto normativo del idh 2009, y se aboga por la pro­ moción de políticas eficientes, con las que los gobiernos deben reducir las restricciones al des­ plazamiento al interior y, sobre todo, fuera de las fronteras. La idea es, al fin, ampliar las al­ ternativas y la libertad de sus habitantes, así como apuntalar el desarrollo humano: crear las condiciones para que las per­ sonas puedan tener la vida que quieran elegir. Así, se destacan seis puntos que buscan beneficiar a los mi­ grantes, las comunidades y los países: 1. Liberalizar las actuales vías de entrada, de modo que más trabajadores puedan in­ migrar. 2. Asegurar derechos básicos a los migrantes. 3. Disminuir los costos de tran­ sacción de la migración. 4. Encontrar soluciones que be­ neficien tanto a las comuni­ dades de destino como a los migrantes. 5. Facilitar el movimiento de personas dentro de su propio territorio. 6. Integrar la migración a las estrategias nacionales de de­ sarrollo. Los primeros puntos de la agenda laboral para liberalizar los canales de entrada a los paí­ ses serían (pnud, 2009:15): • Ampliar los sistemas para el tra bajo estacional en secto­ res como agricultura y turis­ mo, por medio del esfuerzo concertado y participativo de aso ciaciones gremiales y em­ pleadores. Los gobiernos de los países de origen y destino participarían para acordar la Migraciones internacionales 19.indd 201 14/07/2010 05:40:02 p.m. MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 5, NÚM. 4, JULIO-DICIEMBRE DE 2010202 ejecución de garantías sala­ riales básicas, regulaciones de salud y seguridad, así como disposiciones para visitas rei­ terativas. • Aumentar la cantidad de vi­ sas para personas poco ca­ pacitadas, de acuerdo con la demanda de mano de obra en los países receptores. Esto incluiría la transferibilidad de empleadores, el derecho a la extensión de la estadía de los inmigrantes y una eventual re sidencia permanente, facili­ tar viajes de retorno durante el período de vigencia de la visa, así como la movilidad de las prestaciones acumuladas en ma teria de seguridad social. Principios que guían la propuesta La lista de recomendaciones se basa en el supuesto de que al cruzar una frontera internacio­ nal, las personas expanden sus oportunidades para mejorar su bienestar y el de sus familias. Esto es así porque se asume que el desarrollo humano es una expresión de la libertad de las personas para llevar la vida que ellas mismas elijan (Sen, 2001). Esta idea es presentada por el pnud desde hace varios años, y ha servido de base a programas sociales promovidos o apoyados por el Banco Mundial, como son Inicio Parejo en la Vida y Oportunidades, entre otros. Extendido a la reflexión de la movilidad humana, el desarro­ llo, como expresión de la liber­ tad, asume la migración como una acción básica para realizar los planes de vida individuales. Así, a la capacidad de desplazar­ se se le asigna un valor instru­ mental que facilita comprender que, efectivamente, la gente se desplaza para mejorar sus opor­ tunidades de vida y que, al hacerlo, privilegia algún tipo de valores por otros. En buena medida, la elección de migrar se ve limitada por las políticas públicas destinadas a regular el movimiento poblacional tanto en los países de origen como de destino. Al decidir migrar, las personas dan prioridad a unos beneficios sobre otros (por ejemplo, la prioridad salarial sobre el acceso limitado a servi­ cios públicos). Estas barreras al movimien­ to limitan el valor instrumental de éste, construyendo una pa­ radoja que no es muy bien re­ suelta en el idh 2009: “Aunque las personas pueden expandir Migraciones internacionales 19.indd 202 14/07/2010 05:40:02 p.m. NOTA CRÍTICA 203 otras libertades desplazándose y de hecho lo hacen, la medida en que son capaces de hacerlo depende de las condiciones en las que se trasladan, afectando sus ingresos, medios de susten­ to, salud, educación y empode­ ramiento” (pnud, 2009:29). Y es que, en buena medida, la idea de desarrollo como li­ bertad está basada en lo que algunos autores llaman nacio­ nalismo metodológico (Glick Schi ller, 2009). Esta idea se construye a partir de eleccio­ nes individuales que se pueden realizar porque cuentan con un empaquetamiento social e insti­ tucional, que facilita o restringe las elecciones individuales para realizar la vida que desean. El contexto de este paquete es el Estado­nación. La migración internacional implica el movimiento de per­ sonas –que algunos prefieren ver como trabajadores simple­ mente– entre naciones. Es cierto que es una elección que permite ampliar las opciones, al tiempo que limita los beneficios socia­ les que acompañan sus aportes a esas sociedades; también es cierto que, en muchos de los casos, los beneficios se compar­ ten con familias que viven –y a las que quizá refuerzan– en es­ pacios nacionales diferentes. De hecho, es como si se constituye­ se un desarrollo como li bertad transnacional, que representa el mayor desafío en el estudio de la migración y las opciones de política que el fenómeno de­ manda. El terreno de la utopía El trabajo pasa de la promoción de los ideales al reconocimiento de los factores determinantes de algunas políticas. El más obvio es el reconocimiento del Esta­ do­nación, la importancia de las fronteras y el derecho a au­ todefinir sus sociedades. Aquí se hace entonces un llamado a la solidaridad internacional, la promoción del desarrollo a tra­ vés de agencias de cooperación internacional, etcétera, que de hecho ya existen. Además de las condiciones de solidaridad, la promoción de una migración ordenada es una preocupación real que afecta el diseño de las políticas. Las primeras preguntas que se podrían resolver en estas re­ comendaciones son si las po­ líticas de migración ordenada deben definirse para lograr la promoción de políticas de mi­ gración de trabajadores o de Migraciones internacionales 19.indd 203 14/07/2010 05:40:02 p.m. MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 5, NÚM. 4, JULIO-DICIEMBRE DE 2010204 personas que eligen trabajar fue­ ra de sus países para ampliar al gunas de sus opciones de de­ sarrollo. No está clara cuál es la posición del pnud al respec­ to, lo que dificulta responder cómo deberían ser las políticas que propicien el mo vimiento humano. Aunque el capítulo cinco –dedicado a las recomen­ daciones específicas– se centra en retomar temas concretos que tienen largo tiempo en la agen­ da: la movilidad de los derechos de seguridad social, la transfe­ rencia de aportes a las familias, la promoción de programas de empleo temporal, entre muchos otros. Al mismo tiempo, la idea de extender las responsabilida­ des de una justicia redistributiva se superponen y naturalmente traspasan las fronteras nacio­ nales; en este sentido no hay contradicción entre la idea de que las sociedades pueden [sic] diseñar instituciones con el objetivo primordial de gene­ rar resultados justos entre sus miembros y la idea de que quie­ nes forman parte de esa socie­ dad compartirán la obligación de crear un mundo justo con y para los demás seres humanos que no forman parte de su so­ ciedad (pnud, 2009:30). Es decir, ¿los migrantes que aportan su trabajo y, general­ mente, recursos a las institucio­ nes de los países de acogida son sólo trabajadores extranjeros tem porales, en el mejor de los casos, o irregulares –los expul­ san de la comunidad nacional en la que trabajan y aportan, pero no reciben–? ¿Qué espa­ cios de influencia quedan para los países emisores, en caso de que quieran tratar de influir en el fenómeno? Para todos los que investi­ ga mos acerca de este tema, el desafío se vuelve encontrar la manera de definir condiciones en las cuales los aportes de los individuos y los beneficios que reciben de ellos de manera co­ lectiva se extiendan más allá de los límites nacionales. ¿Cómo construir el argumento y la bue na práctica que permitan considerar arreglos institucio­ nales para que los trabajadores migrantes –sobre todo los me­ nos calificados– se beneficien del aporte que hacen a una co­ munidad que no se les recono­ ce como suya cuando llegan a ella a buscar –para ellos y sus familias– las oportunidades que les permitan tener la vida que valoran? Migraciones internacionales 19.indd 204 14/07/2010 05:40:02 p.m. NOTA CRÍTICA 205 Bibliografía Glick Schiller, N., 2009, A Global Perspective on Transnational Migration: Theorizing Migration without Methodological Na- tionalism, Oxford, Centre on Migration, Policy and Society/ University of Oxford (compas Working Paper wp­09­67). pnud, 2009, Informe sobre desarrollo humano 2009: Superando ba- rreras: Movilidad y desarrollo humanos, Nueva York, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo/Palgrave Macmillan. Sen, A. (2001), Development as Freedom (1a. ed.: 1999), Nueva York, Anchor Books Edition. Migraciones internacionales 19.indd 205 14/07/2010 05:40:02 p.m. Migraciones internacionales 19.indd 206 14/07/2010 05:40:02 p.m.