MI11.P65 RESEÑA BIBLIOGRÁFICA Inmigrantes y economía informal en Los Ángeles. Atrapados en la tierra prometida Guillermo Ibarra Escobar y Ana Luz Ruelas (coords.) México, Universidad Autónoma de Sinaloa/Casa Juan Pablos/ Dirección de Investigación y Fomento de Cultura Regional, 2006 María Arcelia Serrano Vargas El Colegio de la Frontera Norte Inmigrantes y economía informal en Los Ángeles es una compilación de ex- haustivos estudios de caso que nos ilustran acerca de cómo los migrantes mexicanos han transformado la geo- grafía espacial y económica de una de las ciudades más importantes de Estados Unidos: Los Ángeles, Cali- fornia, con especial énfasis en los pro- cedentes del estado de Sinaloa. Los análisis son variados y la riqueza de sus datos deja en claro las principa- les características de las poblaciones que se estudian. En primer término, el estudio “Tra- bajar como jornalero urbano, ¿últi- ma opción? o ¿empleo alternativo?”, de Abel Valenzuela Jr., aborda el caso de los jornaleros urbanos1 como un claro ejemplo de la participación de los migrantes en los mercados de tra- bajo flexibles, caracterizados por la falta de regulación institucional, ines- tabilidad, propensión a abusos labo- rales y carencia de prestaciones, los que, sin embargo, son una opción de trabajo para aquellos que tienen limitada experiencia laboral, baja es- colaridad y falta de redes y amista- des y de documentos legales, y que permite obtener un ingreso modes- to pero suficiente como medio de sobrevivencia económica. Este tipo de ocupaciones se han incrementado en Los Ángeles por diversas causas; entre ellas, la reestructuración eco- nómica, caracterizada por la expan- sión de los mercados globales del tra- bajo informal; la declinación de la actividad económica formal regula- da por el Estado, y el aumento de la inmigración. Asimismo, los jornale- ros urbanos se han visto obligados a emplearse en fábricas como trabaja- dores contingentes, que son aquellos contratados por temporada, para hacer frente al aumento de la de- manda de un servicio o producto o para ajustar fluctuaciones de las cargas de trabajo, y que tienen hora- rios de trabajo imprevisibles, bajos salarios y relaciones condicionadas con sus empleadores, de acuerdo con la definición de Spalther-Roth y 1 El autor entiende por jornaleros a las personas que se juntan en las esquinas de las calles a solicitar empleo temporal diariamente. 180 MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 3, NÚM. 4, JULIO-DICIEMBRE DE 2006 Hartmann (1998).2 Dadas estas de- finiciones, se aplicaron entrevistas en los lugares de reunión de jornaleros para establecer un perfil general de los mismos, y se concluyó que en su mayoría son hombres, latinos, jóve- nes, con bajo nivel educativo, esca- sa habilidad para el inglés, con una alta proporción de indocumentados y de arribo reciente a la ciudad. El segundo estudio, “Etnicidad y riesgo: empresarios sinaloenses en South Central”, de Blas Valenzuela Camacho, aborda la importancia de las redes y los vínculos como medios de ayuda y apoyo para los futuros emi- grantes. La existencia de una pobla- ción empresarial coétnica estableci- da en una ciudad extranjera, en este caso un grupo de restauranteros de Sinaloa, facilita la incorporación eco- nómica de sus coterráneos al funcio- nar como mercados internos de tra- bajo, al proteger a los trabajadores inmigrantes de la competencia en el mercado general y, a su vez, al pro- porcionar el entrenamiento necesario para futuras actividades empresaria- les. Este tipo de economías se basa en la solidaridad comunal, por lo que autores como Portes las han denomi- nado “enclaves étnicos”, puesto que redundan en beneficios mutuos para propietarios de empresas, trabajado- res y consumidores provenientes de las mismas regiones expulsoras de migrantes, que al mismo tiempo fun- cionan como reemplazos permitien- do la continuidad de las actividades económicas y culturales establecidas desde años atrás. A pesar de que el estatus migratorio es una restricción que el gobierno estadunidense esta- blece para el acceso a la propiedad empresarial y la adquisición de cré- ditos, los sinaloenses han encontrado vías para hacerse de ellos, tales como el ahorro y la solidaridad familiar. Y aunque la teoría de la desventaja enun- cia que las economías étnicas limitan su potencial a un solo mercado, el caso en estudio es una excepción, pues los sinaloenses han logrado establecer estrechas relaciones de asistencia, for- mación de organizaciones formales e informales a partir de sus estructuras sociales y, sobre todo, un sentido de identidad grupal que posibilita la ca- pacidad de movilidad de los recursos étnicos y que contribuye a la forma- ción de nuevas empresas. Por su parte, el estudio denomina- do “Madres trasnacionales. Trabaja- doras domésticas mexicanas”, de Imelda Coronel Cabanillas, consti- tuye una trascendente recopilación del sentir y pensar de las mujeres migrantes mexicanas que laboran en Los Ángeles como empleadas domés- ticas y/o niñeras, donde se resalta, ante todo, el traslado de su amor ma- ternal al cuidado de los hijos de sus empleadores, mientras que los pro- pios permanecen en su lugar de ori- gen. Este arreglo organizacional per- mite a la mujer estadunidense delegar en la mexicana una parte de sus fun- ciones como ama de casa para po- der incorporarse al mercado laboral; en tanto que la mujer mexicana ob- tiene un ingreso destinado en su ma- yoría a la manutención de los hijos, aunque a cambio del establecimien- to de relaciones de afecto a distan- 2 Citado por Abel Valenzuela (2006:37). RESEÑA BIBLIOGRÁFICA 181 cia, limitadas en general a las llama- das telefónicas. El parentesco, la amistad y el paisanaje han sido la for- ma principal a la que las domésticas recurren para enterarse de la exis- tencia de un empleo, aunque a últi- mas fechas han optado por la com- pra del mismo,3 debido a que sus redes y vínculos se han vuelto esca- sos y celosos. Es decir, se piensa que las empleadas domésticas recién lle- gadas a Estados Unidos abaratan los salarios y hacen más vulnerable y marginado el trabajo; por tanto, las y los migrantes ya establecidos en la ciudad les niegan ayuda para encon- trar empleo. Sin embargo, para las estadunidenses contar con una niñe- ra latina tiene ventajas, pues consi- deran que las guarderías brindan una educación institucional fría y un cui- dado de segunda clase, además de que las multan cuando no recogen a tiempo a sus hijos. Por esto, se ha incrementado el número de trabaja- doras domésticas, quienes en 2001 alcanzaron la cifra de 100 mil sólo en la ciudad de Los Ángeles, aunque en un empleo sin prestaciones y con sueldos bajos. Ante esta situación, surge el programa de trabajadoras do- mésticas CHIRLA,4 que tiene como objetivo informar, organizar, atender y enseñar la defensa de sus derechos a estas mujeres. El cuarto artículo, “Acceso univer- sal y división digital en los migrantes sinaloenses en Los Ángeles”, de Ana Luz Ruelas, analiza el uso de los me- dios de comunicación electrónica en- tre los migrantes, sobre todo ante la existencia de normatividades, como el “servicio universal”, que obligan a los gobiernos a establecer políticas de telecomunicaciones que garanticen que todos los hogares tengan acceso a los servicios básicos de comunica- ción, bajo el argumento de que, ade- más de ofrecer ventajas económicas, fomentan el desarrollo de valores como equidad, independencia y de- mocracia. Por ello, en California se implementó la iniciativa denomina- da The Californian Intelligent Network Taskforce, la cual, sin embargo, no ha sido suficiente para incorporar ópti- mamente a un sector social de mi- grantes. Mediante encuestas telefóni- cas se indagó el acceso a tecnologías de la información y comunicación, con la conclusión de que la telefonía celular es la más popular entre la po- blación migrante, pues 56 por ciento la utilizan; pero apenas 52 por ciento cuenta con computadora y 49 por ciento tiene servicio de televisión por cable o televisión restringida, tasas in- feriores a la media nacional en Esta- dos Unidos. Así, mientras los migran- tes son asiduos consumidores de larga distancia, un servicio considerado caro, la mayoría no tiene acceso a sub- sidios del gobierno por su situación legal. Estas condiciones afectan la conectividad y comunicación de los grupos vulnerables, particularmente de los inmigrantes mexicanos, que tratan de mantener sus vínculos fa- miliares mediante los medios de co- municación verbal. 3 Las migrantes de reciente arribo a Los Ángeles pagan hasta 100 dólares a las agencias de colocación para que las contacten con su primer empleo. 4 Coalition for Humane Immigrant Rights of Los Angeles. 182 MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 3, NÚM. 4, JULIO-DICIEMBRE DE 2006 En el penúltimo estudio, denomi- nado “Soy de aquí y de allá tam- bién”, Ismael García Castro analiza la formación y consolidación de una red migratoria que va de Aguacaliente Grande, una comunidad del muni- cipio de Choix, en Sinaloa, hasta la región de Victor Valley, al noreste de la zona metropolitana de Los Ánge- les. Se centra en los lazos culturales y comunitarios que transforman el entorno al que arriban los migrantes, incluso modificando la fisonomía de vecindarios y distritos urbanos. La pertinencia del análisis se basa en que la población sinaloense se está convirtiendo en una de las más im- portantes en términos migratorios,5 en un proceso que dio inicio en la década de los cuarenta con el Pro- grama Bracero y que se intensificó en las últimas décadas gracias a que se ha convertido en un modo de vida y de sostén económico para las co- munidades de origen. El último artículo, “La movilidad de inmigrantes: camionetas como alternativa de transporte”, de Abel Valenzuela Jr., Adriele Robles González y Lisa Schwetzer, es un de- bate acerca de las razones del surgi- miento y uso de una nueva modali- dad de transporte informal (por ende, no regulado) en Los Ángeles, que es comúnmente utilizado por inmigran- tes mexicanos de diversos niveles socioeconómicos y estatus legal. En- trevistas hechas a usuarios señalan que el bajo costo, la flexibilidad, con- tar con choferes de habla hispana y la música y televisión en español son los motivos principales de su utiliza- ción para viajar a otras partes del estado o del país. El perfil de los con- sumidores coincide en que poseen baja escolaridad, bajos ingresos y de- ficiente habla del idioma inglés. En general, el libro presenta varia- dos matices del tema migratorio, pasando por las formas de inserción laboral, el transnacionalismo, las re- des y vínculos, los medios de comu- nicación y transporte, pero su enfo- que principal es el impacto que estas transformaciones tienen en la comu- nidad receptora. 5 De acuerdo con la EMIF 2001, los originarios de Sinaloa ocupan el quinto lugar en el total de la población que emigra a Estados Unidos, mientras que en los resultados del Proyecto Cañón Zapata ocupa el tercero.