http://200.23.245.225/AlMigraci.PDF RESEÑA BIBLIOGRÁFICA International Migrants and the City. Bangkok, Berlin, Dakar, Karachi, Johannesburg, Naples, São Paulo, Tijuana, Vancouver, Vladivostok Marcello Balbo (editor) Venecia, UN-HABITAT-Naciones Unidas/Università Iuav di Venezia, 2005 Rafael Alarcón El Colegio de la Frontera Norte Los migrantes internacionales en esta era de globalización acelerada han elegido a las ciudades como destino principal; por esta razón, ante el azo- ro y el rechazo de muchos ciudada- nos nativos, los ámbitos urbanos de los países receptores de migrantes se han ido convirtiendo de manera pro- gresiva en espacios multiculturales. En varias ciudades los inmigrantes se han visto confinados a ciertos es- pacios, en los que recrean la vida so- cial y cultural de sus países de ori- gen y una “economía de la nostalgia”, que crece inexorablemente ante el arribo constante de nuevas oleadas de personas. Las historias sobre la ciudad y los migrantes internacionales han sido contadas por analistas de todo el mundo, pero especialmente de Eu- ropa y Estados Unidos. Sin embar- go, esas historias en general son las que se desarrollan en grandes metró- polis. Sabemos mucho menos de lo que ocurre en ciudades menos im- portantes, no sólo de los países en desarrollo, sino también de los paí- ses desarrollados. International Migrants and the City es una compi- lación de textos escritos en inglés que buscan llenar ese hueco de la litera- tura sobre urbanización y migración internacional. El libro está basado en las experiencias de los habitantes de diez ciudades que no alcanzan el estatus de ciudades globales, como define Saskia Sassen a las que consi- dera los nodos desde donde se ad- ministra la economía global y de las que son emblemáticas Nueva York, Londres y Tokio. Bangkok (Tailandia), Berlín (Alema- nia), Dakar (Senegal), Johannesburgo (Sudáfrica), Karachi (Pakistán), Nápoles (Italia), São Paulo (Brasil), Tijuana (México), Vancouver (Cana- dá) y Vladivostok (Rusia) están ubi- cadas en economías de alto, mediano y bajo ingreso, así como en econo- mías de transición, como señalan Marcello Balbo y Rafael Tuts en la introducción del libro. El primero es editor del libro y profesor del de- partamento de planeación urbana de la Università Iuav di Venezia; el se- RESEÑA BIBLIOGRÁFICA 167 gundo es funcionario del Programa de las Naciones Unidas para los A s e n t a m i e n t o s H u m a n o s ( U N - HABITAT), con sede en Nairobi. Este libro es parte de la Campaña Global sobre Governanza Urbana que pro- mueve UN-HABITAT para hacer posi- ble la “ciudad inclusiva”, en la que todas las personas puedan participar productiva y positivamente con inde- pendencia de su situacion económi- ca, género, edad, raza o religión. Ante la evidencia de comunida- des segregadas, explotación laboral, discriminación y negligencia guber- namental, rasgos endémicos en mu- chas ciudades con comunidades inmigrantes significativas, Balbo y Tuts plantean que las ciudades de- ben saber que ellas tienen opciones en el ámbito de las políticas públi- cas para enfrentar los retos de la ex- clusión, el deterioro de la ciudada- nía y el conflicto creciente. De aquí parte el argumento cen- tral del libro. En tanto que los go- biernos federales tienen a su cargo el diseño de las políticas de inmigra- ción, que cada vez son más restricti- vas en todo el mundo, los gobiernos locales no solamente carecen del con- trol sobre los flujos de personas que llegan a sus ciudades, sino que tie- nen además la responsabilidad de ad- ministrar la política de integración de los inmigrantes mediante la pro- visión de vivienda, empleo y servi- cios urbanos básicos. Balbo y Tuts consideran que las políticas de des- centralización han buscado transferir a los gobiernos locales la responsabilidad de proveer a las ciudades la infraestructura y los ser- vicios requeridos para la competencia global, así como los servicios básicos re- queridos por el número creciente de pobres urbanos (p. 7). El libro reúne colaboraciones de un equipo internacional formado por 14 profesores o investigadores uni- versitarios en las disciplinas de sociología, planeación urbana, arqui- tectura, geografía, economía y estu- dios culturales y dos funcionarios gubernamentales dedicados a cues- tiones urbanas y migratorias.1 El es- tudio tiene dos objetivos principales: analizar la aplicación de las políticas públicas urbanas con relación a los inmigrantes y establecer las mejores prácticas (best practices) que se han implementado para determinar su efectividad y su aplicabilidad en otras ciudades. Como sucede en este tipo de li- bros, los diez estudios de caso va- rían significativamente en su calidad. En primer lugar, los autores que ana- lizan las ciudades de los países desa- rrollados, como Berlín, Vancouver y Nápoles, tienen acceso a informa- ción estadística sobre los inmigrantes internacionales recolectada por los gobiernos, información que no tie- nen los que escriben sobre ciudades 1 Los autores de los diez estudios de caso son Supang Chantavanish y Premjai Vungsiriphisal (Bangkok), Hartmut Haussermann, Andreas Kapphan y Julia Gerometta (Berlín), Alfred Inis Ndiaye (Dakar), Jonathan Crush (Johannesburgo), Haris Gazdar (Karachi), Luigi Fusco Girard y Iain Chambers (Nápoles), Renato Cymbalista y Kazuo Nakano (São Paulo), Tito Alegría (Tijuana), Michael Leaf (Vancouver) y Victor Fersh (Vladivostok). 168 MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. 3, NÚM. 3, ENERO-JUNIO DE 2006 como Bangkok o Karachi. En el caso de Tijuana, México, aun la informa- ción censal tiene serias limitaciones, ya que, por ejemplo, a pesar de que existe la Asociación de la Colonia China, que cuenta con 480 miem- bros, y que hay 250 restaurantes chi- nos debidamente registrados, el censo de población del 2000 no registró ni una sola persona nacida en China entre los residentes de esta ciudad. Además, mientras algunos autores presentan revisiones bibliográficas extensas de hasta cuatro páginas de referencias, otros trabajos se apoyan en lecturas muy pobres de la litera- tura existente. Sin embargo, la ma- yor parte de los trabajos siguen un esquema previamente acordado por los autores y que cubre las caracte- rísticas principales de la inmigración internacional, la percepción de la inmigración y su impacto en el re- juego político urbano, la política de inmigración nacional y su efecto en la ciudad, la relación entre las estra- tegias de planeación urbana y las co- munidades de migrantes, y finalmen- te, la evaluación de las lecciones aprendidas y las recomendaciones. Una de las contribuciones valiosas del libro es la descripción que hace de la diversidad de circunstancias a las que se enfrentan los migrantes en las ciudades huéspedes y de las esca- sas “mejores prácticas” que se han implementado en algunas ciudades del mundo desarrollado. En Berlín, por ejemplo, existe un Consejo para los Asuntos sobre la Integración y la Mi- gración, formado por miembros res- petados e influyentes de la esfera po- lítica de la ciudad, que aconseja al senado de Berlín. En esta ciudad tam- bién se han desarrollado tres progra- mas exitosos dirigidos a apoyar la edu- cación y el entrenamiento vocacional de los jóvenes inmigrantes. Nápoles ha establecido políticas públicas bien definidas para apoyar el empleo, la salud y los derechos de los trabajado- res inmigrantes y para facilitar su in- tegración social a través de progra- mas como “La Ventana para los Desempleados”, “Mila” y “La Gata”. Asimismo, en Vancouver hay varios programas y financiamiento para coadyuvar al establecimiento de los inmigrantes y apoyarlos con entrena- miento laboral y clases de inglés. Pa- ralelamente, han surgido una gran cantidad de organizaciones no guber- namentales (ONG) que promueven el multiculturalismo y los servicios para los inmigrantes, entre las que se des- tacan la United Chinese Community Enrichment Services Society. En el resto de las ciudades no hay políticas públicas significativas para atender las necesidades específicas de los inmigrantes, los que en algunos ca- sos son beneficiados cuando se les in- cluye en los esfuerzos por apoyar a los pobres urbanos. En Dakar, las ONG protegen a los inmigrantes sujetos a deportación. Ni el gobierno de Johannesburgo ni el de Karachi han desarrollado alguna política importan- te con relación a los migrantes, cuya estancia es vista en la primera ciudad como temporal y en la segunda se ha pasado de un régimen de inmigración relativamente abierto a uno más res- trictivo. Lo mismo sucede en Bangkok, donde el gobierno federal ha incre- mentado el control de la inmigración RESEÑA BIBLIOGRÁFICA 169 indocumentada. En São Paulo, el go- bierno de la ciudad ha hecho intentos tímidos para apoyar a los inmigrantes a través de una página internet deno- minada “Ciudad de los Mil Pueblos” y un museo donde se documenta la historia de la inmigración a la ciudad. La orden católica de los scalabrinianos fundó la Casa del Migrante para ofre- cer servicios básicos a esta población. En Tijuana, por su parte, aunque la comunidad local es tolerante, no exis- ten políticas públicas dirigidas a los inmigrantes, que constituyen una frac- ción muy reducida de la población. So- lamente ONG como la Casa del Migrante, de los padres scalabrinianos, apoyan tanto a los que se quieren esta- blecer en la ciudad como a quienes están en tránsito hacia Estados Uni- dos. En Vladivostok, las autoridades gubernamentales han tratado de crear un ambiente más favorable para los inmigrantes sin lograr buenos resulta- dos, ante la falta de recursos y un mar- co regulatorio federal. En el capítulo de conclusiones, Balbo y Tuts proponen varias reco- mendaciones, entre las que sobresa- len dos. En primer lugar, impulsar el “derecho a la ciudad” para todos, in- cluidos los migrantes internaciona- les, para que puedan acceder a los beneficios que ofrecen las ciudades bajo los principios de solidaridad, li- bertad, igualdad, dignidad y justicia social. Este derecho se puede tradu- cir en el acceso de los migrantes al proceso de toma de decisiones; por ejemplo, garantizándoles el derecho a votar en las elecciones locales. En segundo lugar, Balbo y Tuts expresan el deseo de que en el futuro las ciu- dades pasen de multiculturales a ser cosmopolitas. Es decir, que pasen, de una situación en la que múltiples formas culturales son reconocidas y en ocasiones promovidas, a una en la que los residentes de una cultura se sientan cómodos de interactuar con personas de otras culturas (p. 344).