Untitled-7 RESEÑA BIBLIOGRÁFICA Clubes de migrantes oriundos mexicanos en los Estados Unidos. La política transnacional de la nueva sociedad civil migrante Guillaume Lanly y M. Basilia Valenzuela V. (comps.) Zapopan (Jalisco), Centro Universitario de Ciencias Económicas y Administrativas-Universidad de Guadalajara, 2004 Guillermo Ibarra Escobar Universidad Autónoma de Sinaloa Nos encontramos ante un libro que seguramente no pasará inadvertido y se convertirá en obligado punto de referencia de los debates sobre los procesos organizativos que conlleva la migración de México a Estados Unidos. Los 13 artículos compilados son resultado de investigaciones ori- ginales, con información de prime- ra mano generada en trabajo de cam- po en comunidades migrantes expulsoras y en los lugares de recep- ción, cuya pretensión es comprobar hipótesis fundamentadas en marcos conceptuales multidisciplinarios. De esa forma han logrado explicar múl- tiples aspectos del origen y desarro- llo de los clubes de migrantes que han proliferado en la Unión Ameri- cana en las últimas dos décadas. El libro consta de 491 páginas y está organizado en tres partes y una in- troducción de dos ensayos: en uno los compiladores exponen el estado de la investigación sobre el tema y el otro es una excelente revisión histó- rica de Jesús David Valenzuela Romo sobre las organizaciones mexicanas en Estados Unidos. La primera parte trata de los clu- bes de migrantes oriundos mexica- nos en las regiones tradicionales, in- cluyendo los casos de Zacatecas, abordado por Miguel Moctezuma; Jalisco y Zacatecas, por Guillaume Lanly y Volker Hamann; Michoacán, por Xóchitl Bada; Guanajuato, por Laurent Faret, y Oaxaca, por Laura Velasco Ortiz. En la segunda parte se abordan los casos de clubes de re- giones migratorias emergentes: una experiencia de la Mixteca poblana, por Gustavo López Ángel; los clubes de oriundos del Estado de México, por Germán Vega Briones; el de Veracr uz, por Patricia Eugenia Zamudio Grave, y los de Nayarit y Puebla, por Cecilia Ímaz. Y en la ter- cera parte se analizan las perspecti- vas de los clubes de migrantes oriun- dos. Esta parte consta de dos trabajos. En uno, Luis Escala Raba- 184 MIGRACIONES INTERNACIONALES dán, basado en el estudio de los clu- bes de mexicanos en el sur de California, reflexiona sobre el futu- ro de estas asociaciones, y en otro, u n e n s a y o c o n c l u s i v o , B a s i l i a Valenzuela Varela analiza los retos y perspectivas de la sociedad civil migrante, la política transnacional y el desarrollo de las regiones. El con- junto de artículos da cuenta de una abigarrada problemática, de los mo- mentos clave de la historia de la mi- gración mexicana a Estados Unidos desde la perspectiva de las regiones estudiadas; de las diferentes modali- dades de organización en cada una de esas etapas desde el siglo XIX has- ta nuestros días; del significado cul- tural y político de los clubes; de las formas de operación, objetivos e in- tereses; de las relaciones de los migrantes con sus comunidades de origen y con los diferentes niveles de gobierno; de las remesas, y de la par- ticipación política, pero sobre todo, los textos constituyen reflexiones teó- ricas y discusiones metodológicas pertinentes para el estudio de estos procesos. Miguel Moctezuma, a partir del caso de los zacatecanos (los que han creado el mayor número de clubes en Estados Unidos), caracteriza sociológicamente la conformación de las organizaciones de migrantes, des- de una perspectiva histórica y lógi- ca, considerando las cuatro dimen- siones: cultural, social, económica y política, en que se expresa una ciu- dadanía extraterritorial. Las prácti- cas de los migrantes –que habitan un multiespacio translocal viviendo dis- tintas formas de experiencias socia- les y culturales– generan en esas or- ganizaciones un “sujeto político ex- traterritorial”, que también es un “agente colectivo”, el cual cuenta con un capital social y una identi- dad que le han permitido ser pio- nero en la promoción de políticas públicas del Estado mexicano para los migrantes y sus comunidades (como los programas Dos por Uno y Tres por Uno, por ejemplo) y a sus dirigentes ser “piezas clave en las relaciones de poder y cabildeo entre México y Estados Unidos”. Guillaume Lanly y Volker Hamann, por su parte, sostienen la misma idea del migrante colectivo y la sociedad civil transnacional: La aparición de clubes y las numerosas iniciativas orientadas hacia la comuni- dad de origen basadas en la elabora- ción y el financiamiento de proyectos de infraestructura comunitaria han ori- ginado la aparición de una sociedad civil transnacional que ha aprovecha- do los cambios recientes en México (...) para jugar –en ciertos estados– un pa- pel cada vez más importante a nivel local pero también a nivel regional (p. 127). Xóchitl Bada es menos enfática en reivindicar la existencia de una so- ciedad civil transnacional, y utiliza la noción de participación ciudadana extraterritorial al investigar los nue- vos patrones comunitarios transna- cionales a partir de la Federación de Clubes Michoacanos de Illinois (Fedecmi), con sede en Chicago. Apoyándose en un enfoque de transnacionalismo, considera que las comunidades transmigrantes se con- RESEÑA BIBLIOGRÁFICA 185 forman como respuesta a los proce- sos globales, y sostiene que han lo- grado autonomía, empoderamiento y generar capital simbólico para pre- servar sus lazos y realizar acciones para beneficiar a sus comunidades de origen. Argumenta que estas co- munidades transnacionales emergen “cuando lo local y global se inter- sectan”, creando lazos sociales entre espacios geográficos distantes. Laurent Faret, en su estudio de la experiencia de los guanajuatenses y su lógica de creación de clubes, de- sarrolla una caracterización de éstos con menor inclinación a conceptos tan contundentes como el de socie- dad civil transnacional, y utiliza el término de “protagonista internacio- nal” para referirse a estas organiza- ciones que pudieran convertirse “en nuevos actores del desarrollo local”. En uno de los artículos más sugeren- tes y logrados del libro, Laura Velasco, analizando el caso oaxaqueño, fija su atención en la politización de las re- des de inmigrantes, lo que genera condiciones variadas para la organi- zación de los clubes. Esta investiga- dora enfoca el surgimiento de estas organizaciones a partir de tres facto- res que han sido documentados en otras regiones del mundo: que los migrantes hayan experimentado una fuerte tradición comunal, la necesi- dad de politización de redes y gru- pos informales antes de que los inmigrantes configuren una asocia- ción, y que las asociaciones consti- tuidas en los lugares de residencia mantengan vínculos con el sistema social y político de sus pueblos. Es constante en esta hipótesis la idea de la continuidad de la vida comunita- ria y de sus estructuras organizativas, lo cual lleva a fijar la atención en la importancia de las tradiciones en torno a las formas de hacer política en los pueblos de origen. Con base en esta hipótesis es posible compren- der con mayor objetividad que en la miríada de comunidades de in- migrantes puede haber diferentes tra- diciones políticas, lo que sugiere cau- tela para concluir algún patrón so- bre la trayectoria general que deban seguir los clubes en su desarrollo político organizativo. Para Velasco, las tradiciones políticas de los migrantes no se consideran como una fatalidad, sino como una herencia histórica que está sujeta a las transformaciones que el propio sujeto enfrenta a lo largo de su experiencia migratoria (p. 278). Gustavo López Ángel, al darle se- guimiento a la vida de la Asociación Micaltepecana de oriundos de la Mixteca de Puebla, utiliza concep- tos como desterritorialización y reterritorialización para mostrar la ubicación simultánea de una comu- nidad de múltiples espacios y de las relaciones sociales que trascienden los límites espaciales de las comuni- dades de origen y de destino. López Ángel considera a las asociaciones de migrantes como una de las prin- cipales instituciones que permiten construir los lazos al interior de la comunidad translocal, dado que con- forman un amplio abanico de pro- cesos organizativos (p. 288). Al com- binar las diferentes experiencias organizativas de este grupo en la mi- gración tanto interna como interna- 186 MIGRACIONES INTERNACIONALES cional, ensaya un enfoque más rea- lista sobre las diferentes posibilida- des de desarrollo de las organizacio- nes de migrantes, sin caer en generalizaciones con poco sustento. El artículo de Germán Vega sobre los clubes del Estado de México adopta un estilo de reporte ejecuti- vo sin pretender embarcarse en problematizaciones teóricas, y ofre- ce, en cambio, una bien documen- tada panorámica de las experiencias organizativas de migrantes de una región atípica hasta hace algunos años. Cecilia Ímaz, en su estudio so- bre los clubes de Nayarit y Puebla, aborda la organización de los migrantes como “un espacio comu- nitario transnacional”, y analiza la participación política de estos gru- pos y sus líderes bajo la hipótesis de que hay un impacto político de las organizaciones transnacionales de migrantes en sus comunidades de ori- gen y en diversas instituciones del país, en atención al tamaño de la po- blación emigrada, la política del Es- tado mexicano hacia sus emigrados, la relación México-Estados Unidos, el poder económico de esa población y el arraigo cultural de los emigra- dos. Igualmente, Ímaz propone que la existencia y nivel de la influencia po- lítica de las organizaciones de migrantes en sus comunidades de origen depen- derá del a) tipo de inmigrantes, b) tipo de comunidad de donde provienen y c) tipo de organización que han formado (p. 386). Por su parte, reconociendo que la emigración veracruzana se caracte- riza por su “juventud, celeridad y he- terogeneidad”, Patricia Zamudio, en un original y bien documentado en- sayo, nos ofrece resultados de un ex- haustivo trabajo de contacto con al- gunas comunidades de Veracruz en la Unión Americana, de su rápido proceso para organizarse aprove- chando las experiencias de otras co- munidades más añejas. Luis Escala Rabadán problematiza, manejando los diferentes ángulos que entraña este tema, sobre los factores que han influido en el éxito de las organiza- ciones de migrantes mexicanos en Estados Unidos y las transformacio- nes que han experimentado, toman- do como ejemplo los clubes y fede- raciones que operan en el área de Los Ángeles. A pesar de la riqueza documental y conceptual de los trabajos reuni- dos, de la lectura del libro se conclu- ye que es necesario todavía mayor investigación para comprobar cabal- mente la tesis de la existencia de “la nueva sociedad civil migrante”, que se anuncia en el mismo título del li- bro y que formulan con claridad los compiladores en su introducción: Si bien la vida de un club de oriundos es un vehículo organizacional para la sobrevivencia cultural, también es el vehículo que canaliza reclamos y de- mandas hacia el estado de origen. Es el espacio desde donde los migrantes or- ganizados cuestionan a la sociedad y estado de origen acerca del abandono y la miseria en que están sumidas sus comunidades y actúan en nombre del bienestar colectivo, el mejoramiento general y el cambio social de los lugares de origen. Estas acciones realizadas por los clubes de migrantes oriundos se RESEÑA BIBLIOGRÁFICA 187 constituyen en uno de los pilares para la gestación de una sociedad civil migrante (p. 20). La evidencia aportada en los ensa- yos del libro, a pesar de su riqueza y variedad, todavía no es concluyente. La experiencia de algunos clubes muestra que son organizaciones for- madas y conducidas por unos cuan- tos líderes, con membresías reduci- das (si se considera a los miles o millones de migrantes de cada región) y una irregular participación orgáni- ca de sus miembros, que requieren ser estudiadas más a fondo y dar cuen- ta de sus convenciones institucio- nales, de su vida interna, de la regu- laridad de sus reuniones, de la gene- ración de sus ideologías, etcétera. No sería sorpresa, por ejemplo, si nos encontráramos que muchos de los nuevos actores colectivos terminan siendo nombres poco sólidos, como es el caso de la Fraternidad Sinaloense de Los Ángeles, que después de un gran momento de auge terminó dis- persa y dividida, aunque legitimada por las autoridades mexicanas y sinaloenses. Asimismo, la dispersión y la relativa modestia de los montos de las obras realizadas mediante los programas Dos por Uno o Tres por Uno difícilmente permitirían concluir que los clubes que participan en ellos se convertirán en nuevos agentes del desarrollo local y regional. Al reflexio- nar sobre las múltiples experiencias contenidas en el libro, puede que- darle al lector la impresión de que muchos clubes siguen todavía la ló- gica mutualista de los primeros pro- cesos organizativos, sólo que en un ámbito multilocal o transterritorial. La construcción de múltiples identi- dades transnacionales no necesaria- mente llevará linealmente a la con- formación de una especie de “Nuevo México” coherentemente transna- cional. Casos excepcionales como el de los clubes zacatecanos, los de mayor desarrollo y complejidad organizativa y de participación polí- tica –que atienden al involucramiento creciente de sus líderes en la política partidaria y electoral de su estado–, difícilmente epitomizarían el accio- nar de las nuevas comunidades de migrantes mexicanos en Estados Unidos, ni mostrarían con claridad la trayectoria que seguirán los acto- res de otras regiones. Esta cuestión seguramente generará amplias discu- siones entre los lectores. Estamos ante el riesgo de caer en indeliberada nostalgia por una sociedad civil que verdaderamente funcione, puesto que la mexicana ha sido incapaz de garantizar igualdad económica y oportunidades políticas para la ma- yoría de los mexicanos, sobre todo para los que emigraron. Aunque la sola idea de que exista una nueva sociedad civil transnacional nos per- mite la esperanza de una nueva opor- tunidad para nuestro país, o más bien para las comunidades ex- pulsoras, y pensar providencialmente en poder resolver nuestros grandes problemas nacionales con la heroi- cidad de los migrantes –aparente- mente modestos, como todos los héroes de las historias patrias–, la geohistoria de la globalización es más compleja y la clásica noción hegeliana de sociedad civil es insuficiente para 188 MIGRACIONES INTERNACIONALES comprender los procesos políticos y culturales emergentes de la glo- balización reciente. Afortunadamen- te, la agenda de investigación pen- diente sobre esta nueva forma de participación y representación polí- tica transnacional es magistralmente expuesta en el ensayo conclusivo de Basilia Valenzuela, donde, después de hacer una bien elaborada síntesis de la problemática de la actividad transnacional de los migrantes, con- voca a estudiar la dinámica y orga- nización de los clubes en todos los eslabones de la red migratoria, re- solviendo los vacíos de interpretación tanto en los lugares de arribo como en los de origen, poniendo especial cuidado en la esfera municipal y en las comunidades. A todas aquellas personas intere- sadas en ponerse al día en la proble- mática de los clubes de migrantes mexicanos en Estados Unidos, y que sólo tengan tiempo para leer un libro, les recomendamos Clubes de migran- tes oriundos mexicanos en los Estados Unidos. La política transnacional de la nueva sociedad civil migrante, com- pilado por Guillaume Lanly y Basilia Valenzuela. Y si tienen tiempo para otro, que lo lean dos veces.