Definiciones y datos sobre migraci6n intemacional y nacionalidad: el caso de Espafia RESUMEN Graciela Sarrible Universitat de Barcelona Este articulo examina Ia diferencia que existe entre las categorlas de nacionalidad y migracion internacional a partir de fuentes internacionales y locales, tomando como referencia el caso de Espana. Se form ulan unos enunciados que se contrastan con los datos para mostrar que Ia migracion internacional no es una cuestion exclusiva de los extranjeros, sino que tam bien incluye a Ia poblacion de nacionalidad espanola. En el articulo se analizan tam bien dos realidades, partiendo del hecho de que Ia nacionalidad espanola se transmite par el derecho de sangre (jus sanguinis): I) los espanoles pueden nacer dentro y fuera del pais y 2) los extranjeros pueden nacer dentro del territorio de Espana. AI final se sugieren algunas cuestiones practicas para en tender los datos sabre las categorias "espanoles" y "extranjeros". Palabras clave: 1. migracion internacional, 2. nacionalidad, 3. extranjeros, 4. datos es- tadisticos, 5. Espana. ABSTRACT Using the case of Spain, this article examines the differences between the categories of "nationality" and "international migration" that has both international and local sources. Certain statements are formulated that contrast with the data to show that international migration is not exclusively a question of foreigners but also involves Spanish nationals. The article also analyzes two realities based on jus sanguinis, the law that blood relation- ship determines Spanish nationality: I) Spaniards can be born in Spain or abroad, and 2) foreigners can be born within Spanish territory. The conclusion suggests some practical issues for understanding the data about the categories of "Spaniard" and "foreigner." Keywords: 1. international migration, 2. nationality, 3. foreigners, 4. statistical data, 5. Spain. Articulo recibido el 9 de diciembre de 200 I Articulo aceptado el 14 de mayo de 2002 MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. I, NUM. 2, ENERO-JUNIO 2002 124 MIGRACIONES INTERNACIONALES Introduccion La Organizacion de las Naciones Unidas (ONU) en suAnuario Demogrdfico, reconocen la diversidad de las definiciones operativas de la migracion internacional en los palses, el problema de comparacion internacional que de esto se deriva, la diversidad de fuentes a partir de las cuales se elaboran los datos y la falta de cobertura de algunos de ellos. No obstante, se ha avanzado y mejorado sustancialmente. Es por todos reconocido, la migracion internacional es la cuestion demogd.fica medida con menos rigor, lo cual se debe a sus propias caracteristicas (ONU,1989:28-30, 1996:31-33, 119-124). A nivel emplrico, reiteradamente se asimila de forma incorrecta a los ex- tranjeros con todos los migrantes internacionales, pretendiendo omitir a los nacionales como posibles inmigrantes o retornados. Predominan los estu- dios sobre extranjeros para analizar su insercion laboral, integracion o sus caracteristicas demograficas, pero escasean los estudios de las personas con la nacionalidad del pals que han vivido fuera. El tema central que se plantea en este trabajo es la diferencia entre las cate- gorias de nacionalidad y migracion internacional. Toda persona que atravie- sa fronteras nacionales, cambia su residencia y permanece el suficiente tiempo viviendo en un pais distinto, independientemente de la nacionali- dad que posea, entrada dentro de la definicion de migrante internacional. La medicion de la migracion internacional, sobre todo las entradas de perso- nas de otras nacionalidades que van a vivir a un pais cumpliendo con una se- rie de requisitos preestablecidos, puede ser una buena estimacion de las colectividades venidas de fuera (Thierry, 2000). Pero ello no tiene que servir de excusa para omitir los movimientos internacionales de las personas que ostentan la nacionalidad del pals. La definicion adoptada de migracion internacional en el Anuario Demogrdfico de la ONU ( 1989, 1996) y otras publicaciones internacionales, hace referenda a los requisitos anteriormente citados. Abarcaria los movimientos de personas que atraviesan las fronteras de paises, ademas de otras condiciones como el tiempo minimo de permanencia. Sin embargo, en dicha publicacion muchos paises solo publican datos con respecto a extranjeros, como si estos fueran los unicos que pudieran moverse. Los habitantes locales del pals tambien se mueven, y por tanto realizan migraciones internacionales, pero no siempre son considerados ala hora de analizar el hecho. Esto puede depender de que el pais sea expulsor o atraiga personas y que las prioridades de observacion se fijen en los habitantes con la nacionalidad del pais o en las personas venidas de fuera. La migracion internacional tiene con frecuencia un halo negativo y lo ha tenido desde hace bastante tiempo. Ya sea porque las expectativas de los mi- grantes no siempre coincidfan con la realidad, por las ilusiones rotas o las de- cepciones (Veccoli, 2000), o bien, porque las migraciones no siempre han sido voluntarias y porque es difkil establecer un limite entre el exilio y las DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 125 migraciones por otras razones (Lujan, 1997), o tambien porque las poHticas de migraci6n pueden haber contribuido a una cierta marginaci6n de ciertos colectivos (Oteiza et al, 2000; Sole et al, 2000). Las migraciones por razo- nes politicas han podido generar rechazo por parte de algunos grupos y sim- pada por otros (Facal Santiago, 2000). En este articulo se intenta demostrar, desde el punto de vista de una socie- dad de acogida y a traves de los datos tanto internacionales como internos, que Ia migraci6n internacional atane a todas las personas independiente- mente de su nacionalidad, e incluye por tanto a nacionales y extranjeros. Pa- ra ello se han escogido publicaciones nacionales e internacionales, tomando como ejemplo a Espana, que ha pasado de ser emisora a receptora de migra- ci6n internacional. El cambio en esta situaci6n y el hecho de existir muchas personas de nacionalidad espanola viviendo en otros pafses, se vuelve un ca- so particular que facilita muchas comparaciones. Los datos corresponden a las publicaciones internacionales Anuario demo- grdfico de Ia ONU ( 1996), especializada en migraciones internacionales; Evo- lution demographique recente en Europe (1998), del Consejo de Europa, y a las publicaciones espanolas Anuario Estadfstico de Espana (AEE) (1999), de caracter general, y Anuario de Migraciones (2000). Enseguida presentamos Ia informaci6n que hace referencia a Espana: En Ia actualidad, en Espana existen tres fuentes principales donde se pue- den encontrar datos oficiales acerca de las migraciones internacionales que tienen Iugar en ese Estado. En primer Iugar, se cuenta con el Anuario Estadfs- tico de Espana, Ia publicaci6n mas antigua, que contiene s6lo un capitulo que aborda el tema de Ia poblaci6n, asf como datos relacionados con educa- ci6n, salud, justicia, mercado !aboral, condiciones de vida y numerosos as- pectos mas. En el capitulo de poblaci6n se registran los datos de Ia migraci6n interior y de Ia exterior. La segunda publicaci6n, del lnstituto Nacional de Estadfstica (INE), que nos interesa comprende datos de emigraci6n de espa- iioles y de inmigraci6n de espanoles y de extranjeros. El Anuario de Migra- ciones (Ministerio de Trabajo y Asuntos Sociales), publicaci6n mucho mas reciente, considera que su "objetivo primordial [ es] ofrecer una visi6n pano- ramica del fen6meno migratorio". lncluye datos sobre migraciones espaiio- las al exterior, movimientos interiores y flujos de ciudadanos extranjeros hacia Espana. Contiene, ademas de los previsibles datos estadfsticos, otros como las actuaciones de Ia administraci6n en favor de estas corrientes ( espa- iioles al exterior, migraciones internas y extranjeros), textos legales y norma- tivos que puedan servir de referencia. En tercer Iugar, tam bien se dispone de unAnuario Estadfstico de Extranjerfa, que tiene como prioridad, seglin cons- ta en su presentaci6n, "el analisis de Ia poblaci6n extranjera residente, estu- diantes, trabajadores, refugiados, asf como asuntos relacionados con ellos, como los visados o las concesiones de nacionalidad". Los datos de este anua- rio son provistos porIa Comisi6n lnterministerial de Extranjerfa del Minis- terio del Interior. 126 MIGRACIONES INTERNACIONALES Migracion internacional y nacionalidad en Espafia Nose puede negar el hecho de que los espaii.oles hubieran emigrado en el pa- sado (Fernandez Vargas, 1992; Naranjo, 1992; Palaz6n Ferrando, 1993). Las estadfsticas de emigraciones son tan claras como las de retorno, ambas referidas a las personas de esta nacionalidad. Tam poco se desconoce que mas de dos millones de ellos viven en otros pafses. Vale la pena considerar, enton- ces, que tambien pueden inmigrar o retornar, al igual que los extranjeros. lnsistir en el hecho de que los espafi.oles inmigran implicarfa que las mi- graciones internacionales no son s6lo asunto de extranjeros y por ello algo mas que un movimiento 1 que incumbe a los otros. Las migraciones interna- cionales, no s6lo en Espana, incumben a todos en mayor o menor grado, aquellos que viven en el terri to rio como aquellos otros que viven fuera de el, independientemente de su nacionalidad. No todos los conceptos te6ricos poseen un correlato operacional que real- mente refleje toda su complejidad. En el caso de la migraci6n internacional, el hecho de tener que distinguir una pluralidad de situaciones que exduya los movimientos ocasionales motivados por turismo o negocio, contribuye a establecer una serie de requisitos para definir este movimiento, dejando fue- ra muchos otros que no son considerados como tales, pero que son recogidos en datos puntuales. Ami entender, el verdadero problema reside en que los datos que se publican no contemplan sino una parte de lo definido. Algunas cifras resultan aun mas limitadas y se refieren a ciertos colectivos, dejando ex- presamente de lado otros que deberfan estar induidos. La migraci6n inter- nacional resulta de una selecci6n que implica exclusi6n de algunos y que contribuye a atribuir lo negativo a los extranjeros (Cohen, 1998-1999). Existen cuestiones de tiempo, espacio y categorfas administrativas que afectan esta disparidad entre concepto y contenido real de los datos. Eso sig- nifica que en cada caso puede tratarse de grupos diferentes, segun el criterio que se adopte. La afirmaci6n de Masseyy Espinosa (1997) de que se tratade una experiencia en sf misma, alude ala complejidad que implica y ala posi- bilidad de multiplicar la experiencia con retornos y otras migraciones. No se puede cambiar ellugar de nacimiento pero sf la nacionalidad. En una migraci6n interna (dentro de los lfmites de un Estado) siempre sera ob- servable la diferencia entre ellugar de nacimiento y el de residencia, porque las preguntas en generallo contemplan de esta manera. Sin embargo, en el caso de la migraci6n internacional, normalmente nose dasifica a las perso- nas por ellugar de nacimiento sino por la nacionalidad, que es una categorfa administrativa. La persona que porta el pasaporte de un pafs no ha nacido necesariamente ahf, aunque casi siempre es asf. Tiende a coincidir cuando el portador del pasaporte pertenece a un pafs cuyo principio de derecho es el 1 Se entiende habitualmente por movimientos migratorios las emigraciones, inmigraciones y retornos. DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 127 jus solis; o sea que es muy factible que haya nacido ahe En otros casos, in- cluidas las personas que tienen doble nacionalidad -o detentan dos pasapor- tes-, no es necesariamente asi. En el caso de Espaiia, donde rige el jus sanguinis, existen espaiioles nacidos fuera y extranjeros nacidos en el territorio de Espana (Blat Mellado, 1999; Sarrible, 2001). Los espanoles nacidos fuera tienen la nacionalidad por sus padres o ascendientes. A los extranjeros nacidos en el territorio de Espaiia les sucede lo mismo y se les aplica el mismo principio. Tam bien existe la catego- da de espaiioles que han obtenido esta nacionalidad porque se les ha conce- dido al cumplir todos los requisitos, entre otros, la residencia en el territorio. El Anuario de Migraciones proporciona informaci6n sobre el proceso para la adquisici6n o recuperaci6n de la nacionalidad espaiiola. Si bien nose pue- de despojar a una persona de la nacionalidad, segun la normativa sf se puede perder, recuperar o adquirir. Tambien se puede disponer de mas de una. En los siguientes apartados se consideran algunas de las situaciones posibles: 1) Existen acuerdos bilaterales que reconocen la doble nacionalidad para 17 pafses de America. 2) La nacionalidad es un derecho inalienable y ningun espanol puede ser privado de ella. Se puede perder si se vive fuera de Espana y se adquiere otra por renuncia expresa. Se puede recuperar si se ha perdido cumpliendo una serie de requisitos, entre ellos la residencia en Espana, declaraci6n expresa que se desea recuperar, renunciando ala adquirida e inscribiendo la recupe- raci6n en el Registro Civil. 3) Se puede adquirir la nacionalidad espaiiola por origen, por opci6n, por carta de naturaleza o por residencia. Por origen: si el padre o la madre son espa- noles, si se ha nacido en Espaiia (de padres extranjeros, en determinadas con- diciones). Por opci6n: contempla casos similares, ser hijo de padre o madre espaiiola y haber nacido en Espaiia. Por carta de naturaleza: los extranjeros que lo soliciten en circunstancias excepcionales. Por residencia: los extranjeros que residan en Espaiia un plazo continuado y anterior ala petici6n (de 1 a 1 0 aiios, dependiendo de otras condiciones). La solicitud de nacionalidad en este Ulti- mo caso se denomina de naturalizaci6n. En toda migraci6n existe una cuesti6n de espacio, un afuera y un adentro, al que se va o del que se viene. Tam bien existen espacios, no s6lo para despla- zarse sino como Iugar de nacimiento. Las categodas habituales pretenden la identificaci6n del espacio y del movimiento con la nacionalidad de la perso- na. De esa manera, los extranjeros sedan eternamente los venidos de foera. Los espanoles sedan los de dentro. No existe identidad entre las nociones ni equivalencia entre los datos: son cosas diferentes. Numericamente muy pr6- ximas para lo's extranjeros, puesto que pocos han nacido en Espaiia. Esto es 2 Por el principio de jus so/is, se tiene Ia nacionalidad del pals en que se nace, independientemente de Ia nacionalidad de los padres. 128 MIGRACIONES INTERNACIONALES diferente para los espaiioles, debido ala multiplicidad de situaciones posi- bles: 1) pueden haber estado viviendo fuera, 2) pueden ser hijos o descen- dientes de espaiioles y haber nacido fuera y 3) pueden haber sido extranjeros antes que espafioles. En un pais con una tradici6n migratoria internacional, como Espafi.a, no se puede pensar que las personas de esa nacionalidad han nacido necesariamente en el territorio, siempre han estado dentro y no han atravesado las fronteras ni se han ido a vivir fuera de este pais; en una pala- bra, que no se han movido de ese lugar. Considerarlo desde esa perspectiva es negar su historia y enfrentarlos a los extranjeros: no m6viles frente a m6vi- les es un dilema absolutamente falso si identificamos el hecho de cruzar fronteras y vivir en un pais distinto al de nacimiento con el hecho de ser ne- cesariamente extranjero. Para poder aclarar las contradicciones sefi.aladas respecto a algunos usos del concepto de migraci6n internacional, en los datos, sus indicadores y sus interpretaciones, se desarrollar:i el trabajo en dos apartados, a traves de los cuales y de forma empirica se demostrar:i que existen otros datos que no siempre se consideran. Los espaiioles residen y han residido en otros paises. M:is aun, sus hijos, tambien espaiioles como ellos, vuelven, iniciando nue- vas migraciones o culminando con un retorno despues de una o m:is genera- ciones; un movimiento iniciado ya hace mucho tiempo por algunos de sus ascendientes. Formulaci6n General: No existe coincidencia absoluta entre el hecho de realizar una inmigraci6n internacional3 y tener una nacionalidad distinta a la de la sociedad de acogida. La residencia permanente en un Estado no implica haber nacido ahi. Corolarios. Tomando como ejemplo el caso espaiiol, se puede decir que: I. Los espafioles pueden haber nacido fuera, vivir fuera y no ir a residir a Espafia. II. Los extranjeros pueden haber nacido en Espafia. Por lo tanto, no todos los que ostentan la nacionalidad del pais han nacido en el. Ill. No todos los inmigrantes internacionales son extranjeros. Se intenta demostrar que las categorias por nacionalidad no son homoge- neas. En consecuencia, no se puede sustituir una palabra por otra, un con- cepto por otro (en este caso inmigrante internacional y extranjero), simplemente porque la mayoria de las personas que poseen una nacionali- dad distinta ala del pais de acogida, en este caso Espafia, hayan nacido fuera. Suponer que una persona con nacionalidad espanola no ha realizado mi- graciones internacionales representa una omisi6n en la consideraci6n o esti- maci6n de los flujos y/o del concepto. La categoria nacionalidad no puede servir para ilustrar el movimiento internacional sino el derecho que otorgan los Estados a llevar un documento expedido por ellos. No identifica el naci- miento en un sitio sino una persona de derecho. Y los inmigrantes 3Tarnbien se utiliza el tc!rmino "transnacional" a! referirse a estas inmigraciones. DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 129 extranjeros tambien tienen derechos (Blat Mellado, 1999, y Sanz Diaz, 1999). La nacionalidad, utilizada como categoria administrativa, sieve para clasificar a las personas y elaborar datos. Pero tam bien, conlleva unos dere- chos y por eso establece limites infranqueables entre los que Ia poseen y los que no. El hecho de pertenecer a un sexo tam bien ha establecido Hmites en el pasa- do a las migraciones y desplazamientos internacionales. Las mujeres espafio- las no gozaban de los mismos derechos que los hombres (Hernandez Borge, 1998), lo que transforma Ia divisi6n de Ia poblaci6n por sexo en una cues- ti6n social de genero. Sin embargo, nose consideraran en este trabajo las di- ferencias de derecho del pasado sino Ia actual situaci6n de las poblaciones por nacionalidad, sin consideraci6n a Ia distinci6n entre Ia femenina y Ia masculina. Lugar de nacimiento y nacionalidad Las definiciones de Ia migraci6n internacional, utilizadas normalmente por muchos organismos en Ia elaboraci6n de sus estadisticas, se apoyan en el concepto de Naciones Unidas. Este se refiere al desplazamiento (cruce de frontera), a Ia intenci6n del migrante (residir en un pais distinto al que sere- side) y al tiempo minimo de residencia (un afio) como requisitos para ser considerado un migrante internacional de larga duraci6n. La recomenda- ci6n de adoptar estos requisitos ha suscitado una adhesi6n bastante genera- lizada. La mayoria de los organismos internacionales parecen guardar gran unidad en Ia elaboraci6n de los datos, pero los organismos de los Estados presentan notables diferencias. Los informes que se han realizado sobre este tema coinciden en Ia enorme disparidad en Ia definici6n de lo que cada pais considera como una migra- ci6n internacional, lo que imposibilita las comparaciones directas; sin con- sidecar que el registro no es completo. Schoorl ( 1996) destaca en su informe sobre Ia migraci6n internacional de los paises del Mediterraneo, que los da- tos resultan incompletos, los anexos engorrosos para Ia consulta y que en al- gunos casos las afirmaciones se exceden respecto a lo que en realidad incluyen los datos. En elAnuario Demogrdfico de Ia ONU (1996, 1998), en donde como tema especial ha sido incorporado un capitulo de migraci6n internacional, Ia cantidad de categorias en que se dividen los ingresos o los egresos de perso- nas en cada estado, depende de cada pais. San Marino, en el sur de Europa, tiene por ejemplo inmigrantes que estan poco tiempo, turistas y excursionistas. Estos ultimos superaban los 3 millones en Ia decada de los noventa (1992 a 1995), en un pais donde el total de poblaci6n en 1996 se aproximaba a las 25 mil personas. Sorprenden las dimensiones de cada categoria, pero se supone que se adaptan a Ia realidad particular de este caso. 130 MIGRACIONES INTERNACIONALES Sin embargo, ninguna de elias alcanzaria a cumplir con los requisitos de la definici6n de migraci6n internacional de larga duracion. Cifras mas realistas sobre los movimientos migratorios de San Marino que se catalogarian como tales, aparecen en la publicaci6n del Consejo de Euro- pa Evolution demographique recente en Europe (1998), don de consta un sal do positivo de 348 personas. La tasa del saldo migratorio internacional de ese aiio seria de 13.89 por mil. En cambio, la cantidad de extranjeros que habi- tan en la republica el mismo afi.o es del12.88 por ciento. Entre 1994 y 1997 no constan datos que permitan saber si los habitantes de San Marino han realizado movimientos migratorios internacionales. Para la migraci6n inter- nacional s6lo se piensa en los extranjeros: esten poco o mucho tiempo. Se han escogido los datos obtenidos en San Marino porque ilustran bien el primer aspecto sefi.alado: la no consideraci6n de las migraciones internacio- nales realizadas por los habitantes locales, es decir, que en ciertas ocasiones estos deseplazamientos no son incluidos en los datos publicados internacio- nalmente acerca de las migraciones que provienen de fuera del Estado o par- ten de el. Evidentemente noes el unico caso, pero ilustra la idea de que la definici6n internacional que se refiere al cruce de fronteras por personas, en terminos practicos, s6lo se refiere a los extranjeros. El Anuario Estadistico de Espana (AEE) cuenta tam bien con apartados que proporcionan informaci6n sobre emigrantes e inmigrantes, respectivamen- te. En el primero se consideran a los espaii.oles; en el segundo, tanto espafi.o- les como extranjeros. Se sefi.ala a los emigrantes internacionales, en este caso espaii.oles, que cuando el destino es Europa, estan distribuidos segun el tiempo de permanencia fuera en tres categorias: en la prim era, de migraci6n estacional, los contratos de trabajo son inferiores a los tres meses; en la se- gunda, de migraci6n temporal, los contratos de trabajo tienen una duraci6n de entre tres meses y menos de un afi.o, yen la tercera, la duraci6n seria supe- rior a un afi.o. La emigraci6n a paises de otros continentes no lleva ninguna especifica- ci6n acerca de la duraci6n de la estancia. Esto implicaria presuponer que a Europa se pueden realizar migraciones temporales o inferiores de un afi.o pe- ro no a otros continentes. 4 Se olvidan las migraciones golondrinas, por las que personas de varios paises europeos, Espana incluida, pardan a recoger las co- sechas en America y retornaban al acabar la tarea. Estas migraciones transo- ceanicas del pasado, ahora revisten otras caracteristicas (Bardety Dupaquier, 2001). Segun los requisitos propuestos por las Naciones Unidas, una migraci6n internacional de larga duraci6n 5 s6lo lo seria a partir de un afi.o de residencia en el pais al que se ha llegado, ademas de otras condiciones, por lo que s6lo la 4 S61o los datos de emigraci6n a Europa contemplan Ia posibilidad de migraciones menores de un afio. 5 Las migraciones de menor duraci6n que un afio son contadas aparte y objeto de otros estudios, en Ia medida en que Ia persona y/o su familia no permanece sino un tiempo reducido y preciso, estipulado con anterioridad. DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 131 ultima de todas las categorias de emigrantes cumplirfa ese requisito tempo- ral, cuando el destino es Europa. Aparentemente, cuando se trata de otros continentes, se debe entender que se respeta el requisito temporal de un afio de duracion, yaque no existe otra especificacion. Es obvio que limitarse a un anode duracion implicaria desperdiciar una informacion valiosa, sobre to- do cuando los contratos temporales de duracion media pueden representar un aspecto importante y unas migraciones de caracter particular. Los estudiantes con permanencias a veces mayo res a un afio, son contados aparte en el Anuario de Migraciones, pero no como migrantes internaciona- les, tanto en Espana como en Francia (Thierry, 2000), ya que reciben permi- sos especiales que no les permiten trabajar. La motivacion resulta diferente de la habitualmente considerada, sobre todo por la postura de la economia neoliberal, que se centra en el trabajo. Estas personas estan limitadas por la imposibilidad de realizar tareas remuneradas y se supone que su estancia es temporal, aunque no se sabe la cantidad de anos que pueden quedarse. En todo caso, resulta Hcito, como en el caso anterior, que se estudien estos co- lectivos, siempre y cuando se especifique en las definiciones y que las com- paraciones internacionales permitan contrastar datos con igual contenido. Este hecho tam bien a porta una reflexion sobre la duracion de la estancia. Queda daro que mas alla de la propuesta de Naciones Unidas sobre el tiem- po, este no puede ser el principal 0 unico requisito a partir del cual se definen las personas que son migrantes internacionales de larga duracion. 6 El tiempo permite establecer diversas categorfas. Sin embargo, solo las personas que permanecen son las que plantean necesidades que deben resolver las polfti- cas de salud, educativas, sociales o de empleo. Constituyen, por ello, elleit- motiv de los trabajos que se realizan sobre migraciones internacionales. En el Anuario demogrdfico de la ONU, en el apartado de las migraciones internacionales, Espana presenta mas categorias que las mencionadas en el caso de San Marino, aunque distintas, lo que hace referencia no solo al tiempo de estancia sino sobre todo a la intenci6n o actividad realizada du- rante la permanencia. A partir de 1992 Espafia tiene la mayor cantidad de categorias y movimientos, cuyo volumen supera los 55 millones de personas el primer afio y los 62 mill ones en 1995, solo como entradas. La mayo ria de estas ultimas se refiere a turistas, induidos los que estan de vacaciones, los que entran en viaje de negocios y otros. Quedan fuera los excursionistas y los inmigrantes de larga duracion, los que realmente se van a contar como unicos inmigrantes, si se respetan los criterios de la ONU. Para el caso del registro de las salidas, solo se toman en cuenta a emigrantes de larga y corta duracion y turistas, por lo que puede ser que las categorias de entradas temporales rio tengan su correlato exacto con las de salida. Las cifras de turistas que salen de Espana en 1993, resultan similares a las de excursionistas que han entrado ese mismo ano. Faltaria contabilizar a todos 6 A panir de aqul, al decir migrantes nos referiremos a los que lo son por un tiempo largo. 132 MIGRACIONES INTERNACIONALES aquellos, los mas numerosos, que han entrado con el objeto de tomar vacadones, que deberian partir al igual que llegan. En las notas del mismo anuario referidas a las entradas y salidas interna- donales, se espedfica que incluyen tanto a las personas del propio pais como a los extranjeros (pp. 1075 y 1093). Evidentemente, en las notas constan las posibles variantes que hacen referenda ala inclusi6n o no de estudiantes, de personas que viajan por negodos, as{ como ala exclusi6n de agentes milita- res o civiles extranjeros. En ningU.n caso quedan fuera de los recuentos los que ostentan la nacionalidad del pais, al menos por definid6n, puesto que deben estar incluidos en los totales. Es un artificio del Anuario demogrdfico de la ONU que no responde a la descripd6n de los datos, el hecho que se incluya a todas las personas que no ostentan la nacionalidad local y se excluya a todas las que la poseen, o viceversa, en el recuento de los movimientos migratorios internadonales. Estos datos sobre inmigrad6n, publicadosen el anuario, pueden o no incluir a los nacidos en el pais, aunque la definid6n no lo contemple de esta manera. En consecuencia, es de esperar que mas de una vez se hayan presentado indicadores o tablas de datos en los que el extranjero aparece como sin6nimo de un migrante internadonal, a pesar de que s6lo representa una parte de los movimientos de entrada y salida de cualquier Estado. Nadonalidad y migrad6n internadonal no son categodas identicas. Tan- to nacionales como migrantes internadonales pueden migrar; por consi- guiente, no siempre coindden definidones y datos, aunque existe mayor coherenda entre referentes y definidones. Asf lo dejan ver los informes de los estados que sostienen que adoptan o siguen las pautas propuestas internado- nalmente. Respecto a los datos en referenda, la libertad es la categoda que presenta el mayor grado de disparidad, pues muestra varios tipos de movi- mientos que no son migraciones. Sin embargo, las personas naddas en el pais pueden estar ausentes en esos datos, a pesar de que las definidones sos- tengan lo contrario. La nacionalidad diferente a la del pais de acogida, tam- poco debe ser considerada como sin6nimo de migrad6n internadonal o inmigraci6n o entrada, porque la persona puede haber naddo en ese pais. Puede considerarse un logro que mUltiples movimientos internadonales de personas puedan ser estimados, siempre y cuando las personas incluidas en- tre los inmigrantes internadonales cumplan los mismos requisitos. Los dos primeros corolarios, que se refieren a que tanto espaiioles como extranjeros pueden haber nacido dentro o fuera del pais, ilustran realidades precisas. Hacen referenda a conjuntos de personas que, sin representar un elevado numero, expresan de una manera practica las diferendas que se de- sean subrayar entre nacionalidad e inmigraci6n internacional. Constituyen la base de las consideradones finales de este trabajo respecto a las categodas por nacionalidad de acuerdo con la definid6n de migrad6n internacional. Representan una Hamada de atenci6n contra los excesos de interpretad6n, DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 133 que dan una imagen unilateral de Ia migraci6n internacional al asociarla ex- clusivamente con los extranjeros. La categorfa extranjeros responde a Ia nacionalidad de Ia persona respecto de Ia local ode Ia sociedad en donde reside, no allugar de nacimiento. Noes lo mismo haber nacido dentro o fuera que tener Ia nacionalidad del pais donde se reside. Los dos principios de derecho, distintos y normalmente ex- cluyentes en un terri to rio, que contribuyen a demostrar Ia incoherencia de Ia identificaci6n entre nacimiento y nacionalidad, son los mencionados pre- cedentemente. Aquf se desarrollanin exclusivamente aquellos aspectos que permiten precisar los distintos casos con los que nos encontramos en los datos. En Ia actualidad, los acuerdos para garantizar Ia doble nacionalidad aumentan. Frente a cuatro paises latinoamericanos que Ia reconodan en 1991, ese numero ha llegado a diez y otros tienen tratados bilaterales Uo- nes-Correa, 2001). El principio del jus so lis reconoce que Ia persona tiene derecho a Ia nacio- nalidad del pais donde nace. Tiene aplicaci6n en los pafses donde el aporte migratorio, sobre todo en el siglo XIX y primera mitad del XX, ha sido funda- mental no s6lo para el crecimiento de Ia poblaci6n sino tambien para Ia construcci6n como naci6n y su proyecci6n internacional. Este es el caso de los paises que han recibido mas migraciones de otros continentes, como Estados Unidos y Argentina (Oteiza, Novick y Aruj, 2000) y Canada, don- de los inmigrantes son definidos como las personas que no tenfan Ia ciuda- danfa de Canada en el momento de nacer, lo que implica que han nacido fuera (Kazemipur y Halli, 2001). El principio del jus sanguinis sostiene lo contrario, el derecho de Ia sangre, por lo tanto, se ostenta Ia nacionalidad de alguno de los padres, indepen- dientemente del Iugar donde se nace. Es de aplicaci6n, sobre todo en los pai- ses europeos y los que no se han nutrido significativamente de Ia migraci6n exterior o no desean reivindicarla. En Espafi.a es de aplicaci6n el jus sanguinis, lo que implica contemplar al menos dos situaciones para ser espafi.ol. Si una persona nace en Espana, s6lo es espanol si desciende de espafi.oles, independientemente del hecho de que haya nacido en el territorio. Si una persona, hijo de espaiioles, nace en el ex- tranjero, tiene derecho a ser inscrito en el Consulado Espaiiol como tal. La nacionalidad espanola no implica Iugar de nacimiento, al contrario que en Canada. En el caso de paises de America se aplica el jus so lis. Si un espanol tiene un hijo en ese terri to rio, su hijo podra inscribirse como espanol ( opcional), ade- mas y necesariamente con Ia nacionalidad del pals donde ha nacido. El hijo de espafi.oles tendra derecho ados nacionalidades, Ia primera por el princi- pia del jus so lis y Ia segunda por el principio del jus sanguinis. Pero si sucede a Ia inversa y una pareja de extranjeros tiene un hijo en Espafi.a, puede que su hijo sea un apatrida silos padres son originarios de un pais que aplica el jus so lis. En cambio, si los padres tienen por razones de origen el mismo criterio 134 MIGRACIONES INTERNACIONALES de derecho que los espanoles, el hijo podra detentar la nacionalidad de sus padres, independientemente del hecho de haber nacido en Espana. Si se desea ver estas aparentes contradicciones se puede recurrir al censo de Espana de 1991, en el que se han registrado a las personas por lugar de naci- miento y por nacionalidad al mismo tiempo. Ello significa que el pais dena- cimiento puede ser diferente al de nacionalidad. Las personas constituyen la poblaci6n de derecho en Espana en la fecha del recuento censal de 1991. En el texto se presenta un cuadro con los porcentajes horizontales calcula- dos como forma de distribuci6n de la poblaci6n, lo que significa que se ha dado prioridad a la variable "lugar de nacimiento". La primera linea com- prende a todas las personas que han nacido en el territorio, de las cuales una de cada mil tienen nacionalidad extranjera. La segunda linea se refiere a to- das las personas nacidas fuera del territorio (vease cuadro 1). Si se lee la primera cifra de la segunda linea, se puede afirmar que aproxi- madamente dos de cada tres personas que han nacido fuera del territorio po- seen la nacionalidad espanola. Esta categorla contempla dos situaciones diferentes de las personas: 1) tenlan la nacionalidad espanola por ser de pa- dres espanoles (al nacimiento o recuperada posteriormente); 2) la han obte- nido por cumplir los requisitos (concesi6n). Las personas espanolas que han nacido fuera confirman el enunciado del Corolario I, que sostiene que los espanoles pueden haber nacido fuera. Cualesquiera de las personas de lase- gunda linea ha realizado un m{nimo de un movimiento de inmigraci6n con destino a Espana, tanto si son espaiioles (casos descritos) como si son extran- jeros, uno de cada tres, en esos momentos. Cuadro 1. Poblaci6n por nacionalidad y pafs de nacimiento en Espaiia. Pais de nacimiento Espana Otros Total Nacionalidad c.::.:..:.: __ % espafioles 99.9 62.6 99.1 % extranjeros 0.1 37.4 0.9 Fuente: Censo de Poblaci6n 1991, en Anuario Estadistico de Espana, 1998. Elaboraci6n propia. Si nacieron en el extranjero yen 1991 residen en el pafs, es que han entra- do en algun momento. El hecho de que en el momento de recabar los datos sean espaiioles no altera la existencia necesaria de, al menos, una inmigra- ci6n internacional. Las inmigraciones internacionales estan compuestas tanto por personas con la nacionalidad del pais como por extranjeros. Pero todos los que nacieron fuera han ingresado y por lo tanto se supone que han DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACION 135 constado como inmigrantes internacionales en alglin momento tras su naci- miento y el registro en el Censo 1991. Cuando se mide la inmigraci6n inter- nacional a partir de los extranjeros residentes, no se trata de simples diferencias en las cifras, sino de una forma limitada de enfocarla. Constituye la forma habitual en que s6lo se alude a los otros: los extranjeros, omitiendo que las personas con la nacionalidad del pais pueden haber realizado uno o multiples movimientos (salir, entrar 0 salir y retornar). Los espafzoles y las migraciones internacionales El hecho de que los inmigrantes internacionales puedan ostentar la naciona- lidad del pals constituye una cuesti6n de larga tradici6n en sociedades ex- pulsoras, debido a que los saldos migratorios, en el siglo pasado y en este, siempre inclufan una cantidad variable de personas que retornaban. Lases- tadfsticas que recaban informaci6n relacionada con la partida de espafioles, afio con afio incluyen su contrapartida: los que han vuelto, que durante mu- chos afios fueron pocos o menos que los que se fueron. Seglin Veccoli (2000) para muchos europeos, America representaba una tierra vada yen esa medi- da estaba esperando que los europeos fueran a convertirla en un jardfn. Espana ha realizado un excelente registro de los espafioles que residen fuera a traves de su sistema consular, sobre todo en la segunda mitad del presente si- glo, cuando las remesas de las personas que trabajaban en el exterior repre- sentaban una aportaci6n econ6mica de importancia. ElAnuario de Migraciones recoge la informaci6n sobre los espafioles retor- nados. Antes de que esta publicaci6n reuniera informaci6n tan valiosa y dis- persa, los datos aparedan en otros sitios, incluyendo el AEE. Por su parte, el Anuario de Extranjerfa, como es l6gico, s6lo incluye datos referidos a las per- sonas que no ostentan la nacionalidad del pais, asf pues, los distintos datos sobre las migraciones internacionales aparecen recogidos en varias publica- clOnes. Se van a tratar los casos de los espafioles que realizan migraciones interna- cionales, que pueden ser tanto de salida (emigraci6n) como de entrada (in- migraci6n). En el caso de la inmigraci6n puede tratarse de una persona que llega por primera vez o inmigra, o de otra que sali6 del pais y ha regresado. Ello significa que no hay estadlsticas de emigraci6n de extranjeros. Una vez mas, los movimientos internacionales se confunden con la nacionalidad o su alcance se reduce a ciertas estadfsticas existentes, como en este caso. La proporci6n de espafioles que en la actualidad parte puede ser escasa, pero no tanto como los datos parecen reflejar. Dado que no hay obligaci6n de inscribir la partida, las cifras de las cuales se dispone reflejan contratos de trabajo inscritos y registrados para gozar de una cobertura y unos derechos espedficos. Se tiene que recordar que en este apartado nose considera "cual- quier emigraci6n", puesto que se excluyen las estacionales. S6lo quedarfan 136 MIGRACIONES INTERNACIONALES comprendidas como emigraci6n internacional aquellas que (se supone) van a superar el anode residencia en la sociedad de destino y el contrato de traba- jo es una prueba de intenci6n. Los espanoles que emigran en la actualidad pueden ser pocos, pero las es- tadfsticas de espanoles que residen habitualmente en el extranjero, segun inscripciones consulares, demuestran que en el pasado han sido muchos mas porque pueden, aunque no necesariamente, haberse inscrito. 7 Es cierto que entre esos espanoles constan sus descendientes, aunque nunca hubieran visitado siquiera Espana o nunca hubieran traspasado las fronteras del pafs que habitan. Hace poco el ex presidente Felipe Gonzalez (2000) public6 una reflexi6n sobre la emigraci6n espanola en un diario local, recordando que Espana todavfa puede considerarse pafs de emigraci6n, para que este he- cho no sea omitido u olvidado. De lo dicho se deduce el hecho de que no todos los espanoles residen en el pafs. Segtin datos del Censo de 1991, induidos en el Anuario de Migraciones y en otras fuentes, se puede hacer una distribuci6n de los espanoles que vi- ven fuera de Espana de acuerdo con el continente en el que residen (vease cuadro 2). En este cuadro se ha incluido una comparaci6n con los extranje- ros (que vivfan en Espafia en esa fecha y formaban parte de la poblaci6n es- panola) originarios de los continentes en que residen los espanoles, a modo de referenda. Cuadra 2. Poblaci6n espanola que vive fuera y extranjeros que viven en Espana por continente, 1991. % de espanoles % de extranjeros en Espana I Continente que viven fuera % espanoles que viven fuera Europa 37.0 26.8 Africa 0.6 324.5 Asia 0.3 300.5 America 60.3 5.9 Ocean fa 1.8 18.8 Total 100.0 16.6 Fuente: Censo de Poblaci6n 1991, en Anuario de Migraciones. Se ha tornado como base el total de espanoles que vive fuera (100%) y se ha calculado su distribuci6n por continentes. Las proporciones de la Ultima columna representan el cociente entre los extranjeros que residen en Espa- na, en la misma fecha (numerador) y los espanoles que viven en el 7 Los espai\oles que constan en los registros consulares: 1) se han inscrito personalmente alllegar o despues, 2) han sido inscritos en el momento del nacimiento o alguno posterior y 3) lo han solicitado expresarnente. Existen llmites para las generaciones subsiguientes. DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 137 continente de los que ellos, los extranjeros, son originarios (denominador), con base 100. La lectura de estos indicadores permitira constatar que Ia dis- tribuci6n de los espafioles que reside fuera resulta disimil respecto de Ia de los extranjeros que viven en Espana en Ia misma fecha. En 1991 habia alrededor de seis espafioles viviendo en el extranjero por cada extranjero viviendo en Espana; o sea, los espafioles se encontraban seis veces mas en Ia situaci6n de extranjeros en una sociedad receptora que los extranjeros en Espafia. La situaci6n ha cambiado radicalmente en Ia decada de los noventa, pero todavia los extranjeros que viven en Espafia no han al- canzado Ia cifra de espafioles viviendo en otro pafs. No siempre se contem- pla el hecho de que alrededor de 2 millones de espafioles (segun datos del Censo de 1991) residan fuera de Espana. De ellos un tercio vive en Europa y muy pocos en los continentes restantes, Asia, Africa y Oceania. Mas de la mitad de todos los que viven fuera, o sea mas de un mill6n de personas, resi- den en America. La distribuci6n de espafioles en los continentes y de extranjeros por conti- nente de origen, resulta absolutamente dispar, salvo en el caso de Oceania, entre otras razones debido a cifras reducidas para ambos contingentes (espa- noles y extranjeros de ese origen). Respecto del segundo indicador, para su lectura se pueden agrupar los continentes en dos categorias, seglin tengan mas espafioles viviendo en su territorio que extranjeros viviendo en Espana o Ia inversa. 8 En Ia primera categoria se encuentran Europa y America (ademas de Oceania, ya mencionada). En Ia segunda, los otros dos continentes, Asia y Africa. Ello implica que los continentes donde actualmente residen los espa- noles y que han sido los destinos prioritarios de sus migraciones en el pasado no han motivado proporcionalmente mayores migraciones de personas de esos orfgenes a Espana, al menos basta Ia fecha. Muchos espafioles han teni- do como destino Europa en las migraciones posteriores a Ia Segunda Guerra Mundial, y los europeos han sido los primeros extranjeros en Espafia, basta hace poco, pero s6lo habfa un europeo en el terri to rio espafiol por cuatro es- pafioles en el resto de Europa. En America, Ia situaci6n puede ser todavfa mas extrema porque en ese continente residen seis de cada diez espanoles que estan fuera; o sea, Ia mayorfa. Las migraciones internacionales prove- nientes de America han aumentado en Ia decada de los noventa. En termi- nos comparativos, hay muchos mas espafioles en ese continente que a Ia mversa. Es l6gico lo que sucede con Ia otra categorfa, donde estan Asia y Africa, da- do que estos origenes contribuyen con importantes flujos bacia Europa. Lo 8 Se trata de un fndice con base 100. Esto equivaldrla a un espafiol en el continence y un extranjero con nacionalidad de ese Iugar residiendo en Espafia. Siesta cifra es mayor que 100 implica mas extranjeros en Espafia que espafioles viviendo en ese continence, y lo contrario si es menor. Se debe recordar que sc trata de cifras de residences espafioles inscritos en su Consulado. Puede haber mas. Lo mismo sucede con los extranjeros. 138 MIGRACIONES INTERNACIONALES que se esd. senalando con este indicador es que los flujos migratorios de des- tina de los espanoles resultan independientes de la radicaci6n de los extran- jeros en Espafia en momentos tempranos de los cambios de sociedad expulsora a receptora, como los medidos aquf. De esos mas de dos millones de espanoles, no todos nacidos necesaria- mente en el territorio del cual detentan la nacionalidad, algunos regresan. Sin embargo, no se distingue de d6nde vienen los espanoles que nacieron fuera. 9 Cuando se trabajan cuestiones como las migraciones internacionales resulta una perdida de informaci6n significativa, no saber d6nde han nacido los que lo hicieron en el extranjero y regresan. Todos los espanoles que en- tran en Espana despues de haber vivido mas de un ano en un pals extranjero estan considerados en las estadfsticas de inmigraci6n de diversas maneras. En el cuadro 3 se muestran los datos de espanoles y extranjeros que entran, de acuerdo con las cifras que constan en un mismo cuadro en el AEE. Mas adelante, los espanoles que ingresan en el pais seran considerados con la cali- ficaci6n de personas que retornan. Cuadro 3. Distribuci6n porcentual de espanoles y extranjeros en la mi- graci6n total a Espana, 1991-1997. Aiio % espaiioles % extranjeros 1991 56.6 43.4 1992 53.1 46.9 1993 53.5 46.5 1994 45.6 54.4 1995 45.9 54.1 1996 44.2 55.8 1997 38.5 61.5 Fuente: Censo de Poblaci6n 1991, en Anuario Estadistico de Espana, ela- boraci6n propia. En el cuadro 3 se presentan las proporciones calculadas de espafioles y ex- tranjeros de acuerdo con el total de personas que han realizado una inmigra- ci6n internacional, y asĀ£ constan en los datos del AEE, de 1991 a 1997. Se trata de datos de las variaciones residenciales. En la decada de los noventa, se observa el cambio de mayor{a espanola a mayo ria extranjera entre los inmi- grantes internacionales, o sea que si hasta 1993 se supone que inmigraban mas espanoles, a partir del ano siguiente lo hacen mas extranjeros. 10 Sin 9 El unico cuadro que especifica quienes han nacido en el extranjero de entre los flujos de espaiioles que entran, se refiere a! Iugar de destino en Espana y no del origen de Ia migraci6n (Anuario de Migraciones). 10Existen dos problemas contrapuesros en estas estimaciones: Ia inmigraci6n no registrada para los extranjeros y Ia diferencia de fuentes para los espafioles que inmigran; por lo que Ia afirmaci6n se circunscribe a estos datos. DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 139 embargo, las proporciones siguen siendo todav{a bastante equilibradas. En la decada anterior, en los ochenta, tres de cada cuatro personas que entraban en Espana como migrantes internacionales eran espanoles (Sarrible, 1998). Eso significa que por mucho tiempo no s6lo Ia emigraci6n, sino tam bien Ia inmigraci6n internacional, era un asunto predominantemente de personas con Ia nacionalidad del pais. S6lo con el incremento en Ia llegada de extran- jeros, durante Ia decada de los noventa, los espafioles han dejado de ser Ia mayoria de inmigrantes internacionales en Espana. Si en vez de considerar a los espanoles por los registros internos ( variacio- nes residenciales), se tienen en cuenta los datos consulares, se podran esta- blecer otras comparaciones. La cantidad de espanoles que han causado baja consular y que constan como retornados en Ia decada de los noventa no ha variado sustancialmente, de acuerdo con los datos del Anuario de Mig;racio- nes (vease cuadro 4). En terminos de incremento, el ultimo ano representa s6lo 10 por ciento mas que el maximo de 1992. Se supone que todos loses- paiioles que figuran como retornados vuelven al territorio, ya que aparecen clasificados por comunidad aut6noma de destino. El cuadro 4 muestra los indices calculados con base 100 (primer ano del periodo: 1991) de los espanoles que regresan a Espafia. Segun se observa, las oscilaciones pueden ser tanto al alza, sobre todo 1992 y los ultimos afios, co- mo a Ia baja, en los tres anos centrales. La tendencia general resulta creciente en los ultimos cuatro anos y dada Ia situaci6n tanto de Espana como de algu- nos pa{ses de America Latina, puede que se mantenga. En resumen, el nu- mero de espanoles que entran en Espana como inmigrantes internacionales, sigue siendo considerable, independientemente de que lleguen por primera vez 0 simplemente retornen; y su numero, que ha aumentado en los ultimos afios, puede seguir haciendolo en los siguientes. Cuadra 4. fndice de espafioles que retornan a Espana, 1991-1997. Aiio Cantidad fndice 1991 25.326 100 1992 32.211 127 1993 20.985 83 1994 20.427 81 1995 20.587 81 1996 26.606 105 1997 27.447 108 1998 30.171 119 1999 35.422 140 Fuente: Anuario de Migraciones, 2000. 140 MIGRACIONES INTERNACIONALES El tema de la llegada por primera vez o el retorno no se puede dilucidar, ya que la clasificaci6n de los datos no realiza esta distinci6n y los espaiioles se consideran "retornados" por definici6n. Por ello se ha estimado pertinente completar la informaci6n con la desagregaci6n por continente. Al igual que hay espafioles fuera que partieron hace mucho tiempo, y todav{a residen en otros paises en estos momentos, Espana se ha transformado en un pais de in- migraci6n, con saldo migratorio positivo o favorable. Ello no cambia el he- cho de que muchas personas de esa nacionalidad residan fuera. No se debe de olvidar este aspecto al considerar el incremento y la llegada de contingen- tes de extranjeros que desean residir en este territorio. Dado que las migraciones dentro del continente europeo han sido mas re- cientes, resulta mas factible que retornen de estos paises mas pr6ximos. Las migraciones hacia America en general son mas antiguas, y puede ser mas di- fkil que vuelvan de esos pa{ses debido ala edad que tienen en la actualidad, mientras que sus descendientes pueden hacerlo. Los espafioles en edades re- productivas que inmigran del extranjero continuan reproduciendose a una tasa alta, por lo que es factible que al menos los mas j6venes hayan nacido fuera. 11 Segun el cuadro 5, casi dos de cada tres espafioles retornados en la decada de los noventa provienen del mismo continente. En 1991, los espafioles que proven{an de America Central y del Sur, alcanzaron un cuarto del total, pero su proporci6n descendi6 en los afios siguientes. La proporci6n que proviene de Europa ha descendido, aunque sigue abarcando mas de la mitad de los re- tornos. En carnbio, la proporci6n de America Central y Sur ha alcanzado uno de cada tres de esos retornos y, seglln previsiones propias anteriormente mencionadas, puede que siga creciendo. Cuadro 5. Distribuci6n porcentual de espafioles que retor.nan de Europa, America Central y America del Sur, 1991-1999. A no 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 1998 1999 Europa 60.5 69.7 63.9 66.0 62.7 62.4 59.4 58.4 57.0 Fuente: Anuario de Migraciones, 2000. America Central y America del Sur 25.8 19.2 21.4 17.4 24.4 23.5 24.4 33.1 35.2 11En 1995,los menores de 15 alios de edad representaban d 17.6 por ciento, en cambio,los mayores de 65, s6lo d 12.2 por ciento. DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 141 Todo esto significa que: 1) la proporci6n que regresa del resto de Europa no s6lo resulta muy estable sino que ademas constituyen la mayoria, 2) los retornos desde America Latina se incrementan y 3) en consecuencia, los otros continentes 12 tambien pueden variar su participaci6n. Como previ- si6n para el futuro se podria estimar una cierta variaci6n en el peso de cada continente, sobre todo por las tendencias de signo contrario de los dos con- tinentes en donde se producen mas de nueve de cada diez retornos, el Ultimo afio considerado. Uegara un momento en que la mayoda de los espanoles del resto de Europa que lo deseen, hayan retornado. AI contrario, los hijos o descendientes de espafioles que viven en America Latina poddan incremen- tar su proporci6n, debido tanto ala situaci6n local como al factor edad: sien- do mas j6venes tienen mayor probabilidad de migrar. E1 cuadro 6 representa una compilaci6n que proviene de dos distintas fuentes que miden la inmigraci6n internacional de espanoles con destino a Espana. Se trata de una Hamada de atenci6n sobre la diferencia en las estimaciones. Se desea destacar que si se consideraran las cifras consulares (Anuario de Migracion), en vez de las cifras del AEE, entonces los espanoles todav{a podrian representar el principal colectivo de inmigrantes (declarados), en comparaci6n con los extranjeros que entran (tambien declarados). Cuadra 6 Contraste de cifras de la inmigraci6n espanola entre el Anuario Estadlstico de Espafia y el Anuario de Migraciones, 1991-1997. Aiio 1991 1992 1993 1994 1995 1996 1997 Anuario Estadfstico de Espana I Anuario de Migraciones 54.4 64.2 84.2 76.0 80.4 49.7 81.1 Fuente: Anuario Estadlstico de Espana y Anuario de Migraciones (varios afios). Se incluyen los afios en los que estan disponibles los datos de la inmigraci6n espafiola en ambos anuarios y se presenta el resultado de la relaci6n entre di- chos datos. A partir del menor de ellos, lade inmigrantes espafioles que apare- ce en el AEE, se ha establecido una relaci6n porcentual respecto del total de retornos consulares en el mismo afio. Lo que se observa es que las proporciones varian, y las cifras del AEE pueden recoger entre la mitad y ocho de cada diez 120tros continentes no calculados en este cuadro. 142 MIGRACIONES INTERNACIONALES casos de retornos consulares. Si se consideran las cifras que publica el AEE sobre inmigrantes internacionales que incluyen espafioles y extranjeros, se puede es- tar subestimando las entradas por dos razones: para los espafioles, porque otras cifras pueden hasta duplicar la cantidad de personas que llegan a residir en las distintas zonas del pais; para los extranjeros, porque s6lo constan aquellos que entraron regularmente. Las cifras del Censo de 2001 (todav!a pendientes) puede que sorprendan a mas de uno: seran realmente elevadas, dado que segu- ramente surgira un numero alto de personas, de las que anteriormente no se hab!a tenido constancia en los registros y que engrosaran el numero de la po- blaci6n total del territorio (cuyo descenso se tem!a en el corto plazo) (Sarrible y Martinez Peinado, 2001). Junto con esos espanoles han llegado a Espana extranjeros europeos y de otros continentes que inicialmente s6lo representaban uno de cada cuatro inmigrantes, segun los datos publicados. Mas tarde, las cifras de inmigrantes se han equiparado con las de espanoles. No existen cifras que representen a los extranjeros que entran sin permiso, puesto que nose registran oportuna- mente, pero aprovechan los procesos de regularizaci6n para surgir de una si- tuaci6n al margen y ser inscritos en los registros. Se puede considerar que toda la inmigracion internacional hacia Espana puede estar subestimada; tanto los espanoles como los extranjeros que realizan una inmigraci6n internacio- nal, son mas de los que constan en los datos disponibles. Unos no tienen obligaci6n de registrarse y otros no siempre tienen el derecho para hacerlo. Conclusion La intenci6n subyacente y hasta el momento no explkita de este trabajo ha sido presentar una opci6n alternativa y complementaria al discurso de la al- teridad. En vez de considerar que los inmigrantes internacionales, los otros, son extranjeros, se presenta la realidad de que tam bien pueden ser espanoles. En esta medida, no hay otros, porque todos pueden ser migrantes. La historia de la emigraci6n espanola hace que el actual proceso de retorno sea simulta- neo con la llegada y residencia tambien de extranjeros. Las aportaciones de este trabajo se centran en la diferenciaci6n de concep- tos referidos ala migraci6n internacional, allugar de nacimiento y ala na- cionalidad, a partir de fuentes estad!sticas internacionales y tam bien locales, en este caso las espanolas. Se ha demostrado la no identidad entre ellugar de nacimiento y la nacionalidad. Tambien se ha demostrado que la migraci6n internacional no es un asunto exclusivo ni de espanoles ni de extranjeros. Muchos espafioles todav!a viven fuera. En el pasado han realizado migracio- nes de partida. Ahora tienen hijos y familia fuera de Espafia. Algunos vuel- ven. Los extranjeros, en ningun caso, pueden constituir la unica medida de unos movimientos que pueden afectar a todos. Una vez que los espanoles entran en el territorio, "desaparecen" para los estudios de migraci6n internacional debido a su nacionalidad. En cambio, DEFINICIONES Y DATOS SOBRE MIGRACI6N 143 los extranjeros pueden ser un permanente objeto de estudio de las migracio- nes internacionales o una forma de medici on de estas, al considerarlos siem- pre como los venidos de fuera (Huntoon, 1998 y 1999; Sarrible, 1998 y 1999, yThierry, 2000). Estimar las inmigraciones internacionales a partir de los extranjeros subestima la aportacion al crecimiento total de los saldos migratorios externos (internacionales o provenientes del extranjero), al olvi- dar u omitir a todas las personas que vuelven con la nacionalidad del pais donde van a residir. La interpretacion de los indicadores que se calculan no siempre resulta acertada. Si la interpretacion queda reducida al verdadero contenido de los datos y no al supuesto en las definiciones, seria correcta. Pero si resulta loin- verso y se atienen a los presuntos contenidos de la cifras entonces puede resul- tar una generalizacion abusiva o una extension del analisis mas alia de lo que las cifras contienen. La inmigracion internacional no solo puede medirse a partir de los extranjeros que residen en un pais. Los enunciados aqui propuestos solo constituyen una muestra de las diferencias que existen entre los diversos colectivos contenidos en los datos. Como colofon del contraste entre datos y colectivos de personas, se puede hacer unbalance que permita tener en cuenta las disparidades apuntadas. Se tendran en cuenta los dos colectivos principales y diferenciados de la inmigracion internacional a Espana que aqui se han tornado en cuenta: espafioles y extranjeros, a saber: Sobre los espanoles: 1) Emigrantes. Los datos de emigracion tienen menor cobertura, porque se trata de personas que se inscriben voluntariamente. Solo una parte de los que emigran constan en esos datos: los que realizan ese tramite. 2) lnmigrantes. Existen dos cifras dispares sobre la entrada de los espano- les: la del AEE y las bajas consulates (si han vivido y se han inscrito en el ex- tranjero) como inmigrantes internacionales. 3) Retornos. Las bajas consulares que se producen en los consulados espaii.oles de los diversos paises constan como "retornos", aunque nose sabe si realmente lo son. Pueden haber nacido fuera y venir por primera vez (en terminos de migracion internacional no es un retorno sino una primera migracion o simplemente una inmigracion). 4) Ida mas vuelta. Una vez que los espanoles han regresado de una estancia en el extranjero o vienen por primera vez, porque han nacido fuera y constan como una entrada, no vuelven a aparecen en ningun otro dato ni estadistica de migracion internacional. AI tener la nacionalidad del pais se diluyen, y las migraciones realizadas, sean una, dos o mas, desaparecen. La excepcion: una encuesta de migracion que lo pregunte expresamente. Sobre los extranjeros: En cambio, los extranjeros seran siempre los venidos de fuera, aunque no sea cierto en todos los casos. Dado que en Espana se aplica el jus sanguinis, 144 MIGRACIONES INTERNACIONALES pueden haber nacido ahf, pero no tener la nacionalidad. El colectivo de ex- tranjeros define intemporal y permanentemente a las personas que han rea- lizado una migracion internacional, sin que sea necesariamente cierto en todos los casos. Pueden desaparecer de ese grupo si se nacionalizan, o sea, si obtienen la nacionalidad espanola, ya que los espanoles resultan invisibles una vez que residen en el terri to rio para la consideracion o la estimacion de las migraciones internacionales pasadas, a traves de la categorfa de nacionali- dad Al dejar de ser extranjeros, puede dejar de ser observados: detentar la nacionalidad del Estado en el que viven puede que no constituya motivo de estudio para las migraciones internacionales. Finalmente, cuando los paises han tenido importantes contingentes de emigrantes, la nocion de migracion internacional se planteaba en terminos diferentes a los actuales en que ha cambiado de signo. Se priorizaba el hecho de que las personas iban a residir a otro Estado. Cuando la inmigracion im- plica residencia permanente de extranjeros y de personas del pais que retor- nan o simplemente entran, habrfa que considerar de donde vienen y si fuera posible donde han nacido. Se sabe de donde vienen en el caso de los espano- les que inmigran (gracias a los datos consulares donde estaban inscritos). En el caso de los extranjeros, se desconoce su residencia anterior. Solo en los censos consta la informacion completa de la nacionalidad y ellugar de naci- miento. Bibliografia Bardet, Jean Pierre y Jacques Dupaquier, Historia de las poblaciones de Euro- pa, 3 vols., Madrid, Sintesis, 2001. Blat Mellado, Concha, "Foro de lnmigrantes Latinoamericanos en Espana y en Europa", comunicacion al Congreso de Iberoamericanistas Espafioles, Caceres, 1999. Cohen, Nestor, "Cuando la vision del otro se basa en la vision de las diferen- cias", en Estudios Migratorios Latinoamericanos, 13-14, 40-41, 1998-1999, pp. 623-638. Conseil de L' europe, Evolution dimographique recente en Europe: 1998, Strasbourg, Editions du Conseil de !'Europe, 1998. 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