La migraci6n intemacional desde una perspectiva sociocultural: estudio en comunidades tradicionales del centro de Mexico REsuMEN Monica Gendreau Universidad Iberoamericana Gilberta Gimenez Universidad Nacional Autdnoma de Mexico El articulo presenta los resultados de una investigacion realizada en el Valle de Adixco, Puebla, entre 1997 y 1999, cuyo objetivo central fue conocer los efectos de Ia migracion internacional en las identidades tradicionales del Mexico rural. El estudio se funda en una aproximacion multimetodica (entrevista por cuestionario en cinco municipios, realizacion de entrevistas en profundidad y trabajo etnogd.fico en cuatro localidades). Los resultados muestran las dimensiones del sentimiento de pertenencia socioterritorial (amplitud, intensidad y estructura motivacional) que se articulan a partir de dos elementos "sangre y tierra". La migracion internacional, lejos de diluir o desmembrar las comunidades, esra favoreciendo Ia revitalizacion del sentimiento de pertenencia comunitaria y local. Esta region inicia un proceso de modernizacion desde Ia rradicion que implica Ia resistencia cultural y social (a partir del profunda arraigo a Ia tierra), a! tiempo que propicia Ia dinamizacion y generacion de nuevas posibilidades de desarrollo mediante Ia insercion de los paisanos en el mercado !aboral de Nueva York. Palabras clave: 1. migracion internacional, 2. identidad, 3. antropologia cultural, 4. Valle de Adixco, 5. Puebla. ABSTRACT The article presents results of research done in Valle de Adixco, Puebla, from 1997 through 1999. The study's central objective was to understand the effects of international migration on traditional identities in rural Mexico. The study was based on a multi- methodological approach (survey interviews in five municipios and in-depth interviews and ethnographic work at four locations). The results show the dimensions (breadth, intensity, and motivational structure) of the sentiments of socio-territoriality, expressed through two elements, "blood and land." International migration, far from diluting or dismember- ing communities, is favoring the revitalization of a sense of belonging to a community and a place. This region is initiating a process of modernization against a tradition of cultural and social resistance (based on deep bonds with the land) at the same time that the insertion of its members into the New York labor market favors the dynamization and generation of new development possibilities. Keywords: 1. international migration, 2. identity, 3. cultural anthropology, 4. Valle de Adixco, 5. Puebla. Articulo recibido el 2 de mayo de 200 I Articulo aceptado el 31 de enero de 2002 MIGRACIONES INTERNACIONALES, VOL. I, NOM. 2, ENERO-JUNIO 2002 148 MIGRACIONES JNTERNACJONALES Introduccion Presentamos un avance de la investigaci6n realizada en la regi6n de Atlixco, en el estado de Puebla, cuyo objetivo central fue conocer los efectos de la mi- graci6n internacional sobre las identidades tradicionales del Mexico rural. 1 El prop6sito del trabajo ha sido estudiar algunos de los efectos observables del proceso de modernizaci6n y globalizaci6n desde una perspectiva cultu- ral yen la 6ptica de las comunidades perifericas. En este trabajo pretendemos sentar las bases para la discusi6n en torno a los rasgos de la globalizaci6n en las comunidades perifericas, desde una pers- pectiva que niega que los procesos socialesy culturales hayan sido desterrito- rializados a rafz de la "deslocalizaci6n" de la poblaci6n, al entrar esta en contacto con ambitos tan amplios que "diluyen'' 0 hacen pasar a segundo termino el apego al territorio (Gimenez, 1996). Por el contrario, nosotros encontramos la revitalizaci6n del sentimiento de pertenencia regional y lo- cal a ra{z, precisamente, de la migraci6n internacional. El trabajo cuenta con tres grandes apartados. En el primero definimos algu- nos de los conceptos dave desde los que realizamos el estudio. Partimos de la discusi6n acerca del sentimiento de pertenencia territorial y hacemos una pro- puesta para estudiar la relaci6n entre territorio y cultura, todo ello enmarcado en una construcci6n de la regi6n bajo diversos criterios (geografico, econ6mico, hist6rico). En este apartado tam bien describimos los principales rasgos de nues- tra regi6n de estudio, echando manoa las aportaciones que desde diversas 6pti- cas y disciplinas han realizado otros estudiosos de la regi6n. En el segundo apartado revisamos algunos resultados del estudio en torno al proceso migratorio y sus efectos sobre el sentido de pertenencia. Sabemos que la migraci6n, como todo proceso social, se caracteriza por ser abierto e impredecible, por lo que no siempre conduce ala disoluci6n social y cultu- ral. Revisamos las dimensiones del sentimiento de pertenencia so- do-territorial en las poblaciones rurales del Valle de Atlixco, en cuanto a su amplitud, intensidad y motivaciones mas importantes, mostrando que se encuentran articuladas por las nociones de "sangre y tierra". El estudio fue realizado mediante una aproximaci6n multimetodo, deri- vado en buena parte de la aproximaci6n te6rica. Asf, para describir la regi6n en terminos geograficos y econ6micos, recurrimos a fuentes secundarias, es decir, a trabajos ya realizados bajo esta 6ptica por ge6grafos y economistas. Igualmente, para reconstruir la historia econ6mica y cultural del area consi- derada, recurrimos a fuentes hist6ricas y a historias de vida destinadas a ex- plorar la memoria colectiva de los habitantes. I Proyecto titulado: "Efecto del contacto con Ia modernidad sobre las culturas tradicionales del centro de M6cico", financiado por el Conacyt (1997 -98) y dirigido por Gilberto Gimenez Montiel del IIS-UNAM. En el proyecto colaboraron de manera estrecha Marcela Ibarra Mateos, Martha Patricia Vargas, Luis Fernando Gutierrez y Emilio Barrientos. MIGRACI6N INTERNACIONAL: PERSPECTIV A SOCIOCULTURAL 149 Por lo que toea ala descripcion de la cultura regional concebida en terminos ecologicos y etnograficos, recurrimos a los metodos antropologicos habituales de la observacion participante y la aplicacion de entrevistas a informantes se- leccionados en las localidades elegidas como representativas y dotadas de ma- yor "densidad cultural". No obstante, como la identidad no es un fenomeno directamente accesible desde la posicion del observador externo, fue necesario buscar un metodo en el que los propios actores sociales exterioricen y mani- fiesten discursivamente su sentido de pertenencia socio-territorial. En nuestro caso, y debido ala amplitud territorial de nuestro objeto de estudio, procedi- mos a aplicar una entrevista por cuestionario (survey) a una muestra aleatoria de individuos que habitan los cinco municipios que conforman la region de Atlixco. En el tercer apartado, la informacion generada ofrece elementos para sus- tentar la hipotesis de que las comunidades bajo estudio, lejos de perderse o "diluirse" por el proceso migratorio, manifiestan una revitalizacion de la cultura local caractedstica de la region. La migracion, al vincularse con las estructuras de sobrevivencia de las familias campesinas (Arizpe, 1985), per- mite contar con un flujo de recursos economicos imposible de generarse lo- calmente, y ha propiciado nuevas formas de participacion y decision comunitarias. Ambos efectos son importantes para iniciar un proceso de de- sarrollo endogeno centrado en las necesidades y proyectos locales, pero sin perder su relacion con el ambito global. Es decir, en esta region empieza ate- ner lugar un proceso de modernizacion desde la tradicion que implica, por un lado, la resistencia cultural y social a traves de la permanencia de los cam- pesinos en sus tierras gracias a un sentido profundo de pertenencia territo- rial; por otro lado esta la dinamizacion y generacion de nuevas posibilidades de desarrollo, gracias ala insercion de los "paisanos" en el mercado !aboral de una de las ciudades globales de mayor importancia mundial como lo es Nueva York (Sassen, 1988). El sentimiento de pertenencia territorial En el conj unto de las ciencias regionales, la reflexion en torno al sentimiento de pertenencia territorial ha sido un aspecto poco estudiado por la sociolo- gia, la econom{a o la historia, desarrollandose como un tema secundario en la geografia y la ecolog{a humanas del siglo XX. En la presente investigacion estudiamos algunas de las manifestaciones y consecuencias de la migracion internacional (que forma parte del proceso de globalizacion de la economia) en el sentimiento de pertenencia territorial. Esto obedece al objetivo de in- cluir la dimension cultural ala proyeccion del desarrollo local y regional, as- pecto por demas olvidado en la mayoria de este tipo de propuestas. Buscamos profundizar la relacion entre el sentimiento de pertenencia y la movilidad territorial en sus diversas manifestaciones, desde los movimientos 150 MIGRACIONES INTERNACIONALES pendulares (desplazamientos continuos entre dos puntos), las salidas fre- cuentes a los centros regionales para el intercambio, la migracion estacional regional o intranacional y, por Ultimo, la migracion internacional. El terri to rio es uno de los nombres con los cuales las ciencias sociales sere- fieren ala dimension fisico espacial de la realidad social. Dimension eviden- temente ubicua y necesaria si admitimos que la sociedad noes solamente un constructo mental. lnicialmente el terri to rio es concebido como elemento o "ente territorial" del Estado o la com una; en la geografia y la geopolltica se lo hace coincidir con el "espacio"; en urbanismo se lo utiliza en la contraposi- cion campo/ ciudad. Sin embargo, proviniendo de diferentes tradiciones en- contramos rakes verbales muy diversas para evocar esta dimension {lugar, espacio, geo-, region, eco-, entre otras). De manera que el sentimiento de pertenencia territorial podda atribuirse a diferentes ambitos (local, regional, nacional o internacional) y, siguiendo una tradicion de la geografia fenome- nologica, poddamos hablar incluso del "sentimiento de lugar" o "topofilia'' (Yin Fu Tuan,1982). La pertenencia, por su parte, es un concepto central de la teoda sociologi- ca en tanto criterio de definicion del sistema y de la posicion y status que guardan sus elementos; adem:is, como criterio de definicion de la personali- dad del individuo y, por tanto, de su relacion con el sistema socio-cultural (Pollini, 1987). La identidad, en el sentido en que la empleamos, correspon- de al ambito de la cultura, concebida esta como la dimension simbolico ex- presiva de las relaciones sociales, por oposicion (analitica) a su dimension instrumental (Geertz, 1973). La identidad es la internalizacion peculiar y distintiva de la cultura por los acto res sociales como matriz de unidad (ad in- tra) y de diferenciacion (ad extra) (Gendreau y Gimenez, 1998b). Por tanto, cuando hablamos de pertenencia social del sujeto pensante y con sentimientos, el sentido o sentimiento de pertenencia (identidad, iden- tificacion) es un hecho subjetivo tanto como objetivo. Al hablar de perte- nencia socio-territorial nos estamos refiriendo espedficamente al sentimiento de pertenencia territorial compartido por un grupo humano, con un sustrato cultural, economico y demogr:ifico espedficos. A partir de aqu{ se construyen el cuestionario y las guias de entrevista y de observacion, de manera que se consideren ambos aspectos: el objetivo (sociodemogr:ifi- co, economico, propiedad de la tierra, movilidad social y espacial, amplitud y destino de la migracion) pero, fundamentalmente, el subjetivo (represen- tacion y valoracion de los aspectos espaciales de la wna o region de perte- nencia, redes sociales y familiares, por ejemplo). El estudio del senti do de pertenencia socio-territorial, que para nosotros se identifica conceptualmente con la autopercepcion de una identidad regio- nal, requiere de una serie de distinciones teoricas que es necesario precisar aqul. Pertenencia, etimologicamente, se refiere tanto al hecho objetivo de ser parte de alguna cosa como ala conciencia subjetiva de este hecho. Robert K. Merton (1972) distingue varios criterios en la definicion de pertenencia: MIGRACI6N INTERNACIONAL: PERSPECfiV A SOCIOCULTURAL 151 objetiva (evaluada por la frecuencia estable de interacciones), subjetiva (por autodefinici6n o autopercepci6n) e intersubjetiva (que implica la definici6n de otros). Ello nos permite tef!er una concepci6n dinamica del sentido de pertenencia que cambia en el tiempo tanto en amplitud, como en intensidad y orientaci6n (Strassoldo y Tessarin, 1992:37). En la tradici6n sociol6gica, como sefiala Pollini (1987), se tiende a consi- derar el territorio no como objeto directo de apego (afecci6n, identificaci6n, pertenencia) sino como sfmbolo y mediador de la pertenencia social. Uno se siente ligado y perteneciente a un territorio no en sf mismo sino en cuanto a que en el vive el grupo que es el objeto real de aquel sentimiento. En todo ca- so, el territorio es el sfmbolo metonfmico (por contigiiidad y asociaci6n) del grupo que en el vive. Autores como Park y Hawley, representativos de la escuela de ecologfa hu- mana, sefialan que la sociedad humana podrfa funcionar solamente al nivel "bi6tico" de una comunidad "ecol6gica'', de manera no diferente a aquel que se encuentra en la naturaleza donde los individuos interactuan s6lo sobre la base de intereses competitivos y la unica cosa que comparten en comun es la base territorial. En esta acepci6n, la "commmunity'' no tiene las caracterfsti- cas de cohesi6n y solidaridad que le atribuye la tradici6n toennesiana ( Gemeimchaji), sino al contrario, es el rei no del individualismo y del conflic- to. Un ejemplo sencillo de una relaci6n simbi6tica serfa el mercado, en cuan- to a que en el tienen lugar intercambios de tipo instrumental, pero que no implican contagio cultural ni una relaci6n de identificaci6n. 2 Esta distinci6n es importante ya que para pasar de la mera "colocaci6n ecol6gica'' al senti- miento de pertenencia social es necesario que medie el proceso de socializa- ci6n, que implica la "incorporaci6n [ ... ]de elementos simb6lico-culturales compartidos: costumbres, tradiciones, creencias". Segll.n Vargas (200 1) la concepci6n ecol6gica de la comunidad puede explicar ciertos aspectos de la sociedad moderna, como su funcionamiento y expansi6n en aparente caren- cia de valores y sfmbolos compartidos. La relacion entre territorio y cultura Los conceptos que nos permiten estudiar el sentimiento de pertenencia so- do-territorial en una regi6n determinada, provienen de desarrollos recientes en la sociologfa de la cultura. Bourdieu (1979) afirma que "el capital 2 Por ejemplo, los huaquechulenses desarrollan un sentimiento de pertenencia socioterritorial profundo, marcado p'or Ia historia y Ia memoria social (de hecho fue uno de los centros poblacionales mas importances en epoca prehispanica), as{ como Ia cultura compartida (v.gr. Ia persistencia de ritos y tradiciones ancestrales). AI emigrar a Ia ciudad de Nueva York mantienen una relaci6n intensa con su fa- milia de origen, mientras que establecen relaciones instrumentales con los habitantes de Ia ciudad, necesarias para poder moverse, conseguir empleo, sobrevivir. Pero de ninguna manera construyen, al me nos en Ia primera generaci6n, laws afectivos o identitarios con Ia poblaci6n ajena a Ia de sus paisanos, por razones que habremos de explicar mas adelante (Vargas Espinoza, 2001). 152 MIGRACIONES INTERNACIONALES cultural" de toda sociedad podrfa presentarse de tres maneras: en estado in- corporado, es decir, como habitus; en estado objetivado, es decir, en forma de "bienes culturales" como el patrimonio artlstico y monumental, pinturas, libros, por mencionar algunos; yen estado institucionalizado, por ejemplo, la cultura escolarizada legitimada por los tftulos y los rituales educacionales). Podrlamos reducir esta trfada a una simple dicotomla, denominando los dos 1.l.ltimos estados formas objetivadas de cultura y el primero ''forma subjetivada o internali:uuul' de la misma. Desde luego que existe una relacion dialectica entre estas dos formas de cultura. La cultura objetivada o materializada sola- mente tiene significado si es apropiada y permanentemente reactivada por los individuos a traves de un "capital cultural incorporado" (habitus) que permite leerla, interpretarla y evaluarla. De otra manera se convertirfa en al- go similar a lo que llamamos una "lengua muerta". 3 Bajo esta perspectiva, como hemos sefialado en otros trabajos (Gendreau y Gimenez, 1998a), la re- lacion entre territorio y cultura presenta tres dimensiones a ser estudiadas. En la primera dimension, el territorio constituye por sl mismo un "espa- cio de inscripcion" de la cultura yen este senti does equivalente a una de sus formas objetivadas. De hecho sabemos que no existe ningun territorio "vir- gen" que se presente como tabula rasa, sino solamente territorios "tatuados" por la historia, la cultura y el trabajo humano. Aquf nos encontramos la perspectiva deb_ geograffa cultural que desarrolla, entre otros, el concepto de "geosfmbolo". Este se define como "un lugar, un itinerario o un accidente geogr