RESENA BIBLIOGRAFICA Conflictos migratorios, alteridad y etnoviolencia Guillermo Alonso Meneses El Colegio de la Frontera Norte La societkui multietnica. Pluralismo, multiculturalismo y extranjeros, Giovanni Sartori, Madrid, Taurus, 2001. El Ejido. Discriminaci6n, exclusion social y racismo, Ubaldo Martinez Veiga, Madrid, La Catarata, 2001. El candidato de la ultraderecha de los Paises Bajos, Pim Fortuyn, ex in- telectual marxista, ex catedratico de sociologia en la Universidad Eras- mus de Rotterdam y homosexual de- clarado de 54 afios, quien fuera asesinado el 6 de mayo de 2002 ( un dia despues de la derrota electoral del fascista Le Pen, en Francia), pro- ponia frenar en seco la inmigracion, criticaba duramente al mundo isla- mico, al que acusaba de atrasado, y esgrimia en sus campafias electorales un lema bien sintomatico de las ideas que flo tan en significativos sec- tores de la sociedad de la Union Eu- ropea: "Holanda esta llena". Ergo no hay sitio para mas inmigrantes en las sociedades capitalistas occidentales. La biografla de Pim Fortuyn no te- nia nada que ver con la del "asesino de guerra'' en Argelia: Le Pen, sin embargo, coincidian en muchos puntos de sus programas politicos, casi todos democraticamente insos- tenibles. Pero ellos dos no son los unicos representantes de un discurso ideologico-polltico de rechazo y ex- clusion del extranjero, conceptuali- zado como "nacional-integrista'' por Jose Vidal-Beneyto. A la par de Fortuyn y Le Pen estan Haider en Austria; Edmund Stoiber y Schill en Alemania; en Gran Bretafia, Nick Griffin; en ltalia, Umberto Bossi, Gianfranco Fini y Silvio Berlusconi; en Portugal, Paulo Portas; en Dina- marca, Pia Kjaersgaard y el Danske Folkeparti; en Belgica, Dewinter y el Vlaams Blok; Carl Hagen en Norue- ga, e incluso, en Estados U nidos, Pat Buchanan. T odos ellos no solo en- carnan el ascenso de la ultraderecha y del integrismo nacionalista por la via de las urnas (el partido de Pim Fortuyn fue posteriormente la se- gunda formaci on mas votada)' tam- bien representan la parte visible de ese iceberg que tiene debajo un dis- curso antiinmigrante y xenofobo que no tiene el mas minimo proble- ma en vocear prejuicios contra los inmigrantes. Indudablemente, esta etapa donde los actores sociales no disimulan el racismo y el nacionalis- mo excluyente de sus ideologias po- llticas, es preocupante. Pero no menos preocupante resulta el des- concierto de la izquierda o actores sociales progresistas, frente al acoso 194 MIGRACIONES INTERNACIONALES que sufre el inmigrante, el otro dife- rente, el extranjero. Ahora bien, ~estas posturas pollti- cas tienen un reflejo o respaldo te6ri- co en las ciencias sociales? La respuesta es sl. Sabido es que Samuel Huntington, el au tor de El choque de las civilizaciones ( 1997), senal6 a los inmigrantes mexicanos como el principal "enemigo" de Estados Uni- dos en el siglo XXI. Y Giovanni Sarto- ri no se queda a la saga, con el planteamiento de que los migrantes extranjeros, de seguir asi las cosas, pueden dinamitar las bases del plura- lismo y elliberalismo de los estados democraticos, capitalistas y occiden- tales. La sociedad abierta de Popper, democr.itica y pluralista debe cerrar- se, segun Sartori, para seguir sien- dolo. 0, lo que es lo mismo, la capacidad de acogida de migrantes es limitada porque, de lo contrario, estos pueden colapsar al sistema de- mocratico. Parad6jicamente, la so- ciedad abierta y plural tiene un enemigo en casa: el multiculturalis- mo. Corriente caracterizada por su defensa de las culturas extraii.as -y problematicas- de los inmigrantes, entre otras cosas (Charles Taylor et alit). El ensayo de Sartori, breve y claro aunque tam bien imprecise y apresu- rado en la argumentaci6n, demues- tra que las democracias occidentales estan moviendose hacia posiciones que pueden resultar antidemocrati- cas y violatorias de los derechos hu- manos. Cuando plantea que la superpoblaci6n y la pobreza generan inmigraci6n, y que la inmigraci6n, junto con el multiculturalismo, bal- canizan la ciudad pluralista, ofrece como unica soluci6n "separar la paja del trigo": seleccionar estrictamente al inmigrante necesario. De esta for- ma se fortalece el pluralismo (que se reconoce en el interculturalismo) y se combate al multiculturalismo. Porque las culturas externas y ajenas de los inmigrantes perjudicarian mas de lo que benefician, si impusieran de facto nuevas reglas o incluso cos- tumbres, y ello constituye un perjui- cio para la sociedad abierta y la comunidad pluralista. Ami modo de ver, el problema esta en que los crite- rios de selecci6n de inmigrantes tam- bien son criterios de discriminaci6n, y esto abre la puerta no s6lo al racis- mo, sino a sus variantes sustitutas que otros autores denominan "racis- mo cultural" (Fanon) o "fundamen- talismo cultural" (Stokke). El libro del antrop6logo Ubaldo Martinez Veiga trae a colaci6n preci- samente este problema y para ello ex plica, desde una perspectiva econo- micista, el trato que estan sufriendo los inmigrantes en la que tal vez es la regi6n agricola europea con una in- tensa producci6n y generaci6n de ri- queza: El Ejido (Almeria, sureste de Espana o suroeste de la Uni6n Euro- pea), que tambien tiene altas tasas de suicidio y una densidad de prostibu- los in usual en Espana. Evidentemen- te, la rentabilisima producci6n agricola de El Ejido se ex plica en par- te por los invernaderos y la mano de obra inmigrante (temporal, indocu- mentada y desamparada), que son dos de los factores con los que se construy6 esta realidad mediterra- nea. Realidad que fue conceptuada por el autor, para efectos analiticos, como "distrito agroindustrial'. A lo largo de Ia obra, esa realidad es des- crita y analizada con un estilo parco y seco por momentos (otros dir!an ob- jetivo) aunque fluido y siempre in- tentando cefiir Ia informacion al leitmotiv de Ia discriminacion, Ia ex- clusion social y el racismo. Sin embargo, sorprende que un autor que lee a Marx en aleman (cita Das Kapital Dietz), explique el con- cepto de "comunitas" (de un clasico de Ia antropologia como VIctor Tur- ner), citando al antropologo de Sri Lanka, S. Tambiah, de quien tam- bien toma prestado diferentes con- ceptos y perspectivas, acaso porque un materialista cultural como Ubal- do Martinez, veterano representante hispano del pensamiento de Marvin Harris (el archiconocido antropolo- go estadunidense fallecido el afio pa- sado), no lee a simbolistas como Turner. Sea como fuere, el analisis del entramado socioeconomico local que hace Martinez Veiga, con un cons tan te aire materialista cui tural ( e historico) sugerente en mas de un ca- pitulo, puede operar como una me- tonimia del nudo existente, tan caracter!stico del mundo actual, en- tre Ia globalizacion economica y los flujos globales de migracion. Una de las aportaciones originales y rescatables que hace Ubaldo Martinez es Ia "comparacion'' entre California y El Ejido, a pesar de que, por el "tama- fio" de ambas, es a todas luces desme- surada. No obstante, Ia California andaluza responde a unos paralelismos de gran interes heuristico, tanto en lo economico como en lo sociocultural; tanto en lo analitico como en lo inter- pretativo. Por ejemplo, el 24 de octu- bre de 1929, en Ia localidad de Exeter, RESENA BIBLIOGRaFICA 195 en California, un jornalero filipino no soporto mas las humillaciones y acu- chillo a un blanco. La respuesta fue el apaleamiento de los filipinos, Ia des- truccion de sus pertenencias y su in- mediata expulsion de Ia zona. Algo similar ocurrio en El Ejido a principios de 2000. El 22 de enero fueron asesi- nados dos agricultores de esa localidad por un marroqui; dias despues, el 5 de febrero, una muchacha joven era asesi- nada en un atraco perpetrado por otto inmigrante marroqul (luego se supo que era un enfermo mental). Se dijo en su dla que Ia joven se iba a casar esa misma noche (una cuestion que nose si severific6 finalmente). Este inciden- te provoc6la "caza del moro" (macro- qui) y durante dlas hubo multiples manifestaciones de violencia xenofoba y racista. T res muertos en menos de un mes hicieron explotar una caldera so- brealimentada de agricultura capitalis- ta salvaje, de explotacion !aboral de migrantes marroquies y de Ia consi- guiente marginacion sociocultural. Los dos libros que aqui resefio con- juntamente son sendas aproximacio- nes complementarias a Ia problema- tica de Ia inmigracion en occidente. Por un lado, Sartori hace hincapie en los efectos que Ia inmigracion des- controlada ocasiona en Ia poHtica y en las sociedades democraticas. Por otro lado, Martinez Veiga hace hin- capie en los efectos que Ia inmigra- cion descontrolada produce en Ia economia yen Ia sociedad. Asi, si los efectos economicos del migrante in- documentado son muy atractivos para una economia capitalista, no es menos cierto que estos son inversa- mente proporcionales a Ia degrada- cion sociocultural de Ia vida y a Ia pa- 196 MIGRACIONES INTERNACIONALES ralela erosi6n de los valores politicos y morales. Una primera lectura muestra que Sartori no aborda las rakes del proble- ma, que Martinez Veiga sf aborda; a sa- ber, c6mo el capitalismo occidental (todos aquellos actores econ6micos que se han aprovechado desde hace mas de dos siglos de la mano de obra inmigrante-ilegal) ha acruado irres- ponsablemente con la sociedad a la que pertenecen. Precisamente por es- tribar en ellos la responsabilidad moral y jurfdica de esa explotaci6n. Una ex- plotaci6n que, ademas de engendrar injusticia socioecon6mica y degradar los valores democraticos mas basicos, parece ser aceptada por amplios secto- res sociales como una circunstancia inevitable de los tiempos actuales. El malestar y la conflictividad constante que (re)producen las sociedades occi- dentales, redimensionadas en algunos aspectos por la irrupci6n del inmi- grante, propician el estallido de con- flictos y su explotaci6n politica por parte de formaciones que tienen en el ataque directo al inmigrante uno de sus ganchos electorates. Tanto Sartori como Martinez Vei- ga ofrecen Hneas de analisis funda- mentales. Pero, a mi modo de ver, Sartori no entiende que el pluralis- mo de las democracias occidentales, con todo y ser un logro civilizatorio fundamental, queda debilitado por su "indiferencia" ante la degradaci6n de la vida de los trabajadores y de los millones de pobres del planeta. Asi- mismo, Martinez Veiga tampoco en- tiende que, si bien las bases econ6micas de la vida o las relaciones de producci6n son coyunturalmente fundamentales, estas no siempre pueden explicar por sf solas, y menos mecanicamente, el racismo y la ex- clusi6n social. Puesto que existe toda una ideologfa, todo un arsenal de ar- tefactos simb6licos (valores, creen- cias, habitos, etc.) cuya coyuntura original esra fuera y lejos de El Ejido, aunque operen localmente; o sea, existen e intervienen factores super- estructurales que no necesariarnente han sido generados por la infraes- tructura local. Todo lo acaecido en los Ultimos 25 afios en el mundo apunta a que los desequilibrios poblacionales y eco- n6micos propiciaran importantes e inevitables movimientos migrato- rios, con el consiguiente impacto en la ernicidad, la paz social, la econo- mfa o la politica. Estos dos libros ahondan en el debate que intenta darle forma y soluciones a estas cir- cunstancias, al ofrecer una perspecti- va arriesgada y etnocentrica (Sartori) y un analisis de un caso preocupante (Martinez Veiga). En cualquier caso, sendos libros auguran una evidencia incontrovertible: que el fen6meno migratorio va a ser uno de los grandes problemas mundiales a lo largo del siglo XXI y, lo que es mas interesante, que en torno a el se van a desarrollar debates ideol6gicos y academicos de- cisivos para construir las bases de las venideras relaciones humanas e in- ternacionales. Por ultimo, el lector curioso puede complementar estas dos lecturas con una tercera del an- trop6logo Mikel Azurmendi titulada Estampas del Ejido (Madrid, Taurus, 2001). Este libro viene a ser la inter- pretaci6n de los sucesos de El Ejido desde una perspectiva muy pr6xima a la de Sartori. Este autor, en un de- RESENA BIBLIOGRaFICA 197 bate habido hace unos meses en los des democra.ticas. Y este es, que duda medios de comunicaci6n espafioles, cabe, el sentido del debate sobre la plante6 que la inmigraci6n indocu- migraci6n indocumentada en Occi- mentada es el cancer de las socieda- dente.